ERNESTO URIBURU, BOBBY URIBURU, MARÍA ELENA MURRAY DE URIBURU, MIGUEL BRITOS, Y TRIPULANTES EN EL YATE “EL GAUCHO” TRAS LA ESTELA DE CRISTÓBAL COLÓN, por G. Jovialiste (Dr. Eduardo Brieux Clement).

ERNESTO URIBURU, BOBBY URIBURU, MARÍA ELENA MURRAY DE URIBURU, MIGUEL BRITOS, Y TRIPULANTES EN EL YATE “EL GAUCHO” TRAS LA ESTELA DE CRISTÓBAL COLÓN
Por
GRAND JOVIALISTE
(Dr. Eduardo Brieux)
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EL BARCO EL GAUCHO Y SUS VIAJES.

Otro libro de un Argentino es “67.000 MILLAS A BORDO DEL GAUCHO” del Cap. Ernesto C. Uriburu con fotos del Sr. Miguel A. Britos.

 

Se trata de la segunda edición de esta obra (enriquecida con nuevos relatos, algunos aparecidos en la revista EL HOGAR), publicada en Buenos Aires en 1958 con prólogo de JUSTO P. SAÉNZ (H.).
Este libro fue precedido por SEAGOING GAUCHO, libro de ERNESTO C. URIBURU publicado en New York en 1951 por Dodd, Mead & Co prestigiosa firma editorial.
 

 

 

Cap. ERNESTO URIBURU

Y por una segunda edición en inglés de SEAGOING GAUCHO publicada en Inglaterra en 1953 por el editor Londinense Arthur Barker.

Esta obra mereció muchos comentarios elogiosos de la crítica periodística en distintos medios de la prensa provenientes de escritores del prestigio y de la talla de:

Lizardo Zia en Clarín,

de Bernardo Verbitsky en Noticias Gráficas,

de un cronista de la Redacción del diario La Nación,

otro del diario El Mundo,

de Carlos Mastronardi de la revista El Hogar,

del cronista de la Redacción de La Razón,

de Ricardo Pose del diario La Prensa,

de León Benaros de Atlántida,

y de nada menos que H. Alvarez Forn, una pluma de Yachting Argentino, quien en enero de 1958 escribió lo siguiente:

 

“NO CREEMOS QUE LOS QUE HAYAN PASADO UN TEMPORAL EN EL MAR LO ENCUENTREN MEJOR DESCRIPTO QUE EN ESTE LIBRO:”

“LAS CONDICIONES MORALES Y FÍSICAS DE LA TRIPULACIÓN, EL COMPORTAMIENTO DEL BARCO, LA VIOLENCIA DEL VIENTO Y DEL MAR, LOS RUIDOS, LOS BANDAZOS.”

“TODO ESTÁ TAN MAGISTRALMENTE DICHO QUE EL LECTOR SE EXTRAÑA DE PRONTO DE NO ESTAR MOJADO, CON TRAJE DE AGUA, CON HAMBRE, Y FATIGADO…”

Es cierto, muy cierto.

 

LA TRIPULACIÓN DE EL GAUCHO – 1° VIAJE.

Pero el libro contiene pinceladas, impresiones, observaciones, reflexiones personales, y el buen humor del auténtico marino.

Es el libro de viajes de un hombre verdadero de personalidad agradable y ello se refleja en los distintos textos.

Para darles una idea en la obra se habla de:

La génesis de El Gaucho,

La incubadora de Renato Carelli,

Dakar, Senegal,

La isla del Tesoro,

Es muy lindo morir lleno de estrellas,

Cádiz, la tacita de Plata (al parecer, como la capital de Jujuy),

El Etna en erupción,

Canal de Suez,

Reconstrucción de Viaje del Descubrimiento,

Los idiomas de los hombres,

Hacia Pernambuco, Brasil,

La reina de los Caribes (y se ve una foto de la misma junto a María Elena Murray de Uriburu),

El Sexto cruce del Atlántico,

Rumbo a Tánger (¿recuerdan la película del mismo nombre?),

De Santiago de Cuba a Miami,

En viaje a Trinidad,

Kingston, Jamaica,

Un náufrago en tierra,

Matices de puertos,

Tipos de puerto, Alejandría,

La Feria de Sevilla,

La isla de San Salvador,

La muerte del Capitán Smith,

Fiesta Musulmana,

Nocturno, meditaciones y galerna,

Impresiones, puerto de New York,

La segunda regata La Habana – San Sebastián,

Tribulaciones de un fotógrafo,

La vuelta al pago.

