RECORDANDO A DON ALFREDO, Por Grand Jovialiste escritor (Dr. Eduardo Brieux Clement, abogado). Libro digital breve.

 

 

LIBRO DIGITAL BREVE 
por 
Grand JOVIALISTE  
(Dr. Eduardo Brieux) 
 

 

“RECORDANDO A DON ALFREDO” 

 

 

 

 

 

 

   

 

 
Grand JOVIALISTE en  IMPRESIONES Y EXPRESIONES DE UN VIAJERO DE LA WORLD WIDE WEB  tiene el agrado de presentar una serie de relatos cómicos,  y hoy se complace en ofrecer  

“RECORDANDO A DON ALFREDO”.  

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LA FOTO SUPERIOR ES LA DE UN ARCANGEL DE BRONCE.  

LA SIGUIENTE FOTO PERTENECE A UN CUADRO DE PETER BIRKHAUSER.  

LA SUBSIGUIENTES FOTOS FUERON TOMADAS EN MAR DE LAS AGUAS HERVIDAS.  

—  

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.  
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RECORDANDO A DON ALFREDO.  

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AYUDA MEMORIA Y ANTECEDENTE EXTRAÍDO DEL LIBRO CÓMICO (http://personales.ciudad.com.ar/brieux/4.html)  “LA PLAYA”:  

” [ De tanto en tanto transitaba un vendedor ambulante pregonando: ¡;A LOS PIRULINES! ¡;ALO RICO PIRULINES! ¡;A LOS PIRULINES! ¡;ALO RICO PIRULINES!  

Al que uno de un celular le hacía burla: _¿;Aló? ¿;Rico Pirulines? ¡;Aló!  

_¿;Cuántos pirulines quiere señor?  

_¡;No hombre! ¡;No te confundas, yo estoy hablando por el celular! Pobre tipo, jajajajajajá…. ]  

Otro pasaba gritando: ¡;Café, café!……………….¡;Café, café!………………. ¡;Café, café!……………….(Debía tener insomnio de noche con tanto ¡;Café, café! ).  

_¡;Helados, bombones, caramelos! ¡;Helados, bombones, caramelos! – se oía a cada rato.  

_ ¡;Fotos! ¡;Fotos! ¿;Señora?´¿;La saco con el pibe? – pasaba otro cada hora y media – Y ME LO DECÍA A MÍ Y AL PIBE, O SEA AL PINCHA PAPELES.  

_¡;Cubanitos! ¡;Cubanitos con dulce de leche! ¡;Cubanitos! ¡;Cubanitos con dulce de leche!- proclamaba otro ganapán de temporada – ¡;Cubanitos! ¡;Cubanitos con dulce de leche!  

(Y éste vendedor se parecía tanto a don…., que no podía ser sino el mismo Don Alfredo. ¡;Chissssssssss! ¡;HABIA VISTO A DON ALFREDO Y PODÍA SER BOLETA!). ¡;Chissssssssss! ¡;NADA MENOS QUE A DON ALFREDO! ¡;Y VENDIENDO CUBANITOS! ¡; ¡;Chissssssssss! ¡;Chissssssssss!  

_(¡;CHIS, CHIS A TODOS! AHÍ IBA DON ALFREDO: ¿; Y COMO NO LO VIERON?)  

_ ¡;Agua Herviiiida! ¡;La Prensa!¡;Agua Herviiida! ¡;Clarín!¡;Agua Herviiiida! ¡;La Nación! ¡;Agua Herviiiida! ¡;Agua Herviiiida!- de vez en cuando voceaba un diariero ad hoc, playero de alma.  

Y a lo lejos de vez en cuando oía la voz de Raquelita: ¡;Choripanes! ¡;Choripanes! ¡;Chori, chori! ¡;Choripanes! ¡;Choripanes!  

¡;ELVERANO YA LLEGÓ! ¡;EL VERANO TAN ESPERADO! ¡;EL VERANO YA LLEGÓ! ¡;EL VERANO TAN ESPERADO! ”  

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RELATO:  

WHALT WHITMAN, el gran poeta Norteamericano escribió en HOJAS DE HIERBA , CANTO A MI MISMO, XLIII, los siguientes versos imperecederos (Tenga paciencia, de algunos ya no nos acordamos; pero de éstos sí, porque da la casualidad que se refieren A NO OLVIDAR, que fue en la REPUBLICA ARGENTINA un ESLOGAN o LATIGUILLO usado para concientizar a todos respecto a la necesidad de NO OLVIDARSE DE UN CRIMEN por supuesto diferente del que se rememora en este relato.  

A ver….¿;Cómo eran esos versos? Bueno: ¡;NO ME ACUERDO! Mejor los copio :  

“NO SE OLVIDARÁ DE NINGUNO.  

NI DEL JOVEN QUE MURIÓ Y YACE AHORA SEPULTADO.  

NI DE LA DONCELLA QUE MURIÓ TAMBIÉN Y FUÉ CON ÉL  
ENTERRADA;  

NI DEL NIÑO QUE SE ASOMÓ UN INSTANTE A LA PUERTA, SE FUÉ LUEGO Y NO LO VIMOS MÁS,  

NI DEL VIEJO QUE VIVIÓ SIN OBJETO, AMARGADO COMO LA HIEL;  

NI DEL TUBERCULOSO DE LA BUHARDILLA QUE ACABÓ DEVORADO POR EL RON Y LA FURIA;  

ni de los ajusticiados,  

NI DE LOS AHOGADOS EN EL MAR,  

ni del monstruoso degenerado a quien llamaron estiércol de la sociedad;…”  

(En pag. 284 de las OBRAS ESCOGIDAS de WHALT WHITMAN, Ed. Aguilar, Madrid, 1.946. Versión de CONCHA ZARDOYA).  

¡;VENDETTA!  

Eran las cinco y treinta de la mañana. A esa hora tan temprana la playa de MAR DE LAS AGUAS HERVIDAS estaba desierta llena de una multitud de gaviotas que tomaban luna.  

A Don Alfredo le agradaba verla vacía con todas sus cosas de siempre con que la había decorado el mismo Dios, aunque la semana pasada un ciclón había desvastado la playa llevándose el endiablado panorama habitual y reemplazándolo por la visión plena de un desastre.  

Y especialmente le gustaba poder estar sólo, muy en soledad con todas sus pesadillas personales, y con nosotros observándolo, aunque él no lo supiese. Otra pesadilla.  

Y le agradaba mucho poder gozar del mar, de la arena, de los médanos, de las nubes algodonosas de buena calidad pintadas de colores suaves, del Sol despuntando el vicio de alumbrar, del fresco aire marino…y hasta de un estornudo ocasional.  

Creo que no me olvidé de nada.  

