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CÓMICO INCIDENTE CON UN HACKER, por G. Jovialiste, escritor (Dr. Eduardo Brieux Clement, abogado).

Lunes, diciembre 8th, 2008

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LA GRAN AVENTURA, por G. Jovialiste (Dr. Eduardo Brieux Clement).

Lunes, diciembre 8th, 2008

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ERLING TAMBS POR LOS MARES DEL MUNDO Y SU PLACER DE VIAJAR COMO UN REY, por G. Jovialiste, escritor (Dr. Eduardo Brieux Clement, abgado)

Domingo, diciembre 7th, 2008
ERLING TAMBS 
POR LOS MARES DEL MUNDO Y
SU PLACER DE VIAJAR COMO UN REY
Por GRAND JOVIALISTE
(Dr. Eduardo Brieux)
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EL PRESENTE ENSAYO ASÍ COMO LA VERSION ORAL GRABADA, Y LAS RESPECTIVAS REPRODUCCIONES EN CASETES Y EN FOTOPRINT SE HALLAN REGISTRADOS.

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ES PROPIEDAD INTELECTUAL DEL AUTOR.

TODOS LOS DERECHOS ESTÁN RESERVADOS

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Erling Tambs, y su familia navegaron en el yate Teddy entre los años 1928 y 1931, ya hace más de setenta años.

El libro que escribíó el Noruego Erling Tambs se titula en francés:

LUNE DE MIEL SOUS LES TEMPETES, o sea Luna de miel bajo las tempestades, Editorial Amiot-Dumont.

Y en inglés:

THE CRUISE OF THE TEDDY o sea El crucero del Teddy.

Además se puede leer sobre este viaje en un artículo de ERLING TAMBS titulado:

“A MODERN SAGA OF THE SEAS” (con cincuenta fotografías en blanco y negro de calidad excelente), de la revista THE NATIONAL GEOGRAPHIC MAGAZINE correspondiente a diciembre de 1931.

Es la narración de una navegación de unas 17.000 millas realizada por la pluma de un escritor.

Por eso resultan interesantes sus reflexiones personales con motivo de esta aventura (Recuérdese que sucedía en la década del treinta del siglo anterior).

ERLING dice al respecto:

_ ¿Necesitábamos dinero para vivir? Y se contesta:

_ Solamente el que lograra ganar con mi pluma. No abrigábamos preocupaciones por el futuro de la familia ni por el futuro personal.

“El dinero en el mar nos parecía superfluo.”

Allí hay tanta riqueza natural en forma de aire fresco y puro, de agua abundante, de alimento o pescados, de escenarios que se van renovando.

“Nos esperaban un tesoro de paisajes y de islas tropicales”.

“¿Hubiera yo cambiado mi sitio de capitán del Teddy por el de Rey de un país?”

“¡NO POR SUPUESTO! ¡SI YO ERA UN REY!”

“Mío era este bote, mía era esta hermosa muchacha, y mío era el más alto grado de libertad y de independencia que puede alcanzar un hombre mortal en esta vida.”

“Y lo que es mejor, no era responsable ante nadie.”

“Mi bote era seguro para cualquier agua o mar, y podía llevarme adónde yo quisiera ir.”

 

“Tiempo y espacio estaban a mi disposición aparentemente en forma ilimitada.”

“Sentía el sentimiento de soberana libertad que los cuentos de hadas atribuyen a los Reyes como su privilegio real.”

“Pero claro, también era verdad innegable que había ausencias de equipamiento, que carecíamos de cartas náuticas, de instrumentos, de libros de navegación, y de repuestos.”

“Pero el barco estaba en buenas condiciones.”

“Y LUCÍA GLORIOSO BAJO EL SOL.”

El Teddy era un barco construído en la ciudad natal de ERLING TAMBS o sea en LARVIK (ciudad del sur de Noruega), en 1890, de doce metros de eslora diseñado por el reputado Arquitecto naval Colin Archer, famoso constructor del barco polar FRAM.

Esta embarcación había estado previamente sirviendo entre los fiordos de Noruega como barco piloto de la marina, y por ello contaba con un pasado glorioso pues como es sabido esa región no es precisamente fácil de navegar.

De manera que entre 1890 y agosto de 1928 ya el barco contaba con treinta y ocho años de vida.

Era un velero sin motor algo bastante difícil de maniobrar para un hombre sólo ya de más de cuarenta años de edad que contaba con la ayuda única de una mujer joven – Julia – a quién a lo sumo podía confiar el manejo del timón.

La ausencia de motor convertía al Teddy en un barco anticuado pues en los tiempos modernos el motor es absolutamente necesario en determinados momentos, por ejemplo para entrar y salir de los puertos.

Sin embargo, TAMBS que era novelista, amaba este bote de cuyas líneas y formas se había enamorado perdidamente.

No sabía casi nada de navegación de altura, aunque poseía conocimientos de nivel marinero adquiridos durante ocho años de trabajar como tal en grandes barcos.

¡A bordo del Teddy llevaba cajas de agua con 1.500 litros de agua para beber!

No. No le iría a faltar el agua. No Señor.

Antes de partir para poner en condiciones al Teddy gastó cerca de trescientos dólares obtenidos como un anticipo por artículos periodísticos a escribir en el futuro para un diario Noruego.

No obstante realizar él mismo muchas reparaciones sacando dinero de sus ahorros gastó otros dos mil dólares más en el bote:

En pinturas, en velas, en ropas, en cosas diversas, en herramientas, en provisiones, en lo más caro que a veces es etc.

¡Necesitaban muchas cosas!

Todo el dinero desapareció en cosas para el viaje proyectado alrededor del mundo.

El trayecto desde Oslo, en la Noruega hasta el puerto de Le Havre, en la France o Francia, fue navegado con un tiempo adverso:

Hubo tormentas repetidas y grandes olas durante dieciseis días.

En determinado instante, apenas poco después de la partida, todo le pareció perdido.

Y en el puerto de LE HAVRE un Coronel Británico que vino de visita a bordo quiso comprar el TEDDY.

_”AMO SU BARCO” – le dijo a Erling.

_ “YO TAMBIÉN”- respondió el novel Capitán propietario.

Hubo un instante de embarazoso silencio por ambas partes.

_ “YO SOY UN HOMBRE INMENSAMENTE RICO” – le advirtió el Coronel.

EL HIJO DEL SR. TAMBS. OBSÉRVESE LA CUERDA SALVA VIDA.

Y TAMBS le respondió con la dignidad de un padre:

_¡NO LO SUFICIENTEMENTE RICO PARA ADQUIRIR ESTE BOTE QUE SIENTO COMO PARTE DE MI VIDA Y DE MI FAMILIA!

Con esa contestación tan digna concluyó la conversación.

Y ERLING reflexionó como un Rey para sí:

ººº _ No, no voy a vender mi reino por unas monedas de oro.

Porque como a renglones seguidos se verá muy pronto con este acto de nobleza auténtica tal vez consiguió la alta protección del Cielo para el que nada pasa inadvertido:

Pero incluso los Reyes como ERLING TAMBS son hombres de carne y hueso, con todos sus defectos, con todas sus debilidades, y algunas hasta en grado superlativo.

Lo que pronto quedó claro cuando en el canal de la Mancha TAMBS se quedó dormido en su lecho, y se salvó por un milagro de ser abordado por los grandes buques que continuamente surcan esas aguas de tránsito intenso.

¿Qué había pasado?

¡SE HABÍA QUEDADO DORMIDO!

NO OBSTANTE SE DESPERTÓ DE IMPROVISO.

Había oído algún ruido desusado, un golpe en algún lugar del barco.

No lo pudo ubicar.

Y estaba tan cansado, que se quedó dormido de nuevo.

Sin embargo, de nuevo oyó un ruidito poco familiar, que se repitió varias veces.

El sonido había sido insistente y parecía provenir del mismo barco.

La Sra. Tambs y el hijo.

Presa de la intranquilidad subió a la cubierta.
¡¡UNA LUZ ROJA CERCA! VIVIÓ UN INSTANTE DE ENORME TENSIÓN NERVIOSA EN TANTO DABA UN GIRO AL TIMÓN PARA QUE SU NAVE EVITARA UNA COLISIÓN AL DIRIGIRSE EN OTRA DIRECCIÓN.

Una voz calma y serena se destacó en el silencio de la oscuridad impenetrable de esa noche noche en un mar sin la luz de la luna.

Y dijo suavemente a su lado, en francés:

_ “USTED TIENE MUCHA SUERTE, MONSIEUR.”

ERLING TAMBS creyó luego que la voz no fue la de un ser vivo, sino la de un Espíritu benévolo que a tiempo lo había hecho despertar mediante ruidos producidos en su bote.

Y que había conseguido que subiese a la cubierta antes de que se pudiera producir un choque o abordaje con otro barco que navegaba en las proximidades del Teddy.

Este episodio de corte parapsicológico no se lo relató a su mujer hasta un año después de ocurrido.

Parece ser que muchos años atrás el Piloto para el que COLIN ARCHER había construído el TEDDY había muerto a bordo.

TAMBS creyó que a éste primer propietario del TEDDY le debían la salvación en este suceso extraño.

El Teddy estuvo en España (en La Coruña), Portugal (en Vigo subió a bordo un nuevo miembro, un perro de policía, el que se convirtió en el más inteligente perro que jamás tuvo, en un vigilador excelente con un temperamento suave), Madera, las Canarias, La Trinidad, Panamá, Cocos, las islas Marquesas, Tahití, Moorea (la más hermosa isla de todas las islas que he visitado), Raiatea, Bora Bora, Tuamotú, Samoa, Nueva Zelandia (Que juzga como uno de los países más hospitalarios del mundo), y Sidney, Australia.

Los tres años de navegación pasaron bien rápido, y sus tiempos diarios estuvieron muy ocupados en diversas labores:

Preparando las comidas,

limpiando los platos ,

cosiendo las velas,

pescando,

lavando ropa,

ocupados en navegar, tan atareados que muchas veces ni siquiera disponían de tiempo para leer.

En Las Palmas donde permanecieron por cuatro meses nació un hijo de la pareja, al que bautizaron Antonio y embarcaron a la edad de seis semanas.

Tambs dice que el aire de mar fue excelente para el bebé marino.

También se aprovisionaron de algunos alimentos que les hacían falta después de haber estado navegando diez meses.

Entre esos alimentos se encontraba el GOFIO.

Se trata de una suerte de harina de maíz que consume el pueblo de las ISLAS CANARIAS antes del tiempo de la conquista Española.

Era el alimento de un pueblo ya desaparecido los Guanches.

Se puede mezclar con un poco de agua, de leche, de te, o de café, y puede ser comido con diferentes alimentos.

El gusto es excelente – escribe ERLING TAMBS.

Tanto él como su esposa Julie Tambs lo consideran un alimento excelente , nutritivo, y completo.

El GOFIO embarcado en el puerto de LAS PALMAS alimentó a la familia TAMBS luego durante muchos meses.

Sobre el GOFIO CANARIO el lector interesado en sus propiedades nutritivas, recetas de preparación, etc, puede visitar el siguiente sitio web:

http://www.gofio-canario.com/index1.htm

¿Qué nos transmite finalmente TAMBS?

“YO SOY FELIZ; SÉ QUE HICE LO CORRECTO CUANDO COMPRÉ EL TEDDY. “

“HE VIVIDO EN ÉL DESDE ENTONCES.”

