EL HOMBRE QUE QUISO ESCALAR SÓLO EL ACONCAGUA EL PICO MÁS ALTO DE AMÉRICA, por G. Jovialiste (Dr. EduardoBrieux Clement).

EL HOMBRE
QUE QUISO ESCALAR SÓLO

EL ACONCAGUA

Por GRAND JOVIALISTE

(Dr. Eduardo Brieux)

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EL HOMBRE QUE QUISO ESCALAR SÓLO EL ACONCAGUA.

 

Ahora, voy a rememorar una “hazaña” realizada por un hombre sólo, por lo que se denomina un temerario, un arrojado, un intrépido, un individuo singular.

 

Mi fuente, en este caso es un ejemplar del diario LA NACIÓN publicado en la República Argentina de fecha viernes 21 de enero de 1966, página 24, Sección Columnas de la juventud.

 

¿Un viaje en solitario a la montaña más alta de América?

 

Me da espanto solamente pensarlo, y recordar, pues como he contado someramente en la parte correspondiente, una vez me ví obligado a subir a menos de la mitad de esa altura a una sierra alta, y algo sé lo que significa tamaña prueba.

 

Allí han perdido sus vidas bastantes personas, y experimentados Andinistas.

No, no es aventura simple, y no, no se puede emprender esa ascensión livianamente, sin una adecuada preparación, y menos sin recursos y auxilios suficientes.

 

Al pie del Aconcagua recuerdo haber visitado el solitario CEMENTERIO DE LOS ANDINISTAS FALLECIDOS EN ESA ALTA CUMBRE, muchos de ellos sepultados en esas soledades.

 

Personalmente, estimo que su emplazamiento en ese lugar debe ser una señal de prevención colocada por la misma PROVIDENCIA, que muchas veces obra misericordiosamente a través de nosotros los hombres, con el objeto bondadoso de prevenir que otros también mueran, o queden mutilados para siempre.

 

Obra como un anuncio SIMBÓLICO:

MIRA SER HUMANO. AQUÍ YACEN. NO TE DEJES ENGAÑAR POR ESA MONTAÑA QUE SE ELEVA SOBERBIA Y ESPLENDOROSAMENTE NEVADA.

 

Es un cementerio que está a la vera de la ruta que lleva al

PUENTE DEL INCA

 

(un puente natural realizado por la misma Naturaleza que hasta conocieron los Incas, sobre un río de aguas termales iodadas donde antiguamente había un balneario termal cercano a un establecimiento hotelero que sucumbió debido a una avalancha caída de la parte alta), y al sitio conocido como LAS CUEVAS, paso obligado a Chile.

Toda esa región está dotada de grandiosidad natural.

Y pese a su aridez de una gran belleza natural.

El primer hombre moderno que en solitario intentó subir el cerro ACONCAGUA.

ALFONSO MOREIRA, un joven Brasileño de 18 años de edad, según el cronista del diario “dotado con una buena caja torácica, de un metro con setenta de altura y de unos setenta y cuatro kilogramos de peso”, subió sólo sin recursos al ACONCAGUA, realizando una ascensión considerada por los entendidos:

Temeraria,

peligrosa, y

casi suicida.

 

Esta ascensión – sin embargo – parece que según el Cronista del diario LA NACIÓN, era la obsesión de este Brasileño, de oficio agricultor, habitante de llanura en el estado de Amazonas, viajero de a pie o sea con mochila, y pese a su única educación primaria, estimado un excelente charlista.

 

Primero recorrió la Argentina, y la República hermana de Chile, viajando a pie y a “a dedo”, es decir casi sin dinero.

 

Dice el diario LA NACIÓN que encontrándose en la provincia de Mendoza, frente a la montaña del ACONCAGUA, decidió ascenderla con su ropa común de viajero, con sus zapatos comunes de cuero con suela de goma, con un pantalón de franela, con una camisa de algodón, y solamente con dos pulloveres gruesos, y con un par de guantes.

 

Sin ninguna experiencia de montaña consiguió ascender hasta los 6.700 metros de altura, en la que se le comenzaron a congelar los dedos de los pies.

 

“Quiso sacarse las botas para friccionar sus pies” – cuenta el Cronista del diario LA NACIÓN de Buenos Aires – “y advirtió que no se podía descalzar, debido a que sentía su carne endurecida.”

“Este sí que fue un aviso elocuente”, dijo al Cronista de LA NACIÓN el joven MOREIRA.

 

Y relató al periodista:

“INMEDIATAMENTE INICIÉ EL DESCENSO CASI CORRIENDO, Y CASI ENLOQUECIDO POR EL TEMOR A PERDER MIS PIES. Y ASÍ LLEGUÉ A PLAZA DE MULAS.”

 

Allí trataron de auxiliarlo y sumergir sus pies en agua calentada con sal sin conseguir vivificar los tejidos.

Luego una expedición de rescate lo sacó de la montaña que lo había vencido; pero no asesinado, como a tantos otros.

 

En un hospital de MENDOZA fue intervenido quirúrgicamente en un intento de evitar mayores amputaciones que la de los dedos.

 

¿Lecciones? Varias; pero tal vez convenga rescatar la más dura:

 

“QUE A MÁS DE 5.000 METROS DE ALTURA LA SOLIDARIDAD HUMANA A VECES SE DISIPA EMPUJADA POR EL EGOÍSTA INSTINTO DE CONSERVACIÓN DE OTROS ANDINISTAS.”

 

“POR ESO MOREIRA SE SORPRENDIÓ DE RECIBIR LA VISITA EN EL HOSPITAL DE ESCALADORES JAPONESES.”

“QUE IBAN SOLÍCITOS A LLEVARLE FRUTAS Y LIBROS.”

 

” PERO QUE EN LA CUMBRE LE HABÍAN NEGADO ABRIGO. ”

“ES QUE ALLÁ ARRIBA CUALQUIER EXCESO DE GENEROSIDAD POR SALVAR UNA VIDA AJENA PUEDE CONDUCIR A…:”

“A LA PROPIA MUERTE.”

 

“Es una altura que solamente han logrado subir unos pocos, y éstos naturalmente abrigados con gruesos “anoraks” de seda y de plumón de ganso, a cubierto de la penetración del frío permanente de la cumbre, y de las ventiscas, y por supuesto con la asistencia de guías.”

GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux).

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