_ ¿;Y del mal olor de un pescado podrido a dos metros de distancia?  

¡;YA NO PUEDO MÁS! Oeeeee….- se dijo, y se retiró unos centímetros.  

Continúo:  

Le encantaba poder ver avanzar miles de toneladas de agua que parecían que iban a inundarlo todo; pero que se detenían a unos metros, muy respetuosas de los semáforos naturales, luego de empaparlo de pies a cabeza.  

Y le entusiasmaba tanto poder sentirse el único contemplador con conciencia de la existencia del Universo y percatarse de su inconciencia.  

Las olas incansablemente llegaban unas tras otras en cuadrillas sucesivas al mando de un viento suave y constante.  

Y con estrépito se desplegaban en la orilla, y morían en la arena gritando: ¡;HEMOS LLEGADO!  

Tal vez desde Africa.  

El rumor del agua parecía un coro natural que cantaba al Dios del Universo un himno de alabanza comprensible para todas esas cosas que estaban allí para oirlo, algunas desde hacía miles de años, otras no tanto – qué le vamos a hacer – como ese caracol muerto, y un espíritu errante de un asesinado reciente.  

Un tal CESTAS. Un hombre a quien había mandado matar Don Alfredo.  

No estaba vestido con una sábana, sino con el atuendo de un hombre de pueblo. No señora ni señor, no con taparrabos, no con la mortaja de la pobreza. Hasta con una corbata puesta en el cuello. ¡;Y con vaqueros rotos! Y con la camisa hecha jirones. El calzoncillo roto. Ni medias, ni zapatos.  

Y de todo este ser vestido con ropa de gusto exquisito en Ciudad Mambo emanaba una suave luminiscencia vistosa en el más allá pero no acá..  

Don Alfredo no disponía del tercer ojo o vista cuarta dimensionada y por consiguiente no lo podía ver.  

Y no sabía que su víctima estaba acechándolo día y noche, noche y día, y entre ambos no sé que habrá, pero si sé que jurándose: ¡;VENDETTA!  

Y ya en : ¡;VENDETTA ENCENDIDO! ¡;VENDETTA ARRANQUE! ¿;VENDETTA EN MARCHA? (¿;No había nadie para empujarlo? Estaba sin batería).  

El rostro de CESTAS no semejaba el de un espectro lívido, sino el de un hombre rosadito de treinta y pico alto de años, varonil, bien parecido, semblante noble, y mirada clara, a menos que fuese otro.  

En vida no había sido precisamente un ser humano orientado a lo religioso o a lo espiritual, excepto su conocida costumbre de sentarse todo el día en un banco del atrio de la Iglesia mirando a las feligresas.  

Vivió una religiosidad superficial y mundana como para estar a tono con el medio ambiente social y cultural criollo, descreído y bastante pícaro, mucho más allá de los límites normales, rematadamente aficionado a diversiones en pareja.  

En ese momento pasó un indio a caballo empacado. Evidentemente un anacronismo. El indio saludó a CESTAS como GRAN JEFE, y prosiguió a paso de mula coceadora por la arena de la playa.  

_¡;CUIDADO CON LOS POZOS!- CESTAS alcanzó a prevenirlo desde que lo vió, en tanto él mismo se caía dentro de uno.  

_No hay cuidado – contestó el indio – Este pingo hasta camina en el agua. Y como para probar la veracidad de su dicho rumbeó despaciosamente hacia el mar y puso a trotar al caballo ingrávido sobre la olas cadenciosas hasta que ambos desaparecieron en el horizonte de agua y de cielo hundiéndose en los abismos desconocidos.  

¡;QUE GRAN PODER EL DEL MISTERIO, O SI PREFIERES EL DE LA LITERATURA!  

Pero Don Alfredo – como tantos otros – únicamente percibía las cosas diarias y vulgares de este mundo, y no las holográficas o como quieras llamarlas que están entre éste y los otros, los otros y los otros….  

Por ejemplo, no podía ver que de vez en cuando pasaba por el cielo una bruja montada en una escoba y a una escoba apaléando a otra bruja, o que en la colina un hada jugaba con su varita mágica adquirida en Todo por $1,00.  

Ni siquiera podía ver al demonio de mi jefe, aunque yo tampoco porque era feriado y no trabajabamos.  

Os recuerdo que en la casa de Dios hay muchos seres distintos, ahora que no sé bien cuáles, y algunas moradas, y os revelo que hay un plan de viviendas que se construyen, y que también hay mansiones en las rutas de acceso cortadas, y en los estados intermedios hay ollas populares, y en la cabeza de los locos imágenes de todo ello.  

NO ME CREEIS, OBVIAMENTE. ALLÁ VOSOTROS.  

A lo lejos se observaba a un pescador con su caña de pescar plantado en la orilla del agua.  

Desde el anochecer anterior estaba pescando (¿;oscuridades?), y no, no se iba.  

¿;Ni siquiera para orinar? ¡;Qué pasión desmedida! ¡;¡;A su lado ya había una parva de pescados tan alta como él mismo!!  

Esa zona del mar era excelente para la escasa pesca de la corvina renegra.  

Algo más que negra, aunque algunas venían albinas y se cocinaban astutamente al carbón.  

Y en Mar de las Aguas Hervidas había muchos maniáticos de los pocos productos del mar allí existentes que no enumero porque me llevaría varios días.  

En los restaurantes elegantes de la playa eran muy pedidos los platos con camarones y con ostras de la zona vulgarmente denominadas: ¿;Las almejas? ¿;Qué almejas?  

_¿;Qué es eso que está en el plato?  

_¡;Ah, perdone, puse el pucho!  

¿;Alguien buscaba almejas en la playa? Por supuesto que lo único que les interesaba verdaderamente era el oro del barco corsario.  

[ Si tiene un momento libre, hágame el favor de mirarlos a la caída de la noche. ¿;Necesita linterna? ¿;Dónde estuvieron metiéndose sino en los pozos cavados? ¿;Turistas? ¡;Todos de la Cia!  

El oro. La fiebre áurea.  

No vaya usted también.  

¿;Mañana parte? ]  

Era la clásica estampa de cada mañana. Huecos aquí, y allá, en toda la extensión de la playa. Y ninguna pepita de oro. Nada. Excepto el pensamiento obsesivo: Quiero oro, quiero oro, y no cobro.  

Decididamente, ahora estaba amaneciendo. ¿;O no? Por fin… Por fin el Astro Rey se había resuelto a trabajar otro día más. ¿;Lunes? Claro…  

Don Alfredo contemplaba el mar como si indagase algo en esas olas verdes que parecían venir hacia él. ¿;Tal vez lo alcanzaría alguna con vocación policial?  

