EN UNA CANOA HECHA CON UN TRONCO DE ÁRBOL POR EL RÍO AMAZONAS Y POR EL MAR CARIBE DESDE ECUADOR HASTA LA FLORIDA EN LOS ESTADOS UNIDOS, por G.Jovialiste (Dr. Eduardo Brieux Clement).

EN UNA CANOA POR EL AMAZONAS Y POR EL CARIBE DESDE ECUADOR HASTA LA FLORIDA
Por Grand Jovialiste (Dr. Eduardo Brieux)
———–&—————
AVISO LEGAL:
EL PRESENTE ENSAYO ASÍ COMO LA VERSION ORAL GRABADA, Y LAS RESPECTIVAS REPRODUCCIONES EN CASETES Y EN FOTOPRINT SE HALLAN REGISTRADOS.

DEPOSITO LEGAL en la DIRECCIÓN NACIONAL DE DERECHOS DE AUTOR Nro. E. 67.140

ES PROPIEDAD INTELECTUAL DEL AUTOR.

TODOS LOS DERECHOS ESTÁN RESERVADOS

———–&—————

E-MAIL:jovialiste@yahoo.com

———–&—————

SCHULTZ NAVEGANDO EN SU CANOA “SEA FEVER”.

EN UNA CANOA POR EL AMAZONAS Y POR EL CARIBE DESDE ECUADOR HASTA LA FLORIDA

John E. Schultz, muy joven (18 AÑOS DE EDAD), en una canoa navegó desde ECUADOR hasta la Florida.

Este navegante se encontraba en la primavera de 1947 en Ecuador, país al que había venido para visitar a su Mamá y a su Padrastro.

Pero después de estar con ella, en definitiva debía volver a los Estados Unidos para estudiar en la Universidad de Chicago.

JOHN AMARRADO AL MUELLE EN ST. GEORGE EN LAS ANTILLAS. SE PUEDEN OBSERVAR LUGAREÑOS QUE CONSTATAN  LA PEQUEÑEZ DE LA EMBARCACIÓN.

contemplando las cumbres de los Andes en compañía de un Sargento amigo perteneciente a las fuerzas Estadounidenses.

Su propio padre había sido EDWARD G. SCHULTZ, mayor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos muerto en China en 1943 mientras piloteaba un bombardero en la guerra contra el Japón.

Por cuatro dólares y veinte centavos adquirió una piragua hecha de una sola pieza con el tronco de un árbol, y decidió volverse a los Estados Unidos de Norteamérica siguiendo los cursos de algunos ríos Sudamericanos.

Principalmente el Napo, y el Amazonas, atravesando tierra de indios salvajes o rebeldes, los indios Aucas (palabra que significa enemigos).

Comiendo carne de monos, pescando lo que hubiere, y trabajando en lo que fuere.

 

MAPA DEL MAR CARIBE
En Quito había oído muchas historias de hombres blancos muertos por los Indios Aucas; pero decidió seguir adelante.

No obstante, se dio cuenta que la piragua no bastaba para una navegación de esta envergadura que no era solamente fluvial por ríos caudalosos, sino también en el mar Caribe.

Y resolvió con unos dineros conseguidos trabajando como mecánico, hacer construir una pequeña embarcación algo más consistente que un tronco de árbol: un barco al que bautizó SEA FEVER, que traduzco como FIEBRE POR EL MAR.

 

Se trata de un poema de JOHN MASFIELD, cuya lectura lo impulsó a la aventura.

Este barquito de madera era algo mejor que la piragua; pero no te creas que mucho mejor.

Su eslora era de 5.15 m. Y su manga de 1.20 m.

El 4 de agosto de 1947 JOHN SCHULTZ salió de Iquitos hacia Manaos donde el Río Negro desemboca en el río Amazonas.

El palo mayor de proa para una vela tenía 2.15 m. De altura. Había otro palo menor. El timón era articulado. La línea de flotación de su barco canoa era casi la del agua.

Y el instrumental que dispuso fue el de una brújula, y luego de un sextante.

En medio de su travesía adquirió un ancla, y unos remos.

Y un cronómetro.

Con este tronco barco de un valor de once dólares en total, hecho de una madera local similar al conocido cedro, no solamente navegó los ríos mayores, sino que desde Granada hasta Puerto Rico atravesó el Mar Caribe, y arribó a la Florida en los Estados Unidos, tras surcar 5.000 millas en unos diez meses.

