EL LIBRO DEL OVNI (Volumen 3), y Apéndice a cargo del Periodista GUSTAVO FERNÁNDEZ, corresponsal de Flying Saucer Review.

 

CAPÍTULO Nro. 22.

El OVNIBUS dejó una estela blanca de una longitud de varias veces su tamaño.

Fue un rastro de vapor blanquecino idéntico al que se vió en el Canal de T.V. AMERICA de Buenos Aires en el video

exhibido el 28-03-2.000 durante el programa titulado ALMORZANDO CON MIRTHA LEGRAND.

O como el de las publicidades aéreas en el cielo.

Luego de un rato se desvaneció en el firmamento en brazos de una nube. El paso fue de oeste a este, y el mío me pareció de

ganso a medida que me alejaba.

El Ovnibus en materia de Ovnis equivaldría a una superfortaleza volante aunque algunos les pueda parecer una habladuría, una

debilidad terrestre.

En realidad, posiblemente constituya un Portaplatosvoladores, o un Portaovnis.

Ovni es un neologismo, una sigla usada en castellano, que significa OBJETOS VOLADORES NO IDENTIFICADOS.

En inglés la abreviatura que se utiliza es UFO.

Para designar al Porta platos voladores sugiero que se lo llame OVNIBUS, compuesto de OVNI, y de BUS.

En castellano me parece lo más adecuado para que no se nos escape del vocabulario, ya que la palabra OVNI se ha impuesto,

y por economía linguística resulta práctico designar a la nave madre como el OVNIBUS o PORTADOR DE OVNIS.

Debo manifestar que por aquellos años los aviones de hélice era ruidosos. Se escuchaba como un ronroneo durante el vuelo. Y

como volaban lentamente a veces se los oía durante uno o dos minutos, y más tiempo si uno era obsesivo. Aún los oigo.

Emitían un sonido característico, distintivo, e inconfundible. Es más el ruido delataba la presencia de un aeroplano. “Viene un

avión”, era un dicho corriente. Y todos mirábamos para el lado desde donde parecía provenir el ruido. No se podía dormir.

Pero en cambio – qué notable – esta nave fue totalmente silenciosa.

No siempre los Ovnis son insonoros. Ya mencionamos algunos ruidos inusitados.

En el capítulo Nro. 8 recordamos el trueno oído por toda la población de la CIUDAD DE BUENOS AIRES y de sus

alrededores el día 18-09-1973. El que fue un día hermoso sin ningún signo de mal tiempo.

Fue una estrépito fantasma ya que nada explotó.

Y demostramos con el aporte de prueba documental histórica que ese estruendo se debió a un Ovnibus.

Y no a la antimateria, como se conjeturó en aquel día.

“EVIDENCIA DE HOY, IMAGINACION DE AYER”. WILLIAM BLAKE (De EL MATRIMONIO DEL CIELO Y DEL

INFIERNO).

Respecto de fragores en la atmósfera recordemos que la explosión sucedida el 30 de junio de 1.908 sobre el río Tunguska en

Siberia tuvo la fuerza destructora de una bomba nuclear de hidrógeno.

Pero nada, nada, nada…nada indica que los Ovnis hayan tenido algo que ver con ese suceso.

Esa detonación se debe haber escuchado a mucha distancia del lugar.

Tal vez lo más parecido a lo que yo ví podría ser un cohete espacial. Pero no vuelan horizontales. Tampoco existían en aquellos

años, y menos que menos en la Argentina.

Los dirigibles van muy lentos, y además no los hay ni los había en el país. A menos que esté equivocado, lo que sería muy

inquietante.

Por otra parte no había aparecido ninguna noticia sobre este tipo de Ovnis con forma de cohete.

Creo que fuí el primero en avistarlo, o tal vez el segundo si alguien lo vió unos instantes antes.

Un tiempo brevísimo para una iniciación en un misterio en boca de todos.

En el capítulo Nro. 2 reflexioné:

Que los Ovnis aparecen y desaparecen, y que hay oleadas.

¿Pero ese Ovnibus era Extraterrestre en el sentido de pertenecer a este Universo inmenso de galaxias?

Una galaxia, una nebulosa de estrellas, por lo general está formada por muchos miles de millones de soles, tal vez tantos como

las gotas de agua de un río caudaloso, o más o menos.

Una estimación dada por la EXOBIOLOGIA – este término se compone de bios: vida, logos: conocimiento, y exo: fuera – que

es la disciplina que se ocupa del estudio de la posible vida extraterrestre es que puede haber más de quince mil billones de

civilizaciones con nuestro nivel cultural y tecnológico, o superior e infestado de científicos.

¿Qué me parece?

Bongo, bongo.

Es una buena respuesta. Pues en tal caso somos como monos para muchos de ellos. “EL HOMBRE ES UN DIOS CUANDO

SUEÑA, Y NO ES MAS QUE UN MENDIGO CUANDO PIENSA”. HOLDERLIN.

Además que por nuestra idiosincracia natural siempre nos creemos más de lo que somos, y usted se cree más que yo, y él más

que usted, y cualquiera con un poco de poder cerebral suele creerse más que todos nosotros, y todos nosotros más que

cualquiera, por supuesto.

Desde hace unos lustros se ha tratado de rastrear mediante aparatología idónea señales radioastronómicas para ver si existe

vida inteligente en otro lugar del universo, y en el palacio presidencial.

Hasta ahora el resultado parece negativo. Nada de nada.

Pero a no preocuparse. El empeño continúa pacientemente hasta la próxima crisis de nervios, o hasta el día de las elecciones.

Se dice que la vida es posible en distintos medios físicos.

El Señor puede sacar polvo cuando quiere de cualquier lugar, no tiene límites.

Especialmente podría ser del balcón: Escupirlo, y amasarlo. Por lo general hace buenos … regulares trabajos, y otros que están

custodiados bajo rejas.

En la Tierra existe vida sobre la superficie, en las entrañas de la corteza terrestre, en el agua, en el aire, en los cuerpos. Y hasta

en las lápidas he visto hormiguitas. ¿Y en el pelo? ¿No me diga?

Existen especies que toleran las enormes presiones de las grandes profundidades del océano. E incluso proliferan en ese medio

aparentemente hostil.

Consecuentemente parece que la vida es posible en una atmósfera de hidrógeno.

Tranquilos, vívalan ustedes y a mí déjenme en esta para mi respirable carpa de oxígeno planetaria.

También algunos sabios dicen que los cuerpos pueden estar formados tanto en base al sílice como al carbono.

Aunque nosotros no somos distintos de lo que creemos, y yo de sílice no tengo nada. ¿Pero otro gallo va a cantar en otra

reencarnación? Por supuesto un gallo de sílice.

Volvamos a mi avistamiento. ¿Ví un objeto que viene de otro sitio diferente a mi imaginación?

Hum. ¿O algo que será realidad en un futuro desconocido?

Hum. ¿A quién le importa?

Muy bien puede suceder que el testigo ocasional presenciara una visión del futuro, o del pasado, o el colapso del presente.

¿Me pregunto cuánto costará el arreglo?

Esto nos llevaría a la condición vidente del ser humano, a los factores psi, y a los factores no psi o no sé. Unos los usamos,

otros no. Algunos los desconocen, y varios más los niegan.

Es que hay tantas cosas y fenómenos inexplicados que requiero una explicación de lo inexplicable…

Por ejemplo: Veo canoas.

[ _”Urgente debe consultar un médico.”

” _Es que hay un lago enfrente… en la pantalla de la televisión.”

_”Entonces consulte al técnico”. ]

La característica de los Ovnis es la elusividad. Exactamente ocurre lo mismo en los fenómenos parapsicológicos.

Además de la gravosidad si va a ver a un Parapsicólogo o a un Vidente caros.

Esta situación ha dado lugar a conjeturar sobre su condicion: ¿Si son materiales, o si son inmateriales? O, si poseen ambas

posibilidades: ¡Que utilizan alternativamente ustedes perdonen!

En el capítulo Nro. 4 bosquejamos nuestra teoría:

Que nos vienen observando desde hace miles de años. ¿Paranoia? Obviamente.

¿Pero dónde tienen la parada? ¿En el loquero Tierra? Naturalmente.

Y dijimos que ahora se hacen ver.

En realidad no. No ahora mismo.

Quiero decir en este siglo y en el XXII, porque estamos saliendo al espacio y los vamos a encontrar en los pasillos del cosmos.

Porque nosotros queremos ser….:

“SER UN MARINO DEL UNIVERSO, CON DESTINO A TODOS LOS

PUERTOS,

SER EL VELERO MISMO (MIRAD, EN EFECTO, ESTAS VELAS

QUE YO DESPLIEGO AL SOL Y AL VIENTO)”

(De UN CANTO DE ALEGRIAS, HOJAS DE HIERBA, WALT WHITMAN. Versión en castellano de C. ZARDOYA,

Ed. Aguilar, España, 1.946).

Conjeturamos que pueden ser viajeros del tiempo. Y nos permitimos opinar: Nuestro presente, es para ellos una vista más.

¿Qué tal la postal?

Dijimos: ¿Por qué se van a detener en este lugar del tiempo, y en este planeta?

Recordamos que en el capítulo 2 hemos visto que si aplicáramos la LEY DE CLAPAREDE el Ovni podría tener un origen

mítico.

Y agregamos que: En el futuro podría ser que algo similar a un Ovni fuese el vehículo que los hombres usásemos en nuestros

desplazamientos espaciales y temporales.

Hicimos notar que: No podriamos aplicar solamente esta Ley enunciada por CLAPAREDE, sino también otro PRINCIPIO

descripto por UEXKULL.

Y en ese orden de ideas expresamos que los Ovnitas aparecen SINCRONICAMENTE, o CONFLUYEN (como los ríos que

desembocan en el mar), cuando la idea arquetípica (mítica), de un apareamiento (Angeles y hombres, Diablos y brujas, Sirenas

y hombres, etc ), se podría transformar en REALIDAD (CONSUMARSE).

Cuando entre algunas especies que evolucionaron separadamente sería posible la CONJUGACION,o por lo menos la

COMPLEMENTACION.

E hicimos notar que en términos de NECESIDAD natural (no cultural), ellos nos podrían ser útiles (satisfacernos), y nosotros a

ellos (satisfacerlos), de una manera u otra, o ambos tener un millón de nuevos horribles problemas.

Entonces dijimos lo siguiente:

El Principio de Uexkull pareciera conllevar la idea arquetípica de simultaneidad; no como la evolución, que pareciera originarse

en la ideas arquetípicas de sucesión y de ajuste al contexto, que están en nuestras mentes, y en el campo del devenir de lo

objetivo; y entretanto escribimos un email: “Envíe tres kilos de filetes”.

Un efecto necesario de este razonamiento es que habría una finalidad: Tender a satisfacer una necesidad vital amenazada.

¿Podría cambiarme el armazón de los anteojos? (Otro email).

Con humildad reconocimos que este tipo de razonamiento es el que suele llevar a conclusiones ideales, si se cree que el

resultado del pensar intuitivamente por sí constituye un hecho válido.

Y si al mismo tiempo no se percibe qué se está barruntando, y que faltan las comprobaciones objetivas, y situaciones

sonreideras.

Añadimos que aparecerían con anticipación, en virtud de la LEY DE CLAPAREDE.

De la que ya nos ocupamos en el capítulo 2 con respecto a la salida al espacio exterior de nuestra especie.

Observamos que en consecuencia si el interés – en este caso de ellos – se anticipa es que van a estar apremiados por una

necesidad que puede poner en peligro su especie. ¿Conocen a tu novia?

Y nos permitimos comentar que actúan impulsados por los mecanismos universales, e inconcientes. La Primavera está en todas

partes.

Y reflexionamos que igual que nosotros, que estamos inconcientemente intentando escapar de una explosión demográfica

(Malthus), y de un límite en el crecimiento económico (Informes del Club de Roma). ¿Nos pueden multar por la velocidad?

Expresamos que en la Naturaleza podemos observar a diario el cruce o la interdependencia o la cooperación o la

complementación entre algunos seres vivos, que pareciera ser un producto de la evolución.

Puesto que hay múltiples ejemplos en los libros de ETOLOGIA respecto del comportamiento de animales y de vegetales.

Y como una suerte de conclusión o de lo que les guste dijimos que tal vez, en definitiva el origen de ambas especies (terrestres

y extraterrestres), sea el mismo, y han evolucionado diferentemente porque se han adaptado a condiciones diversas propias de

múltiples cuerpos celestes donde también ocurren cosas divertidas.

En otra oportunidad desde la península de Punta del Este en Uruguay divisamos sobre la isla Gorriti una luz fija en el cielo

oscuro de la noche.

Por si acaso, agregamos un plato a la mesa. Operación centella/centolla. Pero la luz se “fue” luego de unos veinte minutos.

Ya el Ovni no estaba en el cielo, lo que atribuí a la Providencia, o a la tecnología superior de los prismáticos Extraterrestres.

El piso donde estábamos era un piso deslumbrante indescriptible más digno de un astro de cine que de un Ovnilocuaz.

Se ubicaba sobre la avenida costanera frente a la playa de la Mansa en donde el agua en días de tormenta desdice del nombre,

se enerva y se pone como la Brava, la otra playa del balneario.

Contaba con un amplio balcón terraza, excelente mirador para quien pintara cuadros de paisajes marinos o de…:

OVNIS SOBRE LA ISLA GORRITI.

——&——-

CAPITULO Nro. 23.
 
 
 

 

Epígrafe:

“EL PUBLICO DETESTA LA NOVEDAD PORQUE LE TEME.”. (OSCAR WILDE en EL ALMA DEL HOMBRE BAJO

EL SOCIALISMO, Pag. 1.142, Traducción del inglés RICARDO BAEZA, Ed. El Ateneo, Colección Clásicos Inolvidables,

Buenos Aires, 1.959).

——

Si bien era solo una luz insólita, no podía ser un avión, ni una estrella, ni un satélite.

De esto estamos seguros por la magnitud mayor de la luz, por su posición fija y alta en el cielo, y porque estamos muy seguros

en nuestra inseguridad respecto de todo.

Sabemos que vivimos en un planeta relativamente chico – LA TIERRA – que pertenece al sistema de una pequeña estrella – EL

SOL – de la periferia de la galaxia llamada VIA LACTEA y domésticamente CALLE DE LA AGUADA.

Que se trata de una remota nebulosa o lechería perdida entre miles de millones de otras de la competencia.

Y por añadidura, por si fuera poco algunos suponen que los denominados agujeros negros esconden vías a otros universos.

Me pregunto. ¿Qué están haciendo allí en este momento?

O a Universos paralelos. Donde están viviendo algo en paralelo a nosotros. !Dios!

Quiero explicar que puede ser un UNIVERSO PARALELO. Luego de caer en la trampa tal vez nuestros duplicados estén

haciendo algo allí, allís…

¡Achís! ¿Estornudar? Mala cosa.

En la literatura sobre Ovnis se habla de este tema.

Pero no se ilustra el mismo, quizás para no alarmar a los lectores, ni a los otros más numerosos.

¿Recuerda LAS VIDAS PARALELAS de PLUTARCO?

Nada que ver.

Sino CUERPOS Y ALMAS PARALELAS. Múltiples, múltiples….Clones físicos, clones físicos clonados, clones físicos

clonados clonados….

La idea de la existencia de Universos paralelos viene de la teoría de la MECANICA CUANTICA de los MULTIPLES

UNIVERSOS DE EVERETT.

No confundir con el monte Everest que es la cima más alta del mundo y que se encuentra en el Himalaya igual que muchos

parados en lo alto.

“FUE PROPUESTA POR EL FISICO HUGH EVERETT EN 1.957 Y DESARROLLADA POSTERIORMENTE POR

BRYCE DEWITT DE LA UNIVERSIDAD DE TEXAS EN AUSTIN”

(DIOS Y LA NUEVA FISICA de PAUL DAVIES, Pag. 136, Biblioteca Científica Salvat, España, 1.986).

De acuerdo con esta teoría todos los mundos posibles se hacen realidad y existen en paralelo.

Esto también toma relevancia para nosotros, cuando optamos encogernos de hombros o entre dos posibilidades:

¿Helado de vainilla, o de chocolate? ¿Rubia o morocha? ¿Helado de frutilla, o de dos gustos? ¿Pelirroja o Teñida?

Dice el Profesor David: ¿Qué tontería fue esa?

No, no, me confundí. Dice el Profesor Davies:

“EL SENTIDO COMUN SE PUEDE REBELAR CONTRA ESTE EXTRAORDINARIO UNIVERSO,

QUE SE RAMIFICA EN DOS COMO RESULTADO DE LOS ANTOJOS DE UN SOLO ELECTRON,

PERO LA TEORIA SE DEFIENDE BIEN FRENTE A UN EXAMEN MAS RIGUROSO”.

Agrega:

“¿COMO SON ESTOS OTROS MUNDOS? ¿PODEMOS LLEGAR A ELLOS? ¿PROPORCIONAN ALGUNA

EXPLICACION DE LOS OVNIS O DE LAS MISTERIOSAS DESAPARICIONES EN EL TRIANGULO DE LAS

BERMUDAS?”

Y nos sentencia a cinco años. Ah no afortunadamente, y nos dice:

“DESGRACIADAMENTE PARA LOS UFOLOGOS, LA TEORIA DE EVERETT ES EXPLICITA EN ESTE SENTIDO.

LOS MUNDOS PARALELOS, UNA VEZ DESCONECTADOS, SE ENCUENTRAN FISICAMENTE AISLADOS

PARA TODO PROPOSITO PRACTICO. ”

Finalmente DAVIES concluye que:

“REUNIFICARLOS DE NUEVO EXIGIRIA DESHACER UNA MEDICION Y, CON ELLO, INVERTIR EL CURSO

DEL TIEMPO”.(En pag. 137 obra citada)

PAUL DAVIES es profesor de matemáticas aplicadas y catedrático de Física Teórica en la Universidad de Newcastle.

Explica que cuando se divide el Universo nuestras mentes se fraccionan también, y una copia va a habitar cada universo.

Esto podría estar sucediendo cada segundo “incontables cantidades de veces”. Y por mucho menos te despiden.

“EL SOL BRILLA EN TODAS PARTES, PERO ALGUNOS NO VEN MAS QUE SUS SOMBRAS”. SIR ARTHUR

HELPS.

Bueno. La PARAPSICOLOGIA cuenta en sus Anales de hechos con varios ejemplos en que una persona se encontró con su

doble y se asustó. Algún caso relatado resultó incluso dramático, pues la doble era muy agresiva, superagresiva. Nunca terminó

la historia “happy end”, ni en que se hicieron grandes amigos, un peligro mortal.

Conforme con la teoría de Everett, en ese instante dos partes se reencontraron, dos Universos conjugaron en alguna

intersección. ¡¡POR FAVOR, AHORA NO!!

¿Hay intersecciones posibles? ¿De verdad?

No se eche a reir. ¡De verdad!

La TEORIA DE LOS CONJUNTOS es parte de las Matemáticas, y la INTERSECCION es un concepto que pertenece a la

misma.

Pero también la separación de elementos de conjuntos además suele ser un tema judicial.

Por ejemplo al optar entre ir por el camino de la izquierda, o por el de la derecha.

¿Y bien? ¿Qué hacemos? ¿Se decide? No.

Sí, claro que el hombre elige uno u otro, dada la imposibilidad física para él de transitar simultáneamente los dos.

Pero el otro universo posible donde él u otro cualquiera pueden ir por el otro camino, no deja de existir por la elección

mencionada.

Y mucho menos para un Ovnílogo que se halla preparado para pensar en cualquiera de las dos eventualidades, y hasta en el

planeta Jupiter bailando la salsa.

Ahora bien, por suerte es imposible verificar esta teoría hasta que lleguemos a la sombra de esta vida..

No obstante exploremos la Salida de emergencia:

En esa concepción nuestro yo se desdobla continuamente en copias innumerables. Porque nuestro yo sin venda en los ojos

observa y opta. Esto sí, ésto no, y ésto sí y no, o no no. Una escisión repetida del universo en dos unidades paralelas que jamás

finaliza. ¿La cuchilla mecánica?

En Parapsicología se han estudiado casos clásicos:

A) ESPACIALES, y

B) TEMPORALES,

que probarían la realidad de los UNIVERSOS PARALELOS.

¿Y los oblicuos?

Citaré un caso concreto A) ESPACIAL atestiguado por testigos presenciales:

Tome su entrada gratuita para introducirse en el lugar paralelo:

Una persona estaba caminando por el campo, y de improviso desapareció en el espacio, para nunca volver a nuestro Universo

físico. Como si hubiese penetrado en otro lugar para nosotros inalcanzable. Literalmente se desvaneció en el aire. No se sabe

qué le pasó.

Un buen consejo, no acercarse al lugar.

DE “A BUEN JUEZ MEJOR TESTIGO” DE JOSE ZORRILLA:

“PASO UN DIA Y OTRO DIA,

UN MES Y OTRO MES PASÓ,

Y UN AÑO PASADO HABIA,

MAS DE FLANDES NO VOLVIA”

Lo mismo está atestiguado en el relato de la ASCENSION AL CIELO de JESUS.

Un buen consejo, acercarse al lugar.

Ahora me referiré a un caso que extraigo de los anales de la Parapsicología: B) TEMPORAL.

Tome su localidad para poder ver la escena en nuestros días:

Había unas señoras inglesas que visitaban en Francia el PALACIO DE VERSALLES.

De acuerdo con su testimonio de improviso se encontraron DOS SIGLOS ANTES en el MISMO PALACIO.

” EL PASADO PERFUMA LOS ENSUEÑOS

CON ESENCIAS FANTASTICAS Y AÑEJAS

Y NOS LLEVA A LUGARES HALAGUEÑOS

EN EPOCAS DISTANTES Y MEJORES;

¡POR ESO A LOS POETAS SOÑADORES,

LES SON DULCES, GRATISIMAS Y CARAS

LAS CRONICAS, HISTORIAS Y CONSEJAS,

LAS FORMAS, LOS ESTILOS, LOS COLORES,

LAS SUGESTIONES MISTICAS Y RARAS

Y LOS PERFUMES DE LAS COSAS VIEJAS”

 

Es cierto. EN “VEJECES”, poesía de JOSE ASUNCION SILVA, excelente poeta Colombiano.

¿Estaban en el cine?

No, en absoluto.

¡Hasta hablaron con MARIA ANTONIETA, la famosa reina!

Su Alteza Real transgredió las reglas de la Corte, además de las de la seguridad y de las del protocolo al recibir a plebeyas

extranjeras.

Por supuesto que sus dichos de lo visto en la ocasión y de todos los detalles aportados se ha sometido a un exámen realizado

por Expertos en Historia y en Fantasmagorías.

De tal estudio surgió bastante evidencia de la veracidad del relato de estas damas en cuya palabra otros confían tanto como en

el mundo mágico.

“COMPRENDERAS A DIOS CONOCIENDO SU OBRA. ELLA EXISTE DENTRO Y FUERA DE VUESTRO

UNIVERSO. SON CREACIONES EN CREACIONES Y TANTAS COMO ESTRELLAS HAY EN EL CIELO. CADA

CREACION ES UNA PARTE DE SU OBRA Y UNA EXPERIENCIA DIFERENTE PARA UN MISMO FIN.

CRUZANDO EL UMBRAL DE LO IMPOSIBLE TE LLEVARE A ELLAS, Y LAS PODRAS CONTEMPLAR. ELLA.”

(En MUNDOS DESCONOCIDOS de ELANIO, Editorial Larim, Avellaneda, Pcia. de Bs. As. 1.977).

Ahora quiero hacer un breve comentario sobre testimonios y testigos. Es sabido que constituyen un elemento importante,

componente de la prueba judicial.

Prueba que cuando los testimonios son más de uno pueden condenar o absolver a un acusado. Es decir inclinar el fallo de la

justicia en su favor o en su contra, o contribuir a la solución de tal o cual manera de un litigio.

El falso testimonio es tildado de perjurio, e incriminado penalmente. Las legislaciones establecen requisitos para ser tenidos por

válidos los testimonios. Por sí, es decir, por su tenor o contenido. Y por la calidad de los testigos, situaciones en que se

encontraban, circunstancias, etc.

En general son tenidos por verdaderos cuando son coincidentes, y cuando son más de uno esos mentirosillos.

No dar falso testimonio es uno de los diez Mandamientos de la Ley de Dios, conforme con la TABLA DE MOISES. ¿Dónde

la dejé que no la hallo cuando la necesito para picar mi carne débil?

Suponer que los cientos de miles o de millones de testigos que cuentan haber visto Ovnis son cuenteros o alucinados me parece

refutable. E injustificado. No creí que fueran tantos.

Pero como regla o premisa, en vez de pensar bien del prójimo, impone pensar mal, que es lo que no se debe hacer. ¿O sí? Yo

creo que para una persona el criterio sano debe ser al revés.

El mundo está loco; ¿pero y la gente no? Naturalmente. ¿Pero es verosímil que todos los testigos conspiren para mentir

respecto de un hecho?

Indudablemente no.

A “contrario sensu” es dable presumir la veracidad de sus dichos. Perfectamente.

[ Pero como ya manifestamos nunca falta alguien que nos dice:_” ¡Hombre!, se trata de fenómenos atmosféricos, de fuegos de

San Telmo, de globos sonda, de satélites artificiales, de espejismos, de focos de aviones, de alucinaciones, de cualquier cosa

menos de lo que son: Ovnis. ¿No sabes? ¡Pues yo sí! ”

Levántese. Póngase de pie. Será fusilado al amanecer con balas de fogueo. ]

¡Pobre víctima de la propaganda! ¡Cuántas veces tiene razón! Claro.

Y algunas cuantas: ¡NO! Claroscuro.

Reflexione que basta UNA sola en que sea NO para que los Ovnis sean REALES. Clarísimo.

¡Doscientos mil sitios en Internet! Y los testigos son millones en todo el mundo.

Pero este prejuicio le fue inculcado por medio de la propaganda marca Goebbels modelos 1.945-2.000. Repite, repite, que al

final la mentira parece verdad. Y la verdad, mentira.

Ya hemos dicho que no aspiramos a que nadie crea en este tema porque consideramos que no es del dominio de la creencia,

sino de la percepción, o de la prueba.

Si hasta ahora no vieron ningún Ovni: Bien. ¿Qué podemos decirles?

Nosotros: Sí.

Nadie tiene porqué afirmar lo que no le consta que sea verdad; nosotros tampoco vamos a negar lo que sabemos que es

verdad.

Aunque compartimos el dictamen de una distinguida Profesional Licenciada en Psicología que nos dijo que la negación de la

existencia de los Ovnis se puede deber a que admitir que existen produce miedo.

_ “Negarlos: Sería una defensa psicológica para no sentir angustia.”- fueron sus palabras.

ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO CON ESTA OPINIÓN DE UNA PROFESIONAL, ADEMÁS PROFESORA

UNIVERSITARIA, mi hija Licenciada Amelia Carolina Brieux Olivera de Lencina (actualmente doctoranda).

Recordemos el epígrafe de este capítulo:

“EL PUBLICO DETESTA LA NOVEDAD PORQUE LE TEME.”. (OSCAR WILDE en EL ALMA DEL HOMBRE BAJO

EL SOCIALISMO, Pag. 1.142, Traducción del inglés RICARDO BAEZA, Ed. El Ateneo, Buenos Aires, 1.959).

Pues claro. Aclarado.

“HOY COMO AYER, MAÑANA COMO HOY,

¡Y SIEMPRE IGUAL!

UN CIELO GRIS, UN HORIZONTE ETERNO,

¡Y ANDAR…ANDAR! (GUSTAVO A. BECQUER, RIMA LVI).

—&——

CAPÍTULO Nro. 24
 
 
 

 

Epígrafe.

” SI EL MUNDO SE CONTRADICE, ¿PUEDO YO EVITAR QUE SE CONTRADIGAN TODOS Y YO CON

ELLOS?…EL QUE DUDA DE TODO NO PUEDE NEGAR NADA” .

LORD BYRON en su obra DON JUAN, LXXXVIII.

————

La gente que no cree necesita pruebas indubitables; y aún dudarían si contaran con ellas.

Fíjense que no le creyeron a Colón, a Galileo, y a tantos otros. Ni siquiera a niños inocentes como los de Fátima. Y yo me les

aparecí cinco veces con una sábana, y seguían los más frescos.

No creían que era otro que yo.

Puede tratarse de una reacción de defensa dada la multitud de engaños que abundan en este mundo. Hacen bien en

cerciorarse.

Los Ovnis se parecen a los fantasmas. En más de un aspecto. Es lo que faltaba.

Y como le ocurrió al apóstol Santo Tomás no se cree hasta que se ve o se oye o se padece cierto accionar. Nerviosamente

uno se frota los ojos y no, no lo puede creer.

Al parecer surge libre o espontáneo conforme con el libreto que se escribió en alguna región ignota del espacio o del tiempo o

de cierta mezcla de ambos.

Por eso contraría a la mentalidad humana, que todo lo desea someter a su inspección, al escrutinio, a la experimentación. Al

dominio del hombre. ¿…? ¡CONTROL! Pero si proviene de otro ser.

Además este fenómeno desafía nuestro estadio cultural.

Por otra parte cualquier investigador que observa un fenómeno necesita de la repetición del mismo, y que se se someta a la

comprobación.

“No volverá a ocurrir” es una expresión fatal para la investigación.

Y viva la contradicción: Bingo, respecto del fenómeno sucede todos los días.

¿Pero cómo puedes llevar a un Ovni, o a un Ovnita a un Laboratorio? ¿Por ejemplo los días hábiles desde las ocho de la

mañana hasta las veinte horas para someterlo a estudios y a pruebas? No es un conejillo de indias. Por supuesto.

El Extraterrestre es un ser que no le gusta que se metan en sus asuntos que son los nuestros.

El Ovni es libre. Va por donde quiere, o por donde desean quienes lo comandan, o lo teledirigen.

Sin embargo esta libertad de circular presenta ciertos límites: Por ejemplo nunca se los ha visto salir de dentro de un árbol. Ni ir

por las ramas, ni tampoco entrar o salir de las fauces abiertas de un hipopótamo. Ni cuando bostezo nadie vió salir un Ovni,

aunque sí entrar una mosca.

Seamos prudentes: Hasta ahora.

¿Pues dónde se da este fenómeno? ¿En el living? No por lo general, y a Dios gracias.

Aunque veamos por si acaso. Porque sí se los vió en las habitaciones. (¡Desalojen, dezalojem hombrez! Y no quemen).

Los “fuegos de San Telmo” que se pueden producir en las jarcias de un velero no pueden ser confundidos con los denominados

“fuegos fatuos” debido a que los primeros no erran por el aire, y estos últimos son diferentes de las bolas de fuego.