“HA SIDO NUESTRO HOGAR.”

 

“YO HE SIDO Y SOY MI PROPIO PATRÓN, EL SEÑOR DE MIS ACCIONES O DESACIERTOS, MÁS LIBRE CIERTAMENTE QUE CUALQUIER MONARCA.”

“A LO LARGO DEL MUNDO HE HECHO AMIGOS, BUENOS AMIGOS, Y LA AMISTAD ES UNA COSA MUY REAL.”

“TENGO UNA BUENA ESPOSA Y UN BUEN BOTE.”

“MI MEMORIA Y MI CORAZÓN ESTÁN PLENOS DE RECUERDOS HERMOSOS Y QUERIDOS.”

“ALLÍ DE VERDAD SOY MUY PERO MUY RICO.”

“NUESTRO HIJO HA CRECIDO FUERTE EN LA BRISA FRESCA DEL MAR.”

“¿QUÉ MÁS PUEDO ESPERAR DE LA VIDA?”,

GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux)

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E-MAIL:jovialiste@yahoo.com

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EL PRIMER VIAJE DEL CHE DR. ERNESTO GUEVARA, por G. Jovialiste (Dr. Eduardo Brieux Clement).

Domingo, diciembre 7th, 2008
EL PRIMER VIAJE DEL CHE DR. ERNESTO GUEVARA
Por

GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux)

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EL PRIMER VIAJE DEL CHE DR. ERNESTO GUEVARA

Acabo de leer el libro:

“MI PRIMER GRAN VIAJE – DE LA ARGENTINA A VENEZUELA EN MOTOCICLETA”, escrito por ERNESTO CHE GUEVARA (Editado por Planeta, Buenos aires, 1997).

LA MOTO EN UN MUSEO 

 

Son notas de un viaje que realizó en diciembre de 1951 en companía de su amigo ALBERTO GRANADO.

 

El itinerario comenzó en Córdoba, Argentina, continuó por la provincia de Buenos Aires (Villa Gesell, Miramar, Necochea, Bahía Blanca, Choele Choel, Piedra del Águila, San Martín de los Andes, Bariloche), La Pampa, la cordillera de los Andes, Chile (Pulla, Temuco, Lautaro, Los Angeles, Santiago de Chile, Valparaíso, Iquique, Arica), Perú (Tacna, Tarata, Puno, el lago Titicaca, Cuzco, Huambo, Ayacucho, Lima, Leprosería de San Pablo), Colombia (Leticia, Madrid, Bogotá, Cucutá), y Venezuela (San Cristóbal, Caracas), y vuelta a Argentina.

 

ERNESTO GUEVARA, conocido publicamente como el CHE GUEVARA, nació 14 de junio de 1928, en La Argentina, en Rosario, la segunda ciudad en importancia por cantidad de población de La Argentina.

 

Esto quiere decir, que si viviera, tendría actualmente (2003) setenta y cinco años.

 

Sus padres fueron ERNESTO GUEVARA LYNCH, y CELIA DE LA SERNA.

 

En razón del asma – enfermedad que lo aquejaba – en 1932 los padres se radicaron en la localidad de Alta Gracia, Córdoba.

 

Luego se mudaron a la ciudad de Córdoba, capital de esa provincia Argentina.

 

En 1943 realizó un viaje en bicicleta (provista de un motor), por el norte de la Argentina.

En el año 1947, sus padres se radicaron en la ciudad de Buenos Aires, y entonces ingresó en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Buenos Aires, donde en 1953 se recibió de médico.

 

La motocicleta en la que realizó parte del viaje fue una marca Norton.

Esa máquina, ya muy usada, no aguantó los malos caminos, y entonces la tuvieron que abandonar en Santiago de Chile.

El resto del viaje fue efectuado en distintos medios de transporte, por lo general camiones.

Además en barco por mar, hasta en calidad de polizones. Y en avión.

Ya en ese viaje fue apodado Che, o El Che.

Se me ocurre que debía usar mucho este latiguillo o tranquillo al dirigirse a otras personas:

 

__ Che, ésto….O Che, lo otro;

 

y entonces lo individualizaron por este rasgo idiomático, o Argentinismo.

 

En uno de los párrafos de este libro (Pág. 28) dice:

“UN RAID TIENE DOS PUNTAS. EL PUNTO DONDE SE EMPIEZA Y EL PUNTO DONDE SE ACABA; SI TU INTENCIÓN ES HACER COINCIDIR EL SEGUNDO PUNTO TEÓRICO CON EL REAL NO REPARES EN LOS MEDIOS (COMO EL RAID ES UN ESPACIO VIRTUAL QUE ACABA DONDE ACABA, HAY TANTOS MEDIOS COMO POSIBILIDADES DE QUE SE TERMINE, ES DECIR LOS MEDIOS SON INFINITOS)”

Es cierto.

 

En otras partes de la obra, que es un relato de viajes interesante, hay observaciones certeras sobre algunas conductas humanas producidas en la lucha por la vida, debidas a la adaptación necesaria para sobrevivir en un medio hostil, por ejemplo la que consigna en pág. 75/76:

“ES QUE LA ADAPTACIÓN AL MEDIO HACE QUE EN LAS FAMILIAS POBRES EL MIEMBRO INCAPACITADO PARA GANARSE EL SUSTENTO SE VEA RODEADO POR UNA ATMÓSFERA DE ACRITUD APENAS DISIMULADA; EN ESE MOMENTO SE DEJA DE SER PADRE, MADRE O HERMANO PARA CONVERTIRSE EN UN FACTOR NEGATIVO EN LA LUCHA POR LA VIDA Y COMO TAL, OBJETO DE RENCOR POR LA COMUNIDAD SANA QUE LE ENROSTRARÁ SU ENFERMEDAD COMO SI FUERA UN INSULTO PERSONAL A LOS QUE DEBEN MANTENERLO.”

 

Algo análogo es lo que suele suceder entre los animales superiores, conforme estudios posteriores realizados en ETOLOGÍA.

 

Esto revela que era un ser humano dotado de condiciones para la observación y para la búsqueda racional de las causas, requisitos indispensables para convertirse en un científico.

Entonces, tal vez pudo haber sido otro su destino.

 

Entre algunos mamíferos el individuo viejo, o incapacitado, o disminuído suele ser exiliado, o abandonado o…

Esa conducta la dicta la necesaria supervivencia del resto de la especie.

Claro, que desde un punto de vista humanitario no debiera ser así, y ante este cuadro de situación de regresión del hombre a la Naturaleza animal originaria, se revela el Espíritu progresista, rebelde, y humanitario del joven.

 

El relato de su primer gran viaje es una obra bastante objetiva que no contiene ideología, sino la narración de una aventura vivida por un estudiante de medicina a punto de graduarse, que proviniendo de un país rico y próspero en ese entonces, contempla – comprueba – la pobreza y miseria en que viven la mayor parte de los otros habitantes de las Américas.

 

Era (y, ¡ay! : Es) un cuadro social preocupante que lastima a cualquier persona con un mínimo de consciencia o de sensibilidad por el prójimo, y que actualmente también se vive en La Argentina.

 

Luego de mucho hablar y de discursear sobre lo bueno que vamos a hacer y la posible república futura de Utopía (han pasado cincuenta años), la realidad contrastante con lo real muestra que no se ha hecho prácticamente nada, o muy poco, o incluso se ha retrocedido.

 

En la página 76 escribe:

“Es hora de que los gobernantes dediquen menos tiempo a la propaganda de sus bondades como régimen y más dinero, muchísimo más dinero, a solventar obras de utilidad social.”

 

En esto tiene razón aún hoy en día. Y me permito acotar:

O dispongan se efectúen obras multiplicadoras de riqueza que en definitiva traigan prosperidad y/o solucionen necesidades del pueblo o lo eleven de nivel de vida o de condición cultural.

Lo primario es alimentación sana, salud y educación al alcance de todos.

Un ideal.

Lo real es lo que constatamos a diario.

 

En las páginas 186/187 pareciera haber unos párrafos proféticos sobre su destino posterior de público conocimiento.

No sé si habrán sido agregados, o si realmente corresponden al manuscrito original.

En este último caso, serían notables, pues hablan de un futuro que ya es pasado comprobable.

Se habría tratado de una videncia producida por un hombre al parecer residente en un pueblo de Venezuela.

No aclara qué persona, ni en qué población.

Y especialmente interesante al aficionado a la antropología esencial enseñada por RENÉ GIRARD son estas palabras que escribe en página 187:

 

“LA NOCHE, REPLEGADA AL CONTACTO DE SUS PALABRAS, ME TOMABA NUEVAMENTE, CONFUNDIÉNDOME EN SU SER; PERO PESE A SUS PALABRAS AHORA SABÍA…”

” SABÍA QUE EN EL MOMENTO EN QUE EL GRAN ESPÍRITU RECTOR DÉ EL TAJO ENORME QUE DIVIDA TODA LA HUMANIDAD EN SÓLO DOS FRACCIONES ANTAGÓNICAS, ESTARÉ CON EL PUEBLO”

” Y SÉ PORQUE LO VEO IMPRESO EN LA NOCHE, QUE YO, EL ECLÉCTICO (1) DISECTOR DE DOCTRINAS Y PSICOANALISTA DE DOGMAS, AULLANDO COMO POSEÍDO, ASALTARÉ LAS BARRICADAS O TRINCHERAS, TEÑIRÉ EN SANGRE MI ARMA Y, LOCO DE FURIA, DEGOLLARÉ A CUANTO VENCIDO CAIGA ENTRE MIS MANOS.”

“Y VEO , COMO SI UN CANSANCIO ENORME DERRIBARA MI RECIENTE EXALTACIÓN, CÓMO CAIGO INMOLADO…”

Eclecticismo es concliación de opuestos.

No es confrontación. Ni combate hasta un final marcado previamente como exterminio del contrario, o la muerte de uno mismo.

RENÉ GIRARD en sus obras (Por ejemplo en “DES CHOSES CACHÉES DEPUIS LA FONDATION DU MONDE”, Las cosas ocultas desde la fundación del mundo, Editions Bernard Grasset, Francia, 1978), dice:

Que toda sociedad humana está fundada sobre la violencia.

El proceso de apropiación es generador de violencia, y los antagonismos son productores de lo sagrado.

La mimesis de la apropiación es contagiosa, y los individuos se polarizan en pos de un mismo objeto.

La violencia (fuerza) es compartida y recíproca (pero con sentidos opuestos), y genera la expulsión del otro como medio para resolver la crisis, e imponerse (Ganar o ser vencido (Hasta es la divisa de naciones)).

El sujeto aspira a la diferencia.

Ya tenemos una confrontación simétrica y dos para combatirse y aniquilarse.

Un par estructural, o sea los dobles.

Ya vemos como a lo largo de la historia y en la vida actual se produjeron y se producen las guerras colectivas o individuales.

Y se ha hecho presente la de la guadaña – la muerte – la acción para acabar con el contrario, con lo perturbador, con lo no querido en el momento.

La víctima inmolada aporta la reconciliación.

Este proceso es histórico, y se ha venido repitiendo; y continúa vigente, porque es interior.

Está dentro nuestro.

Y de ahí que sea real la oposición universal de la que habla GABRIEL TARDE, un fundador de la sociología, en su libro del mismo nombre.

De ahí que Satán, sea una palabra que originariamente significaba adversario.