Le gustaba pensar en esta posibilidad imposible, y en lo que él haría para eludirla. ¿;O la esperaría a pie firme?  

Quizás, y como nosotros mismos lo hemos hecho tantas veces, él buscaba todo lo contrario en ese vaivén y agitar eterno del agua, o sea un poco de paz.  

Eso parecía y nos parece. ¿;No le parece?  

[_CONTESTACION NO DISPONIBLE EN ESTE MOMENTO. PRUEBE MÁS TARDE. ]  

Ya era un hombre maduro en su cincuentena aunque había superado esa cantidad de millones.  

Era de estatura mediana, poseía la tez blanca, el pelo canoso, y una mirada penetrante, y tranquila como quien está seguro de su razón de no ser en esta Tierra. Para el bien, y para el mal. Ejem, para el mal.  

En este momento de la vida por desgracia era un señor adinerado con responsabilidades, un propietario de grandes sociedades e industrias, con mucho capital o sea con abundante dinero; y que por necesidad para vivir se veía obligado a vender cubanitos con dulce de leche en la playa.  

Aquí y allá una gaviota picaba en las aguas su sustento o sea algún pez; gordito por favor Señor.  

Hacía fresco. Un gorrión se posó en una tosca familiar. (¿;La tía Samuela? ¡;Qué raro!) ¿;Un gorrión por aquí? Desentonaba, pero no se iba a preocupar por él. Era solamente un pajarito, o un payasito de un circo de animales, quizás extraviado.  

Y el Sol esplendoroso ya se alzaba por el este, en tanto el cielo todavía conservaba algo del ornato multicolor que por lo general caracteriza un amanecer en el mar magnificente, ese mar tan amado, tan amado.  

En ese momento necesitaba ese espectáculo de las olas, del viento, del mar, y del Sol para ordenar sus pensamientos, e incluso para concebir nuevas ideas siempre ausentes.  

Su vida no había sido nada fácil. Nadie, nadie sabía de sus ocios. De sus estadías en Ibiza, o en la Costa Azul, o de sus amantes. De sus concepciones en todos los lugares que visitaba. De su visión de futuro. De pasado. De presente. ¿;Hay algo más?  

Vió algo moverse en un médano, y se sobresaltó perceptible e imperceptiblemente. De las dos formas..  

Eran solamente unos pocos papeles que el viento volaba unos metros, allí y allá, allá, allá, y más allá, Y POR TODOS LADOS.. ¡;QUE PLAYA SUCIA!  

_ ¡;Un momentito!: ¡;PERO LLENA DE PAPELES LIMPIOS!  

Sea como fuere, unas simples basuras habían asustado a uno de los seres poderosos de este mundo: EL VENDEDOR DE CUBANITOS DE LA PLAYA DE MAR DE LAS AGUAS HERVIDAS.  

De Don Alfredo se ha dicho algo malo, y poco bueno.  

Verdaderamente muy poco. Tan poco que…. ¿;Nada?  

¡;Nada! ¡;¡;¡;Y eso es bueno!!!  

BUENÍSIMO. ¿;O no?  

Al parecer fue un hombre de familia excelente.  

Y jefe de un hogar ejemplar, aunque algún rumor – todos los días lo mismo – lo tildaba de bastante corrupto, ya casi inservible para la vida en sociedad, o de ella para la vida con él.  

Su fortuna comenzó prácticamente de cero, lo que despertó envidias y rencores de sus competidores, y de los fracasados de siempre que no encontraban nada mejor que aparecer ahorcados, o con un tiro en la sien.  

Por otra parte de su faceta supuestamente mala ya se ha hablado incluso demasiado bien. En el fondo los que lo difaman…:¿;Qué saben? ¿;O quieren reposar en una zanja?  

Todo hombre tiene una cara buena, y una mala (¿;Entonces dos? ¿;No es monstruoso?).  

No, no parece. Y como ambas son diferentes ven cada asunto desde un punto de vista diametralmente opuesto, o no lo ven si cierran los ojos.  

Algo se ve con la cara de bueno, y se hace bien; en cambio, yo….  

O en la vida de cada uno se mezcla el bien con el mal. Lo he dicho antes veinte veces, y no lo he hecho cincuenta millones.  

Que el Cielo lo juzgue o cuando termine la feria judicial.  

Porque la justicia de los hombres no le halló nada, más allá del soborno suculento que ha pagado para ello.  

En consecuencia conforme con un sano criterio legal debemos presumir su inocencia de acuerdo con lo que mandan las trampas pues como dice el refrán hecha la ley hecha la trampa.  

Además no se puede condenar a nadie por sospechas ni por presunciones ni por prejuicios ni por inquina ni por condenar ni por por. (Gracias)..  

¿;Por qué Don Alfredo habría de ser la excepción a la regla? No; no, yo creo que fue una regla.  

De todas maneras es indudable que fué un hombre que en el mundo que le tocó actuar produjo cierto progreso entre otras cosas importantes que fueron consideradas retrocesos importantes, y desaciertos incalificables.  

Había nacido dentro de una familia honorable pero pobre, ya que era dueña de varias estancias, tres trasatlánticos, una flota de aviones, y de dos haras. Eran tan pobres que a veces no les alcanzaba la caja chica para pagar la nafta de los cien automoviles familiares. Y en su infancia se nutrió de modelos rectos, y decentes, y de otros caballerescos y caballares.  

Desde ese origen humilde había sabido conquistar el mundo de los negocios. (¿;QUÉ ME PASA? ¡;NO SOY IDIOTA, ES LA HISTORIA OFICIAL!).  

Una tarea ímproba que solamente pocos elegidos coronan con el gran éxito por él logrado en su vida después de todo bastante corta que se extendió por ciento y pico de años.  

Pero llegó a poseer hasta un negocio de compraventa de automóviles vendidos por cacos. (¿;Quieres comprar? …Pero ahora,… no se puede. ¡;Están mirando!).  

¿;Qué trajo don Alfredo al mundo ademas de su familia hermosa? ¡;Empresas! Empresas donde muchos pudieron trabajar, ganar el pan diario y el sustento de sus familiares, prosperar, y hallar un destino útil para la sociedad y para sí mismos, especialmente ésto último. ¡;Y pensar que yo quedé fuera por inútil!  

Pienso que por una razón de imparcialidad y de justicia simple sus detractores por lo menos debieran reconocer desencantados que era un genio de la organización, y un hombre que fué capaz de llevar a cabo iniciativas felices: Amantes aquí, y en varios otros países.  

¿;Y qué de nuevo ellos hicieron para la sociedad? Hoy estamos como ayer…: Solas, y solos.  