Los “fuegos fatuos” se solían ver en los cementerios en épocas pasadas cuando los muertos no eran enterrados en ataúdes o

bajo algunas capas de cal; y recibían en el patio a un costado de la Iglesia Parroquial.

HERBERT SPENCER pensaba que entre cierta gente los “fuegos fatuos” contribuyeron a la creencia en la posibilidad de la

continuación de la vida tras la muerte. Porque se veían como una llamita sobre el suelo.

Es posible. Además los chinos, los pobladores de Oceanía y los de otras culturas – que estuvieron aisladas de las occidentales –

creían y aún creen en la existencia de otra vida porque veían o ven fantasmas en determinadas circunstancias o lugares por

suerte lejos de aquí.

Algunos autores consideran que un “fuego fatuo” podría ser producido por una combustión espontánea en terrenos donde

hubiere fósforo de hidrógeno. Otros hablan que su origen debe buscarse en el gas metano. Por ejemplo, cuando se los ve sobre

un pantanal.

Pero la mayoría de los autores escriben que se los ve en el campo, o de noche en el monte a ras de la tierra porque puede

haber sustancia orgánica en descomposición (probablemente grasas enterradas, o un cadáver descompuesto de animal).

Sin embargo, el “fuego fatuo” (muy conocido por los griegos y por los romanos), se caracteriza por su movilidad.

¡Y el suelo en el que se origina el gas …: no se mueve!

Además un fuego fatuo puede “seguir” a una persona.

¿Cómo lo logra? Se sabe que se ignora.

Tal vez se deba a una atracción física…… ¡Un amor a primera vista pero de naturaleza algo… electroestática!

En HECHICEROS Y MITOS DE LA PATAGONIA Y DE TIERRA DEL FUEGO, Gardenia Ed., Bs. As, 1.982,

ALBERTO VULETIN escribe que en la Patagonia Argentina los aborígenes consideraban a los fuegos fatuos, como evidencias

de ultratumba, a los que denominaban: AILEN MULELO (de ailin, o sea brasa, y de amulen, o sea deambular), que significa

“brasa ardiente que camina”.

“La luminosidad es tenue e intermitente. Oscilando, o trasladándose de un punto a otro impulsada por la más leve brisa” –

VULETIN agrega en pag. 12 del libro mencionado.

Esos indios – muy duchos – seguían a SPENCER (que mencionamos más arriba), o SPENCER a ellos.

Los fenómenos eléctricos de los “fuegos de San Telmo”, los recién descriptos “fuegos fatuos”, y las “centellas” atmosféricas que

suelen producirse en días de tormenta, no tienen nada que ver con las llamadas “bolas de fuego”, que se han visto en días de

buen tiempo, calmos, tranquilos, a cualquier hora del día o de la noche, tanto en ambientes exteriores, como dentro de las

habitaciones de un edificio.

En ARQUETIPOS Y SIMBOLOS CELESTES su autor EDUARDO A. AZCUY (Ed. Fernando García Cambeiro, 1.976,

Bs. As.), dice en pag. 167 que en el libro LE POTENZE DELL’ANIMA, Cremona, 1968, pag. 222, ELLENIRE ZOLLA ha

consignado distintos fenómenos luminosos vinculados al nivel de Santidad, y dice: “Así como los CHAMANES despedían

chispas, así también lo hacían Rosa de Santa María y Tomás Lombardo en tanto que San Brieux aparecía con una columna de

fuego sobre la cabeza, la hagiografía conoce también las aureolas, las BOLAS LUMINOSAS y las nubes deslumbrantes que

forman columnas de luz, y en fin, las chispas, que se concentran en un sólo rayo…”.

Pero estimo que es otro tipo de fenómeno. De postgrado, ya sobrenatural.

Esta novedad natural de las “bolas de fuego” principió con el avistamiento durante la última guerra mundial, por pilotos de

aviones de ambos bandos – el Nazi y el Aliado – de esferas de luz en pos de hombres oscuros.

En el CAPITULO Nro. 4 informamos que los Patagones – indios precolombinos que poblaban la PATAGONIA – ya conocían

a los Foo-fighters ( Pág. 15 de la obra mencionada de VULETIN).

También hicimos notar que este autor manifiesta que los Patagones “creían” en la existencia de unos enanos malvados que

denominaban ANCHIMALLEN, que se les aparecían con la forma de bola de fuego.

Y añadimos que este es otro testimonio histórico de la presencia de las bolas de fuego metamorfoseables en OVNITAS y

viceversa.

Consideren que estos indios para denominarlos hasta tenían una palabra: ANCHIMALLEN.

¡Quiere decir que desde tiempos remotos verlos era cosa corriente!

Agregamos que las palabras satisfacen las necesidades comunes de la comunicación entre los individuos de un grupo o tribu o

nación. En los pueblos antiguos no se producía un vocablo si no era necesario tenerlo a mano.

Significa que ANCHIMALLEN se usaba frecuentemente. ¡Ay, Dios! A cada rato sonaba el teléfono para Anchimallen.

Pero en Ovnilogía las “bolas de fuego” son conocidas con la palabra Foo-fighters, o con la frase: ¡Váyanse a la tal por cual!

Durante la segunda guerra mundial mantuvieron en combate a las Fuerzas Armadas de Norteamérica en un episodio sucedido

en 1.942 sobre LOS ANGELES.

La Historia registra que fue el PRIMER ENFRENTAMIENTO BELICO: Entre TERRESTRES y EXTRATERRESTRES.

¿Las Fuerzas de Seguridad no derribaban a las bolas de fuego, porque éstas traducían el código de la materia, y se volvían

inmateriales?

En 1.520 cuando MAGALLANES y los hombres de la expedición a su mando llegaron a lo que es hoy SAN JULIAN en la

PATAGONIA (Estuve en ese lugar), fueron recibidos por un indio Tehuelche.

Recordamos lo que testimonia PIGAFETTA, en PRIMER VIAJE EN TORNO DEL GLOBO: “…que desde el barco, los

españoles avistaron a un gigante, bailando desnudo, en la costa. Que al apróximarse los descubridores, el hombre levantó un

dedo al cielo, como preguntándoles si provenían del Cielo”

Probablemente este indio ya habría visto a algún Ovnita descender de un Objeto Volador.

Los foo-fighers han sido estimadas en unos CINCUENTA CENTIMETROS CUBICOS de tamaño. Parece ser que son del

tamaño de una pelota de basketball, algo menor que la de baloncesto.

Este juego de basket-ball fue ideado en 1.891 por un Norteamericano JAMES NAISMITH. Durante el curso del siglo XX se

ha ido popularizando en casi todo el mundo del deporte, casi tanto como el mundo del deporte, y hoy en día es uno de los

deportes del mundo.

Ayudados por testimonios múltiples suponemos que estas bolas son los mismos Ovnitas que a voluntad podrían transformarse

en ellas, y después retornar a la forma antropomórfica. Es fantástico. ¿Qué hay en el cine esta noche? ¿De nuevo ciencia

ficción?

Ya mencionamos a los foo-fighters de la PATAGONIA o ANCHIMALLENES; ahora le toca a los de:

AUSTRALIA.

¡En otro lado del planeta una leyenda o historia análoga! ¿Es probable que llueva?

NO HAY CONEXION GEOGRAFICA NI HISTORICA NI CULTURAL NI NI. ¿Le da que pensar? ¿O usted es un

negador obstinado? ¿Tanto miedo…?

Y si a estos vestigios históricos le sumamos los testimonios modernos….: ¿Qué se puede pensar? ¿Cosas del azar?

¡Pero cómo acierta!

En una obra que nada tiene que ver con Ovnis, cuyo autor no sabe de la existencia de los FOO-FIGHTERS, titulada

ENSOÑACION Y ESPACIO INTERIOR . EL MUNDO DEL CHAMAN. de HOLGER KALWEIT, prólogo de la Dra.

Elisabeth Kubler Ross, ed. por Mirach S.A. en 1.992, en España, en inglés DREAMTIME AND INNER SPACE hemos

hallado estos datos:

“Los wiradjuri AUSTRALIANOS creen que los hechiceros malignos” (acotación: Ovnitas) “recorren el país en la forma de

fuegos peligrosos” (acotación: foo-fighters) “cuando salen a atrapar víctimas” (acotación: los conocidos raptos efectuados por

los Ovnitas)”.

“Jack King le contó al Etnólogo R. M. Berdnt como él y su padrastro “Rey” Dick vieron un FUEGO VOLADOR semejante

mientras acampaban al aire libre. Su padre se incorporó y lo alejó con cantos, de lo contrario hubiera intentado hechizarlos. El

fuego había crepitado y chisporroteado y parecía chamuscarlo todo. Se encontraba a casi quince métros. Podía desaparecer de

vez en cuando pero sólo para aparecer en otro sitio…”

¿No es lo que hacen los Ovnis?

En AFRICA también:

” … El inspector de policía inglés James H. Neal relató un increíble incidente que sucedió en Keta, un centro para curanderos y

capital del pueblo ewe AFRICANO. Una noche lo despertó un gran alboroto: los pájaros chillaban muy excitados, los perros

ladraban y los pollos aleteaban presa del pánico en el corral”.

“Se levantó para ver que sucedía y vió UNA ENORME BOLA DE FUEGO suspendida en el horizonte que se elevaba por el

cielo con una especie de balanceo. LA BOLA DE FUEGO era tres veces más grande que la Luna y despedía haces de luz de

color”.

“La noche siguiente estaba allí otra vez, despertando e inquietando a los animales. Neal y sus colegas, que también presenciaron

el espectculo, estaban muy desconcertados.”

En OCEANIA también:

El autor continúa diciendo que las BOLAS DE FUEGO son muy vistas en HAWAII.

Extractado de pags. 253/4 del libro ENSOÑACION Y ESPACIO INTERIOR. EL MUNDO DEL CHAMAN. de

HOLGER KALWEIT que cité más arriba. El autor es un etnopsicólogo graduado en psicología, y en antropología cultural.

De modo que lo transcripto más arriba – si bien KALWEIT considera a los hechos que relata como pertenecientes al mundo

cultural de los indígenas y a sus psiquismos impregnados de creencias en lo mágico, ya que parece ignorar la fenomenología

Ovni – adquiere valor como dicho imparcial para quienes conocemos algunas de las triquiñuelas del fenómeno Ovni.

En el ARTICO y en la ANTARTIDA:

Son bolas contra natura.

En NUESTRO PAIS:

¿Inspiraron las boleadoras?

En EUROPA:

Las bolas de fuego han sido denominadas KRAUTS FIREBALL, o bolas de fuego alemanas, y TELEPROYECCIONES o

pelotas de fuego españolas.

Por favor mire con el ojo de su mente. Vea una aldea ubicada seis kilómetros al noroeste de Aracena, España (Ya sé que no es

fácil): “En estos parajes una oleada de foo-fighters estuvo batiendo la zona por espacio de más de UN AÑO”.

De INVESTIGACION OVNI de VICENTE-JUAN BALLESTER OLMOS, ed. Plaza y Janes, Barcelona, España, abril de

1.984, Pag. 72.

El autor precedentemente citado en pag. 196 de esa obra relata el fenómeno de “la naranja de fuego de Alcalá de Guadaira”.

Se trata de otro foo-fighter que entró en el invierno de 1.968 en el interior de una casa de esa villa.

Ya te quiero ver la cara si se mete en tu departamento por una ventana de esas que te gusta tener abiertas.

Ahora deseo referirme a ciertas vivencias, o experiencias, que algunas personas han padecido en distintas situaciones. En ellas

no existe ninguna “visión”, ni “voz”, ni “sonido”, ni percepción “táctil”.

Solamente la vivencia de la presencia de un: “OTRO” invisible, acompañada de una sensación kinestésica de belleza, o de paz

percibida por otra/s persona/s presente/s.

En ASIA:

Por ejemplo, en junio de 1.961 el famoso escritor Hindú JIDDU KRISHNAMURTI empezó a escribir un DIARIO.

He leído en dicho DIARIO varias vivencias tipo “Ovni”. Experimentadas en distintos días, horas, y situaciones. Tomo una como

ejemplo.

El lector interesado en la edición que he usado puede ubicar las otras en las páginas 11, 138, 148, 163, y 179.

Escribió KRIHNAMURTI:

“Ello ocurrió de pronto, al regresar a la habitación; estaba ahí, con una acogedora bienvenida, totalmente inesperado. Uno

había entrado sólo para volver a salir; habíamos estado conversando sobre diversas cosas, ninguna demasiado seria. Fue una

conmoción y una sorpresa encontrarse con la bienvenida de “lo otro” en la habitación; estaba aguardando ahí con tan clara

invitación que parecía una vana disculpa. En varias oportunidades, muy lejos de aquí, en Wimbledon, bajo algunos árboles,

completamente abierto, vulnerable, sin habla, sin un solo movimiento. No era una fantasía, una ilusión autoproyectada; la otra

persona que para ese entonces se encontraba allí también lo percibió.”

De pag. 163, del DIARIO de KRISHNAMURTI, Ed. Sudamericana, Bs. As, 1.978 .

KRISHNAMURTI fue una figura respetada, conocida internacionalmente, principalmente por su trayectoria vital limpia, por

sus conferencias, y por sus libros, que han interesado a muchos lectores, entre los que me cuento.

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Epígrafe.

“¿DONDE ESTOY? TAL VEZ BAJE

A LA MANSION DEL ESPANTO,

TAL VEZ YO MISMO CREE

TANTA VISION, SUEÑO TANTO,

QUE DONDE ESTOY YA NO SE.

Fragmento del poema EL DIABLO MUNDO de JOSE DE ESPRONCEDA.

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CAPITULO Nro. 25.
 
 
 

 

Parece ser que en la noche del 25 de febrero de 1.942 cuando ya Estados Unidos se encontraba en estado de guerra apareció

una gran formación de “bolas de fuego” sobre Los Angeles, urbe muy importante tanto comercial como culturalmente que está

ubicada en CALIFORNIA en la costa del Pacífico.

ESTADOS UNIDOS estaba en guerra con JAPON. De inmediato se pensó en que se estaba frente a otro ataque sorpresivo

enemigo como el de Pearl Harbour.

Pearl Harbour es un golfo de la isla de Oahu, en el archipiélago de las islas Hawaii, que geográficamente pertenece a la

Oceanía, pero es un territorio insular Norteamericano.

Es el estado número cincuenta desde 1.898, con una extensión de apróximadamente dieciseis mil seiscientos kilómetros

cuadrados. La isla de Oahu tiene mil quinientos cuarenta y nueve kilómetros cuadrados. Honolulu es la ciudad más importante

de esta isla.

PEARL HARBOUR el 7 de diciembre de 1.941 sufrió un ataque por sorpresa sin que mediara una declaración de guerra.

Hay que tener presente respecto de las bolas de fuego aparecidas en el cielo de Los Angeles el 25-02-1942 que apenas habían

transcurrido tres meses desde el ataque del Japón. Agresión que había causado grandes bajas humanas, y daños materiales.

Las baterías antiaéreas a cargo de la 37a. BRIGADA DE LA DEFENSA NORTEAMERICANA en LOS ANGELES

dispararon cerca de media hora a las “luces”. ¿….?

He aquí un parte sintético de las acciones de guerra que se desarrollaron en esa jornada bélica: “No se dispararon bombas, se

involucraron cerca de quince aviones, no se perdieron aviones, fallecieron SEIS civiles”.

Durante el ataque se vió un objeto detenido en el cielo. El cual recibió los disparos de las baterías antiaéreas: ¡Sin pasarle

absolutamente nada! Misterio.

Este incidente fue atestiguado por un periodista de LOS ANGELES HERALD EXPRESS.

Como los Estados Unidos estaba en guerra todo el suceso era militar y regido por las leyes sobre censura.

Por razones de seguridad e interés nacional de ese entonces al lance se le dió el carácter de falsa alarma. En guerra una forma

de camouflaje de la noticia.

Pero en 1.974 pasadas ya las razones legítimas de ocultamiento, y estando en vigencia el ACTA SOBRE LIBERTAD DE LA

INFORMACION se hizo público un Memorandum del General Marshall, de fecha 26 de febrero de 1.942.

GEORGES MARSHALL nació en 1.880, y falleció en 1.959. Era en aquél entonces -1.942 – un distinguido oficial del Staff

militar de la Presidencia de los Estados Unidos. Fue el Jefe del Estado Mayor durante la Segunda Guerra Mundial. Fue

Secretario de Estado entre 1.947 y 1.949. En tal carácter formuló el PLAN DE AYUDA ECONOMICA que llevó su nombre

que permitió la reconstrucción de Europa Occidental. En 1.953 ganó el PREMIO NOBEL DE LA PAZ, galardón merecido.

Fue un héroe en los períodos de guerra y un paladín en los lapsos de paz.

En ese documento se puede leer que se trató de un ataque real de las defensas de tierra contra objetos voladores no

identificados.

Un memorandum en las esferas burocráticas de un Estado es una comunicación no firmada o inicialada en la que se colocan

sintéticamente hechos y motivos de algún asunto de importancia o de cierta gravedad sobre los que se desea llamar la atención,

o la reflexión.

Queremos recordar que en algunos casos los testigos afirman haber visto estas bolas dentro de las habitaciones de su propia

casa. Hasta al lado de la cama, donde descansaban. O sobre su cuerpo acostado. Lo que no es tranquilizador para nadie. Ya

que el Ovnita estaría turbando el derecho del humano a un descanso reparador.

De modo que el argumento que se pueden tratar de GLOBOS METEOROLOGICOS no posee fundamento al ser

confrontado con la experiencia real de numerosas personas.

En el Capítulo Nro. 11 contamos humorísticamente un caso real de nuestro conocimiento.

Conviene traer a colación otro hecho fallido sucedido SINCRONICAMENTE en Los Estados Unidos. Recordemos que el

episodio de la presencia de las “bolas de fuego” de LOS ANGELES tuvo lugar en febrero de 1.942 sobre la COSTA DEL

PACIFICO.

En la COSTA DEL ATLANTICO se encuentra la ciudad de Washington sobre la bahía de Chesapeake. Tres meses después

de la contingencia anterior, una mañanita del mes de mayo de 1.942 sonaron todas las alarmas defensivas submarinas. Se

pensó que se acercaba una gran flota bélica de submarinos. Se efectuaron los aprestos marciales del caso.

Se abandonaron, cuando se descubrió que varios cardúmenes de centenares de millones de peces eran los causantes del

sobresalto.

Algunos astronautas los vieron, los fotografiaron, los filmaron, pero que se mantiene semioculto el incidente.

¿Cómo pueden ponerse en tela de juicio estos dichos?

¿Los espejismos acompañan a los hombres en el camino a las estrellas tal como ocurre en los desiertos? ¿Ven basura flotando

en el espacio y creen que son otras naves? ¿Cómo pueden confundirse tanto? ¿A pesar del entrenamiento riguroso durante

años para observar bien, de los estudios universitarios, de la experiencia?

Por lo menos pequeña sonrisa.

Se rumorea que el fenómeno se ha observado sobre nuestro satélite la Luna; y que sobre la superficie de Marte se han

fotografiado indicios de la presencia de Ovnis.

¿Marte nos ilusiona, y luego como con los famosos canales nos desilusiona? Por favor, Marte, sea más serio.

Algo es más seguro. Es que se los ha visto sobre la superficie de la tierra firme. Asimismo sobre algunas lagunas. ¿Mirando el

limo y las mojarritas?

“YA SOBRE EL AGUA ESTANCADA

DE SILENCIOSA LAGUNA

AL ASOMARSE LA LUNA

SE MIRABA RETRATADA”.

Fragmento EL ANOCHECER del FAUSTO, poema de ESTANISLAO DEL CAMPO.

En la falda de algunos cerros que a veces parecen engullírselos de un sólo bocado sin pensar en que luego los van a tener que

devolver. ¿Qué? Se meten románticamente en cuevas que estarían en las laderas.

Y se los ha avistado penetrando o saliendo de las profundidades del Atlántico, de las hollas profundas del Pacífico, y del

Indico. No se sabe qué bucean, qué pescan, qué buscan, qué hacen, que qué. Y están bajo sospecha.

También se los ha divisado sobre las vías de ferrocarril.

Sobre bosques, o sobre montes. Sobre cables de alta tensión.

Conforme con las evidencias consistentes en fotografías, en películas,en videos, el fenómeno Ovni pareciera que en primer lugar

se produce en un espacio exterior, no en el espacio interior de nuestra mente.

Sin embargo parece asociado a la mente del hombre y de los mamíferos superiores. Estoy empacando.Esto ya fue observado

por CARL GUSTAV JUNG quien escribio SOBRE OBJETOS QUE SE VEN EN EL CIELO, y en el libro.

La lectura de esta obra – importante por su contenido, y por los antecedentes del autor requiere conocer la concepcion

Junguiana del Inconciente Colectivo y su idea de nuestra psique humana.

Ahora bien: ¿Cuál es el sentido del fenómeno? Ante todo: ¿Un sinsentido?

No, no. El problema puede estar en nosotros mismos, en nuestra óptica, en nuestra manera corriente de ver las cosas. Nos

creemos los reyes de la creación. A nivel anímico nos suponemos el centro del universo, o tal vez un poquito descentrados.

A nivel intelectual creemos que nuestra atención monovalente e inteligencia es lo máximo posible en la Naturaleza.

A nivel personal estamos creídos que somos: Seres super.

Que los Ovnitas tienen que ser más o menos similares en cuanto a percepciones y al procesador o mente, aunque con mayor

capacidad cerebral y más sapiencia porque fantaseamos que tienen mayor antiguedad como especie viviente.

No. No. Tal vez son más recientes y se graduaron rápido y “cum laude” en la carrera de la vida civilizada.

¿Pero somos el único modelo de mente? ¿O puede haber miles de millones diferentes adaptadas a otras naturalezas? ¿Acaso la

LEY DE LA EVOLUCION rige acá, y no allá? NO, NO PUEDE SER.

En la pluralidad de los miles de millones de mundos poblados por inteligencias posibles casi seguro es que estas “taras” sean

distintas de las nuestras, y no por eso bajas inteligencias. Muy por el contrario. Taras mayores, seguramente.

Por ejemplo, cualquiera que sepa algo sobre insectos y animales en general sabe que algunos de estos bichos – término que

usamos peyorativamente – disponen de órganos naturales en cierta forma admirables que no posee el hombre.

Instrumentos naturales estimables de los que la evolución natural los ha ido dotando para la supervivencia de su especie.

Verdaderas maravillas que te pueden dejar en el otro mundo. Aunque las posea una víbora, una araña, un vampiro, o cualquier

otro excrementicio.

Entonces como especulación aunque más no fuere cabe inferir que un ser Extraterrestre puede haber desarrollado un aparato

psíquico diferente al del hombre. No por ésto inferior o superior, sino diferente.

Muchos piensan que el origen del rumor de los Ovnis está en la imaginación humana.

Qué simplificación. La “loca de la casa” no es una facultad desdeñable. Ella es la base de nuestra creatividad al facilitarnos la

creación de modelos alternativos de los reales. Ella nos ayuda a prevenir probables efectos de sucesos. Ella contribuye a

ponernos a salvo. Ella nos sirve para evadirnos por períodos de una realidad a veces monótona u opresora. Ella – según

algunos – puede conectarnos con mundos paralelos; o ensoñados. Ella que se deje de embromar.

Ella es una puerta de salida. Pero también es de entrada. En definitiva nos permite soñar, macanear, proyectar, macanear,

elucubrar, macanear, especular, y macanear.

¿Cómo se puede pensar lógica e insensatamente, luego de observar y clasificar en este pequeño planeta millones de especies

vegetales y animales que no puede haber vida en un universo tan inmenso?

No sé. ¿Alguien lo sabe?

¿Cómo pueden estar tan seguros que su conciencia sea la única en este mundo? Después de enseñar a usar más de cien

palabras a algún pájaro en laboratorio. Después de comprobar que posee suficiente falta de inteligencia como para soportar un

cuchicheo sencillo con un ser humano que le habla de cosas extrañas.

¿Estaís locos o estoy solo?

Lo mismo ha ocurrido con chimpancés, que luego del aprendizaje si quisieran podrían abrir hasta cuentas de ahorro, o

depositar en mi alcancía. Seguro, pero no los dejan entrar al Banco por razones de seguridad de los monos.

¿Cómo se puede afirmar que somos los únicos seres inteligentes? ¿Y en todo ese universo inmenso habiendo tantos que no lo

somos ni en la Tierra? ¿Han tomado su medicina?

La inteligencia no es única, puede asumir muchas formas. No es la misma la del hemisferio derecho, que la del cerebro del

izquierdo.

No es la misma la de las distintas incapacidades humanas. Me refiero a la del matemático, a la del abogado, a la del naturalista,

a la del literato, a la del músico, a la del pintor, y a la de otros.

¿Y la conciencia, la facultad de reconocer y de reconocerse, y de reflexionar? Luego de comprobar las aptitudes de un

mamifero acuático como el delfín, luego de oir anécdotas de actos realizados por éstos, o por perros que han salvado vidas:

¿Cómo?

Hace muy poco oí un relato que realmente demuestra la inteligencia del animal. Locuras que todos tenemos.

Que se da cuenta hasta de nada. Que entiende sin palabras; más de lo que no suponemos.

Es decir, que posee un intelecto no verbal muy difícil de hablarlo. No humano, sino animal. Pero inteligencia al fin, y en principio

no tan escasa como a veces se me ha comprobado mediante tests irrefutables.

Que comprende cosas que muchos no sospechan siquiera que las percibe.

Por ejemplo, los delfines. Tienen calidad. Como los San Bernardo. Y los…etc, etc, especialmente.

“EL SABER DEPENDE DEL NUMERO DE CONOCIMIENTOS QUE UN HOMBRE HA ADQUIRIDO. ES UNA

CUESTION DE CANTIDAD”.

“LA CULTURA DEPENDE DEL MODO EN QUE EL HOMBRE SE CONDUZCA. ES UNA CUESTION DE

CALIDAD”.

“EN UNA OBSERVACION PANORAMICA, LA CULTURA ES MUY PARECIDA A LA BUENA EDUCACION”.

“UN INGENIERO CULTO ES EL QUE, ADEMAS DE SABER CONSTRUIR UN PUENTE QUE NO SE CAIGA,

PINCHA LA ACEITUNA DEL MEDIO PORQUE SABE, TAMBIEN, QUE LAS OTRAS ACEITUNAS,

RODEANDOLA, NO LA DEJARAN ESCAPAR.” (Y, no se sorprenda, pero una ardilla lo aprende en dos semanas, y yo en

otra vida).

Fragmento de LA ACEITUNA DEL MEDIO, capítulo de LA CALLE DEL GATO QUE PESCA, de WIMPI, Ed

FREELAND, Bs. As., 1.978.

 

Hemos reseñado la situación con respecto al espacio exterior conocido por la humanidad.

¿Pero… y nuestro espacio interior?

Muy sencillo: De eso no se habla.

Hay miedo. ¡Valiente consuelo!

De acuerdo con Jung nuestra mente se compondría de un fundamento que hay que mirar de perfil, de frente, de atrás, y del otro

costado.

Algo así como una piedra basal, donde reinaría un Inconciente Colectivo común para toda la humanidad. Después habría un

Inconciente Personal. Luego una Sombra, especialmente cuando el Sol se pone. Y, finalmente, nuestra Conciencia Egoica o de

todos los días con la que nos identificamos. Es decir, lo que denomina la Persona o a veces vida de perro.

¿Qué es la Persona? ¿Se la presentaron? No se preocupe si no la conoce. Lo que el sujeto, y los demás que lo tratan, creen

que es. Naturalmente lo que no es.

Es decir, el individuo en el papel familiar, profesional, social, laboral. Pero adentro, en el interior, segun indica Carl Jung hay

mucho más de lo que casi todos juzgamos que hay desde nuestro yo, yo limitado por las barreras culturales y del ego.

Ese interior se compone de los distintos estratos indicados. No hay esmeraldas.

La Sombra se suele manifestar en las expresiones negativas del individuo. Asimismo en sus sueños, en sus juicios sobre otros,

en sus opiniones vulgares, etc. Es lo más accesible a la mirada introspectiva de la gente después de lo de la playa nudista.

El Inconciente Personal, según sea varón o mujer, se personifica mediante el Anima o el Animus.

También es distinguible para un espectador atento en la conocida animosidad que a veces nos embarga; ¡¡¡¡¡¡GRRRRRR!!!!!

Una capa mas profunda es el Inconciente Colectivo, que se manifiesta a través de signos SINCRONICOS y de símbolos. Por

lo general, en la actividad inconciente de un sujeto, por ejemplo, en sus sueños.

Y ALGUNOS SOSPECHAN QUE ES LA FUENTE DE LOS OVNIS Y DE LOS OVNITAS, y del sombrerito tirolés que

me compré.

El hombre puede temer a lo desconocido e inescrutable e incluso a sí mismo, porque no puede conocer la potencial

peligrosidad que ello puede ocultar para su dicha, para su seguridad, o para su supervivencia. Demasiado riesgo.

Hay miedo de las apariciones de personas, así también de las apariciones de Ovnis. Avisan de elementos extraños en la

Babilonia diaria.

Pero no de estas otras: quisiera que me aparecieran los mil dólares que perdí en el bolsillo de otro del omnibus.

Rábanos. ¡No hay derecho!

—&——

CAPÍTULO Nro. 26.
 
 
 

 

 

Con el tema de los Ovnis la dura historia de Mendel, de Galileo, de Colón, de Lavoisier, de Vesalius, de Semmel-Weis

descubridores de los anestésicos, de Lister quien fue ridiculizado, de de de de de de de de tantos otros hombres valientes y

honestos, la historia de obstáculos que sortear se repite en la senda que conduce al progreso de la humanidad.

En consecuencia, el lector ya habrá advertido que aparentemente hay un Quiebre del Sistema Científico de la Humanidad

(Q.S.C.H.).

¿Que En Paz Descansa (Q.E.D) respecto de la investigación metódica de esta fenomenología?

Tal vez no. Para nada. En el capítulo Nro. 15 informamos que en oportunidad del viaje del ex presidente a Rusia un cronista

efectuó un reportaje al Comandante en Jefe de las Fuerzas Cósmicas de Rusia General VLADIMIR IVANOV quién respecto

del fenómeno Ovni manifestó que “no pasará mucho tiempo más para que se hagan revelaciones sorprendentes” (En pag. 12,

segunda Sección del ejemplar del 15-09-1.996 del diario CLARIN de Buenos Aires, Argentina).