Es ese espíritu de guerreros que albergamos en nosotros mismos olvidándonos de sus consecuencias inexorables, pues se trata de un mecanismo natural infaliblemente mortal.

Satán.

Su reino es el de la guerra, no el de la paz. So pretexto de contribuir a generar una vida mejor, origina la muerte. ¿No es contradictorio? ¿No es demoníaco?

Únicamente Cristo con sus enseñanzas ha traído luz sobre el interior del hombre en general, cualquiera sea su etnia, su lugar, o su tiempo.

Y medios al alcance de todos y de cualquiera para superar esa violencia.

Por ejemplo, cuando dice a sus discípulos, y a todos nosotros:

Que abandonemos la violencia, que seamos mansos, que seamos como corderos, que amemos la paz, que amemos y que no odiemos al prójimo.

Y que frente a la injusticia y a la ofensa no procedamos miméticamente, no nos contagiemos de la animosidad del contrario, sino que ofrezcamos la otra mejilla, ya que el cambio de las conductas solamente se origina en el interior de nosotros/de los hombres, en sus corazones/en el nuestro y en el del otro, que sí desde hoy necesitan/necesitamos ser mudados interiormente y en las manifestaciones exteriores.

Y ese es el grave error de la violencia, aunque se origine en una autoridad exterior, que siempre es supuesta, ya que la nuestra en realidad es la única verdadera autoridad (poder),porque en el/mi/tu corazón está el gran Rey del reino y siempre está contigo/con nosotros, ya que está interiorizado dentro de todos y de cada hombre, así sea el último paria de los parias de la Tierra o sea de un ser humano perteneciente al sistema de un remoto e ínfimo aglomerado de polvo estelar.

Como se habrá podido apreciar difiero totalmente con los métodos violentos para superar los problemas de la humanidad, sociales o no, económicos o no, etc.

Estimo que la solución fue dada hace dos mil años (¡2003!), por el Cristianismo.

Y si subsisten los problemas es porque nosotros no aplicamos esas enseñanzas en nuestro accionar individual y/o colectivo.

 

Otro párrafo destacable es el que figura en la pág. 174:

“…la división de América en nacionalidades inciertas e ilusorias es completamente ficticia.”

Claro, que no comparto esa opinión, pues los distintos pueblos de América poseen rasgos propios y locales.

Muchos grupos diferentes hubo, y existen en todo el territorio.

Indígenas, blancos, y mestizos.

Indios de miles de tribus que no tienen nada que ver entre sí.

NO SON SEMEJANTES, sino DISTINTOS.

Descendientes de blancos inmigrantes de todas las nacionalidades de la Tierra, pasadas y presentes.

Y sus combinaciones, o mezclas de sangres y de culturas.

 

Por algo se dice que AMÉRICA ES UN CRISOL DE RAZAS.

 

Pero sí estoy de acuerdo que pese a ello por lo menos todos nuestros países podrían conformar una especie de federación de naciones conservando sus características autóctonas o individuales, pues frente a naciones ya organizadas en comunidades no nos queda otra, y :

“la unión hace la fuerza”.

Por supuesto, si esa unión fuera sincera, y no mero ornato.

 

En realidad, al respecto yo estoy de acuerdo con el pensamiento de SIMÓN BOLIVAR.

En junio de 1826 para promover la unión de las repúblicas Americanas convocó a un Congreso que se reunió en Panamá; pero concurrieron solamente representantes de Colombia, Centroamérica, Perú, y México.

El ideal Americano, revolucionario y de avanzada, de Bolívar resultó fallido.

Somos uno de los continentes más pacíficos y ricos del mundo, con riquezas naturales enormes, con real poder alimentario para nosotros y hasta para el resto del mundo.

Y contamos con gente capaz e inteligente, y con recursos humanos que se podrían educar como se hizo en Japón, y aprovechar mucho mejor.

 

Pero nuestros países son pobres en comparación con otras naciones del orbe.

Nuestra población (excepto élites) de por vida suele pasar situaciones difíciles para no emplear otros términos crudos, crudísimos.

NO HAY DERECHO.

ADEMÁS: ES INCONGRUENTE.

(A Shakespeare: Es evidente que algo anda mal y no solamente “en Dinamarca”).

Pero no estoy de acuerdo en la creación de ociosas y burocráticas autoridades supranacionales.

 

Ni menos con la violencia.

 

En julio de 1953 efectuó un segundo viaje por América Latina visitando Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, El Salvador, y Guatemala.

Estuvo casado, y fue padre.

Los sitios visitados que menciona en el texto son:

Córdoba (de donde partió), Villa Gesell o Gesell (sitio donde se encontró con el espectáculo magnificente de la contemplación

del océano Atlántico Sur), Mar del Plata (una gran ciudad veraniega), Miramar, la llamada ciudad de los niños (donde dejaron alojado un perro que los acompañaba).

 

Necochea de playas extensas, Bahía Blanca (bautizada por Charles Darwin debido a la presencias de salitrales en la zona), Médanos (he estado en esta localidad), Choele-Choel, Benjamín Zorrilla, Piedra del Águila, San Martín de los Andes (que describe con justicia pues es un sitio urbanizado atractivo).

Región del lago Lacar, Villa Concepción, lago Carrué, Bariloche, camino de los siete lagos (he hecho el mismo recorrido. Coincido en el juicio que le mereció ese lugar).

Se pasa por un bosque de Arrayanes único en todo el mundo.

En la época que Él hizo el viaje, y en la que luego yo hice ese recorrido, el camino dejaba mucho que desear.

Me acuerdo que tuve que improvisar un puente con troncos para con mi automóvil conseguir riesgosamente atravesar un pequeño arroyito (en esa época un Ford Fairlane 1973 Ltd de lujo, o sea más bien un vehículo de tamaño grande de ciudad; pero un rodado sólido con un motor V8).

Nahuel Huapi (lago y ciudad), Angostura o Villa La Angostura (sitio hermoso), Barco Modesta Victoria, Puerto Blest, Laguna Frías, zona del río Tronador, lago Esmeralda

(todos lugares interesantes), Casa Pangue, Peulla.

Pensó en visitar la isla de Pascua; pero no pudo pues en aquel entonces había un solo barco que hacía el trayecto Chile-Isla de Pascua una sola vez por año), Petrohué, Osorno.

 

Valdivia (dónde le hicieron un reportaje), Temuco (donde El Austral de Temuco le hizo un reportaje).

Lautaro, Malleco, Cullipulli, Los Ángeles (no confundir con la ciudad de California), Santiago de Chile capital de ese

país, Chuquicamata, Baquedano (nombre de un balsa que anduvo por el Pacífico), Calama.

Moctezuma, Chuqui, Mina de Magadalena, Establecimiento La Victoria, Iquique, Arica, Tacna, Estaque, Tarata o

Confluencia, Puno, Cuzco, Juliaca, Ayaviry, Sicuani, Arroyo Vilcanota, Cima de Pisac, Ollantaytambo.

Sacsahuamán, Valle del Inca, Machu Picchu o Cerro Viejo, Huayna Picchu o Cerro joven, Abancay, Huancarama, Huambo,

Andahuaylas, Chincheros, Ayacucho (donde tuvo lugar la célebre batalla del mismo nombre).

Anco, Huancallo, Oxampampa,La Oroya, Puerto del Callao o Callao.

Ticlio, Huanuco, Tingo María, San Antonio de Táchira, San Cristóbal, Caracas, Punta del Águila, y desde

Venezuela en avión llegó a Miami donde residió más de un mes.

La vuelta se produjo en avión hasta Ezeiza, en Buenos Aires capital de la Argentina.

Consigno los nombres de las publicaciones donde le hicieron reportajes pues pueden interesar a historiadores, a periodistas, y a otras personas.

Pareciera que los recursos minerales con que cuenta CHILE, y su explotación sostenida, le hicieron pensar que ese país podría devenir en una gran potencia industrial.

FIN

GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux).

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E-MAIL:jovialiste@yahoo.com

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“RECUERDOS DE JOVIALISTE DE UN CAMPO SOLITARIO DONDE HOY…:¡Hay una ciudad!

Domingo, diciembre 7th, 2008
AYER, EN LA FOTO: AÑO 1950. HOY AÑO 2008.
NOSTALGIA DEL CAMPO – CIUDAD – GRAND BOURG – VOLTAIRE – CANDIDE – CACAMBO HUASI – MALVINAS ARGENTINAS – PILAR – JOSÉ C. PAZ – TORTUGUITAS – EL VIVERO – KM. 34 –EL CRUCE – LA RUTA 197 – LA RUTA 8.
“RECUERDOS DE UN CAMPO SOLITARIO DONDE HOY…
¿HAY UNA CIUDAD?”
por
GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux)
 
 

IMPRESIONES Y EXPRESIONES DE UN VIAJERO DE LA WORD WIDE WEB

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HOY UNA CIUDAD…
 

EPÍGRAFES:

“LAS CIUDADES DEBERÍAN EDIFICARSE EN EL CAMPO. ¡EL AIRE ALLÍ ES MUCHO MÁS PURO!” por HENRY MONNIER (1.805 – 1.877). FRASE DE JOSEPH PRUDHOMME.

“ESA PAMPA MISTERIOSA

TODAVÍA PARA EL HOMBRE,

QUE A UNA RAZA DIO SU NOMBRE

QUE NADIE PUDO DOMAR”

(En “HOMBRES Y PAISAJES DE LA ARGENTINA” por SALOMÓN WAPNIR, Ed. Claridad, Buenos Aires, 1.966)

¿RECUERDOS DE UN CAMPO ….?

Un campo.

……………………………

¿Hoy un asentamiento urbano?

Acá nomás, en dirección al norte a pocos pasos de la ciudad de Buenos Aires, más o menos a unos quinientos mil, en el km. 34 actual.

[ _¿Vamos?

_¿Estás loco? ¡Tengo un callo!

_¿Y qué hay con eso? Es un día lindo para quejarse.

_ ¡Entonces quejate que no voy! ]

En la década del treinta del siglo pasado, mi padre compró un campo de poco menos de veinte hectáreas ubicado donde hoy se halla GRAND BOURG que en ese entonces pertenecía al Partido de General Sarmiento.

[ _ ¿Hubo protestas?

_¡No, ni siquiera por los pagarés protestos! ]

Aunque no lo medí sé que el campo se encontraba a kilómetro y medio de la ruta 197, que era y es un camino pavimentado.

Por esta ruta y siguiendo derecho para el oeste se podía llegar a la localidad de José C. Paz ; pero ahora yo voy para otro lado.

José C. Paz en aquellos años era un pueblo pequeño.

¿Pequeño?

Pero con gente de gran corazón.

Poco después de pasar las vías del ferrocarril que cruzan esa ruta 197, se hallaba un camino de tierra en magníficas condiciones deplorables.

Que en teoría comunicaba con la localidad de Tortuguitas. (Te darás cuenta por el nombre que por la zona el progreso andaba algo lento).

¿Localidad? ¡Si eran unas pocas quintas de fin de semana!

Y desde ese camino de tierra a unos pocos kilómetros por la ruta 197 se hallaba EL CRUCE, llamado asi por constituir la intersección de la ruta 8 con la 197.

¿EL CRUCE?

Allí había una pulpería vetusta, y un rancho. Habían de tener cien años.

¿Nada más?

¡Doscientos! O los que quiera….¿En qué mundo hemos vivido o vivimos?

Lo recuerdo como si fuese hoy, aunque ya no lo sea por suerte para los de hoy, y por desgracia para los de ayer.