Es fácil asociarse con la calumnia y con la la injuria cuando un fallecido ya no se puede defender, pero es reprobable. (¿;Qué están diciendo que ya no se haya dicho?).  

Para juzgar los hechos de los hombres existen los jueces y no los escritores de relatos. (Es que hay bastante diferencia).  

Tampoco los envidiosos, ni bah los charlatanes de café. ¡;Para mí sin azúcar!  

Por otra parte, cualquiera puede equivocarse, y no permitiré que nadie me rebata porque esa es la viscisitud de la vida en la que he cosechado mayor experiencia que ese cualquiera.  

Pero amigas y amigos, en todo caso ya pagó con su propia vida. Qué repose en paz, siempre que sus familiares abonen puntualmente los derechos de la bóveda.  

Si bien Dios no le había dado dinero para comenzar, sí lo había dotado de ese olfato y de esa habilidad e intuición especial que poseemos los hacedores de capital de este mundo, los capitanes de la industria, en definitiva los grandes mariscales del país globalizado y como globo por reventar.  

Tenía tantas cosas en la cabeza, y tal vez algún piojo.  

Se sentó en la arena que encontró húmeda. Inmediatamente se le empapó la malla y el traste.  

No le importó. Toda la noche había sido fresca, y hasta había llovido un poco en su alma seca.  

Para peor los mosquitos de su mente casi no le habían dejado dormir. No estaba allí para descansar, ni para saborear lo silvestre de la naturaleza, habiendo cerca algunos buenos hoteles.  

¡;Don Alfredo estaba allí para refugiarse de la justicia de los hombres….como él!  

¡;Ah, si el mundo supiese que uno de los directivos más ricos del planeta para distraerse había pasado la noche divirtiéndose buscando un supuesto tesoro de piratas! Y que ahora miraba la lejanía en el mar tratando de adivinar la ubicación en el infinito del alma perdida.  

A su lado y muy cerca suyo en la arena había depositado la bandeja de cubanitos, que le había costado diez millones de pesos.  

¿;Diez millones de pesos por una bandeja de cubanitos?  

¡;¡;¡;¡;COMO ESTABAN LAS COSAS!!!!  

¿;Don Alfredo, el mejor hombre de negocios del país y probablemente del mundo había pagado esa cantidad por cien cubanitos?  

¡;¡;¡;¡;NO, NO ESTE HOMBRE NO PODIA SER DON ALFREDO!!!  

No, por Dios. ¡;QUE HOMBRES DE NEGOCIOS TENEMOS!  

¡;CON RAZÓN EL PAÍS ESTÁ FUNDIDO!  

Pero lo que ocurría es que en la base de la supuesta bandeja se escondía un TELEFONO SATELITAL, confeccionado con la tecnología de última generación wichi, y con algunos micro materiales hurtados en la industria espacial colla.  

Todo, todo en la vida de don Alfredo era oculto, hasta la o final, porque a veces alguien lo llamaba Alfred.  

Incluso había un cubanito que aparentemente contenía dulce de leche; pero que en realidad era crema solar ozonizada. ¿;Gustaís en esta época de escasez de capas de ozono?  

Una vez don Alfredo se había equivocado y se lo había vendido a una que la encontró deliciosa.  

” _¿;Importado? ¡;Hum, qué rico! Déme otro”.  

Pero Don Alfedo no la pudo complacer. Sin embargo debido a su buen corazón le dejó lamerle las cosas dónde quedaba un poco del dulce rerico. Oeeeee…..  

Ahora por el médano avanzaba un hombre.  

Don Alredo prestó atención, pues el tipo iba derecho hacia él.  

Puso su mano en la sobaquera izquierda donde debajo de la camisa tenía siempre listo su repelente de insectos.  

Observó que era ese pobre individuo que limpiaba la playa, un tal Paratutti.  

“¡;Pobre individuo!” – reflexionó Don Alfredo.  

El ser le recordaba la modestia de sus comienzos.  

_”Claro, esta gente tenía que levantarse temprano para barrer la playa antes que empezaran a caer los turistas en los pozos” -pero no era momento de ponerse sentimental ni comprensivo, tampoco antes ni después. (Por supuesto).  

Ya estaba cerca. Por el sector norte del cielo avanzaban unas nubes. Por suerte hoy el día estaría algo nublado y el Sol no pegaría tan fuerte en la piel – cavilaba Paratutti….  

_HOLA DON MAALFREDO – saludó naturalmente.  

Don Alfredo le escuchó con consternación, y le respondió con un…  

_”HOLA” – escuálido; y miró para el horizonte para indicar que no deseaba tener ningún contacto, ni siquiera una conversación trivial sobre el día y el tiempo, o el estado del mar, y con un ¡;La, la, la, la, la, la, la! – lo despidió como a un perro que se espanta.  

Pero el hombre había musitado después de pasar cerca :  

_ ¡;AH LE MOLESTO! ¡;¡;¡;HUM NO ME QUIERE HABLAR!!!  

Bueno. Era cierto. Tal vez se había dado cuenta.  

¿;El tipo había recalcado MA? ¿;O le había parecido?  

¿;Sabría quién era él?  

¿;Cómo?  

ERA TOTALMENTE IMPOSIBLE.  

Había tenido especial cuidado en no decir a nadie cómo en realidad se llamaba, y en ocultar su identidad bajo el nombre MALFREDO Alfredo TAPADO ALFREDO. (Era muy difícil que alguien se pudiera dar cuenta que era Don Alfredo),  

No, no. Era imposible que ese trabajador supiese quién era él. ¡;Mejor! Porque si no….: ¡;A COSA DECIDIDA! ¿;Ya había resuelto qué? ¿;Lo de siempre?  

¡;Oh, pooobre! Un sentimiento de compasión interrumpió su idea de ya hacerlo desaparecer de esta Tierra.  

_Bah, no valía la pena, era solamente un trabajador más de la playa, un ganapán como él mismo, un futuro comedor de caviar – se dijo (TENDRÍA QUE LEVANTAR LA VOZ LA PRÓXIMA VEZ, PORQUE NO SE OÍA BIEN A SÍ MISMO).  

Pese a su actual fortuna, él seguía siendo aquel trabajador inicial. Y de corazón se solidarizaba con la gente pobre lo que no era óbice para que les pagara unos sueldos de miseria cada vez más bajos.  

Ahora el ventarrón comenzaba a levantar arenilla de la playa que azotaba su rostro endurecido.  

_¡Maldito viento!  

Oeeeee….  

Había que OCULTAR – SIEMPRE TAPANDO – no solamente los cubanitos sino el satelital, no sea que la arena se introdujera en la caja además de en los pulmones, en los oídos, en la lengua, y hasta en ella misma.  