En la edición del CLARIN del 16 de agosto de 1.996 en página 44 bajo del título COSAS RARAS EN EL CIELO se publicó

lo siguiente:

“Pobladores de Chubut, Río Negro, San Juan, La Pampa, Córdoba, Catamarca, y Misiones aseguraron haber visto anteayer

“una ENORME esfera luminosa en el cielo”. El fenómeno habría ocurrido en horas nocturnas (entre las 8.00 P.M. y las 9.10

P.M), y habría durado unos veinte minutos.

” En Misiones, el JEFE DE PRENSA DEL GOBIERNO Sr. CARLOS CORREA relató que vió “un objeto de forma ovoidal

luminoso y envuelto en un halo gaseoso que se desplazaba muy lentamente por el cielo”.

Antes de concluir con el tema de las bolas de fuego recordemos que en nuestro país el jugador de polo Sr. ANDREA

VIANINI (HIJO) vió lo siguiente:

” Era un huevo grande que estaba parado en el mismo lugar, no se movía, y de repente se deslizaba muy despacio. Estaba a

300 metros de donde yo me encontraba. Era de color amarillo, rojizo y verde. Grande más o menos como una Ford 100 doble

cabina. Esto sucedió el año pasado, en mayo de 1.995. El huevo me calentaba la cara de lo cerca que estaba, y lanzaba

BOLAS DE LUZ a su alrededor. Otro plato volador que estaba aterrizado se encontraba a 200 metros, pegado a la laguna, y

yo no me quise acercar porque tenía que cruzar un poco de agua y me iba a embarrar todo. Me dije: para que me voy a

acercar, van a pensar que soy un animal y por ahí me queman.”

En pag. 206 de LA ARGENTINA EMBRUJADA de VIVIANA GORBATO, Ed. Atlántida, Buenos Aires-México.

¿Argentina embrujada? ¿Pero en qué país vivimos? Me asusta.

Y me recuerda un libro de CARL SAGAN – que cito más adelante – quien alude ya no a un sólo país sino a todo EL MUNDO

ENDEMONIADO. Una catástrofe mayor, seguramente.

Tengo miedo.

Entiendo que en Parapsicología las apariciones de la nada de objetos tienen un nombre técnico: Materializaciones. En Internet:

¿Se los llamaría Virus? En la religión: ¿Demonios? En casa: ¡No entres al sótano!

En la India en la actualidad existe un hombre que se autotitula Dios Viviente, quién según él y sus seguidores a quienes estaría

solucionando la economía doméstica, es capaz de producir apariciones de la nada de objetos. Y de las vituallas como ser el

pollo del mediodía o la sopa de la noche. Conforme con ojos escépticos sería un ilusionista hábil.

Hay similitudes entre los fantasmas de las personas vivas o muertas, y las apariciones de los Ovnis: Ambas son fugaces, son

inescrutables, son elusivas, son evanecentes, y a veces dejan bordereau.

Parecieran pertenecer a un plano distinto del cotidiano. ¿Jurisdicción del inconciente?

Sabemos que la Geometría como ciencia ha desarrollado nuevas ramas antes desconocidas e insospechadas. Se pasó de los

espacios Euclidianos a los espacios de ene dimensiones.

EUCLIDES – padre de la Geometría – fue un matemático griego que vivió aproximadamente hacia el año 300 A.C.

Los espacios de dos dimensiones son los que dieron origen a la Geometría Plana.

Los de tres dimensiones son los que hicieron procedente la construcción de la Geometría Espacial.

¿Y qué más hay de nuevo?

KARL FRIEDRICH GAUSS, JOHANN BOLYAI, NIKOLAI IVANOVICH LOBACHEVSKI y GEORG FRIEDRICH

RIEMANN fueron los matemáticos visionarios que desarrollaron geometrías de otras dimensiones.

Sin embargo este mérito comúnmente no le es atribuído al gran matemático GAUSS porque no publicó sus resultados. (LAS

FLECHAS DEL TIEMPO, de RICHARD MORRIS, Biblioteca Científica Salvat, Barcelona, España, 1.987).

GAUSS de nacionalidad Alemana nació en 1.777 y falleció en 1.855.

“Sus padres lo destinaron al trabajo manual, pero trabó amistad con el duque KARL WILHELM que impresionado por la

inteligencia científica de GAUSS le costeó los estudios, primero en una escuela y más tarde en la Universidad de Gottinga. ”

(DICCIONARIO ENCICLOPEDICO SALVAT, Barcelona, España).

Las Geometrías no Euclidianas fueron tomadas como un pasatiempo hasta que EINSTEIN hizo conocer su TEORIA

GENERAL DE LA RELATIVIDAD. Con la misma lamentablemente estropeó el entretenimiento matemático.

Traigo a colación estos nombres de la ciencia porque una hipótesis afirma que los Ovnis y sus ocupantes dimanan de otras

dimensiones del espacio.

Como ya hemos mencionado el espacio puede constar teóricamente de más dimensiones que las que conocemos por nuestra

experiencia sensorial.

Incluso hay quienes postulan la existencia de un Hiperespacio (por ejemplo el Dr. TERENCE McKENNA). No confundir con

un Hipermercado. Y hasta de una inexistencia, o falta de espacio. Un lugar que no sería un lugar.

Algo que no es un algo, e inimaginable para nosotros mentes adaptadas a un espacio de tres dimensiones, y que puede tratar

otras, pero desde el punto de vista de la ciencia de las matemáticas, o más directamente por los artilugios de la imaginación.

Y con respecto a alguna de las especulaciones de McKENNA dijimos que tal vez fue una especie de NOSTRADAMUS. No

sé, o algo muy diferente. ¿Qué quieren que les diga?

La existencia posible de otras DIMENSIONES no es tan teórica como pareciera a simple vista.

¿Por qué? Pues verbigratia por lo siguiente que pasamos a ilustrar mediante un ejemplo clásico conocido:

El bucle que efectua una cuerda o una soga para realizar un nudo sobre sí misma no puede ser desatado si ambos extremos de

la cuerda o de la soga están pegados a una superficie plana, por ejemplo al piso o una pared.

Bajo esas condiciones no se puede desanudar en un espacio como el nuestro de tres dimensiones.

Al nudo podemos correrlo, o anudarlo anudarlo más, o aflojarlo, aflojarlo; pero no deshacerlo dessshaaacerlooo…. Por más

fuerza que hagamos, noooooo podemos…

_”¡Suficiente, gracias señor! ¡Virgen Desatanudos ayúdanos! : Se está deshilachando…”

Este nudo conforme con las demostraciones matemáticas de la nueva Geometría citada anteriormente puede ser soltado

fácilmente por quien se encontrare en la Cuarta Dimensión.

_¿Yo señor?

¡No señor!

_¿Yo?

¡No señora!

_¿Y yo?

¡No señorita!

_¿Acaso yo?

¡No Nene!

_¡QUE LE PASA A USTED! ¿Pues quién?

¡Un Medium! Se ha afirmado que algunos de ellos pueden deshacer estos nudos. Si así fuera sería una prueba de la existencia

real de la Cuarta Dimensión.

Claro que si se comprobara experimentalmente, y cuidado con el escalón, con todo el rigor científico preciso para dicho

experimento circense.

Pero, pero….:”HENRY SLADE, un habilidoso Medium americano, famoso a fines del siglo XIX hacía creer que entre sus

facultades estaba el poder de trasladar objetos dentro y fuera del espacio tetradimensional durante sus sesiones.”

Señoras, Señores: Pasen adentro. Verán algo que nunca se vió. El asombro de los mundos. Pasen, Pasen, y abonen la entrada

al módico precio de una lectura gratuita.

” Uno de sus trucos favoritos era producir NUDOS EN UN LAZO CERRADO DE CUERDA SIN NUDOS, un hecho que

(aparte de la trampa) podía ser explicado únicamente suponiendo que parte de la cuerda se había hecho pasar a través de un

espacio de dimensión superior.”

Sometido a una verificación – no con una cuerda, sino con ácido dextrotartárico – no consiguió hacer girar el plano de

polarización de la luz a la izquierda, en vez de a la derecha. ¡Sonaste Henry!

En cuanto al valor probatorio de la existencia de una dimensión superior o de cuarta, esta operación era una equivalente de la

de la cuerda. ¡Te lo dije!

Pero NO. Para Slade no era fácil obtener ácido levotartárico ya que solamente se podía conseguir en un laboratorio que lo

sintetizara. Así se demostró que era un prestidigitador. ¡Estás acabado!

En pag. 153 de IZQUIERDA Y DERECHA EN EL COSMOS de MARTIN GARDNER, Biblioteca Científica Salvat,

Barcelona, España, 1.985.

HENRI POINCARE escribe en CIENCIA Y METODO hace casi un siglo que:

“ESTA MANERA CARACTERISTICA DEL ESPACIO, LA DE tener tres dimensiones, no es nada más que una propiedad

DE NUESTRO CUADRO DE DISTRIBUCION, UNA PROPIEDAD INTERNA, POR ASI DECIRLO, de la inteligencia

humana.”

“BASTARIA DESTRUIR ALGUNAS DE ESTAS CONEXIONES, ES DECIR, DE ESTAS ASOCIACIONES DE

IDEAS, PARA TENER UN CUADRO DE DISTRIBUCION DIFERENTE, Y esto podría bastar para que el espacio

adquiriera una CUARTA DIMENSION.”

En esta época estamos cerca que se convierta en realidad lo pronosticado allá lejos y en el tiempo por POINCARE.

¿Puede ser que lleguen a fabricarse “robots” con inteligencia artificial adaptada a la cuarta dimensión?

_”¡Guardeselos para usted!”.

¿O quizás que seres vivos alternativamente gocen de TRES DIMENSIONES o de LA CUARTA DIMENSION merced al

uso de un conmutador previo un cambio u operación genética?

_”No. Gracias.”

Agrega POINCARE que “ALGUNAS PERSONAS SE SORPRENDERAN DE TAL RESULTADO. ”

1 _” ¡OH…!”

1 a la N _ “¡OH…!”

Que maravilla. Que de horrores. ¿Pöincaré sólo?

“EL MUNDO EXTERIOR, PENSARAN, DEBE SERVIR PARA ALGO. SI EL NUMERO DE LAS DIMENSIONES

PROVIENE DE NUESTRA CONFORMACION, PODRIA HABER OTROS SERES CONSCIENTES QUE VIVIERAN

EN NUESTRO MUNDO, PERO QUE ESTUVIERAN HECHOS DE DISTINTA MANERA QUE NOSOTROS Y QUE

CREYERAN QUE EL ESPACIO TIENE MAS O MENOS DE TRES DIMENSIONES”

En pag. 88 de CIENCIA Y METODO, Ed. ESPASA CALPE, tercera Edición.

Si sabemos leer entre líneas ya habremos conjeturado que POINCARE puede acertar.

Nuestra mente nos conecta con este mundo conflictivo para la que está preparada aún en este momento. ¡Qué cosa! No nos

deja en paz.

Pero es natural y lógico que si vivimos en esta realidad de tres dimensiones nosotros estemos adaptados por una larga

evolución a estas condiciones y circunstancias del medio, y no nos fijemos en el precio de liquidación.

Cuando el Medium entra en trance pierde conciencia. El Inconciente del mismo se estaría adecuando a otra dimension posible.

Lo que le daría razón a POINCARE.

Poco tiempo después de haber sido publicado el capítulo Nro. 18 recibí un Correo Electrónico con este comentario notable

digno del cerebro de un Poincaré que me parece pertinente ahora traerlo a colación.

El texto del MAIL dice refiriéndose al fenómeno Ovni:

“Se trata de algo que forma parte de UN FENOMENO DE CONCIENCIA me parece, lo cual no quiere decir que sea irreal,

sino que LO PODEMOS CONOCER EN LA MEDIDA QUE NUESTRA CONCIENCIA (nosotros integramente) LO

PODEMOS CONOCER. Ontología (ser) y gnoseología (teoría del conocimiento) son dos niveles diferentes”.

Traduzco del libro “HENRI POINCARE”, de PAUL APPELL Académico de Ciencias de Francia (Lib. Plon, 1.925) “LA

VIDA DE POINCARE ES ADMIRABLE Y UN EJEMPLO PARA LA JUVENTUD”.

HENRI POINCARE nació en Francia en Nancy en 1.854 y falleció en París en 1.912. Fue el descubridor de las funciones

automorfas llamadas por él Fuchsianas y realizó importantes estudios sobre Topología. Fue Profesor, Académico, y autor de

importantes tratados científicos (Diccionario Enciclopédico Salvat, Ed. Salvat, Barcelona, España).

Algo que ha llamado la atención de muchos investigadores es que los tripulantes de los Ovnis no buscan una relación pública y

colectiva con nosotros los humanos, sino apenas la íntima, pero no muy coloquial.

¿Nos desprecian como comunidad, o como grupo social, o como nación? No sé qué decirle.

Observen que no han bajado en los jardines floridos de la Casa Blanca, ni en la hermosa Plaza de Mayo, ni en tantos lugares

similares que existen en el mundo.

¿Pero puede haber alguien tan sabio?

No obstante, sí en la del vecino un pobre tipo desconocido sin vergel. ¿Hay algún error?

Ni tampoco han descendido en la calle Florida, o en Manhattan. Ni frente al edificio de las Naciones Unidas donde están los

representantes de las naciones pasándola bien.

Algunas opiniones muy diversas recogidas al vuelo:

De A. _”¡Ay María Santísima! ¿Cuándo van a bajar?”

De B. _”¡Dios no lo va a permitir!”

De C. _” ¡Malditos! Cuando se les caiga algún aparato”.

D. D. _”¡Hágase la Divina Voluntad!”

De L. _” Vamos a echar otro trago mientras tanto, que el tiempo es oro.”

De M. _ “Con nosotros no se meten. Nunca van a descender. ”

De W. _” Tontos. Duerman tranquilos. No pasa nada.”

De Z. _” Ay. Mientras no bajen mañana, que hay partido…”

De Z+35.000.000 _ ” ¡SERIA UNA TRAGEDIA!”

El 16 de diciembre de 1954 el entonces presidente de los Estados Unidos General DWIGHT EISENHOWER – durante una

conferencia de prensa en la Casa Blanca manifestó que los Ovnis no vienen del espacio exterior. Pero no negó su existencia.

Ya expresamos que otro presidente JAMES EARL CARTER – conocido como JIMMY CARTER – vió a un Ovni DOS

veces

EISENHOWER nació en 1.890, y falleció en 1.969. Fue elegido presidente el 6 de noviembre de 1.952, y en 1.956 fue

reelegido para otro período más.

La denominada Casa Blanca está en Washington en la avenida Pennsylvania Nro. 1.600. Desde 1.800 es la residencia oficial

del presidente, pero ha sido remodelada varias veces.

El 24 de agosto de 1.814 los marinos Británicos al mando del ALMIRANTE COCKBURN incendiaron la Casa Blanca o

White House, el Capitolio, y otros edificios, arruinando casi toda la ciudad de Washington, que contaba con unos ocho mil

residentes.

Cabe indicar que desde 1.812 estaban en guerra Francia, e Inglaterra; y que Estados Unidos era aliado de Francia.

La Plaza de Mayo antiguamente conocida por su nombre originario de Plaza Mayor es un paseo que se encuentra en la ciudad

de Buenos Aires; y se la llama así porque en ese lugar el pueblo se reunió durante las llamadas jornadas del mes de mayo de

1.810 para saber sobre que deliberaba el Cabildo o Ayuntamiento de ese entonces, que proclamó el 25 de ese mes y año la

primera JUNTA PATRIA o Gobierno de lo que hoy es la ARGENTINA.

.

Suele ser un sitio usado para multitudinarias reuniones políticas y manifestaciones públicas porque está frente a la llamada

CASA ROSADA, que es la sede presidencial. Tiene 17.951 metros cuadrados, y en el lugar caben, arrojan papeles, y

escupen unos setenta y dos mil Ovnitas, y/o no Ovnitas.

Florida es una calle peatonal tradicional. Se ha caracterizado siempre por ser un paseo distinguido de los porteños, nombre este

último con que se designa a los habitantes de Buenos Aires.

Manhattan es una isla que está en el estado de Nueva York en la costa Atlántica, entre dos brazos del río Hudson. No es muy

grande. Tiene sólo veintíun kilómetros de largo por tres de ancho, pero esta isla es muy conocida en el mundo entero. En

cuanto al río tiene de largo cuatrocientos noventa kilómetros.

Cabe informar que de acuerdo con alguna estadística sobre quienes efectúan avistajes visuales de Ovnis, o de susodichos, el 5

% de ellos corresponderían a gente con formación científica o técnica, y el 12 % a pilotos, tripulantes de aviones, y al personal

de infraestructura aeronaútica.

Estos últimos lo constituyen los empleados de aeropuertos (de torres de control, mecánicos, ingenieros aeronaúticos, personal

de mantenimiento, administrativos, policía o de seguridad, etc).

De tal manera, para pelear el tema Ovni contaríamos en nuestras huestes con un diecisiete por ciento de tropa aguerrida y

confiable, y un impreciso ochenta y tres por ciento restante de adherentes, y entusiastas útiles. A los demás no los contamos

sino que les contamos.

El PERSONAL DEL TRANSPORTE DE LA MARINA DE GUERRA ARGENTINA PUNTA MEDANOS vió un Ovni en

la noche del 12 de noviembre de 1.963, en el Océano Atlántico Sur. Consistió en el avistaje del tránsito rápido de uno de gran

porte, que pasó cerca del barco, aparentemente sin prestarle atención. Tranquilos.

CARL SAGAN no creía en los Ovnis. Conforme escribió en su libro DEMOND-HAUNTED WORLD, o sea EL MUNDO

ENDEMONIADO. Atribuía el fenómeno a la confusión con meteoros, a la observación deficiente, a la alucinación, a la

superchería, a la interpretación errónea, a la fiebre alta, menos a su ignorancia. Estuvimos en problemas.

Tampoco cree en la realidad de los Ovnis el periodista Sr. ORLANDO BARONE. Con fecha 14 de enero de 1.997 apareció

LA NACION bajo el título MI HEROE PREFERIDO un artículo titulado ET NUNCA MATES EL SUEÑO.

(¡Gracias a Dios!).

Este escritor estima que el origen de los Ovnis y de los Ovnitas radica “en una energía onírica de millones de terrestres

insatisfechos con su condición humana”.

Esta concepción – reivindico la prioridad en su autoría – se halla expuesta en el año 1.984 (TRECE AÑOS ANTES), en el

cuento de ciencia ficción “VAYA CON LOS OVNIS” que escribí y que fue publicado en esa fecha en Selecciones 5 de

CUARTA DIMENSION, Argentina.

Veamos:

“Por un fenómeno psíquico, la ilusión del Ovni propio muestra predilección por los que sienten el aislamiento de la especie

humana; tales personas suelen verlos siempre antes o después de un cambio en sus existencias abrumadas” (Pag. 2).

Reproduzco otro párrafo de VAYA CON LOS OVNIS donde expongo respecto del carácter a veces onírico de los OVNIS

:

“Me acuerdo que esa noche vi Ovnis, en sueños extraños. Un signo realmente inquietante, quizás una jugarreta infantil de los

espaciales: poner sueños en una persona como yo. ¿Qué significarían? ¿Y si no significaban nada? ¡Qué chasco para analistas!

En realidad, yo ya los había visto con anterioridad en sueños. Luego – recuerdo – que me desperté y me dije – Es un sueño,

sólo un sueño. Estaban ahí. ¡Y, no los puedo patentar! Atroz pesadilla. Si los sueños son proféticos – me dije – éstos quieren

decir que los veré de vuelta, y si no, quieren decir que son sueños. Claro que pocos creen en los sueños, yo tampoco. En honor

a la verdad lo peor es que estos platos voladores de los sueños, malditos artefactos psíquicos, ni siquiera ya se denominan

platos voladores. Desde hace un largo tiempo se hacen llamar objetos voladores no identificados soñados…”

Es decir, si colocamos esta hipótesis en términos psicológicos el fenómeno Ovni revelaría la existencia de un complejo de

soledad o de inferioridad en muchos de nuestros congéneres, obviamente no así en sus juzgadores ad-hoc.

Es curioso que en algunas apreciaciones se dejen de lado los hechos testimoniados, y ante todo se valoricen los sentimientos

propios de incredulidad y de desconfianza, y no los de solidaridad humana con la experiencia ajena, por insólita y extraña que

sea. A propósito: Hoy no ví dinosuarios.

Durante el primer juicio público por el asesinato de MARIA SOLEDAD MORALES, celebrado en Catamarca, Argentina –

proceso que fue televisado – recuerdo que el Presidente de uno de los Tribunales orales intervinientes Dr. ALEJANDRO

ORTIZ IRAMAIN dispuso que: ¡CONSTE EN ACTAS! el dicho de una persona que afirmaba que otra aseguraba haber

visto Ovnis. ¡Espléndido!

Pero no. Al parecer se cuestionaba la veracidad del testimonio a prestar en el juicio por este (supuesto, o verdadero),

avistador. Este hecho lo menciono para ilustrar al lector sobre los prejuicios.

Que aún predominan sobre la realidad o no de los Ovnis, y de los Ovnitas.

—&——

CAPITULO Nro. 27.
 
 
 

 

Entre OVNITAS y HUMANOS generalmente los encuentros son privados, o casi privados. No en sociedad. Hay quietud en

el vecindario. Un viejo toma Sol.

Suceden en lugares solitarios, o en el reducto de una casa, o en el de un cuarto de dormir, o en un pasillo, o en un callejón sin

salida.

¿Y en la mente de ciertas personas ejercitadas en el arte de estafarnos?

En el Capítulo Nro. 9 advertimos que algunas personas no ven Ovnis ni Ovnitas. Por ejemplo los músicos, pues parece que no

han inspirado a ningún compositor. ¿Alguien conoce la Sinfonía Ovni? ¿O aunque sea un simple Tango del Ovnita, o la

Chacarera del foo-fighter, etc?

¿Y en materia poética? Tampoco.

¿Qué me digo?

Un importante vislumbre en contra – dijimos en ese capítulo – lo constituye la ausencia de testimonios del fenómeno por parte

de los navegantes de veleros o barquitos de placer: ¡Nunca ven Ovnis! ¡Ni Ovnitas! .

Y, se trata de gente de distintas nacionalidades, y de formaciones diferentes. Y para corroborar la afirmación dimos un listado

“apabullante” de pruebas en contra de la realidad del fenómeno Ovni, al decir de un lector sagaz.

Idem demostramos respecto de los pintores. No suelen ver Ovnis.

Algunos de estos seres Extraterrestres atraviesan la materia. Me refiero a las puertas cerradas, y a las paredes. ¿Huelen a

madera o a ladrillo?

¿Cómo protegerte? ¡Por más que pongas cadenas y cerrojos!

En ocasiones oigo a alguien que me dice:

_”¿Por qué vamos a creer en ésto? Para nosotros pueden ser fantasías”

Yo le respondo:

_Es como lo de los fantasmas. Los testigos abundan en todo el mundo.

Algunos calificados. Y no de ahora, sino desde hace miles de años conforme con crónicas antiguas y aseguradoras de riesgos.

Incluso de la China antiquísima; aislada de Occidente hasta el siglo yeta o trece.

Y algunos los ven hasta en las remotas islas de la bella Polinesia, donde son bien conocidos con el nombre de Tupapaus.

Por otra parte en la isla de Pascua (Rapa Nui), que está aislada en el océano Pacífico – se halla entre la Polinesia y nuestra

hermana república de Chile – desde antes de la llegada de los blancos reciben el nombre de Akuaku.

Y me contestan:_”¡Oh los fantasmas! ¡Ah, las islas Tuomotus! ¡Ah las Marquesas! ¡Ah las de la Sociedad! ¡Ah las Cook! todo

eso me tiene sin cuidado a menos que esté de moda. Espera un momento: Qué bien te queda esa sábana.”

_ Está bien. ¡Ah las Ah!

Pero hasta ahora, ni Fantasmas ni Ovnitas, se han llevado nada de ningún tesoro de caudales de ningún Banco del mundo.

¿Qué significa ésto? ¿Ineficiencia?

A veces las observaciones de Ovnis son realizadas simultáneamente por una gran cantidad de personas.

Puede ser por unos minutos, o por una, dos, o tres, o más horas. Generalmente no pasa más tiempo. O salimos corriendo.

Son miramientos fugaces, al pasar. Ojeaditas.

Los Extraterrestres no parecieran interesarse realmente en nosotros. Despabílense.

No obstante, los testimonios de ciertas personas son contradictorios con esta impresión, ya que según esos dichos los – Ovnitas

– conocerían – a cada uno – de nosotros – al dedillo.

O por lo menos al dedal.

Repito por si alguien no lo leyó: los – Ovnitas – conocerían – a cada uno – de nosotros – al dobladillo.

Insisto el Dobladillo nos conoce.

Incluso la genealogía, los problemas,el idioma, las otras circunstancias personales, las familiares, y hasta el “know how”.

Está bastante establecido que son capaces de comunicarse telepáticamente, al parecer sin barreras por diferencias idiomáticas,

o culturales.

_”¿A qué hora servís la cena?”

No, no. Por la mente, en la propia lengua del receptor.

….”Para nosotros sin sal”…

Deseo volver sobre un tema que me parece muy importante después de cenar; y antes trivial.

Ahora mientras degusto un café vuelvo a conversarles sobre LA VIDA EN EL UNIVERSO del Dr. MICHAEL W.

OVENDEN (Ed. Eudeba, Bs As, 1.964), quien en pag. 67 dentro del subtítulo “¿Existe un fuerza vital?” relaciona un proceso

biológico con uno que se da en el cosmos.

Dice OVENDEN “También se ha sugerido que la habilidad de curarse después de una herida es una propiedad partícular de un

organismo vivo.”

“Pero ¿qué le ocurriría a una estrella si se le quitara una parte? – escribe”.

¿Quién rompió ésto?

Y contesta: “Inmediatamente reasumiría su forma esférica original y volvería a ser perfecta, aunque no tan pesada como en un

principio. Es decir, se habría “curado”. Y habría que darla de alta.

Agrega OVENDEN: “Algo muy similar, pero bastante más complicado y más dentro de los dominios de la química que de la

física, ocurre con las células de mi dedo cuando me lo corto, esta simetría de condiciones conduce al organismo a adaptarse a

una nueva condición simétrica, es decir a curarse.” Pero siempre, siempre consulte a su Médico.

Si aplicamos este razonamiento en nuestro campo propio de experimentación Ovni llegamos a la conclusión que nuestra

civilización ha ocasionado una perturbación desestabilizadora de un Subsistema del Sistema Universo. Podría ser demandada

por daños y perjuicios.

Bien puede ser que nuestra salida al Cosmos se ha convertido en un “objeto” portador de señal, y una situación física anterior

de asimetría ha hecho que se desencadenara una fuerza compensatoria de convergencia que impulsa a seres Extraterrestres a

venir hacia la Tierra.

_”El que las hace, las paga.”

La SIMETRIA parece estar en todos lados. Como nosotros estos seres podrían no tener ninguna conciencia de la verdadera

fuerza física, y/o biológica oculta actuante.

Como en las coincidencias. ¿Acaso tenemos conocimiento de lo que son verdaderamente? Pues simplemente: SIMETRIAS.

Y nadie se ha dado cuenta, ni al parecer le importa. ¡Nadie me tiene harto!

Algo que llama la atención es que si realmente han existido contactos reales: ¿por qué conociendo nuestra ignorancia científica

sobre tantos temas, no nos dan una ayudita? ¿Es porque son buenos amigos?

Pues esta falta de acercamiento puede obedecer a la finalidad de no afixiar nuestra cultura con la propia de ellos.

_”Ajjjjjjj. Afloooojennnn.”

O en cambio de una manito brindarnos una patadita, por otra parte bien ganada, y para que nada nos falte. Un servicio

completo.

Hablemos un poco de los testigos de peso más pesado: Policías, astrónomos, pilotos de aviones, científicos, funcionarios, gente

del pueblo, y otros, como el de un redactor de LA NACION. Sumados, varias toneladas.

Los hay que han dicho su verdad, o la verdad, o que juegan al póquer.

Algo hemos oído. Pero no cabe duda que habrá muchos más que han callado lo que vieron por falta de valentía para afrontar el

ridículo, o la desvalorización pública o privada.

“_Es asunto mío.”

“Pero ustedes dan un mal ejemplo. Y de hecho nada más. ”

Me ocuparé del dicho de un redactor del diario LA NACION.

En la edición correspondiente al 5 de febrero de 1.984 bajo el título UN RARO FENOMENO CELESTE se escribió que un

periodista de ese diario conjuntamente con su esposa habrían visto una formación inteligente de quince discos luminosos de

color rojo-dorado.

Los que avanzaban por el cielo de la noche entre las 2.45 y las 2.50 del día anterior en dirección nordeste-sudsudoeste sobre

la localidad de Estancia Chica en el partido de La Plata, sito en la provincia de Buenos Aires, Argentina.

Estos Objetos Voladores dejaron tras sí una estela dorado-blanquecina. Coincide con la observación personal de la que me

ocupé en los capítulos 23 y 24, y no en los restantes.

La formación consistía en cuatro Ovnis que volaban en forma de punta de flecha a la cabeza de los restantes, quienes estaban

formados de a dos o tres en fondo, y por último guardando cierta distancia iban tres más o guardaespaldas.

El paso de estos Ovnis por el cielo de horizonte a horizonte duró unos cinco segundos. El cronista dijo que volaban

silenciosamente con una velocidad apreciada en tres veces mayor que la de aviones de reacción de esa década; y fueron

contemplados por numerosos testigos.

En la historia de los contactos con los tripulantes de Ovnis no faltan relatos de terror, en los que éstos usan del secuestro.

O efectúan sin anestesia punciones en el cuerpo de los sujetos apresados por ellos. Realizan incisiones con agujas

desusadamente largas. O con instrumentos desconocidos. ¡Torturadores!

_”¿Cómo está?”.

_”Ayyyyyy. ¡MAL!”

Por supuesto contra la voluntad de las víctimas aterrorizadas, excepto algún MASOQUISTA ocasional, u otro tipo de

alienado.

_”¡GRACIAS! ¿Ya se van? ¡Cómo! ¿Que de costumbre les echan? ¡Que desperdicio, que barbaridad! “.

¿Puede ser que esa especie Ovnita sea SADICA?

En tal caso: “POR LO MENOS, LOS SADICOS NO PERMANECEN INDIFERENTES A LOS SUFRIMIENTOS QUE

PROVOCAN”. NATALIE CLIFFORD BARNEY, en PENSEES ´D’ UNE AMAZONE (1.921).

Hay pruebas de la colocación de implantes en ciertos testigos. Por ejemplo, detrás del ojo, o en la frente, o en la cabeza.

También se alberga la sospecha que extraen células de órganos internos, o muestras de humores; y obviamente de mal humor

superlativo.