Ahí el automóvil de mi padre, que transitando por la ruta 8 venía de la ciudad de Buenos Aires, doblaba en dirección al este, y tomaba la ruta 197. ¿No había quién lo condujera?

Después de tomar la 197, los más chicos sabíamos que ya estábamos cerca de lo que mis padres llamaban “la chacra”.

¿La chacra? ¿Todo lo demás eran quintas?

Quintas, sextas, séptimas….

Ese era – y creo que lo es aún – el cruce de la ruta 197 con la ruta 8 que va para el Norte. A menos que el Norte se halla mudado por un cambio en el eje de la Tierra o por otro motivo descabellado que ya sabré cuando esté del todo calvo.

En aquella época yendo por la ruta N° 8 la localidad más próxima era Pilar .

_ ¡No, tú no Pilar! Sino una población countriada.

En ese entonces el camino de tierra que he mencionado si es que se le podía denominar camino

(Por la ruta 197 actual entrada a Grand Bourg) casi nadie lo transitaba; pero ojo que yo soy alguien.

Con excepción de los vecinos de los tres campos afincados sobre el mismo, de sus familias, y del personal.

Recuerdo que una vez por semana pasaban el panadero, y el carnicero en sus sulkys. De allí el dicho: ¡Viene alguien!

El camino de tierra en un principio estaba en condiciones intransitables para un automóvil y hasta para un carro.

Mi padre lo hizo apisonar o algo le hizo entre 1.938 y 1.945, y fue poco a poco….:¿Mejorado?

[ _ ¿A quién se le ocurrió tirar cascotes aquí?

_ ¡Qué barbaridad! Me estropean las llantas del auto.

_ Debe ser el vecino.

_ ¿De nuevo?

_ ¡Se le queda el auto!

_ Que venga sin auto.

_ Las autoridades debieran hacer algo para que quedara el barro.

_Todos tenemos derechos. Respetemos los lodazales. ]

Recuerdo que a ese camino de tierra se lo trataba de subir de nivel agregándole más tierra y material pues el automóvil de mi padre – un Buick grande, modelo 1.932 – apenas podía formar nuevos baches en el barro.

En los días de lluvia, o si en los dos o tres días anteriores había llovido, era imposible meterse con un auto en ese camino de tierra ni en ningún otro del mundo entero.

Sin embargo, había autos livianos como el Rugby de mi tío, o un Ford T, o un Ford A capaces de afrontar la prueba más o menos airosamente.

Por consiguiente, en tales días o en los muy nublados, el pesado Buick modelo 1932 solía quedar estacionado a la vera de la ruta pavimentada 197, que era muy poco transitada salvo por las multitudes de hormigas, y por algunos otros miles de insectos diversos.

A veces, pasaba una hora y no venía ni un solo auto o camión o gente a caballo o en carro o en bicicleta o en algo o algo en nada. ¿Y en bote?

Tampoco. ¡Qué cosa!

Algunos interrogantes comunes de aquellos años inusuales eran:

¿Progresará esta zona alguna vez? ¿Y progresará esta zona? ¿Y progresará? ¿Y?

La respuesta no se hacía esperar.

Y era un silencio mudo.

O: Y…. ¡Nadie lo sabe! ¡Pregúntele!

Las tierras eran altas. Pero no se veía gente alta ni baja ni mediana ni mezcla.

Solamente campo. Muy escasa edificación, apenas alguna que otra casa. ¿Qué se esperaban? ¿New York?

[ Un peón _¿Oyes?

Yo _No oigo nada.

Mi hermano _¿Qué sucede?

El peón _Alguien viene por el camino. ¡Escuchen!

Yo _ El viento en los árboles.

El peón _Ya va a llegar….

Mi hermano _ ¡En el año verde!

Yo _ ¡Está todo seco con la sequía! ¡Ni siquiera ese año va a llegar! ]

Y diez minutos después los perros se levantaban como despertados de un letargo, y se ponían a ladrar mirando para la dirección indicada por el peón.

Y a los cinco minutos ahí estaba la persona anunciada por el oído sensitivo y para los chismes de aquel hombre de campo.

¿Y cuando el camino de tierra estaba embarrado mi padre iba a pie hasta el casco del campo, y luego volvía en sulky?

O a pie. Y todo embarrado.

Algunas veces que se arriesgó a entrar con el auto o que se echó a llover fuerte mientras nos encontrábamos en el campo, el vehículo se quedó empantanado. Era un auto grande y pesado.

Y unas veces me acuerdo que se fue a la cuneta de la zanja.

Pero nunca volcó; excepto tierra y cascotes.

Eso sí han quedado en mi memoria los zizagueos escalofriantes del automóvil tratando de zafar de quedar aprisionado en los tramos peores de ese camino desierto.

¡Esa sí que era una prueba para todos! ¿Pasaría el auto por los charcos del camino?

Había trechos muy inundados. Pero por lo general o de un grado menor, el camino no lo pudo atrapar.

¿Y si se quedaba empantanado….?

Entonces tenían que traer dos bueyes y arrastrar el auto hasta una parte más firme, o hasta la misma ruta asfaltada.

De vez en cuando por allí se veía caminar a algún vagabundo o “linyera” con su atado al hombro. Y más tarde… perderse en la lontananza.

[ _ ¿O en el maizal? ¿Ese hombre dónde se habrá metido? ¿Estás seguro que se fue para la ruta?

_ Y sí. Si no los perros ladrarían….

_ ¿Qué hace a tus espaldas? ]

_¿Estoy inventando cosas? Recuerdo que una vez le pregunté a un peón quienes eran aquellos hombres que vagaban por los campos, y me respondió:

_ Son gente matrera que se fue de su casa y que ahora vive bajo las estrellas.

En aquella época estas personas se cuidaban de aproximarse a las casas debido a los perros.

Que no solamente les ladraban sino que les podían morder.

Eran perros grandes que por su sola presencia imponían respeto y que lograban que cualquier intruso se mantuviera a la distancia propia de un gran hombre.

Sin mediar una sola orden del amo estos canes estaban acostumbrados a defender el territorio del vecino.

[ _ ¡Suficiente! ¡Ustedes pertenecen a esta chacra! ¡Hábrase visto! ¡Qué bichos!¿No les enseñaron de quién son? ]

Y por si fuera poco poseían una fidelidad superlativa originada en el trato con unos pocos seres humanos en la soledad del campo. Así pasaban los años.

¡Oh, sí! Primera mitad del siglo XIX. No, no era como en los tiempos presentes.

En que una estancia, una quinta, una chacra, o una finca campestre, se puede ver invadida por una banda de delincuentes compuesta de cinco a diez peligrosísimos forajidos armados, en cualquier momento del día o de la noche.

Los que se suelen desplazar en automóviles modernos robados.

Podemos muy poco dos o tres perros y los casi siempre escasos, sorprendidos, y desarmados moradores contra una banda de delincuentes dispuestos a delinquir.

Era otra época. En ese sentido, el campo era tranquilo. ¿Suposiciones optimistas por ser retrospectivas?

De vez en cuando había algún crimen.

Enfrente estaba la parte trasera de una quinta grande que tenía entrada por la ruta 197, y que no usaba el “camino” entre comillas.

Me acuerdo haberlo cabalgado en dirección a Tortuguitas y haber comprobado que poco después de la quinta de nuestro vecino se encontraba un hoyo enorme en el terreno con un desnivel de un metro.

Por favor: ¡Qué de baches!

En consecuencia este pozo y otros tantos menores hacían a este camino de tierra totalmente intransitable para un vehículo automotor de aquellos años. Claro que no era cuatro por cuatro.

Esa puede ser una prueba que el camino no era usado por los vehículos, caso que hiciera falta alguna evidencia. Nunca se sabe. ¿Hace falta?

¿El pozo del camino por lo general estaba lleno de agua en la época de lluvias otoñales?

Y, sí, y sin decir agua va.

¿Lo llamaban el Abrevadero?

Los vecinos del camino – actual de acceso a Grand Bourg – que lo utilizaban eran únicamente los de tres propiedades.

¿Tres?

Nosotros, el vecino un coronel Campos, y otro vecino creo que de apellido Rosas.

Estimo que habitualmente no alcanzaban a dos docenas de personas las que durante todo el año pasaban por el lugar.

¿Dos docenas?

Todavía yo no sabía contar.

Y entre ellos se hallaban el coronel dueño de una fracción de tierra vecina donde poseía una finca de fin de semana (esta gente concurría solamente los sábados o los domingos), la chacra de mi padre (nosotros concurríamos solamente los domingos a la tarde), y el otro vecino que creo vivía allí permanentemente.

Al fondo se hallaba un vivero que disponía de un gran local comercial en pleno centro de Buenos Aires.

En marcha.

Ya sea para el lado del Talar de Pacheco como para el lado de El Cruce y de José C. Paz, y más que nada para el lado de Tortuguitas. E incluso para el lado que me falta, que creo recordar que era Los Polvorines, o algo así.

¡Los Polvorines! Eran unas pocas casas. Ni siquiera un pueblo. Se recorría en un minuto.

Todo era campo.

Recuerdo que uno de los primeros loteos tal vez en el año 1.948 fue el de un campo grande sobre la ruta 197 denominado LA PRIMAVERA, que por lo menos por unos años tampoco cambió el panorama desierto de la zona.

La vivencia personal de la vasta soledad del campo o sea de la pampa produce en el alma del hombre (si lo es), un SENTIMIENTO NATURAL muy parecido al que se vive con el mar.

Me refiero a aquel entonces, pues hoy en día es todo ciudad o campo fracasado.

Y produce un SENTIMIENTO ARTIFICIAL, especialmente si vas al cine a ver actrices maquilladas.

Y los que me conocen personalmente, saben que amo el mar.

¿Yo?

¿Amo el mar? ¿Entonces, también el campo?

¿En este estado de memorioso?

¿Me he trasladado a aquellos años?

De horizonte a horizonte y por todos lados no se divisa nada más que la llanura de verduras o de tierra , los cardos, las plantaciones, y la tierra, solamente la tierra. Algún cacto. ¿O es una tuna?

El hombre es el centro de ese paraíso y el humo de su cigarrillo el de su expulsión.

En el campo además de la belleza visual el aire está limpio y corre sin la traba de los altos edificios modernos o del futuro próximo.

Y si bien hay vegetación, se filtra entre las hojas produciendo un murmullo o un rumor.

_Pero la correa del ventilador ya está arreglada.

¡Caramba! Uno aprende a entender la pureza y la sencillez de la Naturaleza, y a vivenciar el estado de inocencia terrenal llena de pecado original y de algún otro.

Qué hermoso desde la cama es temprano despertar con el piar y con el canto de los pájaros, o que ellos se despierten con nuestro despertador.

Y mejor aún es levantarse con esa música natural, y mucho mejor es no levantarse y quedarse haciendo nada.

Qué se venga la plantación abajo. ¡Qué me importa! ¡Y qué se callen los bichos!

Pero los más chicos debíamos salir de la cama, asearnos, y durante la mañana recoger ramas y ramitas caídas para alimentar el fuego del fogón.

En cambio, qué susto nos daba oír los truenos de alguna tormenta fiera.

Y oír el formidable estruendo de un rayo que como una bomba aérea caía en el molino cercano.

¿Y en los días de lluvia qué dulce era escuchar el crepitar de las gotas que caían en el pasto o en la tierra, hora tras hora, a veces día tras día, y varios días, o más?