Ya era el cuarto aparato que se había visto obligado a comprar:  

¡;Cuarenta millones le había costado estar vendiendo cubanitos en la playa!  

El teléfono era el último grito de la electrónica… Y DE QUEJA POR EL PRECIO DESMEDIDO.  

El micrófono era sin manos y estaba disimulado en un cubanito, de manera que Don Alfredo pudiera comérselo, y entretanto pudiera comunicarse con sus gerentes de desconfianza. ¡;Qué locura!  

OIGAMOSLO HABLAR:  

[ “_Malacuatros, habla el padri: ¿;A cuánto está el kilo de dulce de leche? ¿;5? Y en los mercados de Frankfort. ¿;44? Que compren dos kilos en FRANKFORT. ¿;Qué? ¿;Qué no? ¡;Ah, por el costo del flete! Bueno, adquieran en tambo a precio de productor. ¡;0,01, NO MÁS! Ahora dame con Rompelotodo.”  

“_Hola habla el padri, preciso doscientos cubanitos. ¡;No bruto! ¡;Chicos cubanos no! Está bien. ¿;Qué es lo que está mal? ¿;La huelga general paralizó los transportes? ¡;Qué importa! ¡;Dónde está tu creatividad Rompelotodo! Te voy a volver a Rompeportones, y ya vas a ver cuando te estrelle contra el suelo. Te vas ahora mismo, y de un criadero requisas doscientas palomas mensajeras, a cada una en el cuellito le atas un cubanito, y las sueltas para acá. ¡;Viste que se puede! ¡;SE PUEDE! ¡;SE PUEDE! ¡;SE PUEDE! Si no fuese por mi el negocio no andaría. ¡;SE PUEDE! ¡;SE PUEDE! ¡;SE PUEDE!” ]  
 

Don Alfredo tenía razón. Claro. Como siempre.  

Si no fuera por él que era un genio de los negocios, la gente de la playa se hubiese quedado sin cubanitos.¿;Acáso lo hubiese divertido eso? ¡;Por cierto que no! Y a mí, tampoco. Y menos a Don Alfredo que era un hombre responsable.  

CESTAS lo miraba en la cara y muy de cerca. Y pensaba:  

_¡;Sinverguenza! ¡;Atorrante! ¡;ASESINO! ¡;Me mandaste matar! ¡;Me estropeaste la vida! ¡;Yo tenía hijos y varias esposas! ¡;Una labor en la vida! ¡;Cegaste mi vida! ¡;VENDETTA!  

La muerte de CESTAS fue un hecho horrible.  

Toda deceso lo es, y máxime cuando se produce por un crimen sin la más mínima motivación racional.  

Pero CESTAS no fue solamente eliminado, sino que en sus ultimos instantes de vida fue sometido a torturas crueles no igualmente eliminadas.  

Luego de perpetrado el atentado brutal su cadáver fue mutilado salvajemente y puesto a precio.  

Por una insignificancia. ¿;Estudiantes de disección?  

Ustedes recordarán el caso. Salió publicado en todos los diarios, y durante meses fue el pan diario de los noticiarios de la televisión y de la radiofonía A.M y F.M. e incluso en Internet hubo una page permanente sobre la investigación llevada a cabo en la morgue de la Facultad de Medicina.  

Con un horror mayúsculo, parecido al que sentimos por la música country, leímos en los medios los detalles de su muerte a medida que se iban conociendo y publicando.  

¡;Pobre CESTAS! ¡;Nunca jamás será olvidado, por cierto! ¿;Pero de verdad te acuerdas de él con AMOR e INTERÉS, o principalmente porque fué noticia de primera plana? Mira que Dios te mira.  

Ahora te voy a revelar algo que nunca se publicó, y que todos viviremos.  

Apenas perdiera la conciencia que nos acompaña en esta vida, CESTAS se halló fuera de su cuerpo.  

_¡;VAMOS MUÉVETE! – El cuerpo nada.  

En tanto miraba desconcertado y hasta con curiosidad la barbarie que se cometía con su cuerpo sin vida, despertó en él una nueva sensación inaudita e inefable.  

¿;Qué?  

Era como un placer de vivir, como una euforia infinita que contrastaba con el espanto previo del acto de morir.  

Y veía a sus criminales en su fealdad verdadera y repulsiva. ¡;Y ESTABAN TOCANDO SU CADAVER CON ESOS DEDOS SUCIOS!  

Pero sintió cierta piedad y compasión en vez de la lógica repugnancia humana. ¡;Nunca se había sentido tan feliz!  

El cielo era más celeste; como jamás lo había visto.  

¡;Qué castigo! ¿;Es posible?  

Un celeste desconocido en la gama de cualquier pintor del planeta, y del mismo color provenía como una música honesta y deliciosa que gustaba con todos los poros de su nuevo ser virgen, y otras sensaciones nuevas desconocidas e indescriptibles en lenguaje humano.  

En tanto experimentaba estas vivencias nuevas se apareció a su lado un hombre que le sonrió de barba negra de unos cuarenta años, y que sin decirle nada se alejó para pescar en la orilla. ¿;Y afeitarse para cuando?  

¿;Ese hombre giocondo lo podía ver?  

Estaba reflexionando sobre el pescador, cuando vió que Paratutti comenzaba a quitarse los pantalones en plena playa.  

¡;Qué torpe! ¿;Estaba loco? ¿;O estaría por defecar? ¿;En la playa? ¿;En cinco minutos? No es lugar. ¡;Muy señor mío…!  

En su mente escuchó este diálogo (¿;De quiénes?) :  

_¿;CÓMO PUEDE SER?  

_DATE VUELTA, NO LO VEAS.  

_¡;¡;DESGRACIADO!!  

_COMO UN ANIMAL  

_¿;ACÁSO NO ES UN HOMBRE CON UNA NECESIDAD IMPERIOSA?  

_¡;¡;QUÉ VERGUENZA!!…  

LOS DEL DIÁLOGO ESTABAN EQUIVOCADOS. No, No. Debajo del pantalón tenía puesto un pantalón de baño.  

Oeeeee….  

Paratutti apoyó su pinchapapeles en la arena y CESTAS vió que se dirigía al mar, y que corriendo se adentraba en el mismo (¿;EN EL AGUA IRÍA A HACER?).  

De improviso lo vió agitar los brazos. Por la hora muy temprana de la mañana la playa estaba con bandera roja, y sin bañero. (¿;PEDIRÍA PAPEL HIGIÉNICO? ¿;PARA QUÉ? SI SE LE IBA A MOJAR…).  

Ummmmmm…CESTAS, sin saber qué hacer, con el alma enconada observaba atentamente lo que estaba sucediendo en materia de contaminación del agua del mar.  

De improviso vió frente a él al pescador.  