¿Con qué fin, eh? No creo que haya que escribirlo especialmente; estoy digiriendo la comida caramba.

Bueno, el hombre hace algo con parecida lógica con pájaros, y con diversos animales alados, terrestres, y acuáticos con el

objeto de conocer sus estructuras, sus desplazamientos, sus costumbres, y otros puntos de su interés o conveniencia.

Para citar un botón de muestra respecto de secuestros hare referencia a lo que cuenta WHITLEY STRIEBER en

COMMUNION A TRUE STORY.

Libro encomiado por el New York Time tanto como las maravillas del ejemplar del día siguiente.

—&——

CAPÍTULO Nro. 28.
 
 
 

 

Respecto de la supuesta fenomenología Ovni sobre el CERRO URITORCO (similar a la del Edgcumbe)

he recibido un Mail interesante proveniente de un Periodista e Investigador notable.

Reproduzco el comentario siguiente que me parece valioso y digno de mayor difusión:

“Te aseguro que la huella que apareció en enero de 1.986 fue fabricada por un tipo

con un soplete (tengo el testimonio del tipo con nombre y apellido), junto a

la combinación de tres comerciantes.

Para los vecinos de Capilla del Monte

es un secreto a voces.

Todos te lo confirman por lo bajo y lo justifican

por el turismo.

Mientras una mujer me aseguraba que los OVNIS

aparecían todos los días a las 16hs y a las 21 hs (casi como el colectivo 52 que va

a Luján), un grupo de chicos que estaban acampando hacía meses en el lugar

me aseguraron que no vieron siquiera una luz.

Un bombero que quiso investigar porque le llamó la

atención cómo había quedado el pasto, fue expulsado del cuerpo de Bomberos.

Luego de la huella de la que hablamos, aparecieron dos más, pero han sido

tan truchas que ni siquiera son tomadas en cuenta.” C.S.

* El MAIL ANTERIOR RECUERDA EL PREMIO “PROYECTO ET” INSTITUIDO POR

EL C.A.I.R. POR EL QUE SE OTORGAN DIEZ MIL DOLARES ESTADOUNIDENSES

(U$S 10.000), PARA CUALQUIER INTERESADO

QUE PUEDA APORTAR PRUEBAS CONCRETAS SOBRE EL TEMA OVNI.

**ESTE PREMIO SE HALLA VACANTE PORQUE HASTA LA FECHA NADIE SE HA PRESENTADO PARA

OPTAR A LA ADJUDICACION DEL MISMO.

—–

” Me parecen muy logradas las imágenes de humor, muy fino, sutil, pero a la vez, claro, directo.” J.

—-&——

AHORA SÍ EL CAPITULO Nro. 28.

WHITLEY STRIEBER es un novelista Norteamericano que ha denunciado haber sido secuestrado por Ovnitas misteriosos y

varias cosas más terminadas en osos, como apestosos y tenebrosos.

Esta experiencia personal terrible por fortuna resultó literariamente productiva. Porque luego de ella escribió los “best sellers”:

“COMMUNION”, “TRANSFORMATION”, “MAJESTIC”, y “BREAKTHROUGH”.

_”¿Strieber?”

Manifestó que imprevistamente fue sacado de su cama por unos Ovnitas grises, que no pidieron autorización para entrar en su

hogar y despertarlo en mitad de la noche.

La casa donde residía disponía en las puertas y en las ventanas de alarmas que no funcionaron.

Comúnmente se cree que los Ovnitas son seres materiales. Pero a veces como por arte de magia se convierten en inmateriales.

Y en ese estado son capaces de pasar a través de una pared, o incluso de traspasar una puerta cerrada.

[ _”¿Y por qué no la abren? ¿No es más sencillo?”

“Pero menos espectacular.”

“¿QUE OSAÍS PENSAR?…. RESPETÉ

VUESTROS PAPELES SELLADOS,

QUE LOS QUE NACEN HONRADOS

SE PORTAN CUAL ME PORTÉ”

En DON ALVARO O LA FUERZA DEL SINO, del DUQUE DE RIVAS, Jornada cuarta. ]

STRIEBER fue teletransportado o proyectado “astralmente” hacia arriba hasta un Ovni que estaba de campana levitando en la

vecindad.

El aire exterior en la gélida negrura de esa noche estaba más abrasador emocionalmente que el del mismo infierno, lo que

imaginar “no podéis” sin pasar por lo mismo, lo que no “os deseo”.

En esa forma – tal vez etérea – fue sometido a una operación angustiosa.

Después de ocurrido este evento STRIEBER fue devuelto alegremente al lecho.

Y a la mañana siguiente, extrañamente no recordó el acontecimiento sobrecogedor de la víspera.

Lo que vivió es tan fantástico que se podría titular como la autobiografía de ARMANDO PALACIO VALDES

(1.853-1.938), o sea LA NOVELA DE UN NOVELISTA.

Por suerte por medio de una regresión hipnótica pudo reconocer el espanto singular de lo

acontecido en el momento desgraciado y lúgubre del secuestro.

Pero no es el único caso. A veces los raptos de gente han sido masivos, o por lo menos de una cantidad considerable de

personas.

¿Lo sabía?

Desde luego.

Trate de acordarse – no un minuto, ni ensimismándose durante varias décadas – si estuvo involucrada/o en un incidente

análogo.

No lo sé; pero tómese todo el tiempo necesario. Pasaron cinco segundos. Especialmente haga este ejercicio si es un fanático o

un negador de la existencia de Ovnis y de Ovnitas.

Reflexione que de alguna fuente psicológica interna mana esta aficción o esta negación, hum.

¿Y cuál es el manantial sino el inconciente? En el que puede estar anotado un mandato de afirmar o de negar.

Los seres humanos somos coherentes con los principios. Además que continuamente retroalimentamos mediante los sentidos y

el juicio la invalidez de los mismos.

La matemática, herramienta del pensar en lo que nos deben, está construída sobre el fundamento de principios y de postulados,

nada más ni nada menos o algo en el medio.

Alguien, o nosotros, o la cultura del ambiente, nos planta día y noche premisas en la mente sobre las que podemos pensar,

elucubrar y construir un feliz destino vital o la reclusión perpetua.

Lector/a puede ser que no lo consiga en el primer intento, ni en el segundo, sino en el tercero, cuarto, quinto, sexto, o de nunca

acabar.

Quizás la pesadilla sucedió colectivamente o en un colectivo o en un ómnibus de larga, mediana, corta, cortísima distancia, o

acá mismo, aunque yo no ví nada. O con todos los pasajeros del tren o del avión en el que viajaba. O el hecho empezó en un

auto particular. O a la vera de un camino. O…

_”¡EN ABSOLUTO! ¡NO!”

TAMBIEN YO; PERO NO ME DOY POR VENCIDO. Puede tratarse de raptos acaecidos años atrás, muchos, añares.

Los sucesos permanecen olvidados por el resto de la vida porque se dice que los Ovnitas colocan una sugestión posthipnótica

de “olvidar” en las mentes de sus víctimas.

“EL EXITO DE LA SUGESTION DEPENDE DE QUE LA MENTE CONSCIENTE SEA SALTEADA Y DE QUE LA

IMPRESION DESEADA SE GRABE DIRECTAMENTE EN LA MENTE INCONSCIENTE”.

En pag. 67 de AUTOHIPNOSIS Y AUTOSUGESTION CIENTIFICA de W.J. OUSBY, Ed. Lidium, Bs. As. 1.984.

_”Entendudo, entendido. Cambio, y fuera”.

Pero no importa, según un dicho sabio del Viejo Viscacha:

“NO TE DEBES AFLIGIR

AUNQUE EL MUNDO SE DESPLOME.

LO QUE MAS PRECISA EL HOMBRE

TENER, SEGUN YO DISCURRO,

ES LA MEMORIA DEL BURRO,

QUE NUNCA OLVIDA ANDE COME.”

Fragmento del poema LA VUELTA DE MARTIN FIERRO, de JOSE HERNANDEZ.

Además, si aquello no sucedió: ¿Qué le importa?

Y sí es cierto: ¿Qué puede ocurrirle mejor o peor?

¿Pero por qué los Ovnitas proceden de esta forma con los humanos, que después de todo somos o nos creemos seres

superiores?

¿Por qué el gato persigue al ratón?

¿Por qué te diviertes matando palomas?

¿Por qué Paloma? ¿Por qué Paloma te entretienes cruelmente comiéndote semillas, verdaderos “embriones” de vida, de vida

vegetal?

¿No sabes que exterminas seres vivos del Planeta?

Muérete de hambre, caramba.

Entre los miles de incidentes Ovni uno de los más pintorescos y singulares fue el relatado por el Sr. VILAS BOAS, ocurrido en

Brasil.

[ _ “¡Ah, el agricultor! ¿Estás seguro que no mintió?”

“Y mirá, que te puedo decir. ¿Te parece? Apostaría que no.”

_”¿Cuánto?”

“Oye, no me sobra el dinero”. ]

VILAS BOAS, un sujeto activo, más bien extrovertido, tal vez sensual fue raptado por estos personajes y obligado a tener

relaciones sexuales con una Ovnita hermosa. (¡Ejem!)

WILLIAM SHAKESPEARE en LOS DOS HIDALGOS DE VERONA, ACTO V, ESCENA II, escribió que de acuerdo

con un antiguo proverbio:

“LOS MORENOS SON PERLAS A LOS OJOS DE LA MUJERES BONITAS”.

OBRAS COMPLETAS, Trad. por LUIS ASTRANA MARIN, pag. 217/218, Ed. Aguilar, España, Madrid, 1.966.

Pero: ¿Sería moreno Vilas Boas?

No lo sé.

Al parecer el fin fue producir un especimen mestizo mezcla de Brasileño y de Ovnita.

Hace unos años la gente no sabía nada de la clonación. En ese contexto histórico y cultural es que ocurrió este hecho de sala

privada.

Después del apareamiento la Ovnita apuntando con uno de sus dedos (Tienen dedos) hacia el firmamento (Hay un Cielo) y con

otro de la otra mano (Tienen dos), mientras señalaba su vientre (Aquí está), le sugirió a BOAS (Tienen boas) que el hijo de

ambos (¡¡¡ O MAIS GRANDE DO UNIVERSO !!!) nacería en el aire… o más cómodamente en algún aguantadero Ovni.

“¡ADIOS POR SIEMPRE, HIJO DEL ALMA MIA!”. de “DOS DOLORAS” de RAMON DE CAMPOAMOR.

Otro caso de secuestro parece que fue el protagonizado por ANDREASSON sucedido en enero de 1967. ¡Miren que han

pasado más de tres décadas!

_”¿Ya? Creía que son las dos. Bueno, hasta mañana”

La investigación de este hecho fue dirigida por el Dr. ALLEN HYNEK, una especie de SAN PABLO respecto del fenómeno

Ovni ya que sufrió una conversión intelectual o reciclaje.

De adversario declarado de la presencia de los Ovnis pasó a defender la veracidad de los avistamientos y de los contactos.

El grupo de investigadores del caso estaba formado por RAYMOND FOWLER que era un ex miembro veterano del Servicio

de Seguridad de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. E integrado por el Dr. EDELSTEIN, Director del Instituto de

Hinopsis de Nueva Inglaterra.

La señora BETTY ANDREASSON y su familia fueron secuestrados por Humanoides parecidos a los que raptaron a

STRIEBER. Tal vez los mismos. O diferentes.

¡Asombroso! La experiencia material fue similar: De teletransporte inmaterial.

Eso sí. De inmediato los Ovnitas con presteza pusieron manos a la ópera traumática insertando las agujas en los agujeros de la

nariz. Y esa vez en el peritoneo.

¿Qué es el peritoneo? “ES LA MEMBRANA SEROSA QUE TAPIZA LAS PAREDES ABDOMINALES.”

(DICCIONARIO ENCICLOPEDICO SALVAT, Salvat Ed. ,Barceleona perdón Barcelona, España)

Cabe denunciar que en otros casos manipulan detrás del ojo del sujeto raptado.

_”¿Qué hacen allí detrás de escena? ”

“Una operación horripilante realizada sin anestesia, al mejor estilo de lo peor oriental. Sanador Filipenas pureza garantizada.”

De nada sirven los gritos de dolor, los rostros crispados por la amargura, los llantos desgarradores de las víctimas.

También recuerdo o algo así un suceso transcurrido hace unos años.

Que ocurrió en una zona selvática. No había Luna en el cielo. Se trataba de la presencia de un Ovni en la oscuridad de la noche

tucumana que con una usina lumínica escudriñaba la vegetación tupida de la ladera del Aconquija, buscando no se sabe qué.

¿Un tesoro escondido?

Puede ser que de insectos, o de fauna, o de flora, o de minerales, o de todo un poco.

En la sierra del Aconquija “LA LADERA CUBIERTA DE SELVA ESPESA ES LA ORIENTAL, en cambio la ladera

occidental que es más corta y abrupta está cubierta de monte bajo”. (DICCIONARIO ENCICLOPEDICO SALVAT, ob. cit.

supra).

Una hipótesis extravagante es creer que los Ovnis pueden provenir del centro de nuestra Tierra, o de un volcán en erupción.

Especialmente cuando se sabe que en el centro del planeta hay una masa de materia a una elevadísima temperatura.

Allí las presiones alcanzan cifras elevadas imposibles de tolerar por un ser antropomórfico.

Por otra parte si la densidad media de la tierra es de 5,5, gramos por centímetro cúbico – aunque no he estado allí – es utópico

postular grandes huecos en su interior.

Excepto que seamos un JULIO VERNE (1.828-1.905) y escribamos una novela estupenda como VIAJE AL CENTRO DE

LA TIERRA.

Las cavernas y las grutas se hallan situadas en la parte más superficial de la corteza terrestre como hemos visto en una vida

anterior de topo, o de topógrafo, y tal vez de los dos.

Hay personas que afirman haber viajado en Ovnis; pero nunca han mostrado materiales desconocidos en la Tierra, ni exhibido

fotografías de paisajes no terráqueos; tampoco han contado relatos de turismo coherentes, ni han mostrado videos, ni películas,

ni contado chistes Extraterrestres, ni otras evidencias imposibles. ¿Entonces?

Obviamente la observación de un Ovni no escapa de la vigencia inexorable de las reglas universales de la Física.

En consecuencia en el momento de suceder el fenómeno se produce una conexión cuántica entre lo observado o sea el Ovni/ta,

y el observador o sea el Terráqueo. Esto es así de disparatado.

Esta inferencia la realizamos de acuerdo con las ideas sustentadas por el Dr. MAX PLANCK (1.858-1.947) que fue un físico

Alemán que recibió el Nobel en 1.918.

NIELS BOHR (1.885-1.962) fue un físico Danés Nobel 1.922, que aplicó la teoría de los cuantos al modelo atómico de

Rutherford.

HEISEMBERG (1.901-1.976) – otro Alemán Nobel en 1.932 – enunció el Principio de Incertidumbre.

_”Que ocurre: ¿Cuando uno no sabe si le van a pagar?”

“No, no. Que dice, en resumen: “Que la determinación a escala de los átomos y de los electrones, o partículas de ese tipo de

una magnitud de un sistema dado perturba otra u otras magnitudes que pudieran caracterizar al sistema mencionado.””

_”Ah, menos mal.”

Cabe agregar que la teoría cuántica ha sido confirmada parcialmente por experimentos de laboratorio.

Encontraría asidero lo que dicen pensadores como Lacán, como Foucault…;como BACHELARD: “…LO QUE MIRO, ME

MIRA” .

LA POETICA DE LA ENSOÑACION, de GASTON BACHELARD, pag. 279, Fondo de Cultura Económica, México,

1.960.

Bueno. ¿Cuál podría ser el fundamento de esa afirmación intuitiva?

Nuestros ojos responden a fotones de luz. Es decir a partículas cuánticas haciendo posible nuestra visión en las piernas y en lo

que las acompañan.

Lo mismo ocurre con los olores respecto del olfato. ¿Perfume francés?

A través de los sentidos los hombres poseemos una reacción a estímulos del medio físico como los que mencionamos y otros

del teatro de revistas

El Ovni cuando lo miramos nos entra por el canal de información disponible que suele ser la vista, y la información se procesa

en el imbécil o cerebro.

Para darse cuenta no hay más que cerrar los ojos, y recordar algo o imaginarlo o simplemente soñar, como explica DIANE

ACKERMAN, en HISTORIA NATURAL DE LOS SENTIDOS, Bs As, Emecé Ed., 1.992. Pero por razones de higiene

apartando las imágenes no santas.

En el momento de la observación, nosotros y el Ovnita formamos parte de un SISTEMA.

En un contacto visual Ovni a partir de dicha relación el CONTROL del contacto ya no está en el que mira (Terráqueo) que en

teoría puede dejar de mirar, sino en el mirado que ay no te pierde de vista. ¿Qué mira? ¿Qué tengo yo?

Recuerda lo que dijo el autor dramático Irlandés RICHARD SHERIDAN (1.751-1.816) : “VENID AL JARDIN, QUISIERA

QUE MIS ROSAS OS VIERAN”, y creedlo. Ya que tienen aroma, y ESPINAS.

_”¡Te he visto con esas gatas!”

“Claro”.

Pero no mire Ovnis a menos que estés dispuesto a pasar por vivencias como las de STRIEBER, ANDREASSON, HILL, etc.

_”No hay peligro. Jamás vi uno. Y eso que estoy siempre papando moscas”.

Por ello conjeturamos la veracidad de ciertos testimonios. Son muchos los que estamos en la misma situación. Ten cuidado.

Cuántas veces el Testigo refiere que vió un puntito en lontananza. Tal vez como una mosquita. Fue a buscar el insecticida. Y

sorpresivamente se le aproximó a gran velocidad y resultó ser un Ovni.

Detectan, detectan con algún sentido orgánico, “radar”, o instrumental lo que los mira.

¿Paranoia? ¡Alto! Gracias por el diagnóstico. Pero no, no.

En un capítulo anterior referimos que en el libro SYNCHRONICITY, de ALLAN COMBS, Y MARK HOLLAND, pags. 33

a 35, editado en 1.990 por Parangon House, N. York, U.S.A., se cuenta que SUZANNE PADFIELD padeció de sueños con

un Ovni.

La testigo solía pensar en este sueño porque estaba preocupada por su reiteración. Ay, qué mala suerte.

En una ruta mientras conducía su auto vió un Ovni. El lugar coincidía con el del sitio visto en sus sueños.

Por el Principio de Incertidumbre – ver más arriba – sabemos que lo mental y lo real de alguna manera están vinculados

físicamente. ¿Y el sueño, o el mirar, acaso no pertenecen a la vida mental? Hemos oído algo de eso.

Nos falta expresar que según RICHARD GOTT habría TRES UNIVERSOS posibles. Es tan sólo una hipótesis, o tres.

Primero: El UNIVERSO MATERIAL es decir el de las estrellas y de los planetas como los conocemos. En donde el tiempo va

hacia adelante, hacia un futuro.

¿Hoy, mañana, el mes que viene, el otro año : “Volver al Futuro I,II,III”?

Segundo: El UNIVERSO ANTIMATERIAL formado de antimateria en donde el tiempo va hacia atrás hacia el pasado.

Compre en cuotas. No se las podrán cobrar en el futuro porque usted va hacia atrás, hacia el pasado. Hecho el universo, hecha

la trampa.

Tercero: El Universo que está más allá de la luz, o UNIVERSO TAQUION.

O Tierra de promisión, o País de Gott.

Se sabe que la de la luz es la máxima velocidad posible en el universo material. Sin embargo hay físicos que postulan la

existencia de taquiones que serían partículas que se moverían más rápido que la luz. Si existieran se crearía una cuestión

extraordinaria:

Partículas que darían lugar a agujeros negros en el espacio-tiempo, o desfalcos.

De acuerdo con la Teoría de Alberto Einstein (1.879-1.955), un objeto se contrae cuando se acerca a la velocidad de la luz.

La que constituye un LIMITE que no puede exceder so pena de no ser más un objeto ya que se ha contraído hasta dejar de

ser.

Algo que para ningún objeto tiene objeto, pues se queda sin su materia prima.

Supongamos que sobrepasa el límite de trescientos mil kilómetros por segundo. En tal supuesto se obtendría como su velocidad

un número imaginario puro.

El objeto mismo no existiría en el universo material. Su masa sería infinita. Nada nos impide postular su pase a otro universo, el

que GOTT llama TAQUION.

Y quizás los Ovnis y los Ovnitas pueden provenir de dicho universo. ¿Sus pasaportes por favor?

El universo Taquión de Gott está estudiado por THIMOTHY FERRIS, en GALAXIES, 1982, N. York.

Puede leerse sobre ello en MAS ALLA DE LAS BARRERAS DE LA MENTE de TODD SILER, Ed. PAIDOS, 1993.

El Ovnita de EL INCIDENTE DE WHITE SANDS del que nos hemos ocupado recomendó al Dr. Daniel Fry (Un científico),

levantar ESAS BARRERAS DE LA MENTE, e ir MAS ALLA.

—&——

CAPITULO Nro. 29.
 
 
 

 

Ha quedado descartado que tanto Ovnis como Ovnitas provengan de un planeta o de un satélite del sistema solar, excepto tal

vez Plutón. ¿Quién sabe?

Personalmente no lo creo.

Pero una cosa grande como un sol tengo que añadir en este capítulo.

El Dr. RICHARD MULLER, profesor de Física en la Universidad de California escribió el libro NEMESIS THE DEATH

STAR (Ed.Weidenfeld & Nicolson, N. York, 1.988), para divulgar una teoría revolucionaria e impactante avalada por cálculos

y por observaciones. Ya veremos.

Afirma que “LA estrella (Femenina) – EL Sol (Maculino)” tiene un “HERMANO NO TRAVESTI” que llamaremos El Sol II.

Un gemelo oculto, lamentablemente asesino de dinosuarios; que se apagó y que se desplaza en una órbita que lo distancia del

Sol I.

[ _”¿Peleas entre hermanos?”

“En tiempos pasados vivió en familia, muy cerca, demasiado. Por ejemplo cuando ocurrieron cataclismos terrestres.

Naturalmente volverá a reencontrarse con su hermano al cabo de varias horas siderales. No tan rápido como para que

abandonemos ya nuestro lugar de residencia.”

_”¿Cuánto?”

“En alrededor de veintiseis millones de años.” ]

Este astro no volvería sólo. Sino que como corresponde con su condición de monarca llegará acompañado por un séquito de

planetas bullangueros con sus satélites en copas.

Un sistema solar bis, y fashion. ¡Oh, la lá! ¡Oh, rey! Sólo tu faltabas.

Pero se teme que sea un soberano matón. Y hasta vendría con una banda de cometas, de aerolitos, de rocas, de piedras, y de

quien sabe que gangster de su pandilla malvada.

Si así llegara a ocurrir (¡Delo por hecho!) la masa de materia recién llegada puede ser considerable, y su presencia puede

resultar peligrosa.

Toda estas ovejas perdidas no se verían ahora porque carecen de luz para reflejar aunque estuviesen – naturalmente que en

términos astronómicos – a distancias no muy lejanas.

MULLER a este Sol II ignoto lo supone un TERRORISTA COSMICO.

Recordemos que las distancias son siderales, y que la estrella más cercana es la más próxima del grupo de tres de Alfa del

Centauro (a tres años luz). Las otras estrellas están a mayor separación.

Esta es la razón de peso relativo por la que muchos Ovnílogos se inclinan a pensar en hipótesis no espaciales como “lugar” de

procedencia de los Ovnis (Otras dimensiones; Viaje en el tiempo; Composición libre).

Se estima que la masa de cuerpos celestes apagados que componen el universo no visible debe ser mayor que la de las visibles

para la vista o detectables mediante la radioastronomía.

Los hombres del ojo fuera del telescopio obtienen esta presunción mediante cálculos matemáticos de la masa de la materia del

universo, y de su distribución probable.

Por ello cabe la posibilidad que en esos cuerpos vivan otras formas de vida que no precisen de la luz. Incluso inteligentes.

Ya que no se observa ninguna alteración en la órbita de los planetas se puede deducir de ello que no hay cerca ninguna masa

gravitatoria considerable como ser un gordo.

Antes de jubilar este tema es preciso destacar que en las áreas sin luz del fondo del océano existe vida, incluso abundante.

Animal y vegetal.

Bastante evolucionada, y con caracteres locales diferentes de los conocidos en otras zonas. Como lo oye.

Algo que sorprendió mucho a los científicos.

¿Siempre están sorprendiéndose?

Esta vida que se desarrolla sin luz, y que hasta este descubrimiento se consideraba imposible aprovecha la energía geotermal

que existe en esas profundidades.

He traído a colación esta información para que no se descarte de plano la posibilidad que algunos de los hipotéticos

Extraterrestres puedan proceder de tales astros oscuros.

Cabe aclarar que los Ovnitas no serían todos iguales, sino que existirían diferentes variedades en la increíble comedia de la

vida.

Me refiero al aspecto, y al origen.

BILLY MEIER afirma que los Extraterrestres estarían formados por más de CIENTO CINCO especies.

¿Cómo pudo determinar el número?

Fabio ZERPA los clasificaba en NUEVE especímenes.

Sin perjuicio de estas diferencias tipológicas sus comportamientos coinciden en cuanto a la elusividad.

Pero no así en cuanto a su actitud frente al ser humano, a veces benevolente, y otras veces opresiva.

Los habría enanos Polinomios, seres de poca estatura, pienso en grande algo así como un metro y veinte centímetros.

Los habría más normales. Que mediante alguna operación de cirujía estética podrían confundirse con nosotros, o ando mal de

la vista.

Y detrás de ellos los habría gigantes, longilíneos de tres a cuatro metros de altura, como los vistos hace pocos años en pleno

día en una plaza pública de una ciudad de Rusia.

Los rasgos de las caras variarían, y el número de los dedos de las manos.

A veces se habla de ellos como enanitos verdes, otras como los grises.

Pero ya nos referimos a la “Amanita Muscaria”. Y que a estos pequeñines se los suele ver en tierra de hongos.

Algunas veces se los ha visto con trajes plateados y con escafandra, y otras muchas veces no. Pero eso sí se los suele ver con

ropa y con pudor. ¡Nunca en una playa nudista!

Otras tantas veces se describe al traje espacial como una vuelta de la moda del aluminizado al color celeste ornado con símiles

de escamas de peces.

Los enanos serían seres cabezones con ojos alargados como tienen los gatos, sin cabello ni pelos, de cara triangular, con una

boca amplia sin labios, nariz con dos agujeritos, sin orejas. Ojalá puedas dormir esta noche.

Sin embargo se dice que habría mestizos de Ovnitas y de Humanos, individuos con mejor presencia. Escóndete, si te parece,

debajo de las sábanas.

Los Ovnitas podrían a voluntad desmaterializarse, y volver a materializarse. Que farsantes.

Así serían los que describe STRIEBER. ¿Qué pensar de ésto? Vete a otro lado a pensar.

Pero este escritor de ficciones manifestó que dentro del Ovni había otro Extraterrestre que parecía ser de una especie distinta y

como un líder. ¿Tu esposa?

Expresó que se parecía por su forma externa a una MANTIS RELIGIOSA de nuestro tamaño, pero de constitución carnal o

algo similar. Idéntica a la figura grabada en una de las piedras de Ica.

Este o esta Ovnita, se refería a STRIEBER como niño. Le dijo “child”.

Queriendo significar con tal término que había una diferencia entre ambos. No sólo de origen. Sino de edades, de experiencia

vital.

¿Cuál es el problema? Quizás de mala sangre.

En el momento de ese episodio dramático STRIEBER ya era un novelista adulto y consagrado.

Los otros Ovnitas eran como robots que obraban como sincronizados como lo hacen los insectos sociales.

La relación parece ser amable, persuasiva, pacífica. Aunque en ocasiones actúen con violencia física, o moral y sin importarles

mucho el terror de los humanos. Al parecer no con la finalidad de efectuarles un daño.

Para probarles el temple. O para caerles no tan bien.

El interrogatorio verbal no parece interesarles. Como si conocieran lo relativo a la vida rutinaria de los raptados. Serían

telépatas, y…: ¡Ya sabrían! (Qué feo que oigan conversaciones con uno mismo!).

Frecuentemente han paralizado a los testigos. Por ejemplo en una plaza de una ciudad de Rusia, cuando intentaron apresarlos.

Los testigos cuentan que no pueden moverse y por un rato quedan como una estatua viviente de la Recoleta o de la calle

Florida y no sé si de otro lado.

Recordemos cierta figura de una de las piedras de Ica. Imagen dónde se halla representada una de estas inmovilizaciones.

BUDD HOPKINS en INTRUSOS relata una serie de estas experiencias lamentables. En marzo del 2.000 el Canal de cable

INFINITO difundió una entrevista a este investigador serio del fenómeno Ovni.

INTRUDERS o en castellano INTRUSOS (Ed. Edaf S.A., Madrid, España, 1.988), es una obra que se publicó después de

MISSING TIME, libro anterior aparecido en 1981, donde también relata casos de secuestros.

Los raptos permanentes no los conocemos. ¿Las víctimas deben haber sido llevadas a alguna zona del espacio tiempo desde

donde nunca han vuelto?

Retornemos a un secuestro ocurrido en 1961. Repárese el tiempo que ha transcurrido: Casi cuarenta años que no es nada, o

demasiado.

Es uno de los primeros de los que se tiene noticia. Fue el de BETTY y de BARNEY HILL sucedido en White Mountains, en el

estado de New Hampshire.

De noche esta pareja se hallaba viajando cuando vieron una luz que se les acercaba. Detuvieron el rodado para observar que

era la “bola de luz” rara.

Como poseían binoculares pudieron mirar a los extraños tripulantes de la nave. No fue divertido. Después perdieron el

recuerdo conciente. Conexión cuántica, o minuto fatal.

[ _”¡Ya entren! ¡Ya entren!”

……………………………Tiempo desaparecido.

_”¡Lárguense!” ] (¡Sácalos de acá, que el tiempo perdido no nos lo pagan!).

Lo siguiente es que se vieron de nuevo conduciendo el auto.

Estupendo. Pero se habían esfumado dos horas de tiempo. Un interín misterioso.

¡Oh qué vida esta! Padecieron trastornos en el sueño, y una situación emocional desagradable.

BARNEY como un efecto de la preocupación inconsciente sufrió una úlcera estomacal, y un malestar profundo e interminable.

_”Betty, ¿Qué voy a hacer? Me siento tan mal. ”

Como la situación de la pareja posterior al incidente era de enfermedad física y anímica buscaron la ayuda profesional del Dr.

BENJAMIN SIMON, un médico psiquiatra distinguido.

Este facultativo sometió al esposo a una regresión hipnótica. Entretanto a otros pacientes.