¡Cuándo iría a parar! No hacía más que caer agua….

Ya van para tres meses de lluvias…..

¿Y cuando soplaba el viento?

¡Oh embeleso! En lo pleno del verano se sentía como un azote cálido en la cara.

¿Cuándo dejaría de soplar?

Y en lo crudo del invierno, uno tiritaba de frío como el tatarabuelo, el que se murió de pulmonía.

En invierno se suele sentir. Pero es más por la velocidad del viento y por la intensidad baja de los rayos del Sol.

En el campo de noche uno duerme con el sueño de los justos. El cansancio hace lo suyo. Tal como le digo, y me voy a dormir que mañana amanece temprano.

Hay otros días como en el mar que son confortables y de calma chicha. Demasiado chicha. Y se añora la lluvia, o el cambio. Y cuando llega se vive como un milagro, o como una gracia especial.

Muchas veces en verano la gente se interroga a sí misma: ¿Cuándo lloverá?

Las palabras suelen ser siempre las mismas, generación tras degeneración.

¿La lluvia suele hacerse desear?

_ Don: ¿Hasta cuando durará la sequía y el encanto de la falta de agua para bañarse?

Claro, eran otros tiempos, sin electricidad, sin teléfono, sin celular, sin Internet (increíble), sin periódicos, sin radio y sin televisión,

y casi sin nosotros, si algunas veces no ibamos a la chacra.

A mí siempre me pareció que la tierra del campo está cerca del cielo celeste.

Pues….¿Por qué?

Por ejemplo, al contemplar una flor. Es todo un espectáculo.

Especialmente, si no tienes otra cosa qué hacer.

_ ¿No tienes nada qué hacer, que ponerte a ver esa flor? ¿No te aburre horas y horas? ¿Y tus lecciones cuando las vas a estudiar?

Parece estático y aburrido. No hay movimiento.

¿No lo hay, o no lo vemos?

De lo segundo puedes estar seguro.

[ _ Se pasa hora y horas. ¡No sé qué ve!

_ ¡Es un contemplativo!

_ Claro. Pero mejor sería que fuera a dar de comer a los cerdos.

_ No lo quieren en el chiquero. Salvo que entre un segundo, y luego ponga pies en polvorosa.

_ ¡Qué les de desde afuera! ]

Pero en eso, de improviso uno presencia que un picaflor viene a libarla.

Naturalmente, uno se aleja unos pasos. O aprovecha para ir al baño.

[ _ ¡HACE DOS HORAS QUE OCUPA EL BAÑO!

_ Se está bañando.

_ ¿Y el picaflor que lo espera? La hora en el aire cuesta.

_ Avísale que no comience el show.

_ ¡Pajarito: El nene ya está por volver! ]

Y el pajarito se suspende en el aire y se manifiesta la total magnificencia del reino natural.

Otras veces no se ve nada en el campo. Solamente la tierra o con pastos o con cardos, y alguno que otro ombú que no se mueve de allí.

“CADA COMARCA EN LA TIERRA

TIENE SU RASGO PROMINENTE:

EL BRASIL SU SOL ARDIENTE,

MINAS DE PLATA EL PERÚ,

MONTEVIDEO SU CERRO;

BUENOS AIRES, PATRIA HERMOSA,

TIENE SU PAMPA GRANDIOSA;

Y LA PAMPA TIENE EL OMBÚ”.

“¡EL OMBÚ! NINGUNO SABE

EN QUÉ TIEMPO NI QUÉ MANO

EN EL CENTRO DE AQUEL LLANO

SU SEMILLA DERRAMÓ.

MÁS SU TRONCO TAN NUDOSO,

SU CORTEZA TAN ROÍDA,

BIEN INDICAN QUE SU VIDA

CIEN INVIERNOS RESISTIÓ.”

(Fragmento de “EL OMBÚ” poema de Luis L. Domínguez)

El ombú, y los cardales…. Cardales altos como un hombre. Y para poder sembrar había que desmalezar el terreno. Con coraje y trabajo duro.

Hay un conocido “mal de la montaña” y hay un “mal de la puna” que se deben a la disminución del oxígeno en el aire.

Y en la pampa en muy raras ocasiones hay un “mal del campo”, que se puede deber más que nada a la acción del viento norte.

Pero como escribió MARCOS SASTRE (1.809-1.855):

“EL OMBÚ ES EL ÚNICO OBJETO QUE SE ELEVA SOBRE LA DILATADA PAMPA, DESTRUYENDO LA MONOTONÍA DE ESE OCÉANO DE VERDURA”.

Y en la ciudad en cambio oímos:

_No se aglomeren. ¡Vamos! ¡Vamos! Circulen. ¡Muévanse!

De esa creación divina EUGENIO CAMBACÉRES escribió: “LA PAMPA ME HACE EL EFECTO DE SER EL PEDAZO DE TIERRA MÁS BESTIALMENTE MONÓTONO QUE HAYA INVENTADO DIOS”

En pag. 85 de EL HUMOR DE LOS ARGENTINOS por LINO PALACIO.

Pero contemplar el campo produce una impresión mística que resulta fácil de leer y difícil de transmitir.

Pero también de noche. Empiezo a flotar.

Se suele ve el cielo tachonado de estrellas. ¿Liz, Marilyn, Madonna….? ¡Estrellas, estrellas, estrellas!

[ _ Siéntese forastero.

_ No hay donde sentarse.

_ ¡En la tierra, hombre!

_ No veo nada.

_ Ahí.

_ ¡ME SENTÉ SOBRE UN SAPO! ]

Uno se sienta y ve la esfera negra con todas esas lucecitas. Miles y miles. No todas son primeras figuras.

Y en la mente se acerca a otros mundos imaginados y posibles tan distantes que parecen imposibles e imaginados. ¿Y pagan justos por pecadores?

La vía láctea es alegre y divertida y se muestra en todo su esplendor como si fuese Hollywood.

Y allá en el horizonte por la luz que viene de allí se adivina la presencia de la ciudad allende una treintena de kilómetros. (¡HOY EN DÍA SE HA TRASLADADO Y ESTÁ EN ESTE CAMPO! COSAS DEL PROGRESO)

Y en las noches con Luna, ésta se muestra con toda su belleza pálida.

Y asistir al amanecer o a la puesta del Sol es como participar de algo esencial del día y de la misma vida si no te has muerto en el entretanto.

Ese instante suele durar una media hora, es decir más o menos mil ochocientos instantes o en días de yapa algo más. Y uno lo puede saborear lentamente. Ya que no te cobran tarifa por tiempo.

Y los crepúsculos son un espectáculo. Y no se paga entrada. ¿No es demasiado?

Además por la tierra se ven transitar animales diversos aunque no nos vemos.

Culebras, sapos, víboras, ranas, cuises, hormigas, y otros insectos.

Pasa un escarabajo.

¡No lo molestes! Respétalo. Es un insecto que trabaja.

¡Cuídate de las moscas, y de los mosquitos! Estos insectos suelen estar agremiados en enjambres.

Una vez, siendo muy chico, me topé casi cara a cara con una víbora que luego supe era la venenosa de la Cruz. Grité, y por suerte me oyeron, y dieron cuenta de mi.

Y me pusieron a la sombra.

Por lo general, a las que encontraban las colgaban del alambrado para que las secaran los rayos del Sol.

Por el aire vuelan pájaros y cantan o emiten sus chillidos. ¿O estoy soñando?

No. Para nada. Lo estoy viendo. En este mismo momento.

¡Santo Dios! Y hay abejas. Y no faltan mariposas. ¿Qué me he tomado?

Y a la madrugada uno contempla el rocío. Que luego se evapora. No te deja ni un poco de agua. ¡Qué mezquindad!

Y a esa hora comienzan las tareas o mucho antes.

A la primera lucecita del alba…. ¿Trabajadores los hombres? Se aprovecha la luz diurna hasta la última antes de la noche.

No sólo de carne se vive sino de la luz del Sol.

Se dice que en un campo uno puede aprovisionarse con la propia producción.

Es relativo. Depende de los años y de las condiciones climáticas y ecológicas.

Pues hay años que un campo puede ser asolado por diversas plagas, entre ellas mi estadía para las vacaciones.

Las plantaciones se secan o los cultivos de la huerta se dañan o a cada rato los piso, otros en que a los frutales los ataca el bicho canasto o me como todas las frutas, otros que llueve demasiado o se inunda (¡Te prometo que la próxima vez cierro la canilla!), otros que las gallinas se mueren por una epidemia (¿Qué soy? ¿El zorro?)

….¿No hay una sola buena?

Y en el comienzo de la oscuridad diaria se prende el fogón, y ay uno se quema los dedos.

Y se pone una pava, y el agua ya hierve y se toma la bombilla tapada con el mate.

_¿Amargo o dulce?

_ ¡Amargo, a lo criollo!

_ Yo lo tomo dulce.

_¡Gringo!

Y

después se come.

No hay nada: La gallina hoy no puso. O una comadreja nos ganó la partida.

_¡Andá a buscar mandarinas al mandarinero!

_ ¡Si se las comieron los pájaros!

_ Entonces, traete unos damascos.

_ ¿Llenos de gusanos?

_ ¿Manzanas?

_ No. Están verdes.

_ ¿Duraznos?

_ ¡Están todos picados!

Y de vuelta a la cama hasta las primeras luces del alba.

¿Del alba? ¡Qué embromar con cuentitos rosas! ¡A veces, sin permiso me quedaba en la cama!

Las nubes, la lluvia, el viento, las langostas, las avispas, los abejorros, las moscas, etc aportan lo suyo de las otras facetas de la vida natural que te la regalo.

A veces la temperatura desciende mucho y durante la noche o a la madrugada se produce una helada., lo que obviamente perjudica a los cultivos, y a uno que no tiene ganas de salir de las colchas.

Y además suelen ocurrir fenómenos paranormales aún no explicados (¿Soy sonámbulo?); pero que la gente comenta

entre sí.

Por lo general en voz baja, y con reserva.

_ ¿Cómo se llamaba aquel tipo que viste las otras noches viniendo ya tarde del campito?

 

_ ¿El Innombrable?

_ ¿Y el campito?

Un paraíso.

Ay, el que yo conocí: Perdido.

Mail aún no recibido: “¿Perdido? Vivo en Grand Bourg, y allí en la ciudad la paso muy bien. No hay como una ciudad. Usted es un retrógrado. Vuelva a su pago.”

Otro mail:”¿Perdido? ¡Perdido vos! Qué suerte que pavimentaron. Antes me embarraba. ¡Ya te quisiera ver en la tierra, nostálgico del barro!”.

Otro….:”¡SE NOTA QUE NO TE LUSTRAS LOS ZAPATOS TODOS LLENOS DE TIERRA! Y que te gustan los abejorros.”

 

Justamente, como lo sospechaba: Otro mail…..(Por razones de espacio y especialmente de tranquilidad interior, no se transcriben más los mailes a recibir).
¿El progreso?: Dura lex sed lex: La ley es dura pero es la ley de la vida.
Porque dónde estaba aquel campo ya hace un tiempo algo largo hay una verdadera ciudad a la que no le faltan los problemas no bucólicos. Y los semáforos. Y hasta los organismos públicos.
Por esto, rara vez vuelvo a ese lugar. Para no llorar. ¿O para no reír?
Donde se cazaban patos hoy hay un agente de policía. ¿Para vigilar la caza furtiva? No. Pero sí para atrapar malhechores, aunque nunca incursionemos esa zona.
Pero aquel recuerdo de la niñez y de la adolescencia suele volver obsesiva y recurrentemente (Tendré que ponerle un impuesto disuasivo).