_¿;QUIEN DIABLOS ES ESTE TIPO?  

EL ser le dirigió la palabra. (¿;Deseaba hablarle?).  

_CESTAS, no soy un diablo aunque lo parezca demasiado, sino un angel, el ANGEL DEL BUEN PESCADOR, le dijo con una voz tan cálida y hermosa que lo dejó asombrado.  

¡;QUÉ VOZ! ¡;EL ANGEL DEL BUEN PESCADOR! Oeeeee….  

El angel agregó en un tiempo fuera del tiempo (es decir instántaneo), que reproducimos como podemos y a nuestro ritmo lentísimo po:  

_Yo ahora soy un pescador de almas.  

Y añadió mirando hacia el mar:_Un ARCANGEL está aprovechando la playa y se está dando un baño. ¡;BIEN, ERA HORA!  

Oeeeee….  

Y volviendo su mirada hacia CESTAS, le dijo:_Tranquílizate, ya Dios te ha dispuesto un sitio en una alta morada inundada del Cielo, pero antes debes realizar la obra humana por excelencia y abandonar tu ansia de venganza.  

_¿;Qué? – preguntó CESTAS que entretanto veía que se ahogaba Paratutti, y no entendía porque el angel le hacía un discurso en vez de salvar al que se estaba hundiendo en los abismos, pues además de irse sumergiendo poco a poco en el agua era un pecador que en un santiamén caería a plomo en el mismo infierno.  

EL ANGEL DEL BUEN PESCADOR añadió:  

_Una obra especial que pocos humanos han sido capaces de llevar a cabo: PERDONAR AL VERDUGO, y lograr que en el momento de la muerte alcance la gracia del purgatorio. Haz salir del agua a esa persona amada por otro…  

_¡;¡;¡;QUE!!!- CESTAS NO PODIA ENTENDER AL ANGEL. HABÍA QUE APLAZAR LA CONVERSACIÓN.  

¡;MILAGRO! ¡;ESTABA EN MARCHA!  

¡; VENDETTA EN PRIMERA!  
¡;VENDETTA EN SEGUNDA!  
¡;VENDETTA EN TERCERA!  
¡;VENDETTA EN CUARTA!  
¡;VENDETTA EN QUINTA!  
¡;VENDETTA EN….!  
 

Por este exceso en los cambios, el Angel agregó:  

 

 

 

 

_ Procede como espiritual y no por los dictados de la carne que subió el kilogramo.  _¿;De veras?  El angel susurró: Y SÍ, DEBIERAN COMER PESCADO PARA QUE POR LA LEY DE LA COMPETENCIA BAJE EL PRECIO.  Y le explicó mientras miraba al que se estaba ahogando: _USTEDES ANTE TODO SON SERES ESPIRITUALES, DEBIERAIS TOMAR CONCIENCIA DE ELLO, Y NO CONSIDERAROS SOLAMENTE SERES MATERIALES.  

_NO ME ATORMENTEIS.  

Y el Angel dijo:_ CON MUCHO GUSTO. Por ello, si dejas que se vaya a pique serás culpable de esa muerte y NO ENTRARÁS EN EL REINO.  

Recalcando cada palabra le informó:_ De cierto te digo que la justicia de Dios ha dispuesto que purgue su culpa diez mil eones en ese sitio de sufrimiento, y que luego viva en el cielo.  

Pues bien. El Angel quería que la víctima ayudara al asesino.  

CESTAS veía a Paratutti que se estaba ahogando.  

¡;CARAMBA, LA PERDIDA NO SERÍA GRANDE!  

Y caviló que:  

_NO ERA HORA DE DISCURSOS, ESE HOMBRE SE ESTABA AHOGANDO PERO EL ANGEL ESTABA ERRADO, ESE HOMBRE NO ERA SU VERDUGO, SINO ÉSTE OTRO QUE ESTABA ALLÍ SOBRE LA ARENA DE LA PLAYA.  

El Angel agregó:  

_Hasta tanto sea consumada la misión divina, yo me voy a quedar pescando cerca de ustedes. Cuando veas un pescador, sabe que ese soy yo, o sino que es el ANGEL DEL MAL PESCADOR.  

_¿;El Angel del mal pescador?  

_Es aquél que ves allá más lejos.  

_¡;COMO MAL PESCADOR! ¡;SI TIENE DOS PARVAS DE PESCADOS, UNA A LA DERECHA Y OTRA A LA IZQUIERDA, Y TU SOLAMENTE TIENES UNA Y MENOS ALTA!  

_ SÍ, SÍ. TIENE DOS PARVAS PORQUE COMO NO COMPARTE EL PESCADO CON NADIE LE QUEDA TODO LO QUE PESCÓ, EN CAMBIO YO TENIA CINCO; PERO LE DI A LA GENTE, Y AHORA SOLAMENTE ME QUEDA UNA.  

_¿;Qué gente? ¡;SI AQUÍ NO HAY MAS QUE NOSOTROS, EL AHOGADO, Y EL ASESINO! ¡;Y NO NOS DISTE NADA!  

_LA GENTE AHOGADA QUE VIVE EN EL MAR. ¿;No los ves?  

CESTAS miró atentamente en las olas y vió como emergían del mar personas que se servían pescado de la parva del Angel y después volvían al agua, el elemento donde moran sus restos mortales.  

_Si necesitas ayuda, invócame o marca el gratuito 0-800-ANGELDELBUENPESCADOR y de inmediato estaré contigo porque estaré a diez pasos.  

Don Alfredo escuchó los gritos desesperados del hombre que se ahogaba, y vió agitarse los brazos en el mar. Había visto a Paratutti encaminarse al agua, y sabía que debía ser el pobre tipo (Elemental, Watson).  

Sabía nadar. Miró en derredor, y no vió al pescador, pues el angel le había nublado la visión.  

Se dió cuenta que debía actuar, puesto que era el único que podría salvar a Paratutti de ahogarse.  

Dudó.  

Si lo salvaba el asunto podía llegar a saberse, y su incógnito dejar de serlo.  

CESTAS estaba a su lado y podía conocer todas estas ideas en conflicto.  

Pero el rencor le impedía musitar al oído etérico de Don Alfredo las palabras motivantes y decisivas:  

¡;SÁLVALO YA, QUE SE AHOGUE, PERDÓN QUÉ SE AHOGA!  

Si él las pronunciaba, sabía que Don Alfredo se dirigiría al agua, y lo sacaría a Paratutti, y que esta acción compensaría suficientemente otras malas del pasado.  

Y el saldo sería idóneo como para en el instante final hacerlo llegar al purgatorio, o al menos a unas pocas cuadras.  

Tuvo un momento de indecisión; pero se pudo vencer a sí mismo.  