Y tiempo después, a la esposa.

Este rapto tuvo repercusión periodística. Terminado el show del papel diario, retoñó un libro permanente, escrito por JOHN

FULLER titulado THE INTERRUPTED JOURNEY. Un “best seller”.

Esta obra cuenta con el testimonio del DR. SIMON. Y con los dibujos hechos por la pareja en el estado hipnótico. Tanto del

Ovni, como de los ocupantes del mismo.

_”Oigan. ¿Nos pueden dar su dirección para poder localizarles en caso de necesidad?”

El lugar hipotético desde donde procederían estaría en la constelación de estrellas PEGASO.

Con eso a cualquiera le bastaría; pero para llegar conviene tomar el camino corto, doblar a la derecha, y seguir hasta al revés.

Vamos, llegar es fácil. Nadie se puede perder.

En la literatura sobre Ovnis existe una multitud de relatos de contactos telepáticos. Que muy bien pueden ser verdad, o no.

—&——

 

 

FOTOGRAFÍA. ¿AMANECIENDO, O….?

( _ “Por Dios: ¡AMANECIENDO!”).

——-&——

CAPÍTULO Nro. 30.

1. LA MENTALIDAD LOGICA.

 

Según los Chinos antiguos – que creían en los vuelos mágicos – el primer emperador que consiguió volar fue CHOUEN. ¿Y en

vez de gobernar qué hacía en el aire?

¿Chouen-Chouen a una Píu-Píu?

Conforme se explica en el libro THE PREHISTORY OF AVIATION, de B. LAUFER, Chicago, 1.928, sin embargo poseían

LEYENDAS que se referían a “carros”, y a otros objetos voladores parecidos.

De acuerdo con estas fábulas históricas el emperador HOANG-TI fue elevado al Cielo, o raptado juntamente con ochenta

cortesanos para añoranza del ochenta y uno y siguientes.

El vuelo de las brujas probablemente era una ensoñación producida por el efecto de los unguentos tóxicos, o de los

alucinógenos con que esas mujeres se untaban el cuerpo pero jeje no siempre entre ellas.

En WITCHRAFT IN WESTERN EUROPE la Prof. MARGARETE MURRAY manifiesta que en los SABBATS (Orgías de

Satanás con las brujas), éstas alcanzaban esa dignidad gracias al abeto y al acónito.

Estos vegetales contienen sustancias químicas que producen confusión mental, y por si fuese poco “la sensación de volar por el

aire como en un sueño”.

En Alemania se recuerda cada año la NOCHE DE BRUJAS, o Walpurgis Nacht. Y la acaban de celebrar en U.S.A, y por

mimetismo cultural en Argentina.

Igualmente en otros lugares, todos los días del año, todas las horas del día y de la noche, y siempre hay quienes se quejan y se

divorcian. ¡ESTO SE ACABÓ!

Ciertos conocimientos de los antiguos han dado lugar a la bizantina sospecha que en alguna circunstancia fueron instruídos por

una civilización del espacio.

[ _”¿Pero nadie da el nombre?”

“No se sabe” (La instrucción era deficiente).

_”¡Lo decía yo!

“Es que no se conoce como ciertos pueblos adquirieron sus saberes: ¡Ha pasado tanto tiempo!” ]

Pero por suerte no para JAWIGA PASENKIEWICZ que ha escrito LOS SOBERANOS DE LOS MUNDOS PERDIDOS

que lleva por subtítulo LAS CIVILIZACIONES AERONAUTAS DEL PASADO (Ed. Kier S.A., Bs. As, Argentina).

Lo que sí ha dado que pensar es que los Dogons, que pertenecen a una tribu negra que vive en Bamako, conocían desde hacía

miles de años la existencia de las estrellas invisibles compañeras de Sirio, o sea:

SIRIO B, descubierta con un telescopio de suficiente aumento en 1.862 por el Astrónomo ALVAN CLARK.

Y SIRIO C, que está por no descubrirse.

En algún conocimiento podemos estar más adelantados que pueblos primitivos, no en éste.

SIRIO es una estrella visible en el cielo y el sirio en casa de la siria, pero esta otra SIRIO B no se puede ver a simple vista, ni

aún con un telescopio menor.

¿Qué clase de vista poseían los Dogons?

¿Hablaron con alguien “versado”?

Buenas preguntas. Claro que sin contestar porque no riman.

A mí se me ocurre que se puede hallar una respuesta en la Tierra, sin necesidad de molestar a los Espacios Temporales.

_”¿Cómo?”

Estimo que investigando los efectos de la ingestión de sustancias provenientes de la flora o de la fauna del lugar, que tragadas

por el Chamán puede haberle acrecentado la percepción visual más allá de lo normal.

Para continuar ahondando en la mentalidad lógica transcribo lo que escribió CHARLES DARWIN en VIAJE DE UN

NATURALISTA ALREDEDOR DEL MUNDO, Ed. El Ateneo, Bs.As.,1.951, pag. 257:

“Es muy difícil ponernos en el lugar de esos salvajes y comprender el móvil de sus acciones”.

A DARWIN le costaba, por eso hemos reclamado refuerzos intelectuales.

Acá viene LEVY BRUHL quien nos avisa que los Dayaks de Borneo pueden darnos una pista pero no un avión.

¿Ah, sí? Gracias. Conforme con las creencias de los Dayaks la Tierra era plana y el Cielo era una campana sorda que rara vez

los escuchaba y que por el horizonte entraba en contacto con el suelo, que fastidiado la zamarreaba en los días de tormenta.

Por ende cualquier hombre que caminara derecho hacia el horizonte podía llegar a tocar con la mano el Cielo.

Como los Dayaks sabían que los europeos venían por el mar desde muy lejos llegaron a la deducción LOGICA – dados los

pocos datos que poseían (NADA DE PRELOGICA) – que los blancos estaban más cerca del Cielo que ellos.

Al principio pensaron que se trataban de seres sobrenaturales, o de aparecidos hasta que por la observación posterior se

percataron que eran hombres comunes y vulnerables, que no les iban a servir para cambiar al brujo.

¡Claro que tenían dudas!

Hum…: ¿Y si convinieran?

Otra de las dubitaciones fincaba en que el blanco leía.

Qué envidia: Trabajaba de lector.

¡Mientras que ellos se divertían paseando, pescando, y cazando!

¿No obstante cómo era posible que unos signos en un papel tuvieran la propiedad mágica de decir cosas al oído a veces sordo

del blanco?

Papeles soplones que hablaban: ¿Alcahuetes?

Otra duda estribaba en que indudablemente las balas podían seguir a la persona apuntada, y matarla.

Con conocimientos técnicos adecuados habrían inventado los proyectiles teledirigidos; pero se les adelantaron.

De ahí que temieran que un blanco pudiera eliminarlos por el sólo hecho de mirarlos. ¿ES LOGICO, no? Además, que ay

ILÓGICAMENTE solía ocurrir a menudo.

LUCIEN LEVY-BRUHL en LA MENTALIDAD PRIMITIVA, ed. La Pléyade, Bs. As., 1.972, trad. G. Weinberg, en pag.

306 se ocupa de las reacciones de los primitivos ante la aparición de los blancos.

Fácil es darse cuenta que el avistaje de seres de tez blanca; tan extraños en la vestimenta, en el idioma, en las armas, en las

costumbres debió causar conmoción entre los indígenas, y nerviosas consultas con el Comisario, ausente del lugar por falta de

nombramiento hasta varios siglos después.

¿Cómo los aborígenes reaccionaron en los contactos?

De manera hostil, o amistosa. Pero esta respuesta nos ha llegado por boca de los cronistas de una de las partes, la que escribió

la historia.

¿Y la otra?

La escribió con tinta invisible, y no la podremos leer.

Expresa LEVY-BRUHL que ese era el modo de pensar primitivo.

¿Y el nuestro?

¡Creemos que es lógico! ¿Qué se pensó?

Pero lo lógico está condicionado por nuestra realidad terrestre.

2. LA MENTALIDAD PRELOGICA ACTUAL.

Se trata de rastrear si existe vida inteligente dentro de un rato en algún otro lugar del universo mediante la captación de señales

radioastronómicas.

El resultado es negativo; pero la labor continúa perseverantemente.

“LAS VASTAS PROMESAS QUE HACE LA ESPERANZA EN TODAS LAS EMPRESAS COMENZADAS SOBRE

LA TIERRA NO SE REALIZAN JAMAS EN TODO SU ESPLENDOR, FRACASOS Y DESASTRES NACEN EN LAS

VENAS DE LAS ACCIONES MAS NOBLES.”

En TROILO Y CRESSIDA, A. I, Esc. III. O. Completas, de W. SHAKESPEARE, Trad. Luis Astrana Marin, Ed. Aguilar,

1.966, pag. 1.407.

No soy el único ser humano que más de una vez día y noche, noche y día, y en entretiempos se ha preguntado que si los

Ovnitas no son terráqueos pues entonces: ¿De dónde proceden?

¿Tal vez de una tierra existente, o de una inexistente?

¿Un sitio que no está en ninguna parte? ¿Dónde buscarlo?

¿En la imaginación?

¿O mejor….?:

¡EN UN TERRITORIO INTANGIBLE!

SIR EDMUND HILLARY y DESMOND DOIG en EXPEDICION AL HIMALAYA, Ed. Selectas S.R.L., Bs As, 1.964,

pags. 186/7 cuentan que para un Sherpa o sea un guía Nepalés:

“LA CAPACIDAD DE UN YETI PARA TORNARSE INVISIBLE A VOLUNTAD,

ES MAS IMPORTANTE COMO DETALLE DE SU DESCRIPCION,

QUE LA PROBABLE FORMA, TAMAÑO

Y OTRAS CARACTERISTICAS DE SU CUERPO.”

Se trata de un rasgo ESENCIAL.

Voy a demostrar por una zambullida en el absurdo la similitud entre OVNITAS, y YETIS, ya que ambos son ELUSIVOS.

En pag. 50/1 del libro citado se los cataloga a los YETI en varios tipos:

1) Dzu-Teh, un ser de 1.80 a 2.40 metros de altura, una especie de mono que ataca al ganado (recordemos las mutilaciones

efectuadas por Extraterrestres de las que se han quejado criadores de ganado).

2) Mih-Teh, un bípedo del tamaño de un hombre de estatura común que emite como un silbido (recordemos el sonido gutural

de ciertos Ovnitas). Es inteligente y ataca al hombre (recordemos agresiones de Extraterrestres).

3) Thelma, un ser enano, trepador de árboles, úlula y prefiere estar en grupo (recordemos a los enanos tan vistos, verdaderos

polinomios),

4) Nyalmo, un ser parecido al hombre peludo que tiene unos seis metros ( recordemos el episodio Ruso de Voronetz),

5) Rimi se parece a Mih-Teh, pero es mayor (como los Ovnitas de algunos encuentros),

6) Ragshi Bonpo presenta una apariencia arrugada aunque se parece a un muchacho de quince años, es algo así como un

demonio (NO ME MIREN).

Entonces los YETIS en cuanto a la altura que va del metro hasta los seis parecen seres fisico parapsicológicos similares a los

OVNITAS, ya que de estos últimos también hay enanos de un metro hasta gigantes de cinco metros más o menos.

Las diferencias están dadas:

1) Porque los Yetis aparentan estar en la escala zoológica más cerca de los animales, en cambio los Ovnitas parecen

tecnológicamente más adelantados que el ser humano,

2) Los Yetis son más peludos, en cambio los Ovnitas no poseen pelos visibles y son calvos,

3) Los Yetis presentan comportamientos misántropos que los aproximan más a los seres solitarios o defensivos-agresivos que

al ser humano sociable, en cambio los Ovnitas disponen de cierta sociabilidad, y de conocimientos mayores y otros menores

que el hombre,

4) Los Yetis solamente residen en zonas montañosas, en cambio los Ovnitas viven preferentemente en una zona ignota.

¿Podría ser que tanto el YETI como el OVNITA fuera el mismo ser, con dos/cuatro/o más formas alternativas?

Ya vimos que pueden transformarse en bolas de fuego, o en seres antropomórficos. Por consiguiente, bien pueden ser más

primitivos, o más adelantados. ¿Entendido?

ECUACION: YETI=OVNITA.

Jano es un precedente originado en la MITOLOGIA; pero mucho más modesto, puesto que solamente poseía dos caras.

La NASA ha enviado al espacio una sonda denominada PIONEER 10 que lleva como identificación de su origen humano: Una

placa de oro y de aluminio anodizado con un dibujo de dos seres humanos nudistas (hombre y mujer), con el simbolo del

hidrógeno, y un planito del sistema solar.

_”¡Un tiro al aire!”

¨

¿Existe vida inteligente en otras partes?

[ _”¡Hola,…HOLA!”

_”Hula, Hula. Equivocado, y déjense de molestar. ” ]

De todas maneras, desde el comienzo de las emisiones de televisión ya han pasado más de sesenta años.

Y de las de la radiofonía más.

Esas señales han salido al espacio en todas direcciones, y las primeras ya se encuentran allá lejos y en el tiempo.

Por consiguiente cabe la posibilidad que si a esa distancia existen seres inteligentes con aparatos capaces de captar las

señales… ya sepan de nuestra existencia; que horror.

Y nos manden un acuse de recibo: Ellos mismos. Excepto que sean descorteses, o ciegos, o sordos.

O LO QUE NUNCA CONSIDERAMOS: QUE A ESA EXPRESION DE NUESTRA CIVILIZACION LA

DESESTIMEN COMO BASURA COSMICA PORQUE ESTAN HARTOS DE TALES MENSAJES.

¡BASTA! SUFICIENTE.

Ya que les han estado llegando llamadas parecidas desde tiempos inmemoriales desde millones de sitios en el Universo, que día

a día van saliendo de sus cascarones planetarios, o satelitarios.

Sí, porque esas civilizaciones, entre las que está la nuestra, se pueden parecer a tortuguitas recién nacidas que por las playas

intentamos llegar al mar.

¿Sorprendidos?

¿Se les había ocurrido pensar en esta posibilidad?

¿Que yo sea una tortuguita? ¿No?

Oigan: Los Extraterrestres no se van a pasar la vida contestando infantilidades de y a tantas civilizaciones cósmicas en pañales

sin higienizar.

Si así no fuese ellos podrían distinguir que se trata de ondas artificiales, no naturales; y aunque les llegaran con mucha debilidad,

las podrían amplificar.

Atención: Nadie se ponga contento, ya que puede constituir un peligro para la Inhumanidad. ¡El riesgo mayor de toda su

existencia!

Apaguen las emisoras, no emitan televisión, no envíen plaquetas ingenuas al espacio sin saber primero quien las va a recoger.

No sería nada halagueño que ciertos Ovnitas – que nos falta conocer – vinieran para aquí con intenciones perjudiciales y/o

destructivas:

Estamos desguarnecidos para defendernos de un ser como nosotros de una cultura más avanzada.

Que posea armas ofensivas, y mortales. Ya sean naturales, o artificiales.

Esta diferencia no hace al daño que puede causarnos que él las tenga y nosotros no.

El asunto es preocupante, y no me va a dejar dormir esta noche. Menos mal que mañana ya lo habré olvidado.

Lo único que nos salva es que se trata de años luz o sea distancias grandes entre ellos y nosotros.

Sin embargo, en pocos años más serán cien, luego ciento cincuenta, doscientos, y ésto,

ya involucra un número enorme de NOTIFICADOS con cierta insistencia.

¡ACA ESTAMOS! …………. ¡ACA ESTAMOS! ………….

Estamos procediendo como alguien que le agrada jugar a la RULETA RUSA.

Por ahí algunos se vienen.

Puede haber seres integrantes de civilizaciones INTELIGENTES y PERVERSAS, o DESTRUCTIVAS.

Pueden estar lejos de la Tierra, pero estamos continuamente despertándoles el apetito.

El menú después de todo no está tan mal, por ejemplo considere a las damas.

¿Pero qué me dice de lo que la Naturaleza ha creado aquí en la Tierra? :

La bacteria,

el virus,

la viuda negra además de otras arañas venenosas,

el tiburón,

el tigre,

el dinosuario,

la muela que duele,

el perro del vecino,

el vecino,

este mosquito que zumba,

el escorpión,

el…,

la…?

Colóqueles inteligencia, y escape si puede.

_”¿Y adónde?”

HUGO REEVES, Astrofísico Canadiense autor de “MALICORNE, Reflexiones de un observador de la naturaleza”, Emecé

Ed., Barcelona, 1.992, recuerda que SHAKESPEARE en TIMON DE ATENAS, acto IV, escena II, pone en boca del

personaje TIMON, lo siguiente:

” Si fueses cordero, te comería el zorro, si fueses el zorro, el león sospecharía de tí cuando por azar fueses acusado por el asno,

si fueses el asno, tu estupidez te atormentaría, y vivirías simplemente para servir de alimento al lobo…”

“¿Qué bestia podría ser el hombre que no fuese presa de otra bestia?”

O. COMPLETAS de W. SHAKESPEARE, trad. LUIS ASTRANA MARIN, pag. 1.721, Ed. Aguilar, Madrid, 1.966.

Lo transcripto es lo que Shakespeare pensaba respecto de la convivencia de las especies en la Tierra.

¿Y DARWIN?

¿Por qué habrían de ser DIFERENTES los Extraterrestres?

Creo que hay que ser cautos, y no exponer a toda la humanidad, a todos los animales, a todos los vegetales… antes de ver qué

hay vivo en ese espacio-tiempo, y como es.

Respecto de los animales nuestra VENTAJA COMPARATIVA es la inteligencia.

¿Pero respecto de seres más veteranos, más inteligentes, más poderosos, y mejor dotados biológica o tecnológicamente?

La superioridad es=0.

¿Por qué habrían de ser pacíficos?

¿Las leyes naturales son diferentes de las que rigen la bélica lucha por la vida en la Tierra?

Otras civilizaciones podrían captar las señales de nuestra televisión, o de la radiofonía PERO SIEMPRE QUE TUVIESEN

OJOS Y OIDOS.

¿Cómo saben que disponen de esos DOS sentidos?

Podrían tener OTROS que ignoramos.

El ser humano es el RESPONSABLE de lo que les puede llegar a pasar a todos los seres en evolución de nuestro planeta.

LA NACION publicó el 4 de abril de 1.984 un artículo escrito por Mr. PERCY FORSTER titulado LA BUSQUEDA DE

UNA INTELIGENCIA EXTRATERRESTRE.

Forster decía que los radiotelescopios instalados en Harvard pueden no solamente captar ruidos espaciales sino emitir señales.

En Puerto Rico hay un radiotelescopio que se ocupa de analizar las señales que vienen del espacio de estrellas.

Y los hay en otros lados.

Por ahora no han localizado ninguna novedad.

¿En otros sitios del Cosmos son cautos, y no se arriesgan a delatar su presencia a extraños?

En inglés esta búsqueda se denomina:

SEARCH FOR EXTRA TERRESTRE INTELIGENCE, o con el nombre S.E.T.I.

Y en castellano se llama: BUSQUEDA INFRUCTUOSA.

Esos proyectos pecan de SUFICIENCIA.

Es la falta de la humanidad: La ausencia de humildad, y de sigilo.

¿Quién les ha dicho que se quieren comunicar con nosotros?

Por ejemplo el 8 de abril de 1960 (¡A las cuatro de la mañana!) antes del toque de diana comenzó el proyecto: OZMA.

Intentó captar señales de las estrellas Ypsilon Centauri, y Tau Ceti, que se hallan a unos once años luz del Sol.

Nada. Un fracaso.

El centauro era un monstruo fabuloso griego, mitad hombre y mitad caballo, que como se ve jamás fue domado por el hombre.

JANSKY escuchó un ruido de fondo en un radio receptor. ¿Ovnitas?

En 1.937 se comprobó que eran emisiones naturales de cuerpos celestes de la galaxia donde se encuentra nuestro Sol.

APENDICE DE LA MENTALIDAD PRELOGICA: UNA HIPOTESIS IMPACTANTE.

En años idos yo vivía en el barrio de Belgrano que era residencial. Se componía principalmente de viviendas con jardines; pero

había una calle comercial, la denominada Cabildo, en la que funcionaban cinematógrafos.

Uno de ellos estaba en un edificio moderno. LLevaba el nombre de un prócer. En ese cine ví películas varias veces.

Pasaron años afortunados.

El sábado 28 de mayo de 1.994 sufrí un accidente trivial. Me caí mientras caminaba por una vereda debido a unas baldosas

desparejas. Tropecé con la puntera de mi zapato en una saliente muy pequeña pero como mi andar es vigoroso perdí el

equilibrio, y zas como consecuencia negativa se rompió un hueso; y tuve que ser intervenido quirúrgicamente. Nada fuera de lo

común: Ocurre en la ciudad todos los días.

Esta operación tuvo una secuela negativa sobre un organo interno de la que desgraciadamente se percataron cuando yo veía a

San Pedro ya careta a cara.

Sorteado este infortunio casi mortal, y ya convaleciente debía concurrir a un sanatorio para volver a mi formidable salud

anterior al percance.

Magnífico.

Como no estaba en condiciones de conducir el auto abordé un taxímetro para que me transportara. ¡Por fin vino uno!

El taxi era un sedan cuatro puertas, y como es usual me senté en el asiento trasero previsto para el pasajero.

Le dije al chófer a donde quería ir.

El hombre me veía la cara por el espejo retrovisor.

Y como suele ocurrir comenzó a conversar.

_”¿Señor por dónde vamos ahora?”- le pregunté.

_”Por “Corrupción” y “Mancilla””.

_”¿”El que las hace las Paga” todavía no la pasamos?”

_”Esa calle no se llama más así, ahora le pusieron “Impunidad””.

_ “¿Falta poco para “Irse del País”?”

_”No. Nada. Ahora está tan concurrida que la hicieron peatonal.”

El trayecto se realiza en unos veinte minutos. No me acuerdo como en un lapso tan corto el taxista se ingenió para hablar sobre

los Ovnis.

El hombre me veía la cara por el espejo retrovisor.

La cuestión es que nos hallamos hablando sobre los condenados Ovnis que me han llevado todo un libro de tiempo.

En el curso de la charla me relató que tenía un amigo que había quedado anímicamente mal.

_”¿Ah, sí? ”

Para animarlo a chismear agregué: _”¿Qué le pasó a su amigo?”

El hombre me veía la cara por el espejo retrovisor.

Me dijo que había quedado algo trastornado.

(¡Agárrense que el chófer iba a ochenta por la ciudad! ¿Estaba loco?).

El amigo había quedado e-mail de la cabeza desde que años atrás se encontró con que el cine estaba tomado por Ovnitas.

(¡ESTABA RELOCO! Iba como a cien).

El hombre me veía la cara por el espejo retrovisor.

Y me estaba diciendo que : ¿Y había visto a Ovnitas desplazarse por los pasillos de ese cine?

(¡ESTABA REQUETE LOCO! Ahora había frenado de golpe)

Me pasó un pensamiento ineludible por la cabeza: “¡ESTE HOMBRE ESTA PARA EL LOQUERO!”

Siempre me ha parecido infartante que me haya confiado esta fantasía a mí que muchos años antes tuve una experiencia Ovni al

salir del mismo cine precisamente.

¿Convergencia diacrónica? ¿Recuerdan V?

Al margen de lo personal, LO IMPACTANTE de este cuento puede residir en que la delirante “folie a deux” (del taxista y de

su amigo) pueda ser algo más que una construcción mental del inconciente.

Veamóslo como un delirio, pero estudiemos su contenido a la luz de episodios de secuestros como los que cuentan muchos

investigadores, entre ellos BUDD HOPKINKS en INTRUSOS (Ed. Edaf S.A., Madrid, España, 1.988)

1.- Durante una exhibición cinematográfica los espectadores están SENTADOS en la OSCURIDAD en estado de REPOSO

por lo general RELAJADOS focalizando la atención en una PANTALLA en tanto se proyecta una cinta que puede contener

INFORMACION SUBLIMINAL y/u ORDENES DE ENTRAR EN ESTADO DE HIPNOSIS, o NO, NO

IMPORTANDO ESTO ULTIMO.

2.- Se hallan CONFIADOS, y pueden ser SOMETIDOS.

Los acomodadores podrían ser SUSTITUIDOS en algún “momento” por Ovnitas.

3.- La linterna de los “acomodadores” podría enviar LUZ a la cara de los espectadores.

Estos últimos en tanto vieran la película estarían en un ESTADO ALTERADO donde la fantasía reemplazaría al mundo real.

En el cine nos posesionamos tanto que amamos, odiamos, lloramos, reímos, gritamos, nos asustamos, nos aterrorizamos,

estamos ansiosos, tristes, y comemos caramelos.

4.- Hemos visto que se supone que los Ovnitas pueden hipnotizar a los pasajeros de un ómnibus, avión, o tren.

¿No se darían estas condiciones en la mayor parte de las salas cinematográficas?

5.- Es una fantasía pero lo que me confió el taxista podría haber sucedido en los últimos ochenta años en TODO EL MUNDO

a CIENTOS DE MILLONES DE ESPECTADORES.

_¿A MI?

_ ¡A USTED, Y A USTED, Y A…!

¿ES IMPACTANTE, O NO? Menos mal que se trata solamente de una hipótesis impactante de carácter literario.

Al hombre se lo podría manipular biológica y/o psicológicamente y/o en los bolsillos.

¿Para poder cumplir con tal propósito qué mejor lugar que un cine?

Puesto que no habría que ejercer violencia desde que las víctimas en cantidad concurren espontáneamente, y:

Están sentadas con la atención enfocada en una pantalla. Jeje: Concentradas.

Están en la oscuridad. Jijí: Con la mente fuera de lo cotidiano ensoñando escenas.

En muchos casos se hallan solas: Jujú.

Nada sospechan: Jojó.

.

Puesto que están desprevenidas. Es jauja.

Una reacción agresiva defensiva es improbable. Jajá.

.

¿Cómo se llevarían a cabo estos secuestros delirantes?

Miradme a los ojos.

¿Acaso no hay acomodadores con linternas en los cines?

Los Ovnitas disponen de una especie de luz compacta blanca, susceptible de iluminar, teletransportar, hipnotizar, y quién sabe

qué más. Esta información proviene de testimonios.

Basta que el localizador Ovnita con su linterna alumbrara la cara para que miráramos el haz de luz.

¿Acaso no es nuestro REFLEJO NORMAL ver qué nos ilumina?

En la oscuridad de la sala nadie notaría el aspecto extraño del acomodador cabezón.

En LIFE del 6 de mayo de 1.968 en pag. 56, se publicó un artículo sobre un aparato llamado Hipnotrón con el que según la

información “cualquier médico o terapeuta, aunque no sea un Rasputín, puede hipnotizar a sus pacientes, gracias a una máquina

inventada por los Rusos, y perfeccionada por los Norteamericanos”.

La víctima ya en estado de hipnosis obedecería instrucciones orales o telepáticas.

¿Que no?

Se levantaría de la butaca, andaría por los pasillos del cine , y se trasladaría hacia algún sector del edificio, o a los baños.

En un corto lapso en teoría le harían el examen de rutina y de data. El implante para visión, para escucha, para detección sin

cobrarle nada.

Y en el curso de la duración de la película (Una hora a una hora y media), retornaría a su butaca hasta la vez próxima.

Debido a la sugestión posthipnótica con orden de olvidar el sujeto no se acordaría de nada.

Dios ¡Ni siquiera de la película!

Ahora bien, hasta aquí la hipótesis fantástica; pero:

Yo soy travieso y a veces pregunto: ¿Cómo era la cinta? Y con sorpresa observo que no recuerdan, pese a que acaban de

verla.

Pero menos mal que todo se trata de literatura.

En este libro he intentado ser absolutamente subjetivo, objetivo, parcial, e imparcial respecto de la veracidad de la existencia

real o ideal de los Ovnis; servicio completo.

De todos modos el fenómeno Ovni se trata de un objeto sujeto de investigaciones rigurosamente técnicas científicas que como

consecuencia del prejuicio y de la tontería humana ha quedado a cargo de escritores como yo, que han hecho en el mundo

entero lo que cada uno ha podido en ensayos en términos literarios.

Empero hay gente admirable y equivocada que opina que todo es cosa de chalados.

Que los que se ocupan de la Ovnilogía son Ovnilocos, no Ovnílogos.

¿Qué importa? ¡Enhorabuena! Que nos reconozcan nuestra pasión por el temita.

PUM, PUM. ¡TEMER: TEMAZO! ¡EL DIA CON ECLIPSE MENOS ESPERADO!

Por ejemplo, veamos que advierte el ignorado Allen Stewart Konisberg, más conocido por su famoso seudónimo WOODY

ALLEN, quien ha escrito en “LA AMENAZA O.V.N.I”:

“Hasta la fecha, el tema “in toto” de los platillos volantes se ha visto asociado principalmente con excéntricos y chiflados”.

¡Eh! ¡Un momentito!

Lo dice un poco en chiste, pero por escrito, y el asunto de fondo es preocupante, porque nos obliga a mirarnos en el espejo, el

que no nos es favorable y bien puede darle la razón, que embromar.

Y Woody Allen o Konisberg, agrega: “Con frecuencia, en efecto, los observadores han confesado pertenecer a uno de estos

dos grupos”.

¡De ninguna manera!

SÍ: A LOS DOS.

Por estos preconceptos es sumamente difícil explicar a los niños que estén leyendo, cuyas edades pueden oscilar entre los dos,

y los ciento y pico de años, y también menos: ¿Qué puede ser un Ovnita?

O por lo menos conjeturarlo, sin estar soñando.

De todos modos lo intentamos, luego de averiguarlo.

Pero aún no lo sabemos. ¿Qué puede ser?

Nunca lo vimos. No obstante, veamos:

Un Ovnita sería un ser Extraterrestre que hasta no hace más que unas pocas décadas convengamos que lo llamaban: UN

MARCIANO. ¿Sí?

Y a quien afirmaba haber visto UN MARCIANO acordemos que le decían: UN LUNATICO. ¿Sí?

Y según el sobresaliente WOODY ALLEN que nunca vió a estos personajes, y se anima a decir la, o su “verdad” (ENTRE

COMILLAS), un observador de Ovnis o de Ovnitas debe confesar que es: “UN EXCENTRICO, o UN CHIFLADO”. ¿Sí?

Muy bien. No moverlos.

Y caramba: ¿NO UN LUNATICO?

¿Quién lo entiende?

Denuncio que con la burla, y con la descalificación se pretendería implantar una censura a nosotros y a los testigos futuros de

fenómenos Ovnis.

Si no pueden tomarme la denuncia no importa. La formulo en otro libro.