 

Tengo en la retina la IMAGEN DE “EL GAUCHO”, EL BARCO DEL

CAPITÁN ERNESTO C. URIBURU,

hermoso velero, ciertamente,

que vale la pena describir para los interesados en estos aspectos náuticos,

y para los amantes de lo bello, de lo estéticamente valioso.

El Gaucho era un quetche (o queche, barco de dos palos) doble proa, diseñado por el conocido dibujante naval Manuel M. Campos.

 

Con una eslora de quince metros, una manga de cuatro metros con veinte, un calado de dos metros diez, que desplazaba veintiocho toneladas, construído en los Astilleros Parodi Hermanos ubicado en Tigre, provincia de Buenos Aires.

 

Los hermanos Lorenzo y Alfredo Parodi ya han fallecido.

Tampoco, ya existe el Astillero Parodi en el que se construyeron tantas embarcaciones deportivas, pesqueros, y lanchas colectivas, tantas magníficas y sólidas embarcaciones.

Como el yate EL GAUCHO que ondeó la gloriosa bandera Argentina por los mares del viejo, y del nuevo mundo.

 

Mucho les debe la náutica Argentina a éstos, y a otros grandes hombres del diseño, y de la construcción naval.

 

Hacedores verdaderos del progreso.

Sus nombres a veces son olvidados.

Mucho les debemos todos, pues fueron desde sus posiciones, y desde sus lugares de trabajo habitantes positivos, e impulsores del desarrollo del país.

Ellos vivieron principalmente en ese tiempo en que la Argentina llegó a ser el Séptimo u Octavo país del mundo en importancia económica, y política.

En esos años en que nos debían a nosotros deuda países como el Imperio Británico, Francia, España, etc.

Cuando el analfabetismo era cero, y la educación era gratuita incluso la Universitaria.

En aquellos años en que había construcciones navales, fábrica de aviones, investigación en energía nuclear, etc.

Por ello me parece justo que sus nombres los recuerden las actuales y las nuevas generaciones como un buen ejemplo a seguir.

Ellos dieron trabajo a muchos hombres que intervinieron en la construcción naval, cada uno dentro de su especialidad u oficio.

 

Realmente es un justo reconocimiento la imposición del nombre LORENZO Y ALFREDO PARODI a una calle de la localidad de Tigre.

Lo mismo creo que podría hacer la Municipalidad de la ciudad de Mar del Plata.

Puesto que en su puerto hubo, y hay muchos pesqueros de altura que se construyeron en el Astillero de los Hermanos Parodi y que han prestado servicios valiosos durante décadas para la industria pesquera, y para la comunidad toda.

Volvamos al yate El Gaucho:

En su construcción se emplearon las maderas siguientes:

El casco fue hecho con lapacho y viraró, la cubierta con petiribí, y las cuadernas fueron hechas con algarrobo.

Para el velamen se usó lona tejida de algodón del Chaco, provincia norteña de la República Argentina gran productora de este producto.

Estaba dotado de un motor auxiliar diesel de 80 HP.

EL GAUCHO no solamente fue el barco de URIBURU sino en razón de sus viajes su hogar durante mucho tiempo .

Con El GAUCHO los hermanos URIBURU efectuaron cruceros oceánicos por el Atlántico Norte y por el Sur, por el mar Caribe, por el Mediterráneo, por el Mar Jónico, por el Mar Tirreno, por el Mar Rojo, y por el Mar Cantábrico.

La tripulación estuvo integrada por los hermanos Ernesto C. Uriburu y Mario Uriburu (Bobby), por María Elena Murray de Uriburu (la esposa de Ernesto), por Miguel Britos (Lobo), y circunstancialmente por otras personas.

Pues cabe recordar – y destacar – que ERNESTO URIBURU, además de miembros ocasionales de la tripulación, siempre dejaba una plaza libre para que el MINISTERIO DE MARINA pudiera llenarla con uno de sus Oficiales.

ERNESTO C. URIBURU fue un deportista, y no solamente náutico.

Pero fundamentalmente fue un hombre de bien.

Nació el 21 de setiembre de 1898, y falleció el 22 de diciembre de 1967.

Practicó el motociclismo, y corrió en carreras de regularidad en automóvil, cuando los caminos todavía eran de tierra.