Y veo en mi mente todo como era en ese entonces, y siempre revivo algunos momentos.

Claro. Algunas veces entro en razón.

“El Sol sale para todos”.

Por la calle donde hoy hay luces de mercurio, y continuamente transitan muchos autos y peatones, caminaba yo libremente o encadenado en carnaval, e iba a caballo o el caballo se iba solo después de tirarme al suelo.

Y durante todo el día no pasaba nadie, excepto alguien que lo viera.

En todo el perímetro de la quinta de mi padre se plantaron árboles. En el fondo paraísos, en uno de los lados aromos, y en el otro naranjos.

En el frente había una hilera de hermosísimas casuarinas australianas que crecieron muy alto.

Era un espectáculo ver esos nobles árboles elegantes en toda la extensión de unos trescientos metros que tenía el frente de CACAMBO HUASI.

Por casualidad, un jinete a caballo.

[ _ Nene: ¿Para allá qué hay?

_ ¿Allá a lo lejos, señor? ¡Tortuguitas!

_ ¿Y para allá?

_ No sé. Campo. ¿Hay algo para el fin del mundo? Le voy a preguntar a mi papá. ]

Allí no había ni casas de comida, ni restaurantes, ni siquiera una pulpería o almacén de campaña para tomar un traguito de ginebra, mi amigo.

La pulpería más cercana estaba sobre la ruta 197 a mitad de camino hacia EL CRUCE, a unos cinco kms. de distancia.

Un peón me llevó allí una vez.

Era un almacén de campaña, con una separación entre las mesas donde el paisanaje bebía y hablaba, y el propietario de ese universo.

Me acuerdo que uno de los hombres estaba embriagado riñendo. Errar es humano.

La separación era un enrejado. El dueño vendía a través de los barrotes.

Pero cerca ni un simple negocio para comprar un poco de tabaco para el vicio.

Aquel caballo no era un caballo sino era una yegua mañera.

¿Qué quería conmigo? ¿Arrojarme al suelo? Y yo “no quería morir de cornada de burra”.

A mitad del camino de tierra mal descripto ya se quería volver para la chacra para holgar y comer, y para contarle a los otros animales lo que había sucedido.

Todavía en aquel tiempo el hombre se vestía con el ropaje del gaucho, no el de la ciudad, y no marchaba a lo citadino.

Usaba bombachas negras, un sombrero negro, una camisa blanca, y atado al cuello un pañuelo.

Y a veces un singular chaleco negro diría algo corto. Y un chiripá. Las botas solían ser negras como el abismo del alma humana.

Y en los días de fiesta los caballos soberbios que se montaban ostentaban las mejores monturas, los más nuevos bozales, las fustas impecables, y los estribos relucientes, y montado uno podía observar al recio y varonil gaucho de siempre.

Muchas veces los aperos eran confeccionados con el mejor cuero trabajado y se los ornaba con adornos de plata, índice de un orgullo legítimo por la excelencia de la cabalgadura.

¡Y en donde ya está todo orgullosamente urbanizado corrían humildes y gráciles liebres entre la vegetación vanidosa de su verdor!

Y se veían los sapos, y algunas pocas veces las víboras. La mayoría serían culebras.

Y hasta se cazaban patos silvestres.

Se oían los grillos…! Y en algunos días el aire se llenaba de aguaciles sin placas. Désen prisa, viene lluvia.

¿Había pájaros, y lechuzas?

Una efigie de Voltaire. ¿Y Rousseau y Kant?

Y durante dias y días no se veía una persona diferente que la de los pobladores escasos.

¡Caracoles! Y sí. (¡Hitler de incógnito en Argentina! A no ser que fuera otro.)

Pero de improviso asolaba el campo una manga de langostas. ¿Los amigos para el asado de los domingos?

No. Venían no se sabía de donde. Y permanecían hasta que no encontraban nada que comer. ¡Ni dejaron para los perros! No las invites más.

Esto… a 34 kms. escasos del mojón cero de la plaza del Congreso, en la ciudad de Buenos Aires.

En aquella explotación agropecuaria había algunas vacas lecheras y hasta una llamada Aurora.

[ _ ¿Me permite que la ordeñe?

_ Muuuuu, ahora no que estoy pastando.

_ Espérese un poquito, que hago rápido. ]

Y en una fábrica interna se elaboraba el rico queso camembert marca registrada CACAMBO HUASI, que se vendía en la localidad de José C. Paz (una ciudad), en el pueblo de Pilar (hoy otra ciudad), y en la ciudad de Buenos Aires (¿Hoy un pueblo?).

Se solía tomar la leche recién ordeñada al pie de la vaca.

Es una leche leche, muy espesa y difícil de digerir pues no está rebajada con agua de lechero que mete la mula. ¡Pero muy rica! En tanto, te aguante el hígado.

Ya nos veremos en el pabellón del hospital.

Y también se producía dulce de leche, y un exquisita miel de abejas, líquida y sólida.

Una de las actividades que se podía hacer era cabalgar.

Y correr por el campo.

Y pasear, que era más sencillo.

Me lo contaban los pajaritos: Y cantar.

En un estanque, por un molino de viento abastecido de agua, solía haber unos pocos peces seductores que acaparaban nuestras miradas infantiles.

Siempre recuerdo que hubo perros cuando miro mis pantorrillas mordidas.

El primero fue uno grande llamado Zambo, y su compañera una ovejera alemana llamada Diana.

Esta pareja de perros tuvo cachorros; y también allí vivieron otros perros, en toda la zona afamados como ¡Cuidado con la Jauría de la chacra aquélla!

Y por supuesto, gatos, varios, hasta una o dos docena de felinos.

¿Y jaguares? Ya para ese entonces, no.

El nombre de la chacra o quinta era Cacambo Huasi – en homenaje al personaje de la

novela Candide, o Cándido (en castellano), de Voltaire. Así se llamaba.

¿Voltaire? ¿Qué hacía Voltaire en lo que pasando los años estaba destinado a ser una parte del poblado de Grand Bourg? ¿Cómo se las arreglaba allí?

Y los productos elaborados eran marca registrada Cacambo Huasi.

Voltaire de la lejana Francia jamás se lo habrá imaginado. Que en la Argentina alguien iba a recordar a uno de sus personajes, el indio Cacambo Huasi. ¡Son sorpresas que depara el destino!

Asimismo se cultivaba algo de maíz, de girasol, y se producían huevos de

gallinas honestamente ponedoras blancas.

¿Recuerdo que había dos incubadoras? ¿O era una?

Y unos quince gallineros modelos con varios miles de gallinas.

¿Quince? ¿O fueron veinte? ¡Qué importancia puede tener la cantidad! ¿Treinta?

¡Colorado al….!

P

ara que las gallinas pusieran los huevos se prendían las luces internas de los gallineros en mitad

de la noche, y dentro de los mismos había estufas de querosén.

También me acuerdo de una campana que a mediodía llamaba a comer. ¿O alguien la tocaría?

Entre la fauna de la época recuerdo haber visto liebres, teros, víboras, culebras, murciélagos, lechuzas, gavilanes, torcazas, gorriones, jilgueros.

En algunos corrales había gansos. Y como siempre por supuesto fuera.

En otro patos, en otro pavos, se habían construido varias conejeras, un chiquero con chanchos, y un palomar con cientos de palomas.

Hablando del chiquero y de mi, debo decir que el cerdo es un animal friolento, y parece algo estúpido.

Parece, porque no lo es.

Suelen irritarse y ponerse furiosos. Y es peligrosísimo.

Especialmente lo es la cerda en el momento del parto.

Pero esto yo no lo sabía cuando era chico.

Y a veces entré en el chiquero, y lo disfruté como un puerco más. ¡Qué lindos animalitos!

Y fui perseguido por los diez o doce cerdos que vivían allí. ¡Dios, cómo te corren y te quieren torear!

¿Cómo no pasó mayormente más que un susto, y ahora estoy aquí?

Pues por mi prudencia: No. Como dice el dicho: “La culpa no es del chancho sino del que le da de comer”.

Tal vez porque era ágil y joven, logré escapar rápidamente. ¡Cerdos desgraciados!

O quizás la Providencia me auxilió, sin que me diera cuenta.

De las dos posibilidades que se me ocurren objetivamente hoy en día me inclino más bien por la segunda.

Se dice que el cerdo es muy inteligente, tanto o más que otros animales. ¿Inteligencia común? ¿O lúcida? Un día de éstos hablo con uno y luego le digo mi sucia impresión.

Incluso hay quien afirma que ha enseñado a leer a un cerdo, y a señalar con la pezuña en un reloj la hora del día. (Fuente:En pag. 8 del libro “LA CRÍA DEL CERDO” por Marchi-Pucci, Gustavo Gil editor, España, Barcelona, 1.921).

En un sector estaban las colmenas. Pues se confeccionaba miel y cera de abejas. Recuerdo las máquinas para prensar los panales.

Muchas flores y mi cabeza para libar. Cada vez, mejor.

Estos bichitos polinizadores son muy laboriosos ; pero pican. Y a veces las hormigas que son himenópteros y sus parientes, asolan las colmenas o vienen muchas.

Y obviamente, perjudican la producción de la miel.

Las vizcachas eran temibles porque construían bajo el suelo de la tierra una red de madrigueras con varias salidas a la superficie. Y se las combatía hablándoles de la inconveniencia de agujerear los suelos donde se pisa.

Voy a batir el parche: Este animal duerme de día y sale a cazar por la noche.

Y claro que no faltaban las comadrejas visitantes; pero la producción útil de la ” chacra ” además de estos enemigos naturales contaba como toda la actividad granjera de aquellos años con otros adversarios dañinos que se instalaban en los gobiernos.

En consecuencia no era un

negocio comercial suficientemente rentable. Si no, no seríamos millonarios. ¿Qué millonarios? Multimillonarios.

Y mi padre, que no le

podia dedicar mucho tiempo ya que estaba ocupado en su trabajo

de Ingeniero a cargo de la dirección de uno de los departamentos de la compañía de electricidad de la ciudad la vendió allá por la década del cincuenta.

No quiso saber más nada. ¿Se hartó? En absoluto.

Por esos años se acostumbraba expropiar campos en nombre del bien común.

N

o se sabia bien de quienes.

Y la granja modelo constaba de muy buena

tierra, realmente fértil, y codiciable por las mejoras,

muy arbolada, con especies raras y hasta exóticas para la

Argentina.

Hasta gomeros, robles, lapachos, acacias, y…..¿Etc, etc?

Una vez un ingeniero agrónomo me dijo que era imposible que alguien en estas tierras cultivara especies no autóctonas.

¿Ah, sí? Y, sin embargo crecieron muy bien. Soy testigo.

Evidentemente, éste profesional no era un visitante asiduo del extraordinario jardín Botánico de la ciudad de Buenos Aires donde crecen tantas especies vegetales exóticas.

Otro, que no era especialista, en cambio me dijo: “Tiras al voleo una semilla en la tierra de la pampa y crece cualquier especie”.

Es la verdad. Pero no hagas la prueba porque antes se la come un pájaro. No son tontos, sabes.

¿Cómo era la vida en el campo en otros tiempos?