FIN
 
 
 

 

GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux)

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EL PRESENTE LIBRO ASI COMO LA VERSION ORAL GRABADA, Y SUS RESPECTIVAS REPRODUCCIONES

EN CASSETES O EN FOTOPRINT SE HALLAN REGISTRADOS.

ESTAN PROTEGIDOS POR LAS LEYES DE PROPIEDAD INTELECTUAL, POR LAS CONVENCIONES

INTERNACIONALES, Y POR EL AUTOR.

EL LIBRO ORIGINAL FUE REALIZADO Y GRABADO MAGNETOFONICAMENTE PARA UN INGENIERO

AGRONOMO NO VIDENTE, DISTINGUIDO DIRIGENTE, PROFESOR, PROFESIONAL, Y ESTANCIERO

RESIDENTE EN LA CIUDAD VEDIA, LOCALIDAD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES.

Me refiero al Ingeniero Agronómo don Hugo Greslebin.

El Ingeniero Greslebin – en principio escéptico; pero dotado de un espíritu inteligente y abierto – me solicitó le explicara lo que

yo había visto, vivido, estudiado, y reflexionado o meditado sobre la parte relatable del fenómeno Ovni, y comprensible de

acuerdo con el caudal y el nivel de conocimientos humanos.

LA VERSION MENCIONADA FUE HECHA A LOS VEINTIDOS DIAS DEL MES DE NOVIEMBRE DE 1.995, CON

EL TITULO:

“LA APROXIMACION ORDENADA DE LOS OVNIS”.

AHORA HE ACTUALIZADO Y MODERNIZADO DICHO LIBRO PROCURANDO AMENIZARLO Y DOTARLO

DE UN POQUITO DE HUMOR.

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Escriba en minúsculas jovialiste    y luego   @yahoo.com 
 
 

 

 

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 VEA EN EL SITIO INDICADO MÁS ARRIBA AL 

AUTOR OBSERVANDO EMBELESADO LA BELLEZA DEL CIELO. ¡Buah….! No aparece ninguno.

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INDICE DE LAS PUBLICACIONES ON LINE DE LA PRIMERA EDICIÓN:
(En el servidor de Sinectis S.A.).
CAPITULO Nro.1 – Publicado el 3-6-2.000.
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CAPITULO Nro.2 – Publicado el 12-6-2.000.

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CAPITULO Nro.3 – Publicado el 19-06-2.000.

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CAPITULO Nro.4 – Publicado el 26-06-2.000.

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CAPITULO Nro.5 – Publicado el 3-07-2.000.

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CAPITULO Nro.6 – Publicado el 10-07-2.000.

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CAPITULO Nro.7 – Publicado el 17-07-2.000.

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CAPITULO Nro.8 – Publicado el 24-07-2.000.

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CAPITULO Nro.9 – Publicado el 31-07-2.000.

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CAPITULO Nro.10 – Publicado el 07-08-2.000.

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CAPITULO Nro.11 – Publicado el 14-08-2.000.

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CAPITULO Nro.12 – Publicado el 21-08-2.000.

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CAPITULO Nro.13 – Publicado el 28-08-2.000.

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CAPITULO Nro.14 – Publicado el 4-09-2.000.

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CAPITULO Nro.15 – Publicado el 11-09-2.000.

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CAPITULO Nro.16 – Publicado el 18-09-2.000.

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CAPITULO Nro.17 – Publicado el 25-09-2.000.

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CAPITULO Nro.18 – Publicado el 2-10-2.000.

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CAPITULO Nro.19 – Publicado el 9-10-2.000.

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CAPITULO Nro.20 – Publicado el 16-10-2.000.

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CAPITULO Nro.2 – Publicado el 16-10-2.000.

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CAPITULO Nro.22 – Publicado el 23-10-2.000.

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CAPITULO Nro.23 – Publicado el 23-10-2.000.

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CAPITULO Nro.24 – Publicado el 30-10-2.000.

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CAPITULO Nro.25 – Publicado el 30-10-2.000.

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CAPITULO Nro.26 – Publicado el 6-11-2.000.

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CAPITULO Nro.27 – Publicado el 6-11-2.000.

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CAPITULO Nro.28 – Publicado el 13-11-2.000.

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CAPITULO Nro.29 – Publicado el 13-11-2.000.

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CAPITULO Nro.30 – Publicado el 20-11-2.000.

 

 

 

 

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SEPARATA –

LA EXPERIENCIA DE ABDUCCIÓN COMO INICIACIÓN ESOTÉRICA

por

GUSTAVO FERNÁNDEZ.
 
 
 

 

“La irrealidad de una fantasía no es enteramente tan absoluta como por lo general suponemos: si nuestra conducta, por ejemplo,

es afectada por nuestro deseo fantástico de ganar el afecto de la persona amada, si modifica nuestra vida y tal vez afecta todo

el curso de nuestras carreras, ¿podremos decir sensatamente que fue una causa irreal la que produjo estos efectos por demás

reales?” Hillary Evans

A lo largo de numerosos artículos y diversos ensayos, he venido proponiendo -ignoro con qué suerte- una nueva óptica de

abordaje respecto de las causas tras el fenómeno OVNI; un abordaje equidistante de la interpretación materialista alienígena

como de la psicologista que entiende estos fenómenos como subproductos alucinatorios de carencias o represiones

emocionales. Una óptica que -resumo- entiende la presencia de una inteligencia exterior y ajena al testigo, pero que por razones

que no abundaremos aquí (ya que ameritan un estudio por sí mismas) se disfraza, dramatiza y representa una puesta en escena

de naves, astronautas, escalerillas, controles luminosos, camillas de quirófano, botas y cinturones fosforescentes, en fin, tuercas

y tornillos.

Una óptica que entiende que, sea esa inteligencia o inteligencias sencillamente extraterrestre o complicadamente

extradimensional (cualquier cosa que fuere lo que entendamos por este término) “construye” situaciones no “reales” en sí

mismas en el sentido de causa y efecto, sino verdaderas teatralizaciones enteléquicas, donde el episodio tiene otras razones de

ser que aquellas que se le adjudican.

Un automovilista avanza en total soledad por una carretera de madrugada. Es sólo oscuridad y silencio, paz y quietud lo que lo

rodea en una noche donde, quizás, él es el único motorista que ha pasado por allí. De pronto, de un costado de la ruta emana

un poderosísimo haz luminoso y el hombre, estupefacto, ve de entre un bosquecillo elevarse, hasta entonces inadvertido, un

destellante OVNI multicolor que en potentísimo despliegue acelera y se pierde en lontananza.

Los ovnílogos conocemos un sinnúmero de casos de este tenor, y estoy seguro que cada uno que esté leyendo estas líneas no

ha podido evitar el acto reflejo de asociarlo con algún episodio específico de su conocimiento. Y todo parece tan simple: una

nave extraterrestre ha sido “casualmente” observada en su despegue por un circunstancial viandante. Tan sencillo como eso. O

no. Porque, para molestar, se me ocurre una pregunta: ¿porqué tuvo el OVNI que despegar justo cuando pasaba el único

automovilista de esa madrugada?. De haberlo querido, el despegar unos minutos antes o después lo hubiera mantenido en el

anonimato (lo que, por otra parte y si uno se atiene a las periódicas “declaraciones” de estos pretendidos extraterrestres, o la

propia historicidad del fenómeno, es lo que se reivindica permanentemente). Pero no. Es como si la inteligencia detrás del

OVNI hubiera estado esperando ese momento. Como si lo hubiera hecho con toda intención de ser visto por ese solitario y

desprevenido testigo. Pero sólo por un testigo.

O bien, también en horario fuera de lo común, dos amas de casa de un suburbio ven descender con movimientos erráticos un

OVNI junto al cual, segundos después, se posa otro. De ambos sale un grupo más o menos numeroso de aparentes tripulantes

que se dedican, afanosa y ostensiblemente, a “reparar” al primero de los objetos, o por lo menos eso es lo que parece ser la

naturaleza de sus actos. Manipulan objetos con aspecto de herramientas bajo y sobre la nave, acarrean cajas de variado

tamaño de uno a otro lado, incluso, ¡oh, bizarro anacronismo!, la rutilante luminosidad de… puntos de soldadura es arrancada

de su superficie. Hasta aquí, todo parecería absolutamente previsible, esperable y dentro de lo atípico de la circunstancia,

“normal”. Pero sólo si no nos hacemos ciertas incómodas preguntas. Por ejemplo: ¿Porqué siempre resulta exitosa en tiempo y

forma la reparación? (Alguien dirá que las historias de “OVNIs estrellados” demuestran que “no siempre” terminan

satisfactoriamente; pero precisamente a eso me remito. O se estrellan, o salen airosos de la “panne”). ¿Porqué no queda ningún

resto material de semejante bricolage?. Y, lo más importante, ¿porqué siempre la reparación termina justo a tiempo?. A tiempo

antes del inminente amanecer; a tiempo antes que pase el primer bus de la mañana, a tiempo antes que el policía de ronda, la

patrulla de caminos o el guardia privado acierte a pasar por el lugar. En suma, justo a tiempo antes que aparezcan otros

testigos.

De lo que queremos hablar, es que la experiencia OVNI tiene, indudablemente, un componente físico: el OVNI (o lo que sea

que opera detrás de él) existe, deja huellas en el terreno, altera motores, deja “blips” en las pantallas de radar. Pero sus

manifestaciones, por un proceso que lentamente trataremos de ir desentrañando, tiene su realidad psicológica también. Pero

una realidad psicológica que trasciende el ideario imaginativo como única causación. Dicho de otra forma; si bien sería muy

sencillo explicar estas manifestaciones como de carácter alucinatorio simplemente (y, si se me permite la petición de principio,

parto del supuesto que hemos previamente eliminado los posibles casos de fraude), existen ciertas preguntas que debemos

hacernos, y que demuestran que, si bien la explicación psicologista resulta a priori culturalmente satisfactoria, es sólo el

producto de un paradigma, y si parece satisfacer con prontitud el deseo de respuesta es sólo porque constituye una explicación

coherente más, pero no la única. O no tan coherente, en tanto y en cuanto no responda a esos interrogantes fundamentales.

Por ejemplo, la afirmación extendida de que ciertos autodenominados “testigos de encuentros cercanos” dramatizan un

episodio de alucinación a partir del material que en el Inconsciente anida relacionado con ello (películas, relatos de diarios y

revistas) es sólo digerible cuando sabemos que el sujeto acumula cierto bagaje informativo sobre el particular. Pero, ¿dónde

deja eso a los miles de testigos analfabetos, marginales de la cultura que jamás han visto una película y menos sobre

extraterrestres?. ¿Qué pasa con las descripciones cuando provienen, no sólo de avispados cosmopolitas, sino de trashumantes

saharianos, bantúes, aldeanos del altiplano, indígenas chachapoias?. ¿Cuál sería en estos casos el “fundamento cultural” de sus

percepciones?. Y, más aún, ¿qué pasa con los primeros testigos de los primeros tiempos, cualquiera que éstos hayan sido?.

Seguramente algún lector echará mano aquí al argumento del Inconsciente Colectivo, como gigantesca y atemporal “base de

datos” de la humanidad y de cuyos arquetipos (estructuras eidéticas primarias) se alimentan todas las mitologías y, dirán

nuestros detractores, lógicamente también la saga de los OVNI. Cuando Jung expresó la idea de que el OVNI, con su forma

circular, era un “mandala”, símbolo de la totalidad, el reencuentro con sí mismo, abrió las compuertas a un aluvión de

reduccionistas y simplistas: para ellos y desde entonces, el OVNI fue sólo la expresión inconsciente de la angustia existencial.

Luego cerraron filas los freudianos, con su hipótesis de que los OVNIs con forma de cigarro eran… símbolos fálicos,

emergentes de las carencias o represiones sexuales de la gente. No nos han dicho qué hacer con los OVNIs cúbicos,

pentagonales, triangulares, pero no creo que haya problema: como ciertos psicólogos son capaces de explicar cualquier cosa,

no dudo que no tardarán en construir una remanida estructura dialéctica a la que denominarán “explicación”.

Pero no nos alejemos del concepto de Inconsciente Colectivo y su arquetipo, el mandala. Sólo que creo que se trata de un

excelente y estimulante concepto, sí, y no podemos desecharlo: tal vez los visitantes que llegan en naves en forma oval o

esférica expresen la idea de totalidad, pero reconozcamos que hay que bucear en demasía para encontrar unos pocos

componentes arquetípicos en el promedio de informes sobre OVNIs y, aunque los encontráramos, son más bien abstracciones

intelectuales, improbables de inspirar una experiencia emocional vívida.

Ciencia ficción y OVNIs

La explicación más sencilla de un hombre no es la de otro hombre. Hace años, el folklorólogo Bertrand Méheust “demostró” la

correlación existente entre las antiguas apariciones de OVNIs de los años ’40 y ’50 y relatos de ciencia ficción de principios de

siglo. Esto parecía zanjarlo todo. Sólo que quedaba un problema que Méheust sugestivamente ignora: la absoluta

improbabilidad que un campesino tejano de los ’50 hubiera leído, por caso, un relato de ciencia ficción publicado en alemán -y

nunca traducido- en una revista de cuarenta años antes. Recuerdo un caso belga de 1954: “Una pálida luz les permitía distinguir

lo que les rodeaba, y parecía no salir de ninguna parte”, detalle que sí tiene un antecedente en la narrativa fantástica francesa…

de 1908: “Sobre ellos brillaba una luz verde difusa, pero, ¿de dónde venía?. Parecía formar parte del material mismo de la

habitación…”.

Algunas de estas reflexiones pueden ser extendidas también al campo de la abducción. Es difícil creer que las particulares

descripciones concordantes de los secuestrados en cuanto a ser coincidentes en detalles de, por ejemplo, el instrumental

quirúrgico que se empleó sobre sus cuerpos respondan a un arquetípico modelo de escalpelo cósmico.

La avanzada psicologista, empero, se encoge de hombros y aduce la riqueza de recursos de la imaginación humana. Citan, en

su concurso, los experimentos con voluntarios hipnotizados que fueron invitados a “imaginar” el secuestro a bordo de un

OVNI, y la estrecha correspondencia de sus descripciones con los relatos dados como “reales”. De allí a deducir que los

abducidos lo imaginan todo, hay sólo un paso. Pero es un paso en falso.

Porque, en primer lugar, puedo invertir la carga de la prueba de los mismos psicologistas y sostener que si se presupone que los

testigos de apariciones OVNI toman el material de la cultura dominante para fraguar (aunque sea involuntariamente) sus

“visiones”, pues con más razón pueden hacer lo mismo los voluntarios de estas experiencias (generalmente estudiantes

universitarios deseosos de ganar unos dólares, amas de casa de mediana formación interesadas en ocupar sus tiempos libres en

actividades estimulantes; pero nunca atareadísimos pastores montañeses), más aún, y como los mismos expertos saben, en un

nivel profundo deseosos de complacer al controlador de la experiencia.

Pero el segundo detalle significativo (concluímos aquí sobre el extenso trabajo de Alvin Lawson, John De Herrera y Walter

McCall, sobre el que volveremos) es que las descripciones concomitantes surgen con individuos hipnotizados, y no con los que

no lo están. Al margen de que aún desconocemos casi todos los mecanismos que operan en ese eclipse de la conciencia que es

la hipnosis, a la cual los mismos críticos señalan como herramienta poco fiable en la investigación ufológica, es significativo que

dicha correspondencia (entre la anécdota real y el trance inducido) ocurra precisamente en ese estado. Aunque también

podríamos decir, que más que construir escenas irreales con material profundamente inconsciente, estos experimentos

establecen incuestionablemente la aptitud de los sujetos hipnotizados para reproducir, no a grandes rasgos sino con intrincados

pormenores, argumentos a los que no habrían tenido acceso por medios convencionales. En el estado de hipnosis -y es

razonable conjeturar que otros estados pueden servir igualmente bien- los sujetos parecen poder obtener acceso a material por

medios que no son físicos ni sensibles, y reestructurar luego ese material sobre una base creativa y selectiva, usándola para urdir

un relato dramático, a la medida de lo que se les pide.

En un trabajo anterior (“La fotografía psíquica entre la Parapsicología y los OVNIs”, publicado en distintos medios, entre ellos,

en el número 9 de nuestra revista digital “Al Filo de la Realidad” – http://www.eListas.net/lista/afr/archivo

<http://www.elistas.net/lista/afr/archivo> – ) me he extendido -cosa que no haré ahora para evitar ser repetitivo- entre las

correspondencias que a mi entender existían entre esas dos disciplinas. Pero para la mejor comprensión de la teoría que

expondré aquí, es necesario profundizar en ciertas interrelaciones. Aquí, me detendré particularmente en dos: la indiferenciación

entre observaciones de OVNIs y de otro tipo de “entidades” (marianas, demoníacas, etc.) y la “selectividad” que el fenómeno

manifiesta.

Autores mucho más calificados que yo (Salvador Freixedo, Jacques Vallée, entre otros) abundaron en la investigación

-especialmente abrevando en fuentes históricas- de “apariciones”, generalmente interpretadas dentro de un contexto religioso,

pero que expurgadas de todo matiz cultural aparecían difícilmente desglosables de muchos aspectos, a veces centrales, a veces

periféricos, del fenómeno OVNI. No voy a volver aquí sobre sus pasos. Simplemente (ante el clamor de muchos que

seguramente sostendrán que cuando una señora campesina que “ve”a la Virgen esto es suficiente claro y taxativo como para no

confundirla con un ET) repasar ciertos conceptos, el primero de ellos no perder de vista que no se puede ser a la vez juez y

parte, lo que es tanto como decir que difícilmente yo pueda juzgar con equidad y objetividad una experiencia espontánea,

emotiva y estresante como es la irrupción en la vida de cualquiera de uno de estos fenómenos. Como nadie es buen observador

de sí mismo, que “yo concluya” que “mi” visión es tal o cual cosa es una petición de principio respetable, pero no aceptable.

Lógicamente, muchas personas simples y sinceras están convencidas que han visto a la Virgen María o a tal o cual entidad

espiritual porque así la misma se presenta, lo que, en todo caso, presupone asignarle a la entidad un grado de sinceridad que no

se fundamenta más que en la necesidad de satisfacer las propias expectativas. Pero si analizamos objetivamente los hechos -y

un ejemplo contundente de ello es el trabajo del investigador lusitano Joaquim Fernándes respecto de las apariciones de la

Virgen de Fátima- sólo un condicionamiento preexistente -o ciertos intereses posteriores- del perceptor o de personas o

instituciones de fuerte influencia sobre él -las iglesias- llevan a transformar lo visto en una entidad sacra determinada, cuando lo

que generalmente se ve es simplemente una “luz”, o, en el mejor de los casos, una entidad humanoide, pero ni siquiera

remotamente parecida a la hagiografía con que se les conoce. A fin de cuentas, un evento de los pocos mistéricamente

aceptados por el Vaticano (las apariciones en Lourdes a Bernardette Soubirous) responde a estas características: Bernardette

declara tener sus primeros encuentros con una “señora” (a la que por otra parte, describe casi como una niña) que, aunque se

presenta como la “Madre de Dios”, le despiertan tanto recelo que no duda en concurrir a una de las “entrevistas” munida de un

frasco de agua bendita que sorpresivamente arroja sobre la entidad. Que una niña campesina, inculta y en un medio fuertemente

religioso como el que rodeaba a Bernardette sea lo suficientemente suspicaz como para dudar de que se tratara realmente de la

Virgen, demuestra hasta que grado la entidad, cuando menos en su aspecto -si no en sus palabras- dista de responder a los

modelos clásicos del género. Así, los sacerdotes estimulan (abierta o solapadamente) las revelaciones marianas, mientras

prefieren ignorar centenares de miles de testimonios de manifestaciones que, por no caer bajo su égida, quedan en el limbo;

sucesivos médiums espiritistas no tienen empacho en aceptar la aparición de la querida y muy finada tía Clara pero se encogen

de hombros ante las descripciones de visitas alienígenas, y contemporáneos ufólogos sostienen audaces teorías cósmicas pero

consideran pura y simple superstición los relatos de Garabandal o San Nicolás.

Pero en realidad esta división no nace tanto del fenómeno en sí (un triángulo luminoso se mantiene suspendido en un amanecer

junto a un arroyo. Dos personas lo observan: una anciana campesina que salió a revisar su gallinero y, desde la autopista, un

ingeniero que pasaba en su automóvil. ¿Alguien duda que la primera contará sobre una aparición “divina” o “demoníaca” y el

segundo hablará sobre un “OVNI”?) sino de la diferenciación que nosotros presuponemos. Y diferenciar presupone que cada

categoría es homogénea (“todos los OVNIs tienen en común algo fundamental”) y, segundo, que esta es distinta de otras

categorías (“lo que los OVNIs tienen en común es distinto de lo que las apariciones marianas tienen en común”). Y eso

implicaría que conocemos bastante acerca de OVNIs y apariciones marianas como para decir cuándo una aparición es lo uno

o lo otro. Y habría que ser muy, pero muy pedante, para sostener que efectivamente, sí sabemos tanto.

Así que en esta aproximación, un refuerzo a la conexión entre Parapsicología y Ovnilogía radica en la muchas veces difusa línea

fronteriza que separa ambos fenómenos. Pero habíamos hablado de una segunda correspondencia. Y es lo que yo llamo

selectividad.

Como sabemos, el fenómeno Psi, cuando ocurre, no cumple muchas de las condiciones de las energías físicas. Eso lo he

descripto en otro lugar y allí quedará. Pero llamo la atención sobre el particular que no cumple el efecto “de campo”: si yo

enciendo una estufa y me paro al otro lado de la sala para percibir su calor, puedo estar seguro que cualquier punto entre la

estufa y mi persona también será alcanzado por el calor, mayor cuanto más próximo a la fuente emisora esté. Pero en los

fenómenos extrasensoriales esto no ocurre. Yo puedo protagonizar un episodio de telepatía con el señor que está al fondo del

salón sin que nadie en los puntos intermedios perciba o interfiera con lo que estamos haciendo. O puedo actuar -es un decir,

claro- telekinéticamente sobre la lapicera que tengo al otro lado del escritorio sin que resulten afectados, por caso, el ratón, el

teclado, el teléfono, la pila de CDs o mi pipa que están entre esa lapicera y yo. La ingeniera Carolina Grashoff me propuso una

explicación “sencilla”: un mecanismo de sintonía. Así, si movemos esa lapicera y no otra, si contacto telepáticamente con ese

caballero y nadie más es que por alguna razón que se me escapa, hay una afinidad, una correspondencia, diría Carolina

-ingeniera al fin- una capacidad de sintonización. Pero, en definitiva, ¿una sintonización con qué?. Y así, como el dial de la radio

nos permite sintonizar distintas “frecuencias” -niveles- en las cuales se expresa un mundo diferente de sonidos, creo posible que

esa capacidad de “sintonización” sea con un plano, una dimensión o un orden distinto de Realidad. Otra vez, el cerebro,

entonces, no produciría el fenómeno, sino que, como transductor, lo calibraría. (integro aquí este concepto al que ya he

expresado en mi artículo “Memoria: el archivo del Universo”, revista “Al Filo de la Realidad” número 10)

Bien, hay, de todas formas, una selectividad. Y cuando en una aparición OVNI (aunque, después de los párrafos que he

escrito, sé que el lector entenderá que el mismo razonamiento puede aplicarlo a una pléyade de entidades) es percibida por

ciertas personas de un grupo y no por otras, creo que se cumple un principio de selectividad similar. Aún cuando muchos crean

que es más cómodo acudir a una explicación alucinatoria. Pero el punto es que más a menudo se echa mano a las alucinaciones

como explicación que la probabilidad que las mismas sean las responsables, en principio, porque los cuadros alucinatorios

requieren de patologías muy específicas y nunca se producen una sola vez en la vida, sino que tienen una recurrencia muy

particular. Así que cuando un testigo dice estar viendo un OVNI que no es percibido por un circunstancial compañero, estamos

aquí ante otra coincidencia fenomenológica entre OVNIs y Parapsicología.

Mi opinión personal es que Psi y OVNIs pertenecen, con matices, al mismo ámbito. Detrás de los OVNI deduzco la presencia

de una Inteligencia o Inteligencias; detrás de los fenómenos Psi no, pero sí, por el contrario, la acción multifacética de fuerzas.

Creo que en ese ámbito del que estaba hablando, las fuerzas que en él operan se manifiestan en el nuestro como fenómenos

Psi, y las inteligencias que en él habitan se presentan en el nuestro con la mascarada OVNI. Creo que lo que llamamos “OVNI”

es un ente proteiforme que se adapta a las necesidades emocionales de quien lo percibe. Y como toda conducta demuestra la

presencia de una inteligencia, y asÍ como toda conducta tiene una motivación y un objetivo, el exacerbar las necesidades

emocionales de los testigos tiene que tener también su razón de ser. Pero no nos apresuremos.

Ese ámbito del que he hablado lo concibo como un orden distinto de Realidad. Un plano Trascendente a aquél en que

ocupamos. Y así comenzará a tener sentido el título de este trabajo.

Los que escuchan cosas del cielo

En esta época muy “newager”, quien más, quien menos, ha oído hablar de los shamanes indígenas y sus experiencias. Sólo una

lectura superficial a este problema tan complejo podría llevar a creer que todo se reduce a una melánge de visiones provocadas

por alucinógenos, creencias supersticiosas e ignorantes, estados estresantes de tortura física y mucho folklore. Todo

antropólogo que haya seguido de cerca la experiencia shamánica sabe que ocurren sucesos que, por más positivista que sea su

actitud, señalan que “algo” pasa, con “algo” se conecta el hechicero. Si las profundidades del Inconsciente, el mundo de los

espíritus o dimensiones paralelas, es tema de discusión, pero las capacidades psicofísicas, los conocimientos premonitorios y

clarividentes, las experiencias psicokinéticas, termogenéticas e hiloclásticas observadas no son tema de debate. Y, ciertamente,

estos shamanes comparten un portal a un ámbito trascendente con los lamas del Tibet o los místicos occidentales en olor de

santidad.

El primer paralelismo que encuentro entre la experiencia shamánica (quede claro que de aquí en más englobaré bajo este

nombre un abanico muy amplio de experiencias y realizadores, donde categorizaré, sólo a título de simplificar, como “shamán”

desde un Alce Negro hasta un San José de Cupertino) es la suspensión de la incredulidad. Durante la experiencia, los testigos

de OVNIs aceptan como cosa común y corriente no sólo características de la aparición que resultarían chocantes con otra

perspectiva, sino ciertas anécdotas que, devenidas dentro del episodio, no les llaman la atención: relojes que en sus muñecas

corren “al revés”, falta de sombras o capacidad de hacer pasar cosas sólidas a través de otras son en ese contexto aceptadas

como “normales”, aunque fuera de la experiencia llamen poderosamente la atención. Tomando en cuenta el arquetípico Miedo

a lo Desconocido, tan propio del ser humano, experiencias que deberían ser psicológicamente terribles para cualquiera son

aceptadas emocionalmente sin dificultad por los protagonistas. Aquí me pregunto si no estamos frente a otra conexión entre

Parapsicología y Ovnilogía: la dicotomía “corderos” versus “cabras”.

Cuando la credulidad es una destreza

Fue el padre de la Parapsicología científica contemporánea, el biólogo norteamericano Joseph Banks Rhine quien allá en los

años ’50 llevó a cabo una serie de experimentos muy interesantes. Separó un grupo de estudiantes universitarios según su

actitud frente a lo paranormal: a los “creyentes”, los denominó “corderos”; a los escépticos, “cabras”. Y sometió ambos grupos

a sus matemáticos y confiables tests de percepción extrasensorial. El resultado fue por demás sugestivo: sin posibilidad de

subjetividad en la interpretación ni de proyección de creencias previas, definitivamente los “creyentes” obtuvieron, siempre,

porcentajes de aciertos muy por encima del azar, mientras que las “cabras” rara vez alcanzaron ese piso. La conclusión era

obvia: las creencias -diríamos, la emocionalidad- es como una espita que permite u obstruye la manifestación de fenómenos Psi.

En consecuencia, proyectando estas conclusiones al terreno de los OVNIs, podemos afirmar que el hecho que los “creyentes”

protagonicen más fenómenos que aquél incrédulo que sostiene gozoso que “nunca vio nada raro”, no se debe a actitudes

pseudoalucinatorias del primero sino a un desenvolvimiento particular de las categorías descriptas de perceptores. En

consecuencia, reconocemos aquí una parte de la mente del perceptor que actúa, ora como sintonizador, ora como perceptor,

ora como amortiguador, ajeno a la conciencia del Ego. Un “yo” -en singular para diferenciarlo, por el momento, del Yo como

Conciencia del Sí Mismo- que nos pone en contacto con el fenómeno, facilita su percepción -ajena a otras personas

circunstanciales; no es, por tanto, la percepción física ordinaria- pero al mismo tiempo salvaguarda del efecto traumático del

choque cultural que significaría darle ingreso a nuestra historia vivencial sin “ajustarlo”.

Más acá de la mente

Es muy común -exageradamente común- leer con distinta suerte todo tipo de comentarios respecto a los “ilimitados” poderes

de la mente, las maravillas de que es capaz (y que ignoramos) y sus sorprendentes recursos. Y sin menoscabar todo ello -no

sería, por obvias razones, justamente yo quien lo haría- creo que es necesario en honor a la verdad poner ciertos límites y

enmarcar dentro del sentido común algunas apreciaciones, por lo menos aquellas atinentes a las cuestiones que estamos

abordando aquí.

Porque creo que se exagera gratuitamente la presunción de que cualquier evento “extraño” que un individuo protagonice puede

ser atribuido a la mente, como si ésta fuera una galera de prestidigitador, como si por arte de birlibirloque la misma fuera capaz

de las más extrañas evocaciones, mediante las cuales creemos poder reducir todo hecho insólito a la difusa categoría de

“alucinación” o “visión” sin más preocupación, y sin, por lo visto, la sana reflexión respecto de si la mente ha sido después de

todo realmente capaz de producir aquello que le atribuímos.

Rostros desconocidos acuden a mi mente durante un sueño, o en estado de “alucinación hipnagógica ” -la que ocurre cuando

estamos por quedarnos dormidos- o “hipnopómpica” -la que acude apenas nos despertamos. Nos consolamos diciéndonos

que, seguramente, es “una creación de mi mente”, por lo tanto falsa e ilusoria, y no le damos más importancia, seguros que

nuestra mente nos ha jugado una mala pasada y que esos personajes no “existen”, en ningún plano de existencia del que

estemos hablando. O soñamos que nos paseamos por una casa que sabemos que es “nuestra” casa, pero no se parece en lo

más mínimo a la “real”, o visitamos una ciudad que, aunque reconocemos, no aparenta ser como sabemos en vigilia que es. Y

nos despertamos, musitamos algo así como “pero qué cosas raras hace la mente” y pasamos a ocuparnos de tareas más

terrestres. Y se nos acaba de escapar algo fundamental.