Como capitán del GAUCHO arribó a ochenta y cuatro puertos extranjeros en diversos cruceros.

El primer crucero fue por países de Europa en el mar Mediterráneo.

Su proyecto era dar la vuelta al mundo; pero no fue posible por un conflicto bélico en el Medio Oriente.

 

El segundo crucero fue la reconstrucción del primer viaje de CRISTÓBAL COLÓN que resultó en el descubrimiento de América.

El tercer crucero fue un viaje a Estados Unidos que incluyó la participación de EL GAUCHO en una regata entre LA HABANA y SAN SEBASTIÁN.

Los cruceros totalizaron 67.364 millas náuticas.

Entre muchos otros premios y distinciones valiosas recibieron numerosos trofeos consistentes en Plaquetas de plata y de bronce otorgadas por la Escuela Naval Militar, por la Liga Naval Argentina.

Y por los más prestigiosos Yachts Clubs de La Argentina.

Por el Cruising Club de América recibieron a Blue Water Medal 1947, la Plaqueta de bronce de la Escuela Naval de los EE.UU. de América.

La Carabela de Oro de la Legión Naval de Portugal, la Plaqueta de plata del Gobierno de Portugal, la Plaqueta de plata y oro de la Marina de Guerra de España, etc, etc.

Ernesto C. Uriburu escribe estos conceptos señeros que por su sabiduría y utilidad vale la pena rescatar y difundir como enseñanza de vida, pues provienen del corazón de un hombre verdadero:

“EN MIS VIAJES, POR COINCIDENCIA O DELIBERADAMENTE, ME ENCONTRÉ SOBRE LAS RUTAS DE ALMIRANTE DEL MAR OCÉANO.”

 

(Naturalmente, se refería a Cristóbal Colón, a quien admiraba como hombre, y como marino).

 

Por eso continúa:

“LAS SEGUÍ SIEMPRE CON ADMIRACIÓN Y YO TAMBIÉN DESCUBRÍ A MI MANERA, UN MUNDO NUEVO.”

Su América, nuestra América, la mía y la suya, así se llame Dakar, o isla Rosada, o Peñasco ignoto.

 

“ESTABA DENTRO DE MÍ Y EN LOS MARES, EN LOS PUERTOS, Y EN LA GENTE.”

“LA INMENSIDAD DEL OCÉANO DA AMPLITUD Y ELASTICIDAD AL PENSAMIENTO.”

“NAVEGANDO, EL SENTIDO DE PROPIEDAD PIERDE VALOR PORQUE LA MAR NO TIENE ALAMBRADOS, NI CERCOS.”

“LEJOS DE LAS COSTAS NO EXISTE LA PROPIEDAD HORIZONTAL, NI EN PROFUNDIDAD.”

Navegando había hallado que la vida en el mar era mejor que la vida en la tierra y que la que él había esperado allí encontrar.

Fue su descubrimiento personal.

La realidad superaba el sueño:

“EL MAR, LAS ESTRELLAS, EL VIENTO Y LAS OLAS, ERAN TAMBIÉN MEJORES.”

 

“EL EGOÍSMO SE LIMITA Y SE DILUYE Y EL SER HUMANO MEJORA, SIN NOTARLO, SU CONDICIÓN DE TAL…”

 

“EN LA VIDA SE DEBE SER OPTIMISTA Y TRATAR DE VER SIEMPRE LAS ESTRELLAS A BARLOVENTO QUE MARCAN EL FINAL DE LA TORMENTA.”

“AL ENFRENTAR TORMENTAS, ME ENCOGÍ DE HOMBROS Y ESPERÉ EL BUEN TIEMPO.”

“LOS OBSTÁCULOS NO ME DETUVIERON NUNCA, PORQUE YO ERA UNO DE LOS POCOS HOMBRES CON LA SUERTE DE PODER REALIZAR UN SUEÑO Y NADA PODÍA FRUSTRARLO.”

 

“GOCÉ DEL MAR ABIERTO Y DE LA OPORTUNIDAD DE CONOCERME.”

“APRENDÍ MUCHAS COSAS DE OTRAS GENTES.”

 

“COMPRENDÍ SUS COSTUMBRES Y LA RAZÓN Y LA LÓGICA QUE GUIABAN SU VIDA Y ME HICE AMIGO DE ELLAS.”

FIN

GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux).

EL GAUCHO JUNTO A LOS ACANTILADOS DE LAS ISLAS SALVAJES

 

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