¡;VENDETTA MARCHA ATRÁS PERO CUIDADO CON LA DOBLE TTTT!  

Y al ver los manotazos de Paratutti entre las olas que lo iban sumergiendo gritó en el oído de Don Alfredo: ¡;SÁLVALO, ANDA AL AGUA!  

¡;¡;¡;¡;DIOS!!! EL SONIDO HABÍA SALIDO AL AIRE, PUES VIÓ QUE DON ALFREDO LO HABÍA ESCUCHADO ATONITO.  

Caramba, pensó, esta porquería humana se debe creer que Dios le está hablando.  

Vió como corriendo Don Alfredo se dirigía al sector donde Paratutti se debatía en el agua agitada por las olas.  

Poco después vió como Don Alfredo volvía ayudando al ahogado a llegar a tierra.  

Don Alfredo lo estaba auxiliando a devolver agua a la arena. Y ahí estaba el Angel mirando la escena, quién al verlos le dijo a CESTAS:  

_Te superaste, y serás recompensado a su tiempo, o sabrás disculpar el atraso burocrático.  

Paratutti le dijo a Don Alfredo:_ Ya estoy bien. Gracias, muchas gracias. ¿;Pero porqué me regaló un golpe?  

Don alfredo le contestó_¡;Porque manoteabas, y casi te ahogas, y me ahogas!  

Menos mal que me vió – dijo Paratutti, a lo que Don Alfredo le contestó:  

_¡;NO LO VAS A CREER! Aunque parezca increíble me pareció oir una voz potente que me dijo “¡;SÁLVALO, ANDA AL AGUA!”.  

_LA MAR ENLOQUECE- Paratutti reflexionó.  

Don Alfredo le contestó _No sé, o me pareció porque acá no hay nadie. Oye: ¿;Estás bien? ¿;Te sientes bien? ¿;Tragaste mucha agua? ¿;Quieres un vaso de agua?  

_No hay jarra con ella en el libreto y esa está salada y sin hervir; pero ¿;COMO SE LO VOY A AGRADECER DON MALFREDO?  

_¿;Quieres que te dé otro golpe? Mira, si me quieres agradecer, no se lo cuentes a nadie.  

_¡;NO, NO! ¡;ESO ES LO DE MENOS! ¡;COMO NO LO VOY A CONTAR!  

Y agregó:  

_ ¡;AHORA MISMO VOY AL DIARIO DE MAR DE LAS AGUAS HERVIDAS Y LES DIGO LO QUE USTED HA HECHO! ¡;TODOS SE TIENEN QUE ENTERAR LA GRAN PERSONA QUE ES USTED DON MALFREDO!  

¡;MAÑANA USTED VA A ESTAR EN PRIMERA PLANA! ¡;ESTESE TRANQUILO QUE NO LE VOY A FALLAR! ¡;ME HA SALVADO LA VIDA! ¡;TODO EL PAIS LO TIENE QUE SABER! ¡;USTED ES UN HEROE!  

_¡;PERO QUÉ HEROE NI NO HEROE! – contestó Don Alfredo, y le dió una trompada sorpresiva – Por Dios, ahora cállate un poco la boca. No deseo que nadie se entere lengua suelta.  

_¿;Por qué? ¿;Entonces….? ¿;Usted es… Don Alfredo?  

_¡;CUIDADO! ¡;NI SE TE OCURRA PRONUNCIAR MI NOMBRE! ¡;YO SOY MALFREDO! ¿;Y quién te lo dijo?  

_¡;ES QUE LO SACO POR EL PARECIDO! – Y se hizo un ominoso silencio que a renglón seguido se convirtió en vozarrón:  

_¡;PERO QUE PARECIDO NI NO PARECIDO, SI ME HICE LA CIRUGÍA ESTÉTICA! ¿;ENTONCES ME ESTAFARON?  

_ El parecido en la forma de caminar.  

¡;CARAMBA! Don Alfredo se dió cuenta que su manera de andar cotoneándose a lo Scarface lo había vendido.  

Ese caminar elogiado por su elegancia excepcional.  

Hasta había un dicho popular que decía:  

“EL QUE CAMINA A LO DON ALFREDO A TODOS METE MIEDO”.  

En ese momento alguien venía marchando graciosamente por la playa con una canasta al brazo.  

Don Alfredo la miró con ojos tiernos y se le dilataron las pupilas diez kilómetros. Pareció reconocerla por las curvas pronunciadas en los lugares adecuados..  

_Por por cierto….rrrr (carraspeó) rrrrr….Oye si quieres quieres quedar bien conmigo, preséntame a esa muchacha.  

Paratutti miró, y reconoció a Raquel.  

Don Alfredo con las manos se puso a arreglarse el pelo de la calva, y su cara se tornó distendida y sonriente.  

_¡;RAQUEL! ¡;RAQUEL! – gritó Paratutti para llamar la atención de la dama.  

_¡;HOLA! ¡;AHORA NO PUEDO! Voy al carrito de salchichas para llevar el pan.  

_¡;No Raquel! ¡;Acercate que te quiero presentar a Don Malfredo!  

¿;Por qué no? Ese hombre le caía bien. Entonces Raquel se acercó moviendo algo más las caderas, sin duda por la arena más blanda del suelo.  

_¡;CAMINA CON CUIDADO NENA, COMO SI LLEVARAS UN LIBRO EN LA CABEZA! Uno, dos, tres, adelante y de lado…y para el otro, y dale uno, dos, tres, adelante y de lado…y para el otro…Uno, dos, tres, adelante y de lado…y para el otro, y dale uno, dos, tres, adelante y de lado…y para el otro…  

Al llegar a ellos sonrió envolventemente, y les dijo con voz seductora:  

_ HOLA, ¿;QUE TAL? – y apoyó la canasta en la arena. ¡;AH LA DONNA!  

Estaba magnífica. ¡;Una bellísima mujer! ¡;QUE HEMBRA!  

El Sol cual un reflector de set de televisión la iluminaba en su costado mejor, y su cuerpo lucía como una joya humana de la India sin sari.  

Don Alfredo se estaba babeando, y hasta los cubanitos parecieron derretirse y despedir olor a leche quemada.  

Y del satelital salió un : Oeeeee….  

¡;EH!  

Paratutti los presentó, y a partir de ese momento parecieron dos tórtolos con ganas de encargar.  

Cuando Raquel insistió en que tenía que ir al carrito, Don Alfredo la acompañó llevándole la canasta, en tanto ella dejaba escapar risitas de satisfacción por su nuevo faldero.  

CESTAS había mirado todo lo sucedido, e interrogó al Angel:  

_Todo es injusto, este hombre que me ha matado, que ha lesionado a otros, que ha cometido todo tipo de tropelías, hasta se le permite gozar de la vida con esa mujer divina, y en definitiva, es increíble que hasta alguna vez vaya a llegar al cielo.  