Porque si la mente “construye” los sueños y las alucinaciones -aceptemos la postura oficial de la Psicología- como

dramatización de represiones, o eclosión de deseos, es decir, responde a la necesidad de satisfacer ciertas expectativas del

Inconsciente, lo lógico es que lo construyera con material conocido y no desconocido. Si evoca rostros, por un principio de

economía energética -válido también en la esfera psíquica, más aún si el escéptico detractor es un mecanicista y positivista- ¿no

deberían ser rostros de personas conocidas ante que soberanos extraños?. Si para entretenerse durante el dormir la mente

decide irse a pasear a cierta ciudad que conoce, ¿no sería lógico que la reprodujera más o menos como es en realidad?.

Entonces, por aquél maltratado principio de economía de hipótesis, cabe preguntarse: si la mente se toma el trabajo de

“representar” rostros desconocidos o lugares ajenos a su conocimiento, ¿no será que, por vías que escapan a los alcances de

este trabajo, toma esa información de “otra” realidad?. Todo esto sugiere una decisión deliberada por parte de lo que

construye los sueños, otra parte de la mente que no es la mente, un “yo” distinto a los otros “yoes” que venimos considerando,

cuyo propósito se me escapa.

Reflexiones que pueden hacerse extensivas también a la casi innata actitud pública de considerar que quienes son testigos

presenciales de apariciones fantasmales, en, pongamos como ejemplo, un antiguo castillo, son en definitiva víctimas también de

las trampas de sus propias mentes. Pero la pregunta que me hago es: si las visiones de aparecidos, espectros y fantasmas son

simplemente alucinatorias, ¿porqué distintas personas, generalmente desconocidas entre sí y en ocasiones en épocas temporales

distintas, alucinan lo mismo?.

OVNIs y espiritualidad

Antes de continuar, intuyo que la manera de aproximarme al estudio de los OVNIs que aquí planteo resultará bizarra y extraña

a la mayoría de los lectores (aunque sostendría que si han sobrevivido a la lectura hasta aquí vamos bien encaminados); en mi

descargo sólo puedo decir que otras aproximaciones -intentadas en el pasado por muchos acreditados colegas y hasta por mí

mismo- más cercanas al método de laboratorio -no quisiera decir “científico”- no han dado mejores resultados para entender al

fenómeno. Y creo, sinceramente, que el método más seguro es el de estudiar siempre un fenómeno en su propio plano de

referencia, sin perjuicio de integrar luego los resultados en una perspectiva más amplia. De manera que me he visto obligado a

hacerme algunas preguntas (otras más) cuando acometí este análisis. Por ejemplo: ¿porqué el tema OVNI ha ido girando

-algunos dirían “mutando”- en los últimos años de un tratamiento exclusivamente “cientista” o casuístico a una óptica

pseudoreligiosa?. ¿Por qué la evolución del tema llevó a la opinión pública a llamar “expertos en OVNIs” hoy en día a quienes

son lisa y llanamente “contactados”, mientras que décadas atrás ese rótulo se le endilgaba a quien sólo sometía al testigo y su

relato a un cribado estudio estadístico?. ¿Porqué se “espiritualizó” de esa manera el tema?. Una de tantas posibles respuestas:

¿no será que se fue volviendo más “espiritual” porque precisamente esa era su naturaleza desde el principio?.

Tenemos que ser muy cuidadosos cuando incluímos la variable “espiritualidad”. Desde ya, no me estoy refiriendo a las

religiones y, mucho menos, a las iglesias -del tenor que fueren- a las cuales, con todo respeto y sana disensión, sólo considero

lo que su etimología griega (“ekklesía”) significa: “reunión de hombres”. Hablo de espiritualidad para referirme, ora a una

dimensión inasible de la naturaleza humana, ora a una necesidad inconsciente, la necesidad religiosa o necesidad mágica,

arquetípica en toda la especie humana. Sólo que no considero esta necesidad como un “chupete afectivo”. Ya expresé alguna

vez que si nuestra naturaleza busca algo, es porque en algún lugar hay otro algo que la satisface. Dicho de otra manera, en la

medida en que el inconsciente es el “cul de sac”, el precipitado de las innumerables situaciones límites vividas por el individuo,

no puede dejar de parecerse a un universo mágico, ya que toda magia, aún la más elemental, es una ontología: revela el ser de

las cosas y muestra lo que es realmente, creando así un marco de referencias que propone un Centro cada vez que nuestra

existencia se ve amenazada de caer en el Caos. Por ello, la espiritualidad es la salida ejemplar de toda crisis existencial. La

espiritualidad comienza allí donde hay revelación total de la realidad: revelación de lo sagrado a la vez -de lo que es por

excelencia- y de las relaciones del hombre con lo sagrado, multiformes, cambiantes, muchas veces ambivalentes, pero que

siempre sitúan al ser humano en el corazón mismo de la experiencia. Esta doble revelación abre al mismo tiempo la existencia

humana a los valores del espíritu, por una parte lo sagrado constituye lo Otro por excelencia, lo “trascendente”, y por otra

parte, lo sagrado tórnase ejemplar, en el sentido que instala modelos a seguir: trascendencia y ejemplaridad que fuerzan al

hombre espiritualizado a salir de las situaciones personales, a sobrepasar la contingencia y lo particular y llegar a valores

generales, a lo universal.

Esa metamorfosis viven muchos testigos de apariciones OVNI. Están en el centro episódico de una situación trascendente, que

se manifiesta -se puede manifestar- de innúmeras formas: es proteiforme, ya lo dijimos. Pero después, la persona cambia: se

abre a nuevos valores, nuevas creencias, y nuevos paradigmas de vida. Trasciende la estrechez de su cotidianeidad y,

transmutado en contactado, testigo estrella o “ufólogo”, tiene algo que predicar al mundo.

De lo que estoy hablando es que supongo que el contactado tiene la potencialidad latente de “algo”, que se dispara con el

contacto: si superioridad espiritual, ingenuidad a prueba de bombas o paranoia galopante, quién sabe. Pero la experiencia física

afuera dispara algo adentro. Una conmoción sensorial puede despertar una personalidad distinta. Eso es absolutamente

esotérico, duerme en los fundamentos de todo rito iniciático. Con frecuencia -aún fuera de los templos- se requiere la

conmoción producida por una experiencia emotiva para hacer que la gente se despierte y ponga atención, vea más que mirar.

En el siglo XIII, eso le pasó a Ramón Lllulio, quien, después de un largo asedio, consiguió una cita secreta con la dama de la

que estaba enamorado. En la noche y a solas, ella, calladamente, se abrió el vestido y le mostró su pecho, carcomido por el

cáncer. La conmoción cambió la vida del hasta entonces libertino Lllulio, quien con el tiempo llegó a ser un místico y teólogo

eminente y uno de los más grandes misioneros de la iglesia católica. En el caso de un cambio tan repentino, se puede demostrar

con frecuencia que un arquetipo ha estado operando por largo tiempo en el inconsciente, preparando hábilmente las

circunstancias que conducirían a la crisis.

¿La salvación por el OVNI?

En líneas generales, todos los “contactados” transmiten el mensaje de que si esta sociedad no cambia a tiempo su destrucción

es inminente: revelados estos mensajes o no por sus Maestros Extraterrestres, siempre serán unos pocos elegidos los salvados

en el último momento. Y así uno no crea en Arcas de Noé interplanetarias evacuando la Tierra minutos antes del Apocalipsis, la

presencia de los OVNI en nuestra cultura tiene la paternidad de la potestad divina. Porque es bien sabido que los malestares y

las crisis de las sociedades modernas responden, en buena manera, a la ausencia de un mito -no como mentira, sino como ideal

legendario- propio. Si consideramos el crecimiento intelectual y moral de un individuo como el de la ontogenia de la cual

proviene, y si afirmamos que las crisis y caídas del adolescente lo son en buena manera por no tener una “imagen” paterna que

ansíe imitar o emular, la ausencia de una “imagen paterna” en una sociedad cambiante como la moderna es la razón de sus

desequilibrios y carencias. Por ende, la salvación del mundo moderno, en crisis después de su ruptura con los valores

tradicionales, está en encontrar un nuevo mito, lo que le llevará a una nueva fuente espiritual y le devolverá las fuerzas

creadoras. Pero si además ese mito también tiene una realidad física, y si esa realidad física también evidencia una Inteligencia

detrás, tenemos un epifenómeno a caballo entre dos mundos: el de lo tangible cotidiano, y otro plano. Si dimensión paralela,

mundo de los sueños, cielo o infierno, depende de la terminología a la que sea más afecto cada uno. Lo cierto es que el OVNI

-y sus responsables- están aquí, y expresan nuestra necesidad de cambio.

¿Pero cambio de qué?. Es bastante obvio. Si tecnológicamente tenemos lo que queremos -sabemos que aún habrá más, pero

nunca hemos estado en este sentido como ahora- si afectiva o sexualmente no tenemos represiones o se nos veda nada, si

intelectualmente desde la enciclopedia en la biblioteca del barrio hasta Internet podemos acceder libremente a cualquier tema

que nos interese, entonces nuestras carencias son estrictamente espirituales. Y si usted piensa en su alicaído bolsillo a

consecuencia de una economía nacional pauperizada, permítame decirle que en última instancia eso también es espiritual. Sin

negarle ni quitarle su derecho a ingresos más dignos, recuerde aquello de que “rico no es quien más tiene sino quien menos

necesita”. Una actitud espiritual que puede aceptarse o no libremente, pero no deja de ser una actitud espiritual para enfrentar

la crisis. Y una conclusión a la que he arribado es que, salvo escasas excepciones, el público afecto en forma más o menos

comprometida con el tema OVNI en principio termina inclinándose, tarde o temprano, en búsquedas más espirituales: yoga,

orientalismo, parapsicología, metafísica, angelología, o lo que sea. De donde el OVNI hace las veces de “portal”, de acceso

(todavía no llegó el momento de hablar de iniciación). Y si de algo podemos estar seguros, es que la historia del pensamiento

humano no hubiera sido la misma si no hubiera aparecido, sociológicamente, la variable OVNI.

La nueva guerra santa

Siempre me ha llamado poderosamente la atención la emocionalidad subyacente detrás de la investigación OVNI. Difícilmente

exista campo del interés humano donde entusiastas y detractores se enfrenten más empeñados en un combate cuerpo a cuerpo

que en un sensato intercambio de ideas. Los insultos, los conatos de pugilato y las actitudes despectivas proliferan de ambos

lados, y todos y cada uno creen tener una razón profunda, una verdad inalterable para proceder así. Gente sencilla y alegre,

confiable y sensata, pragmática y querible, comerciantes, bancarios, ingenieros, periodistas, maestros de escuela, padres de

familia y apreciados por quienes les conocen, se transforman en “explotadores de la credulidad ajena” o “reaccionarios

mentirosos” a los ojos de sus contendientes intelectuales. Deberíamos entonces preguntarnos si esto -que no me animo a llamar

“fanatismo”, porque éste se trata de una verdadera psicopatología con muchas otras características que por lo habitual los

ovnílogos y escépticos militantes a los que me refiero no muestran- no tiene correlato con las actitudes intransigentes de

cristianos y musulmanes propias de épocas pasadas, donde el combate contra el “enemigo ideológico” era una verdadera

guerra santa por la Verdad.

Y uno de los matices colaterales de esta “emocionalidad” intrínseca a la actividad ovnilógica (y, al mismo tiempo, punto de

quiebre entre los que reivindican una “objetividad científica” y aquellos a los que acusan de “demasiado subjetivismo en el

tratamiento de la información”) es la actitud con que los ovnílogos tomamos nuestra actividad: es casi nuestra vida. Lo hacemos

con pasión, con lágrimas y risas, con depresiones y éxtasis exultantes.

¿Porqué la ovnilogía nos motiva tanto?. Ciertamente pueden inventarse muchas explicaciones, pero creo que la mayoría no

pasarán de ser simplemente eso: inventos. Que compensamos carencias infantiles, que satisfacemos necesidades mágicas, que

alimentamos nuestro deteriorado ego con protagonismos insulsos, que reprimimos nuestro complejo de inferioridad… Tal vez en

casos individuales algunos de estos enfoques reflejen la realidad, pero ciertamente aglutinar todos ellos para describir el porqué

de tanta pasión en los ovnilógico -pasión que en calidad, no en signo, es compartida por igual por defensores y detractores-

debe tener otros fundamentos. Y entiendo que estos fundamentos son esotéricos.

Tomemos un ejemplo paralelo para comprender este aserto. Y remitámonos a algo tan cotidiano como la actividad laboral, el

trabajo nuestro de cada día. Y, de paso, comprender porqué “sufrimos” el vacío espiritual detrás de las actividades diarias, que

es como decir descubrir porqué la vida, pese a tener a veces cuánto deseamos, aparece “sin sentido”. Si esta aproximación

esotérica a la Ovnilogía nos permite, colateralmente, entender esa situación, creo que en cierta medida mi esfuerzo -aunque por

razones ajenas a mi interés principal- se verá recompensado.

En las antiguas culturas tradicionales, la sacralidad, la espiritualidad estaba necesariamente presente en todos los órdenes de la

vida. Era impuesta desde la niñez, y no se concebía, por ejemplo, abrir la tienda por la mañana sin abluciones, ni reunirse con

amigos sin elevar ciertas preces. Cualquier gesto responsable de la tarea humana reproducía un modelo mítico, trascendente y,

en consecuencia, se desenvolvía en un “tiempo” ajeno a la línea de temporalidad mortal, en un tiempo sagrado. El trabajo, los

oficios, la guerra, el amor, eran sacramentos. Escribe Mircea Eliade: “Volver a vivir lo que los dioses habían vivido “in illo

tempore” traducíase por una sacralización de la existencia humana que completaba de ese modo la sacralización del cosmos y

de la vida. Esta existencia sacralizada, abierta sobre el Gran Tiempo, podía ser muchas veces penosa, mas no por ello dejaba

de ser menos rica en significado; en todo caso, no estaba aplastada por el Tiempo. La verdadera “caída en el Tiempo”

comienza con la desacralización del trabajo; sólo en las sociedades modernas ocurre que el hombre se siente prisionero de su

oficio, por cuanto no puede escapar ya del Tiempo. Y es porque no puede “matar” su tiempo durante las horas de trabajo

-esto es en el momento en que goza de su verdadera identidad social- por lo que se esfuerza por “salir del Tiempo” en sus

horas libres; de donde el número vertiginoso de distracciones inventadas por las civilizaciones modernas. En otros términos, las

cosas ocurren precisamente al revés de lo que son en las sociedades tradicionales, donde las “distracciones” casi no existen,

por cuanto la “salida del Tiempo” se obtiene por todo trabajo responsable. Es por esta razón que, como acabamos de verlo,

para la mayoría de los individuos que no participan de una experiencia religiosa auténtica, el comportamiento mítico déjase

descifrar, fuera de la actividad inconsciente de su psiquis (sueños, fantasías, nostalgias, etc.) en sus distracciones”.

De esto deduzco tres cosas:

– La naturaleza mística del fenómeno OVNI dota a quienes lo hacen eje de sus tiempos de una sacralidad que (esto es

importante señalarlo) no está en el observador – analista, sino en el fenómeno en sí. Esta “transferencia” del contenido feérico

del objeto – símbolo al sujeto humano asume el carácter de una verdadera “emanación” en el sentido más cabalístico del

término, lisa y llanamente una epifanía.

– Es consecuencia esperable, lógica y hasta sana que la “investigación científica del fenómeno OVNI” devenga en una

“espiritualidad del OVNI”. Una espiritualidad no religiosa, o, más bien, no eclesiástica. El problema -en todo caso, metafísico y

teológico- es si podemos considerar divinizables a las entidades inteligentes que operan detrás del fenómeno, o si por el

contrario el ámbito de lo metafísico debe abandonar el Parnaso intelectual para ser reducido a materia de discusión empírica.

¿Debemos hacer de las religiones una ciencia?. ¿Debemos retornar a una ciencia de las religiones?. ¿O no sería más sencillo

comprender que estos ámbitos nos muestran las limitaciones que ciencia y religión acusan -no por falsas e incompletas, sino por

insuficientes para este especial momento de la evolución humana- y por consiguiente debemos crear una nueva opción en el

proceso de conocimiento de la Realidad, una opción que hermane la ciencia y la religión?.

– Finalmente, la extrapolación natural de estos razonamientos nos enseña que a través de estas disciplinas de la Nueva Era

(concepto que empleo en un sentido sociológico, desprovisto de toda connotación peyorativa) en general y de la aprehensión

(más que de la comprensión; luego explicaré las sutiles diferencias entre ambos términos) se materializará el próximo salto

evolutivo de la humanidad: que esta vez, no será biológico, intelectual ni tecnológico; será hacia una nueva espiritualidad. Y esa

nueva espiritualidad debe construirse sobre los escombros de la espiritualidad reinante en el aquí y ahora. Esto es tanto como

decir que, si el mundo estuviera sensatamente encauzado espiritualmente, no habría lugar para una nueva espiritualidad: ni

sentiríamos la necesidad de buscarla, ni nos angustiaría que la anterior hubiera caducado -porque entonces no lo habría hecho-;

cómodamente instalados en esa espiritualidad perenne, no sentiríamos las fuerzas que nos moverían a hacer ningún cambio.

Precisamente porque la espiritualidad que conocimos se derrumba, es que surge la oportunidad del nacimiento de una nueva;

pero también podríamos decirlo así: precisamente porque nacerá una espiritualidad nueva, debe primero derrumbarse la vieja.

Y esa nueva espiritualidad no es ajena a las fuerzas que operando en -o desde- un campo Psi son monitoreadas por

inteligencias ocultas detrás de lo que llamamos (o percibimos como) OVNIs.

Jung supo escribir: “… Se puede percibir la energía específica de los arquetipos cuando experimentamos la peculiar fascinación

que los acompaña. Parecen tener un hechizo especial. Tal cualidad peculiar es también característica de los complejos

personales; y así como los complejos personales tienen su historia individual, lo mismo les ocurre a los complejos sociales de

carácter arquetípico. Pero mientras los complejos personales jamás producen más que una inclinación personal, los arquetipos

crean mitos, religiones y filosofías que influyen y caracterizan a naciones enteras y a épocas de la historia”. Es innegable la

colateralidad de este comentario al componente “emotivo” de los OVNIs. Y cualquier escéptico podrá, burlonamente, señalar

que esa fuerza sentimental es lo que le quita seriedad a la investigación de los OVNIs en particular y a la vida de los ovnílogos

en general, porque tal componente obnubila la razón, el análisis frío y desapasionado de los hechos, tiñéndolos más de un matiz

religioso que científico. Pero el ovnílogo, frente al científico escéptico, tiene desde el vamos una postura ventajosa. Porque su

emocionalidad ya le ha permitido ganar la más difícil de las batallas: el temor al sin sentido de la vida.

Todos necesitamos ideas y convicciones que le den sentido a nuestra vida y que nos permitan encontrar un lugar en el universo.

Podemos soportar las más increíbles penalidades cuando estamos convencidos de que sirven para algo, y nos sentimos

aniquilados cuando tenemos que admitir que estamos tomando parte en un cuento contado por un idiota. Una sensación de que

la existencia tiene un significado más amplio es lo que eleva al hombre más allá del mero ganar y gastar. Si carece de esa

sensación, se siente perdido y desgraciado. Si San Pablo hubiera estado convencido de que no era más que un tejedor

ambulante de alfombras, con seguridad no hubiera sido el hombre que fue. Su verdadera y significativa vida reside en su íntima

certeza de que él era el mensajero del Señor. Se le puede acusar de sufrir megalomanía, pero tal opinión palidece ante el

testimonio de la historia y el juicio de las generaciones posteriores. El mito que se posesionó de él le convirtió en algo mucho

más grande que un simple artesano.

El cielo en la carne

Ya hemos insinuado que existe, a nuestro criterio, ciertas características de las prácticas shamánicas (recordando el amplio

espectro de aplicación que damos a esta palabra) que podrían introducirnos en un conocimiento más profundo de la

experiencia OVNI. Para ello, es necesario, primero, que dediquemos cierto tiempo para comprender la naturaleza de algunas

prácticas de estos malentendidos “hechiceros”.

Comencemos por el concepto del “vuelo” entre sus atribuciones. En tiempos históricos, está claro que este “vuelo” es espiritual.

Ciertamente, fisiólogos y médicos dirán que se tratan de creaciones alucinatorias provocadas o bien por las sustancias

alucinógenas a las que son tan afectos, o bien como consecuencia de las flagelaciones, torturas físicas y situaciones extremas a

las que, como parte de su aprendizaje, someten cuerpo y mente. Una conducta masoquista que, en un todo, es coherente con

sus creencias. Entre los hindúes, dice el Satapatha Bramana, en su Capítulo IV: “El sacrificio, en su conjunto, es la nave que

lleva al cielo”. Pero concluir que sus percepciones son “alucinaciones” -en todo su sentido de ilusorio- creadas por el

sufrimiento, el estrés de una situación límite o las drogas puede ser un enfoque equivocado de la situación. Es como las

alucinaciones -ciertas alucinaciones- que acompañan los estados febriles o algunas enfermedades. Creemos que son una

afección mental, un síntoma patológico que ocurre cuando padecemos ciertas crisis y que desaparecerán cuando estemos

mejor. No parece que a la mayoría de los especialistas se les haya ocurrido que así como el contenido de los sueños es mucho

más interesante e informativo que el hecho de que soñemos, el estudio más detallado de esas alucinaciones puede enseñarnos

que no es la forma en que aparece, sino el hecho de la forma con que aparezca lo más interesante de ellas. El hecho de que una

persona tenga una alucinación puede indicar que se encuentra en un estado mental anormal pero no necesariamente patológico.

Más exactamente: las alucinaciones podrían no ser el resultado de la enfermedad por sí misma, sino del estado alterado de

conciencia que es inducido por la enfermedad. Y ello sería perfectamente aplicable a la experiencia shamánica.

La segunda objeción que tendría que hacer es a la tendencia innata de médicos y psicólogos a explicar las visiones de shamanes

y las descripciones de abducidos como regresiones a los primeros días de vida o a la etapa fetal. Y de esto se ha abusado

mucho. Porque, por otro lado, los neurólogos saben perfectamente bien que el mecanismo cognoscitivo de un bebé de días -y

no hablemos de un feto- apenas se encuentra burdamente desarrollado e incompleto, de donde es ilusorio aceptarle la

capacidad de “grabar” vívidamente imágenes (los “cabezones” que se inclinan sobre su cuerpo, la luz al final del túnel… vaginal,

el aspecto esférico del vientre materno) para reconstruirlo inconscientemente más tarde.

Pero además no es de ahora las explicaciones de los materialistas en busca de explicar episodios espirituales a través de la

actividad de tal glándula, tal trauma infantil, tal situación embrionaria. Tal vez esas “explicaciones” de las realidades complejas

-como es la del espíritu- resulten ilustrativas pero no son en absoluto explicaciones: solamente constatan -lo que nadie refutaría-

que todo lo creado tiene un origen en el tiempo. Pero es evidente que el estado fetal no explica el modo de ser y sentir del

adulto: un embrión sólo tiene significado en la medida en que está ordenado y relacionado con el adulto. No es el feto lo que

“explica” al hombre, ya que el modo específico del hombre en el mundo se constituye justamente en la medida en que no goza

ya de una existencia fetal. Los psicoanalistas hablan de regresiones psíquicas al estado fetal, pero se trata de una interpolación,

ya que si bien es cierto que las “regresiones” son siempre posibles, ellas no significan nada más que afirmaciones del tipo

siguiente: una materia viva regresa -por la muerte- al estado de simple materia, o una estatua es susceptible de regresar a su

estado primero de naturaleza bruta si la reducimos a escombros a puro martillazo. Pero el problema es otro: ¿a partir de qué

momento una estructura o un modo de ser es reputado como constituido?.

Conclusión: el “vuelo” místico tiene entidad propia, y hacia ella apuntaré ahora mis pasos. Y si bien comenzaré hablando del

“vuelo” extático del shamán, terminaré haciéndolo sobre otro “vuelo”: el que llevó a tanta gente -en qué estado, es otro

capítulo- al interior de un OVNI. Un OVNI que, ciertamente, no era el útero materno.

(INCOMPLETO)

Malinterpretando a propósito: Lawson y la “conexión uterina”

Si en ocasiones algunos conocidos me acusan de resultar un tanto “conspiranoico” al evaluar las acciones de los demás,

deberán aceptarme, cuando menos, que cuento con fundadas sospechas para ello. Por caso, a través de años los escépticos

han reivindicado los estudios de un supuesto biólogo llamado Alvin Lawson en el sentido que sus investigaciones con

regresiones hipnóticas habrían demostrado que los supuestos “secuestros” no serían más que tardíos recuerdos intrauterinos.

De esto, ya he escrito algo en páginas anteriores. Y si bien, ciertamente podríamos encogernos de hombros y decir que con el

mismo argumento con que los escépticos critican la hipnosis para rescatar del olvido los sucesos protagonizados durante el

“tiempo perdido” de estos testigos nosotros podríamos descreer de las conclusiones de tal investigación, lo cierto es que la

concepción uterina de Lawson se ha transformado con el tiempo en un ícono de los negadores de siempre.

Pero -mira por dónde viene la cosa- casualmente tuve oportunidad de acudir a ciertas fuentes (el propio Lawson, en su

conferencia “Raíces extraterrestres: seis tipos de entidades de los OVNIs y algunos posibles antepasados terrestres” en el

Simposio del MUFON en California, 1979, y “La hipnosis de secuestrados en OVNIs imaginarios”, en Curtis Fuller, Actas del

Primer Congreso Internacional sobre OVNIs, 1977 -Warner Books, Nueva York, 1980-) y no sólo vengo a descubrir que el

“biólogo” era en realidad un profesor de inglés en la Universidad de California, sino que las afirmaciones del propio Lawson no

tienen absolutamente nada que ver con que los escépticos profesionales han desparramado por ahí. Así que relataremos la

historia como realmente ocurrió.

En 1975, un investigador del grupo norteamericano APRO (Aerial Phenomena Research Organization), John De Herrera, junto

al profesor Lawson y el doctor W.C. McHall, diseñaron un interesante experimento. Por medios de anuncios en periódicos

convocaron a un grupo de voluntarios para un experimento hipnótico no especificado. Se seleccionó a ocho que virtualmente

nunca habían leído nada sobre OVNIs ni temas similares, y, en sesiones individuales, se les inducía a visualizarse -en estado de

trance-en algún lugar, una playa, el desierto, etc., y se le “sugería” la aparición primero de un OVNI, el secuestro posterior y

los experimentos que sobre ellos se realizarían eventualmente en su interior. Esto es muy importante señalar: no se trataba de

sugerirles la aparición de un OVNI, sino que los testigos eran condicionados a pasar por todas las fases de la experiencia que

describía el experimentador. Pero lo que sí se observó en las conclusiones es que el relato o, mejor dicho, las respuestas dadas

por los sujetos del experimento, eran enormemente parecidas a las descripciones hechas por los protagonistas de secuestros,

especialmente aquellos donde la descripción pormenorizada del interior del OVNI y de lo que allí había ocurrido había sido

recuperada también bajo hipnosis. Esto llevó a los experimentadores a afirmar : A los fines de nuestra actual investigación, estos

experimentos establecen incuestionablemente la aptitud de los sujetos hipnotizados para reproducir, no simplemente a grandes

rasgos sino con intrincados pormenores, argumentos a los que no habrían tenido acceso por medios convencionales.”

Como se ve, algo a años luz de sostener que toda experiencia de abducción es una regresión uterina. De hecho y extrapolando,

podemos decir junto a Evans (op.Cit.) que estas conclusiones señalan que en el estado de hipnosis -y es razonable conjeturar

que otros estados pueden servir igualmente bien- los sujetos parecen poder obtener acceso a material por medios que no sin

físicos ni sensibles, y reestructurar luego ese material sobre una base creativa y selectiva, usándola para urdir un relato

dramático, circunstancial y persuasivamente coherente.

Esta impresión se acentúa cuando el equipo de Herrera, Lawson y McHall señaló, por otra parte, las diferencias entre los casos

“reales” y los “imaginarios”, a saber:

– los casos reales ocurrieron involuntariamente,

– los testigos estaban frecuentemente asustados,

– se denunció un “tiempo perdido”,

– en algunos casos se advierten efectos físicos,

– hubo efectos fisiológicos en el testigo,

– sobrevino amnesia,

– hubo secuelas psicológicas,

– y hubo manifestaciones psíquicas y otros efectos emocionales.

De manera que todo esto concurre a abandonar el último bastión reduccionista de las explicaciones pseudopsicológicas y

abordar el tratamiento de la abducción cuando menos en el sentido en que veníamos haciéndolo. La correspondencia entre los

“aciertos” de los sujetos hipnotizados en el experimento y los protagonistas de episodios reales tiene, a mi criterio y

continuando con mi línea de pensamiento, una explicación ajustada:

¿Qué habría ocurrido si en un experimento de esas características en vez de acudirse al “episodio – símbolo OVNI” se hubiera

privilegiado cualquier otro estímulo?. El OVNI está tan incrustado en el Inconsciente Colectivo, que la escenificación y vivencia

de un episodio de estas características puede haber “disparado” en esos ocho sujetos fenómenos de naturaleza

parapsicológica, de conocimiento paranormal, v.gr, clarividencia, o bien, por simple “resonancia mórfica” (sigo aquí al biólogo

Ruppert Sheldrake) se hizo “eco” en ellos, y en ese estado psíquico tan particular, lo que ya se ha incorporado al banco de

imágenes de nuestra especie.

Berthold Schwarz (“Una visita con gente del espacio”, en Curtis Fuller, op.cit) dice: “un contacto no es sólo un hecho aislado

en la vida de un individuo, sino algo que debe verse en el contexto más amplio de su historia pasada y sus experiencias,

actitudes y conducta posteriores al contacto. Muchos tienen personalidades disociativas, y en algunos casos hasta

personalidades múltiples. Son susceptibles de estados de trance. Empero, llevan una vida normal, de responsabilidad, cumplen

con su trabajo, están al frente de sus familias, se abstienen de una conducta antisocial. Pero, a menudo, eso cambia cuando

tienen sus avistajes de OVNIs: estallan como un volcán en erupción. ¿Sus problemas psicológicos hicieron que imaginaran la

experiencia, o una experiencia real llevó los problemas a la superficie?. Sencillamente, no lo sabemos. Ciertamente sabemos

que, luego de esta supuesta experiencia, los protagonistas pueden experimentar alternativos estados de conciencia, entrando y

saliendo de estados de trance, durante los cuales pueden canalizar mensajes de entidades de extraños nombres. En lo que

concierne al contenido, estas imágenes carecen de valor. Empero, cualquiera que sea su causa, cualquiera que sea su origen,

“ocurren”. Otra cosa que sucede es que, alrededor del perceptor, se desatan fenómenos Psi. Tal vez esto sea de esperar,

puesto que los estados parecidos al trance inducen la producción de la Percepción Extrasensorial y la psicokinesis.”