El gaucho construía un rancho al lado de un ombú, y no plantaba ninguno otro, ni tampoco árboles.

No cultivaba, ni criaba ganado.

El ganado vagaba libremente en cantidades fabulosas por la pampa.

Millones y millones de cabezas andaban por esa inmensidad grande como el territorio actual de Francia como lo explico en mi libro “EL LIBRO DEL SECRETO DEL ÉXITO DE LOS ASADOS ARGENTINOS DE LOS DOMINGOS”

(En realidad debí ponerle RIOPLATENSES; pero no estaba seguro que en Uruguay y en Rio Grande Do Sud el asado fuera tan popular como en el territorio de la Argentina)

http://personales.ciudad.com.ar/brieux

¿Y luego?

Estimo que muchos campos permanecen como explotaciones comerciales de soja, de maíz, de lino, de trigo, o como unidades de producción de ganado vacuno, ovino, caballar, etc; pero no se plantan casi árboles, ni frutales.

Suelen ser campos sin mejoras, ni siquiera de arbustos o de vegetación ornamental.

De los árboles más o menos raros o no usuales bajo estos cielos sureños no recuerdo los nombres pero que haber los había, y yo diría unas cien variedades y algunos cientos de ejemplares diversos.

Recuerdo las chirimoyas, las higueras, los laureles, los durazneros de varias variedades.

Los naranjos, los de mandarinas, los damascos de ramas frágiles, lo ciruelos, los bananos que no daban bananas debido al clima fresco pero sí ornamentaban con sus hojas, los palos borrachos, los paraísos, los aromos, los perales,los nísperos, los ombúes, un bosque de tacuaras, los mimbres, un concua o kinoto, los manzanos de varias variedades, un vecino goloso.

Las palmeras, un bosque de paraísos, y los cipreses, y una hilera de doscientas enormes casuarinas australianas, los eucaliptos, etc.

Ahí me di cuenta de la gran utilidad de los árboles para el hombre. ¡Ellos sí que hacen el campo mejor que óregano!

Y también para confeccionar una buena

ensalada de

fruta, o para protegerse del Sol, con un considerable

ahorro en los gastos en crema de filtro solar.

H

abía dentro del campo dos parques, bien

dibujados, con caminitos internos. Para pelear se necesitan dos; pero se llevaban bien.

¡Y brillaban por presencia!

De todas maneras cada especie botánica contaba con su cartelito

metálico plantado con una varilla en la tierra cercana,

con el

nombre botánico en latín, y el nombre vulgar, y el país de origen.

Alguna vez pensé en estudiar agronomía, qué locura;

pero la citada experiencia económica me alejó de esa idea, pues no quise tropezar dos veces con la misma piedra.

¿Qué suerte para el campo?

Tampoco, hay que exagerar, pues tienen buenos y malos años.

Desde la ciudad, el campo parece ser castigado por los elementos.

¿Y muchas veces por ciertos seres elementales de las ciudades que

no se dieron cuenta que representa una importante fuente de bienestar y de riqueza?

¿No se ha de permitir que prospere el campo y la gente que vive de esa actividad?

Siempre me ha apenado conocer esta manera de manejar incultamente los asuntos del país, que podría estar

mucho mejor, teniendo como tiene la mejor tierra del mundo.

¿La mejor tierra del mundo?

¡LA MEJOR TIERRA DEL MUNDO! ¿Y cómo es la restante?

¿Es una frase vanidosa, o es una verdad?

La proximidad de los vegetales parece ser que es

beneficiosa para la psiquis degradada y en general para la salud estropeada del hombre, no

solamente porque producen oxígeno, sino por sus propiedades

radiónicas.

¿Radiónicas?

Que serían benéficas, especialmente la de los

árboles grandes y coposos.

Es algo que he leído, y en lo

cual podría llegar a creer, pero estimo que no tiene

confirmación de

carácter

científico ni no científico.

No obstante, pudiera ser que esta materia vegetal voluminosa – que está viva – se cargara de electricidad por la acción del viento que frota las hojas. ¿Para que tenga calor?

Y, aunque esa electricidad (¿estática?), puede tener salida a tierra a través de las raíces porque es sustancia cargada de agua; sin embargo de alguna manera pudiera influirnos. O no.

¿Psicológicamente?

Alguien sostiene que por la parte afectiva, o por la psíquica.

Otros hablan de un aura humana y de otra aura vegetal que se ponen en contacto cuando uno entra dentro del paraguas de la copa del árbol.

Hasta se aconseja abrazar a un árbol, y además de expresarle nuestro reconocimiento por compañía o por su hermosura o por la utilidad que nos brinda su sombra o por su presencia o por la telaraña, y en el lugar tomar contacto directo con esa “energía” o lo que sea.

Se dice que los vegetales son seres que sienten a su modo y mucho.

¿Puede ser cierto?

¿Alguien lo sabe?

Yo no digo no, ni sí.

Porque no lo sé.

Lo que si recuerdo es que el campo verde luego de llover se pone mojado y se llena de un delicioso aroma a pasto, y

este hecho, que esta atmósfera nos haga sentir bien, o nos parezca placentera,

puede

ser por la influencia biológica satisfactoria que produce en nuestro

organismo.

¿Cómo tener muchas ínfulas?

¿Iones?

¿Aroma?

¿Satisfacción ancestral por la lluvia caída?

¿Cambios eléctricos?

¿Radiación de la clorofila?

¿El reflejo de la luz solar?

¿El verde más verde, color que activa en nuestra mente recuerdos inmemoriales de tiempos de bonanza y de comida aunque sea de las hojas?

Y este hecho tal vez pueda influir en la psiquis y en la sensación consiguiente de satisfacción y de bienestar.

Seria interesante saber las razones, o conocer el mecanismo. Pero pierdo.

No lo sé.

¿No lo sé?

Esto último no lo sé.

Si uno se coloca a descansar, relajándose, en una reposera

en un bosque o grupo de eucaliptos añosos, al cabo de un

tiempo se siente una indefinible sensación por bajo cuerda. ¿Qué?

¿El descanso?;

¿…?

¿La madre del borrego?

¿Pero cabe

pensar que puede ser por el olor del eucalipto, sustancia

que penetra en nuestro organismo a través de la

respiración?

¿De todas maneras, hay quienes sienten dolor de

Cabeza, y pueden desmentirlo? ¿Y no tenerlas todas consigo?

¿Tal vez por haber creado alguna alergia?

¿Tal vez no?

¿Cada árbol despide olores, y en ese sentido seria el dominio el de

la aromaterapia; pero cabe sospechar que la cosa no debe

ser tan simple; puede ser que haya algo más, que nos relaciona con

los vegetales ¿O tocar madera?

Está amaneciendo. Y desde mi ventana ya no veo el campo, sino una ciudad.

Grand Jovialiste (Dr. Eduardo Brieux)

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E-MAIL:jovialiste@yahoo.com

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EN EL CEMENTERIO DE LA RECOLETA, por G. Jovialiste (Dr. Eduardo Brieux Clement)

Domingo, diciembre 7th, 2008
EN EL CEMENTERIO DE LA RECOLETA
Por

GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux).

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AVISO LEGAL:

COPYRIGHT @ DR. EDUARDO BRIEUX.

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GRAND JOVIALISTE. COPYRIGHT @ DR. EDUARDO BRIEUX –

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EN EL CEMENTERIO DE LA RECOLETA.

“Debo confesar que mi paseo favorito es ir al cementerio de la Recoleta. En los crepúsculos suelo caminar por sus calles

monumento funerario.

Nunca falta alguien que me pregunte por la bóveda de Evita. Y siempre es la misma señora.

A mí vez le pregunto: “¿Are you EVITA?” ~ No me responde. Entonces le pido: “¿Are you MADONNA?”~ Tampoco me contesta.

Y yo no sé. No las distingo.

Y se olvida ¿Madonna? de la multitud de grandes hombres que entran y salen de allí . Claro que no los puede ver. Yo sí, yo

sé.

Más vale les cuento. ¡Cuántas historias truculentas del pasado! Cuanto drama me es dado reveer.

Y qué nuevas cosas nunca pasan allí.

Muchos de ellos lucen las ropas de la época en que vivieron. O gustan presentarse como antes, y después. ¿Y entretanto?

¿Dónde lavan la ropa? Hay un hedor de un siglo por lo menos.

¡Y he visto a don Juan Manuel! Su solo nombre hacía temblar a valientes allá por 1.845, y debo confesar que a mí me produjo

un escalofrío de temor porque después de ciento cincuenta años mi divisa punzó se ha ennegrecido.

¿Saben que C se ha hecho amigo de H y se los ve juntos como CH? ¿Y que falta E para que tengamos en el cementerio al

CHE?

Varias veces los he visto discurrir por el camino de las bóvedas de Quintana y de Guemes, donde está el ARCANGEL

MIGUEL de bronce – ¿vivo? O una gran obra de arte – perteneciente a la bóveda CISNETTO – OLIVERA. ¿De bronce? ¡Si lo he visto moverse! ¡Está vivo, lo juro! ¿O ese día fue el que me caí del colectivo? La bóveda vecina pertenece al General Martín Guemes un héroe de la Independencia Argentina, y casi al lado está la del presidente Quintana.

Cuanta historia en esas callecitas en los días nublados oscurecidos. Y al dar una vuelta en sus ruas solitarias me topo

con…..¡Mejor callar que decir! Para qué si nadie me va a creer, y el pobre ya pertenece al libro de la historia.

Mi mirada se cruza con la suya, él también me ve, y trato de brindar en mis ojos mi consuelo humano por su fin en el divertido

programa “Panteones y Criptas”.

No nos decimos nada, los dos sabemos que lo levantaron de la T.V..

Aún lleva el cadáver vivo el cuchillo clavado en la espalda. No quiere que se vea; pero se ve. Ya le he recomendado la

dirección de un cirujano plástico. ¡No sé qué hace, que se demora en ir a la consulta!

Les he contado estas vivencias para que tomen conciencia que los mundos que están más allá no me son desconocidos del

todo.

¡S. sabía de mis experiencias! Tal vez por ello me tomó de confidente. ¡En mala hora!

Me refirió que una tarde a la siesta hallándose en la cama de un velatorio de un pueblo donde la empresa poseía una sucursal

vió una luz sobre su cama que alguien había prendido inadvertidamente el año pasado.

Lo primero que pensó fue en que el muerto que estaban velando en el lúgubre salón vecino se le estaba apareciendo.

Una luz mala. ¿Tal vez no estaba del todo muerto? ¡Si le habían dado con un candelero! ¿Cómo era posible?

A veces había pasado – treinta años de servicios leales en cocherías – que el difunto saliera unos segundos de una muerte mal

curada para caer acto seguido fulminado por la tapa del cajón que se cerraba para siempre. Gentilezas de la casa.

De nada valían arañazos, golpecitos, y ululares desde adentro para que pasaran algún cafecito. Negocios son negocios, y la

Empresa cuidaba mucho su buen nombre ya que garantizaba que los entierros se realizaran en tiempo y en forma.

S. con miedo miró mejor….Días atrás había leído en una revista sobre los Ovnis, y esa era la luz espeluznante de un foo-fighter.

Sí, lo era. O cualquier otra cosa. ¡Vaya a saber!

En tanto yo escuchaba la confidencia de S. – que a cada segundo miraba hacia atrás de su hombro – me dí cuenta que me

encontraba ante un hombre que se sentía perseguido por un destino implacable.