Concretamente salió de Quito, luego por el Napo navegó hasta Iquitos, desde allí por el Amazonas hasta Fonte Boa, Manaus o Manaos, pasó por Santarém y llegó el 9 de diciembre de 1947 a Macapá y al Canal del Norte, desde allí navegó por la costa hasta la ISLA DEL DIABLO.

O ISLA DE UNA PRISIÓN FRANCESA CÉLEBRE QUE HASTA DIÓ PIE A LA ESCRITURA DEL LIBRO “PAPILLON” y A LA PELÍCULA DEL MISMO NOMBRE TAN FAMOSA COMO EL LIBRO CITADO ESCRITO POR HENRY CHARRIER.

Una digresión:

En estos días en la República Argentina ha habido una ola de secuestros motivados por la levedad de las leyes penales, por la inercia legislativa, y por la fáctica de las Autoridades de muchas jurisdicciones federales, por la crisis moral y económica, por…por lo que fuere.

Se trata de un hecho que padece la sociedad o parte de ella y que motiva a muchos periodistas de distintos medios informativos.

Y me fue dable oir que alguno de ellos, como el Periodista Sr. ROLANDO HANGLIN, proponen que en alguna isla Argentina se interne y se aisle por vida a los condenados por el delito de Secuestro.

Sería un sucedáneo Argentino de la célebre y tan vituperada ISLA DEL DIABLO Francesa.

O del exilio de personas consideradas indeseables en otra isla gigante, la Australia.

O en Noumea.

Pero con la particularidad que en ese ámbito se les permitiría desarrollar una vida más o menos normal, claro que custodiados, y aislados del resto de la población.

Prosigamos con el viaje de SCHULTZ:

De allí siguiendo la costa llegó a Trinidad y a Puerto España o Port of Spain.

De allí a Grenada o Granada, cruzó parte del Caribe hasta las Virgin Islands, y toca Puerto Rico.

De allí va por el mar hasta Great Inagua Island bordeándola, e igualmente a la isla país de Cuba.

Finalmente llegó a Miami.

Uno de los peligros reales lo constituyeron los rápidos del río Napo, y otro las grandes distancias cubiertas en la navegación del río Amazonas.

A veces, el mayor peligro lo constituyó el tamaño de algunas olas fluviales que suben hasta unos tres metros de altura, fenómeno conocido con el nombre POROROCA.

Y que sufrió varias veces en el curso del viaje fluvial.

Con respecto a dormir por la noche no tuvo mayores problemas.

Pues dormía en la misma canoa protegido por un mosquitero que ataba a ambos palos de las velas.

 

Entretanto dormía dejaba que la canoa fuera dirigida correctamente por la corriente principal del río que obraba como un timonel seguro.

De tal manera consiguió cubrir largas distancias, una vez hasta 110 millas en veinticuatro horas, otras veces unas veinte o treinta millas en las horas nocturnas.

Muchas veces en esos ríos observó que los indios se trasladaban en canoas similares a la suya.

A veces, en pleno Trópico vez del calor, sufrió el frío.

Durante su viaje desarrolló una actitud mental espiritual respecto del sufrimiento que le permitió disminuir su influencia.

Una suerte de abstracción que le hacía pensar muy claramente y que lo mantenía alejado del dolor físico y mental.

Dice que alcanzó un gran nivel de concentración para hacer las cosas y los movimientos necesarios para sobrevivir en un medio muchas veces hostil y peligroso.

Que lo hizo remontarse a una suerte de elevación espiritual aún ante la presencia en las aguas cercanas del río de monstruos como los cocodrilos gigantes o los cardúmenes de piranhas o pirañas, peces con dentaduras cuya mordida es mutilante, o mortal.

Las autoridades del puerto de Miami que tuvieron que darle entrada al SEA FEBER, al barco lo clasificaron como CANOA YATE.

A quien le interese leer más puede hacerlo en el NATIONAL GEOGRAPHIC MAGAZINE correspondiente a febrero de 1949, en Internet, en el libro de JEAN MERRIEN titulado:

AL BORDE DE LO IMPOSIBLE (Editorial Aymá S.A., Barcelona, 1958, págs. 155/65), y en el libro escrito por el autor luego del viaje.

FIN

GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux)

—————&——–

Comments are closed.