“Quizás la experiencia OVNI sea un modo para que estas personas se realicen. A veces, resulta que el contacto con el OVNI

sirve positivamente a lo que el perceptor necesita: otras veces resulta que no, y la persona termina peor que antes”. Y yo

concluyo el pensamiento de Schawrz, sosteniendo que, entonces, el OVNI es un catalizador y “realiza” a la persona,

cumpliendo así una función religiosa (“re-ligare”: unirse o encontrarse a sí mismo o con Dios) que no se alcanza por otro

conducto. En consecuencia es natural, esperable y hasta lógico que se “sacralice” la experiencia. Si esto mejora la calidad de

vida del individuo y sus semejantes, proyectándolo hacia un futuro de obras y sentido, o si lo hunde en la locura, la

manipulación abyecta o la paranoia, tiene que ver con la capacidad tanto del mismo de “manejar” semejante información

(quizás debería haber escrito “contenido espiritual”) en relación a la conducta (de rechazo y burla, de equilibrio y comprensión,

de fanatismo exacerbado) que manifieste su entorno. Percibo aquí algo similar a lo descrito por shamanes y ocultistas de todas

las épocas -en Oriente, especialmente entre los practicantes del Tantra- en el sentido que la “energía espiritual” que ciertas

experiencias proveen pueden “consumir” al individuo, y entonces me planteo este interrogante: en el caso de quienes pierden el

equilibrio mental, espiritual o moral a consecuencia de estas experiencias, lo pierden porque la experiencia es esencialmente

amoral, o sea una consecuencia de su falta de, digamos, “evolución” para manejar la circunstancia?. Pero si la “inteligencia” que

opera detrás de esos contactos -como hemos venido sugiriendo hasta aquí- tiene la necesaria “omnisciencia” para saber más

del inminente protagonista que el protagonista mismo, es obvio que también se hará cargo de las consecuencias. De las

favorables, y de las otras. Con lo que creo arribar a una conclusión provisoria: dentro del campo de esta lectura esotérica de

inteligencias operantes detrás del OVNI, debe entonces necesariamente concluirse que existen una clara diferencia de intención,

lo que es tanto como decir que mientras algunas inteligencias cuidarán que dicha experiencia resulta estimulante y de

crecimiento, otras -por motivos sobre los que abundaré en el futuro- buscan exactamente lo contrario.

El miedo como prueba

Vamos entonces acercándonos al meollo de la cuestión: trato de enunciar la teoría de que la experiencia de abducción ocurre

físicamente pero en un plano distinto de la Realidad al cual se accede a través de estados alterados de conciencia donde se

“recrea”, se teatraliza una experiencia que es en sí “alucinatoria” y enmarcada dentro de los cánones culturales del protagonista

tanto para hacerla perceptible como asimilable y reducir su efecto traumático. O, mejor aún, dejar libertad a la atención en

focalizarse en los necesarios aspectos traumáticos de miedo y dolor de la experiencia, útiles a la consecución de los fines

buscados por la o las inteligencias que se mueven detrás del episodio.

Y me baso en dos aspectos fundamentales: la sensación de terror y pánico de la experiencia (común y buscada adrede en las

experiencias iniciáticas) y el dolor seguramente innecesario provocado en los “experimentos médicos” llevados a cabo.

Vuelo, miedo, dolor… tres constantes comunes a la experiencia de abducción y el éxtasis del shamán. La decadencia del

shamanismo actual constituye un fenómeno histórico, que se explica en parte por la historia religiosa y cultural de los pueblos

arcaicos. Pero en las tradiciones a las que hemos de aludir se remite a otra cosa, a saber, al mito de la decadencia del shamán,

que no es lo mismo, por cuanto se pretende transmitir generacionalmente que en otros tiempos el shamán no volaba al cielo en

éxtasis, sino materialmente, la “ascensión” no se hacía en espíritu, sino en cuerpo. La actitud “espiritual” significa, pues, una

caída en comparación con la situación anterior, donde el éxtasis no era preciso porque no existía posibilidad de separación

entre el alma y el cuerpo, es decir que no existía muerte alguna. Es la aparición de la Muerte lo que ha roto la unidad del

hombre integral, separando el alma del cuerpo y limitando la supervivencia únicamente al principio “espiritual”. En otros

términos, para la ideología primitiva, la experiencia mística actual es inferior a las experiencia sensible del hombre primordial

Esto habla claramente de que la naturaleza del hombre -o de algunos hombres- en ese entonces, en esa Edad de Oro era otra.

Y si la Edad de Oro es asimilable al Paraíso, tal vez remita al recuerdo tergiversado y desvirtuado de un origen estelar. Porque

de lo que hablan todos los antiguos mitos es que, detrás del estado de “perfección primigenia”, una catástrofe vino a interrumpir

las comunicaciones entre el Cielo y la Tierra, y es desde entonces que data la condición actual del hombre quien, antes,

convivía con los dioses. Si esos dioses eran físicos, con escafandra y trajes relucientes, o fuerzas inteligentes contactables en el

aquí y ahora, es simplemente cuestión de opinión. Así lo enseña el folklore de todas las épocas. Y escribía René Guénon en “El

Graal y la búsqueda iniciática”, Barcelona, España, 1985, citado en el especial sobre “El esoterismo del Grial” del Boletín

“Templespaña” (templespana@TempleEmail.zzn.com <mailto:templespana@TempleEmail.zzn.com>) : “Su concepción está

estrechamente ligada a ciertos prejuicios modernos, y no insistiremos aquí en todo lo que hemos dicho al respecto en otras

ocasiones. En realidad, cuando se trata, como ocurre casi siempre, de elementos tradicionales, en el verdadero sentido de la

palabra, por más deformados, menguados o fragmentados que puedan estar a veces, y de cosas poseedoras de valor simbólico

real, aunque, a menudo, disimulado bajo una apariencia más o menos «mágica» o «fantástica», todo esto, lejos de tener un

origen popular, no es, en definitiva, ni siquiera de origen humano, porque la tradición se define precisamente, en su

misma-esencia, por su carácter suprahumano. Lo que puede ser popular es únicamente el hecho de la «supervivencia», cuando

estos elementos pertenecen a formas tradicionales desaparecidas; y, a este respecto, el término «folklore» adquiere un

significado bastante próximo al de «paganismo», teniendo sólo en cuenta la etimología de este último y quitándole la intención

polémica e injuriosa. El pueblo conserva así, sin comprenderlos, los residuos de tradiciones antiguas, que se remontan incluso a

veces a un pasado tan lejano que sería imposible determinarlo exactamente y que nos contentamos con remitir, por esta razón,

al terreno nebuloso de la «prehistoria»; llena en esto la función de una especie de memoria colectiva más o menos

«subconsciente», cuyo contenido proviene manifiestamente de otra parte. Lo que puede parecer más asombroso es que,

cuando se va al fondo de las cosas, se comprueba que lo que se ha conservado de ese modo contiene sobre todo, bajo una

forma más o menos velada, una suma considerable de datos de orden propiamente esotérico, es decir, precisamente lo que es

menos popular por naturaleza. De este hecho sólo existe una explicación plausible: cuando una forma tradicional está a punto

de extinguirse, sus últimos representantes pueden muy bien confiar voluntariamente a este memoria colectiva de la que

acabamos de hablar lo que de otro modo se perdería irremisiblemente; éste es, en suma, el único modo de salvar lo que puede

serlo en una cierta medida; y, al mismo tiempo, la incomprensión natural de la masa es una garantía suficiente de que lo que

poseía un carácter esotérico no por ello será desposeído de] mismo, permaneciendo solamente, como una especie de

testimonio del pasado, para aquellos que, en otros tiempos, serán capaces de comprenderlo”.

Meses atrás releía una versión moderna del “Poema de Gilgamesh” -que algunos atribuyen al rey Uruk de la ciudad de Ur,

actual Kuyurdik, escrito tal vez en el año 3.000 AC, con una primera versión cierta del 2.300 AC y la última casi mil

setecientos años después- más concretamente el pasaje en que, luego de vencer a los hombres – escorpión de los montes

Mashu, Gilgamesh y Enkidu festejan embriagándose su victoria en momentos en que la diosa Ishtar pido a su padre, el supremo

dios Anu, la creación de un toro celeste que mate al héroe de la epopeya. Como dice la crónica, ambos amigos pueden matarlo

y Enkidu, el hombre – mono (¿) arroja una parte de un león al rostro de la diosa, la cual, ofendida, clama venganza y suscita la

muerte del audaz. Gilgamesh desciende entonces a la morada de Nergal, dios de la muerte, para negociar a su vez su desquite.

Y fue en ese momento cuando advertí que todos los antiguos mitos, de cualquier origen étnico o religioso, repiten a gritos una

verdad que parecemos querer ignorar: la de que los “dioses” no estaban en el cielo -excepto los “dioses padre”, pero aquí se

aclara puntualmente- sino en el templo o entre los hombres, visibles y confrontables. Entonces, la proyección del cielo como

lugar de origen de las divinidades es referente a un punto de procedencia, no de presencia.

En la línea de sus teorías sobre la ostentación de la soberanía, A. M. Hocart (“Vuelos aéreos” en “Antigüedades de la India,

1923) consideraba la ideología del “vuelo mágico” solidaria, y en última instancia tributaria, de la institución de los reyes –

dioses. Si los reyes del Asia suroriental y los de Oceanía eran llevados sobre las espaldas es porque, asimilados a los dioses, no

debían tocar la tierra; como los dioses “volaban por los aires”. De donde es evidente que la tradición se refiere a un vuelo

material, real en el sentido físico. Los sinólogos insisten en que tanto el “emperador amarillo” Hoang-ti como el emperador

Chou aprendieron el “arte del vuelo” con magos cuya denominación era “sabios emplumados” (recordemos a los shamanes de

tantos pueblos indígenas consustanciándose con animales, entre ellos, pájaros). “Ascender al Cielo volando” se dice en chino

como: “por medio de plumas de pájaro, ha sido transformado y ha ascendido como un inmortal”. El camino era el Tao y la

Alquimia. La Alquimia, porque sus obras otorgaban la condición de transustanciación. Pero si “ascender al Cielo” era

transustanciarse (recuerden a Jesús ordenándole a su discípulo: “¡No me toques!”, como si el proceso de transmutación física

pudiese ser abortado involuntariamente) me pregunto tanto como si de lo que estamos hablando es de desarrollar las técnicas

de “vibrar en otras frecuencias” para desplazarnos en un nuevo cuerpo, o, el mismo cuerpo en otro orden de realidad, así como

de las repetidas advertencias de tantos esoteristas y canalizadores en el sentido que cuando nuestro sistema solar atraviesa el

famoso “anillo manásico” habrá un cambio evolutivo significativo de nuestra naturaleza, perceptible en forma de transmutaciones

atómicas impensadas hasta ahora. Por lo menos, de eso es de lo que se habla.

Por lo pronto, el hecho de sobrepasar la condición humana con estas transformaciones no implica necesariamente la

“divinización”. Los alquimistas chinos e hindúes, los yoguis, los sabios, los místicos tanto como los shamanes, aunque capaces

de volar “en otros planos” no pretenden ser por ello dioses. Solamente, dicen compartir momentáneamente de condiciones

propias de los “espíritus”. O adquirir la capacidad de penetrar en otros planos.

Que esas capacidades de “vuelo” implican necesariamente un crecimiento espiritual, una evolución, lo refiere las numerosísimas

asociaciones entre el acto de volar y el de comprender. El Rig Veda, libro VI, capítulo 9, dice: “La inteligencia (manas) es el

más rápido de los pájaros”, y el Pañcavimsa Brahamana, libro IV, capítulo 1, dice: “Aquél que comprende tiene alas”.

En cuanto al miedo y al dolor… sigamos a Mircea Eliade (op.cit) cuando escribe: “… esto se revela mejor todavía en una

descripción que un misionero belga, Léo Bittremieux, nos ha dado de la sociedad secreta de los bakhimbas, en el Mayombé.

Las pruebas iniciáticas duran de dos a cinco años, y la más importante consiste en una ceremonia de muerte y resurrección. El

neófito debe ser “matado”. La escena tiene lugar durante la noche y los ancianos iniciados cantan, sobre el ritmo del tambor de

danza, el lamento de la madre y de los parientes sobre los que van a “morir”. El candidato es flagelado y bebe por primera vez

una bebida narcótica llamada “bebida de la muerte”, pero también come semillas de calabaza que simbolizan la inteligencia,

detalle éste significativo, por cuanto indicaría que a través de la muerte se accede a la sabiduría. Después de haber bebido la

“bebida de la muerte”, el candidato es tomado de la mano y uno de los ancianos lo hace dar vueltas sobre sí mismo hasta que

cae al suelo. Entonces todos gritan: “¡Oh, alguien ha muerto!”. Un informante indígena dos da este detalle más preciso: que se

hace rodar al muerto en tierra, en tanto que el coro entona un canto fúnebre: “¡Está bien muerto, él. Al khimba, ya no volveré a

verlo jamás!”.

“Y de este modo, también en el pueblo lo lloran su madre, su hermano y demás deudos. De inmediato, los “muertos” son

llevados en hombros por sus parientes ya iniciados y transportados a un recinto consagrado que se denomina el “patio de la

resurrección”. Allí se depositan, totalmente desnudos, en un foso en forma de cruz, donde permanecen hasta el alba del día de

la “conmutación” o de la “resurrección” que es el primer día de la semana indígena, que no cuenta sino con cuatro. A los

neófitos se les rapa luego la cabeza, se los apalea, se los arroja al suelo y finalmente se los resucita dejándoles caer en los ojos

y en las narices algunas gotas de un líquido muy picante. Pero antes de la “resurrección” deben prestar juramento de guardar el

secreto más absoluto: “todo cuanto viere aquí no lo diré a nadie, ni a una mujer, ni a un hombre, ni a un profano, ni a un blanco;

y si así lo hiciere, hazme hinchar, mátame”. Todo cuanto viere aquí, entonces, el neófito no ha visto todavía el verdadero

misterio. Su iniciación -es decir, su muerte y resurrección rituales.- no es sino la condición sine qua non para poder asistir a las

ceremonias secretas sobre las cuales estamos muy mal informados.”

“Nos resulta imposible hablar de otras sociedades secretas masculinas -las de Oceanía-. Por ejemplo, la del “dukhuk”

particularmente, cuyos misterios y el terror que ejercían sobre los no iniciados han impresionado a los observadores; o las

cofradías masculinas de la América del norte, célebres por sus torturas iniciáticas. Sabemos por ejemplo que entre los mandan

-donde el rito iniciático tribal era a la vez el rito de entrada en la confraternidad secreta- la tortura sobrepasaba todo cuanto

podíamos imaginar: dos hombres hundían cuchillos en los músculos del pecho y la espalda, hundían sus dedos en las heridas,

pasaban una correa bajo los músculos, fijaban de inmediato las correas e izaban luego al neófito en el aire. Pero antes de izarlo,

le metían clavijas en los músculos de los brazos y de las piernas, a las que eran atadas pesadas piedras y cabeza de búfalos. La

manera como esos muchachos soportaban esa tremenda tortura llegaba a lo fabuloso: ningún rasgo de su semblante se contraía

mientras los verdugos despedazaban sus carnes. Una vez suspendido en el aire, un hombre comenzaba a hacerlo dar vueltas

rápidamente como un trompo, hasta que el desdichado perdiese el conocimiento y su cuerpo pendiese como dislocado”.

O, acoto yo, la costumbre entre los swahili del centro de África, de cortar el prepucio en la pubertad pero no con la técnica

judía sino de una manera más sangrienta y dolorosa, pues consistía en arrastrar hasta la base del pene aquél, desprendiendo

con una cuchilla de sílex las membranas que lo fijaban al tronco. Uno de los efectos buscados, según han sostenido los

shamanes, era que esta carnicería combatía los “temores a superarse” del hombre: nuestros psicólogos traducirían por

“inhibiciones”, “represiones” y “torturas”. Por ejemplo-vuelvo a los shamanes- el no saber que puede correrse tan rápido como

un gamo (en una sociedad donde hay que perseguir al almuerzo todos los días). Y lo cierto es que, experimentalmente

hablando, la velocidad de un corredor swahili supera con creces no sólo la de nuestros mejor entrenados atletas sino también

casi hasta lo fisiológicamente posible para el ser humano. Y el miedo al dolor, que en nuestra cómoda y burguesa sociedad se

ha transformado en el dolor del miedo, es seguramente el freno inconsciente a permitirnos liberar nuestra verdadera naturaleza

superior.

En consecuencia, comparo con tantos testimonios de abducidos (Strieber, entre los más populares): recuerdo las descripciones

del “instrumental médico” empleado por los hipotéticos extraterrestres: cuchillas de formas retorcidas, agudas puntas candentes

que parecen penetrar en los ojos, tubos flexibles penetrando el ano, dolor y miedo. ¿Acaso no sería más esperable que una

civilización tan adelantada tecnológicamente como para atravesar el universo sin grandes y elefantiásicos derroches de

combustible y maquinaria pesada pudiese disponer de un instrumental absolutamente indoloro, sutil y casi invisible?. Comparen

la evolución del instrumental médico de nuestro propio planeta en apenas un par de siglos. ¿No es evidente su “sutilización”

-disculpen si abuso del término?. ¿Porqué deberían estos seres continuar usando herramientas casi decimonónicas sino no fuera

que precisamente no es la consecuencia de sus intervenciones la búsqueda de un resultado fisiológico -como no lo es la del

shamán que corta prepucios- sino generar un estado alterado de miedo y dolor que despierte a un nuevo orden de realidad?.

Hasta el “secreto” que se le impone al iniciado es, en la moderna categoría de los abducidos, reemplazado por un secreto más

seguro y convincente: el que estas entidades programan en la mentes de los protagonistas, evidenciándose en los episodios de

“tiempo perdido”.

El huevo cósmico

Sería exageradamente reiterativo si pasara a citar las innúmeras fuentes, rastreables en casi todas las culturas, donde la

Creación, el Génesis, el primer Parto Cósmico encuentra su símbolo en el Huevo Primordial: desde los incas al Indo, desde los

alacalufes a los celtas, desde los pueblo hasta los normandos, el primer ser, el primer dios, la primera pareja eclosionaron de un

huevo como símbolo de la Gran Obra: milenios después, los alquimistas se referirían al Huevo (o Piedra) Filosofal como el

crisol de donde nace una materia sublimada, transmutada, es decir, elevada a un plano superior de naturaleza, no sólo por su

constitución, sino así también por sus propiedades. Los primitivos sarcófagos, féretros y tumbas dramatizaban ese renacimiento.

Y entonces uno se pregunta si la forma ovoidal de tantos OVNIs, más que estar hablándonos de una obvio rendimiento

aerodinámico, no nos estará en realidad remitiendo simbólicamente a esa propiedad feérica del Huevo Primordial. No puedo

dejar de pensar en ello cuando reflexiono sobre las incomodidades de un apiñado grupo de astronautas extraterrestres

apretujados en el interior de tan escaso espacio disponible, como señalé cuando advertí sobre lo exiguas de las dimensiones de

las presuntas naves en función de sus tripulantes (aún con la gracia de minúsculos motores propulsantes).

Alguien -y con razón- podría señalarme que a través del tiempo la forma de los OVNIs han ido sufriendo cambios. Y ya he

aclarado que en lo personal no creo que se trate de nuevos estilo de diseño surgidos de la mente de un afiebrado Oreste Berta

intergaláctico. Creo que la razón para el “cambio” es otra.

Si observamos nuestros sueños durante un período de años y estudiamos toda la serie, veremos que ciertos contenidos

emergen, desaparecen y vuelven otra vez. Mucha gente incluso sueña repetidamente con las mismas figuras, paisajes o

situaciones, y si los seguimos a lo largo de todas las series, veremos que cambian lenta pero perceptiblemente. Estos cambios

pueden acelerarse si la actitud consciente del soñante está influída por una interpretación adecuada de los sueños y sus

contenidos simbólicos.

Esta retroalimentación -que en el Inconsciente Colectivo de la humanidad ha sido la investigación y difusión OVNI- ha

modificado el fenómeno. Dicho de otra manera, es la prueba que estamos más o menos en la vía correcta de interpretación (o

cuando menos la interpretación que la Inteligencia operante detrás del fenómeno desea que tomemos como tal) ya que de no

haberlo sido, de tratarse simplemente de una alucinación histórica de las masas, persistiríamos en las mismas imágenes,

situaciones y contextos. O sea, la misma evolución del fenómeno habla de una mejor calidad de “sintonía” entre nosotros y las

inteligencias que tras él se escudan.

Por supuesto, la primer resistencia a esta lectura provendrá seguramente de mis propios colegas de investigación (los

detractores estarán a estas alturas despanzurrándose de la risa) quienes argumentarán que no puede ser correcta la exagerada

“espiritualización” del tema, los mensajes de contenido mesiánico, las severas amonestaciones de “hermanos mayores”, la

insistencia sobre la oración en vez de la cura para el cáncer. A lo cual opongo una demasiada elemental trinchera, sobre cuya

validez ustedes juzgarán. Que podríamos sintetizar así: ¿Qué culpa tienen esas inteligencias, digámosle extraterrestres, si la

naturaleza de los problemas acuciantes de la humanidad es esencialmente espiritual?. Porque estoy convencido que, sin la

ayuda de nuestros visitantes, más tarde o más temprano la especie humana resolverá los grandes dilemas técnicos: la cura para

el cáncer o el SIDA, la energía no renovable, las hambrunas, el recalentamiento global… tenemos, qué duda cabe, la inteligencia

para ello. Pero, aparentemente, donde hemos desviado el camino es en lo espiritual: o lo ignoramos, o cuando queremos

referirnos a ello lo dejamos acartonado entre los bastiones de instituciones dogmáticas centenarias, las religiones, a cuya

supervisión confiamos los desvaríos místicos del prójimo. Y todos contentos. Así que mientras técnica y científicamente sólo

estamos retrasados, creo que en lo espiritual estamos desviados. Y esto, qué duda cabe, es mucho más grave, por cuanto

mayor tiempo pasa más nos aleja del punto en que es posible el reencauzamiento a una aproximación espiritual correcta. Así

que si estas inteligencias deciden dirigir sus mensajes en esta dirección, es porque nos están hablando de lo que necesitamos y

no de lo que esperamos. Cuando retamos a nuestros pequeños hijos o los sentamos seriamente frente a nosotros para hablarles

de cosas que creemos son importantes que conozcan y disciernan, no nos preocupa tanto si ellos dan el mismo valor que

nosotros a nuestros sermones: creemos que es importante para su evolución decírselos, y suficiente. El maestro no consulta a

sus alumnos respecto a qué quieren estudiar tal año académico: simplemente, hace lo posible para que lo que deben aprender

-si quieren continuar adelante- sea bien asimilado. En ese orden de ideas, entonces, ¿no es evidente que si a ciertas mentes

intelectuales tanto les molesta el contenido espiritual de los mensajes podría ser porque indica precisamente de lo que carecen

esas mismas mentes?. ” GUSTAVO FERNÁNDEZ.

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BREVE NOTICIA BIOGRÁFICA

DE

GUSTAVO FERNANDEZ

(Corresponsal de FLYING SAUCER REVIEW).

 
“Nacido el 29 de abril de l958. Casado (su esposa, Claudia Sione también se dedica activamente a las “disciplinas alternativas”) tiene dos hijos,
Daiana y David. Nacido en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, desde hace años reside en la tranquila ciudad de Paraná, provincia de Entre
Ríos.

Su formación intelectual, además de haber pasado por las facultades de Ingeniería Aeronáutica y Psicología, apuntaron a su formación como

parapsicólogo (en el Instituto Americano de dicha especialidad). Asimismo es 1er Dan de Karate-Do (estilo Uechi-Ryu) y entre otros deportes

sus aficiones son el andinismo (entre distintas ascensiones lo hizo al Aconcagua, en 1991, desde cuya cumbre realizó experimentos

parapsicológicos con algunos colaboradores), el buceo deportivo, el rugby y la aviación. Ha sido también instructor de supervivencia dictando

numerosos cursos en montes y esteros.

Como escritor (actividad que día a día le es preferencial) ha escrito trece libros: Naves Extraterrestres Tripuladas (Ediciones Dronte Argentina, lra

edición, 1976; 2da edición: 1978); Triángulo Mortal en Argentina (Cielosur Editora, 1978); Los secretos del triunfo sexual (Servicios Planificados

Editora, 1985); Bioenergética (Mistery Center, 1985); Control mental soviético (Mistery Center, 1985); Sabishi-Do: el camino de la dulzura

(Mistery Center, 1985); Parapsicología y ovnis en Entre Ríos (Editorial D’Elía, 1991); San La Muerte: Tradición, rituales y oraciones (Ediciones

Kan, 1997); Extraterrestres en el pasado argentino (Ediciones Kan, 1997); Predicciones 99, astrológicas y parapsicológicas (Editorial Mundo

Entrerriano, 1998); El correcto uso del péndulo y la pirámide (Editorial 7 Llaves, 1999); Normas jurídicas para el ejercicio legal de la Parapsicología

y el Tarot (Editorial 7 Llaves, 1999) y Ventana al siglo XXI (Editorial 7 Llaves, 1999), “Feng Shui: manejando las energías de la casa y el

comercio” (Editorial Siete Llaves, 2001). También ha escrito los ensayos sobre: “Introducción a la Parapsicología” ( 1982) y “Un método práctico

de Control Mental” (1984).

Ha sido y es colaborador de distintos medios, especializados o no, de nuestro país, Venezuela, España, Italia, Brasil y México. Periodista

profesional (credencial Nº 064 del Gobierno de la Pcia de Entre Ríos) ha realizado innumerables programas de radio y televisión, en canales de

aire o cable, tanto de la capital de su país como en casi todas las provincias, como conductor, panelista o invitado. En tal sentido, durante diez

años dirigió el ciclo “Al filo de la realidad”, que desde la emisora LT14 AM de Paraná era retransmitido por 29 emisoras de cinco provincias

argentinas y la red Iris de la República del Ecuador, así como durante cuatro años el programa matutino “Buenas ondas” por FM América de esa

ciudad. Fue cronista de exteriores de Radio Splendid de Buenos Aires (donde en febrero de 1984 tuvo oportunidad de transmitir “en directo” el

paso de una flotilla de OVNIs sobre la ciudad, por ello seguida por centenares de testigos y tapa de los principales diarios del país). Como

conferencista, ha dictado más de un millar de charlas en salas públicas y privadas. Como docente, centenares de alumnos han participado de sus

cursos en Argentina y países limítrofes. Ha organizado el Primer (l981), Segundo (1982) y Tercer (1983) Congreso Argentino de Astrología, el

Primer Encuentro Argentino de Parapsicólogos (1980), el XV (1985) y XVI (1986) Congreso Argentino de Ovnilogía, disertado en el Primer

Congreso Argentino de Bioenergía y Psicotrónica (1984), Primer Simposio Argentino Brasilero de Cosmetología Médico Kinesiológica (1979),

Segundo Congreso de Parapsicología y Control Mental del Noreste Argentino (1987), Primer Congreso Iberoamericano de Parapsicología (1985),

asesor del Primer Congreso de Parapsicología y Control Mental del NEA (1986). También presidió el Primer Congreso Argentino de

Parapsicología Aplicada (1984), Segundo Congreso Argentino de Parapsicología Aplicada (1985), Primeras Jornadas Argentinas sobre

Cromoterapia (1985),, Segundas Jornadas Argentinas de Parapsicología (1982), Terceras Jornadas Argentinas de Parapsicología (1984), Primer

Congreso Argentino sobre Fundamentos Científicos del Ocultismo (1987), disertante también en el Segundo Congreso Nacional de Ciencia

Extraterrestre (1978), Primer congreso de Ovnilogía (1976), Primer Congreso Brasilero de Ufología (1978), Primeras Jornadas Argentinas de

Parapsicología (1980), Jornadas Preliminares al Segundo Congreso Argentino de Parapsicología Aplicada (1984), Primer Simposio

Interdisciplinario sobre Vida Inteligente en el Universo (1985), Encuentro 1986 sobre Situación del Fenómeno OVNI, Primer Congreso

Multidisciplinario sobre Adolescencia (1984), Quintas Jornadas riocuartenses de Ovnilogía (Río Cuarto, Córdoba, 2001). Director de la revista

gráfica Al Filo de la Realidad (números 1 a 5).Sus investigaciones originales, además de las volcadas en sus libros y artículos, abarcan la

ovnilogía de campo, transcomunicación y psicofonías, fenomenología psi espontánea, arqueología psíquica, y trabaja activamente en el

desarrollo de un modelo experimental que unifique la fenomenología parapsicológica con la ovnilógica, ámbito éste en el que ha centrado sus

intereses en los últimos años.

Tras haber integrado durante muchos años distintas agrupaciones privadas de estudio y difusión, como socio o miembro directivo, desde 1985

dirige el Centro de Armonización Integral (entidad difusora de las ciencias alternativas, inscripta en la Superintendencia de enseñanza Privada dependiente del ministerio de Educación de la Nación). De inminente aparición son sus siguientes libros: “Gemoterapia: energía en las piedras”;

“Fundamentos científicos del Ocultismo”; “OVNIs: Guardianes de la luz, Barones de las tinieblas”. A partir de mayo del 2000, ha lanzado “Al filo

de la realidad”, revista electrónica quincenal de distribución gratuita. Por otra parte, sus colaboraciones circulan abundantemente por distintos

sitios de la Web en castellano, inglés y portugués.

En enero del 2001 comenzó a desarrollar un proyecto de largo aliento para la instauración de una academia virtual. Así, el Centro de

Armonización Integral comenzó a generar “aulas virtuales” en Internet donde se imparten distintas disciplinas. En abril del 2001, el CAI presentó

su BIBLIOTECA VIRTUAL GRATUITA, con la edición electrónica de su libro “OVNIs: INFORME DE SITUACIÓN”.

Actualmente, también, es corresponsal para la Argentina de la prestigiosa revista británica Flying Saucer Review.”

SR. GUSTAVO FERNANDEZ.
 
 
 

 

DIRECCIONES ELECTRÓNICAS:  gustavofernandez@email.com

; gusfernandez1@yahoo.com

; directorafr@yahoo.com

 

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