El Angel habló. ¡;Que equivocado estás! Juzgas por ti mismo, e ignoras un montón de la realidad.  

Y completó su dicho:  

_ Ese Don Alfredo al tener hijos le ha dado a Dios varias almas más, además le ha dado empleo a miles y miles de personas, ha realizado obras que perdurarán varias decenas de años y que beneficiarán hasta a diez generaciones, ha ayudado a gente necesitada prestándole dinero o medios de subsistencia, ha….  

_¡;BASTA! ¡;CALLA! ¡;BASTA DE HABLAR! – sollozó CESTAS.  

Y en ese momento sobre esa playa ignota de MAR DE LAS AGUAS HERVIDAS se abrieron los cielos y descendió una escalera de luz del portero San Pedro con peldaños en buen estado y otros en reparaciones por la que CESTAS subió con cuidado para desaparecer por siempre jamás de la faz de la Tierra y de la tierra en la faz.  

Y ahora:  

” OLAS GIGANTES QUE OS ROMPEÍS BRAMANDO  
EN LAS PLAYAS DESIERTAS Y REMOTAS,  
ENVUELTO ENTRE LA SÁBANA DE ESPUMAS,  
¡;LLEVADME CON VOSOTRAS! ” – (LII, RIMAS de GUSTAVO A. BÉCQUER).  

Grand JOVIALISTE.  

Oeeeee….  

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RECORDATORIO:  

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O SE DIVIRTIÓ  
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Y QUEDARÁ BIEN.  

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O A UN CONOCIDO:  

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BREVE NOTICIA BIOGRÁFICA DEL AUTOR: 

Grand JOVIALISTE es el seudónimo que usa el Dr. Eduardo Brieux y Clement, nacido en la ciudad de Quilmes, provincia 

de Buenos Aires, República Argentina. 

Cursó estudios en la escuela José Hernández; y en el Instituto Libre de Segunda Enseñanza de la Universidad de Buenos 

Aires. 

Es Procurador, es Escribano, y es Abogado, recibido en las tres carreras en la Universidad Nacional de Buenos Aires. 

Es Mediador Judicial (Postgrado realizado en la Universidad Maimónides). 

Validado en la Escuela Nacional de Mediadores del Ministerio de Justicia de la República Argentina. 

En la actualidad se halla retirado. 

Ha sido durante quince años sucesivamente: 

Abogado patrocinante de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires en la Sección Nro. 20. 

Mandatario de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires Titular de la Sección Nro. 20. 

Apoderado Fiscal de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (Por concurso). 

Mandatario Abogado del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Por concurso). 

Fue Mediador Judicial habilitado por el Ministerio de Justicia de la Nación (Ley Nro. 24.573). 

Como Mediador Judicial con matrícula ha intervenido en más de cien causas civiles, Comerciales, y Federales que se iniciaron 

en la Justicia. 

Se desempeñó como Profesor de Enseñanza Media en varios Colegios Nacionales, y en Escuelas Nacionales de Comercio. 

Ha dictado Economía Política, Historia, Práctica Forense, Instrucción Cívica, y otras asignaturas. 

Se ha desempeñado: 

Como Secretario del Rectorado de la Universidad Nacional de Buenos Aires. 

Como Asesor Técnico, con categoría de Director General de Ministerio, en el Ministerio de Cultura y Educación de la 

Nación. 

Como Asesor Jurídico en la Secretaría de Estado de Ciencia y Tecnología de la Nación. 

Como Asesor Jurídico y Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional Organizadora del Sistema Nacional de Institutos y 

Centros de Investigación Científica y Técnica que presidió el Premio Nobel Argentino Luis F. Leloir. 

Como Enlace de la Secretaría de Estado de Ciencia ante el Complejo Museo Histórico Nacional cuando estuvo a cargo del 

Dr. Alejandro Gancedo. 

En la actividad privada se desempeñó 37 años como Abogado matriculado desarrollando esta profesión en el Foro de la 

Capital Federal. 

Fue designado Asesor del Centro de Investigación Electrónica. 

Fue designado Apoderado de la Caja Nacional de Ahorro y Seguros. 

Es autor de distintos trabajos en su especialidad, ha realizado cursos anuales, y ha colaborado en la actualización del libro 

DERECHO ECONOMICO – un clásico en la materia – para su segunda edición, labor que requirió la compulsa de una 

cantidad enorme de material legislativo, de jurisprudencia, y de doctrina. 

Como escritor es autor de libros y de otros trabajos literarios. 

Ha sido Gerente Editorial de una Editora y Exportadora de libros universitarios de plaza, la más importante en su rubro. 

Socio fundador de la Asociación de Mandatarios de la Ciudad de Buenos Aires Asociación Civil. 

Primer Secretario Miembro de la Comisión Directiva. 

Ha llevado a cabo estudios en las más diversas áreas, viajado por todo el país que conoce en su integridad; y cuenta con una 

vasta experiencia, la que intenta volcar en el trabajo y en la producción literaria. 

Es ambidextro: Escribe simultánea, o alternativamente con ambas manos. 

Religión Católica Apostólica Romana. Partido político afiliado Unión Cívica Radical. 

Ha estudiado, y se ha ejercitado casi toda su vida en diversos tipos de yoga alcanzando a voluntad el nivel samadhi, y ha 

practicado otras autodisciplinas, entre ellas el entrenamiento autógeno, el tai chi, y el chi-kung Chino. 

Es autor de varias obras de teatro dramáticas, y humorista. 

En INTERNET ha publicado además de la presente obra, el libro digital “La Pequeña Página Vestida del Sol Oculto por 

Ovnis” compuesto de treinta capítulos, Alrededor del Mate, El Limpia Papeles de la playa parte I y parte II, Este mi mundo 

disparatado, Recordando a don Alfredo, ¡;Vaya con los Ovnis!, Grand Jovialiste presenta. 

Ha cursado Ovnilogía en el Centro de Estudios Psicoespaciales bajo la dirección del Profesor Fabio Zerpa. 

Y durante décadas se ha interesado, estudiado, e investigado el fenómeno Ovni del que es testigo y da fe de su objetividad, 

realidad, y veracidad. . Este libro es testimonio de ello. 

Ha estudiado Parapsicología, y otras materias y disciplinas. 

Taquigrafía, y dactilografía al tacto. 

Idiomas: Latín (seis años de estudio), inglés, y francés. Algunos conocimientos de Italiano y de Portugués. 

Posee versación sobre diversos temas sobre los que se ha interesado en la vida, y que ha 

estudiado autodidácticamente. 

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