S. me contó que no pudo seguir durmiendo, que ocurrió en su mente una integración de conceptos sombríos, una suerte de

iluminación interior apagada.

De nuevas formas de ver la vida – en su caso la muerte – de todos los días: ¿Qué otra cosa?

Cómo se extraen rápidamente joyas de los difuntos, cómo con una simple pinza se les quitan las muelas de oro, cómo se

desprende con el dedo enjabonado un anillo de casamiento, cómo se arrancan unos aros de diamantes, cómo correctamente se

cierra un ataúd, todo ello sin perder la respetabilidad y la dignidad profesional en Pompas fúnebres.

Puso énfasis en estas ultimas palabras.¡Dios mío! De lo que uno se entera estudiando el fenómeno Ovni.

Yo toda mi vida he jurado a quien quiso escucharme – que fueron solamente mis dos oídos – que la luz del fenómeno Ovni

transmite información que se archiva en el inconsciente a falta de un sitio adecuado que quiero creer esté en construcción.

Es una luz espectral. De ahí que las brujas salieran volando en la escoba no hay mas que un mal paso, o un escobazo.

También yo he volado con una copa de vino de más fermentado en las bodegas del horror. Y vomitado acto seguido el brevaje

indigerible. ¡Que asco!

No los quiero asustar; pero tal vez todos ustedes o algunos recuerden un episodio similar. Estoy seguro que silencian sus

experiencias para luego atormentarme en privado haciéndome reir a carcajadas.

Sin embargo no se me oculta que hay gente que sube a un cerro, o va a otras países para ver las luces. Y la pasan de

maravillas.

Tal como lo hizo SHIRLEY MACLAINE autora de LO QUE SE DE MI (OUT ON A LIMB 1.983) editado Plaza & Janes

Editores S.A. España, 1984. ¿Qué sabe de ella? ¿Acaso ha vuelto mil veces como yo del espanto? ¡No, por suerte!

¡Fiesta negra! Presagio de sucesos terribles que asolan a los hombres señalados con la marca de la seña veníte el domingo a

comer empanadas a casa hechas con relleno de la semana pasada.

Toda la sordidez del mundo es una carga tan pesada que la gravedad se siente vencida de atraerla, y la repudia, la

rechaza, la expulsa con vómitos a granel puestos en bolsitas descartables. ”

Grand Jovialiste (Dr. Eduardo Brieux).

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EN UNA CANOA HECHA CON UN TRONCO DE ÁRBOL POR EL RÍO AMAZONAS Y POR EL MAR CARIBE DESDE ECUADOR HASTA LA FLORIDA EN LOS ESTADOS UNIDOS, por G.Jovialiste (Dr. Eduardo Brieux Clement).

Domingo, diciembre 7th, 2008
EN UNA CANOA POR EL AMAZONAS Y POR EL CARIBE DESDE ECUADOR HASTA LA FLORIDA
Por Grand Jovialiste (Dr. Eduardo Brieux)
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EL PRESENTE ENSAYO ASÍ COMO LA VERSION ORAL GRABADA, Y LAS RESPECTIVAS REPRODUCCIONES EN CASETES Y EN FOTOPRINT SE HALLAN REGISTRADOS.

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ES PROPIEDAD INTELECTUAL DEL AUTOR.

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SCHULTZ NAVEGANDO EN SU CANOA “SEA FEVER”.

EN UNA CANOA POR EL AMAZONAS Y POR EL CARIBE DESDE ECUADOR HASTA LA FLORIDA

John E. Schultz, muy joven (18 AÑOS DE EDAD), en una canoa navegó desde ECUADOR hasta la Florida.

Este navegante se encontraba en la primavera de 1947 en Ecuador, país al que había venido para visitar a su Mamá y a su Padrastro.

Pero después de estar con ella, en definitiva debía volver a los Estados Unidos para estudiar en la Universidad de Chicago.

JOHN AMARRADO AL MUELLE EN ST. GEORGE EN LAS ANTILLAS. SE PUEDEN OBSERVAR LUGAREÑOS QUE CONSTATAN  LA PEQUEÑEZ DE LA EMBARCACIÓN.

contemplando las cumbres de los Andes en compañía de un Sargento amigo perteneciente a las fuerzas Estadounidenses.

Su propio padre había sido EDWARD G. SCHULTZ, mayor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos muerto en China en 1943 mientras piloteaba un bombardero en la guerra contra el Japón.

Por cuatro dólares y veinte centavos adquirió una piragua hecha de una sola pieza con el tronco de un árbol, y decidió volverse a los Estados Unidos de Norteamérica siguiendo los cursos de algunos ríos Sudamericanos.

Principalmente el Napo, y el Amazonas, atravesando tierra de indios salvajes o rebeldes, los indios Aucas (palabra que significa enemigos).

Comiendo carne de monos, pescando lo que hubiere, y trabajando en lo que fuere.

 

MAPA DEL MAR CARIBE
En Quito había oído muchas historias de hombres blancos muertos por los Indios Aucas; pero decidió seguir adelante.

No obstante, se dio cuenta que la piragua no bastaba para una navegación de esta envergadura que no era solamente fluvial por ríos caudalosos, sino también en el mar Caribe.

Y resolvió con unos dineros conseguidos trabajando como mecánico, hacer construir una pequeña embarcación algo más consistente que un tronco de árbol: un barco al que bautizó SEA FEVER, que traduzco como FIEBRE POR EL MAR.

 

Se trata de un poema de JOHN MASFIELD, cuya lectura lo impulsó a la aventura.

Este barquito de madera era algo mejor que la piragua; pero no te creas que mucho mejor.

Su eslora era de 5.15 m. Y su manga de 1.20 m.

El 4 de agosto de 1947 JOHN SCHULTZ salió de Iquitos hacia Manaos donde el Río Negro desemboca en el río Amazonas.

El palo mayor de proa para una vela tenía 2.15 m. De altura. Había otro palo menor. El timón era articulado. La línea de flotación de su barco canoa era casi la del agua.

Y el instrumental que dispuso fue el de una brújula, y luego de un sextante.

En medio de su travesía adquirió un ancla, y unos remos.

Y un cronómetro.

Con este tronco barco de un valor de once dólares en total, hecho de una madera local similar al conocido cedro, no solamente navegó los ríos mayores, sino que desde Granada hasta Puerto Rico atravesó el Mar Caribe, y arribó a la Florida en los Estados Unidos, tras surcar 5.000 millas en unos diez meses.

Concretamente salió de Quito, luego por el Napo navegó hasta Iquitos, desde allí por el Amazonas hasta Fonte Boa, Manaus o Manaos, pasó por Santarém y llegó el 9 de diciembre de 1947 a Macapá y al Canal del Norte, desde allí navegó por la costa hasta la ISLA DEL DIABLO.

O ISLA DE UNA PRISIÓN FRANCESA CÉLEBRE QUE HASTA DIÓ PIE A LA ESCRITURA DEL LIBRO “PAPILLON” y A LA PELÍCULA DEL MISMO NOMBRE TAN FAMOSA COMO EL LIBRO CITADO ESCRITO POR HENRY CHARRIER.

Una digresión:

En estos días en la República Argentina ha habido una ola de secuestros motivados por la levedad de las leyes penales, por la inercia legislativa, y por la fáctica de las Autoridades de muchas jurisdicciones federales, por la crisis moral y económica, por…por lo que fuere.

Se trata de un hecho que padece la sociedad o parte de ella y que motiva a muchos periodistas de distintos medios informativos.

Y me fue dable oir que alguno de ellos, como el Periodista Sr. ROLANDO HANGLIN, proponen que en alguna isla Argentina se interne y se aisle por vida a los condenados por el delito de Secuestro.

Sería un sucedáneo Argentino de la célebre y tan vituperada ISLA DEL DIABLO Francesa.

O del exilio de personas consideradas indeseables en otra isla gigante, la Australia.

O en Noumea.

Pero con la particularidad que en ese ámbito se les permitiría desarrollar una vida más o menos normal, claro que custodiados, y aislados del resto de la población.

Prosigamos con el viaje de SCHULTZ:

De allí siguiendo la costa llegó a Trinidad y a Puerto España o Port of Spain.

De allí a Grenada o Granada, cruzó parte del Caribe hasta las Virgin Islands, y toca Puerto Rico.

De allí va por el mar hasta Great Inagua Island bordeándola, e igualmente a la isla país de Cuba.

Finalmente llegó a Miami.

Uno de los peligros reales lo constituyeron los rápidos del río Napo, y otro las grandes distancias cubiertas en la navegación del río Amazonas.

A veces, el mayor peligro lo constituyó el tamaño de algunas olas fluviales que suben hasta unos tres metros de altura, fenómeno conocido con el nombre POROROCA.

Y que sufrió varias veces en el curso del viaje fluvial.

Con respecto a dormir por la noche no tuvo mayores problemas.

Pues dormía en la misma canoa protegido por un mosquitero que ataba a ambos palos de las velas.

 

Entretanto dormía dejaba que la canoa fuera dirigida correctamente por la corriente principal del río que obraba como un timonel seguro.

De tal manera consiguió cubrir largas distancias, una vez hasta 110 millas en veinticuatro horas, otras veces unas veinte o treinta millas en las horas nocturnas.

Muchas veces en esos ríos observó que los indios se trasladaban en canoas similares a la suya.

A veces, en pleno Trópico vez del calor, sufrió el frío.

Durante su viaje desarrolló una actitud mental espiritual respecto del sufrimiento que le permitió disminuir su influencia.

Una suerte de abstracción que le hacía pensar muy claramente y que lo mantenía alejado del dolor físico y mental.

Dice que alcanzó un gran nivel de concentración para hacer las cosas y los movimientos necesarios para sobrevivir en un medio muchas veces hostil y peligroso.

Que lo hizo remontarse a una suerte de elevación espiritual aún ante la presencia en las aguas cercanas del río de monstruos como los cocodrilos gigantes o los cardúmenes de piranhas o pirañas, peces con dentaduras cuya mordida es mutilante, o mortal.

Las autoridades del puerto de Miami que tuvieron que darle entrada al SEA FEBER, al barco lo clasificaron como CANOA YATE.

A quien le interese leer más puede hacerlo en el NATIONAL GEOGRAPHIC MAGAZINE correspondiente a febrero de 1949, en Internet, en el libro de JEAN MERRIEN titulado:

AL BORDE DE LO IMPOSIBLE (Editorial Aymá S.A., Barcelona, 1958, págs. 155/65), y en el libro escrito por el autor luego del viaje.

FIN

GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux)

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AVENTURAS EN EL RÍO PARANÁ, por G. Jovialiste, escritor (Dr. Eduardo Brieux Clement).

Jueves, diciembre 4th, 2008

 

AVENTURAS EN EL

 

PARANÁ

 

 

Por GRAND JOVIALISTE

(Dr. Eduardo Brieux)

 

 

 

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UNA GRAN AVENTURA EN

 

EL PARANÁ

 

 Se trata de una gran aventura, porque es un río mayor, con rápidos, con remolinos, con peligros de todo tipo:

Humanos (la navegación y a veces la gente),

animales salvajes,

el clima,

y

los accidentes geográficos.

 

PARANÁ, el vocablo que denomina este río uno de los más largos, es una palabra que en el idioma guaraní significa “pariente del mar”.

Una vía fluvial extensa, depués del Amazonas el segundo río grande de Sudamérica.

 

 Grande, no sólo en extensión.

POR LA CUENCA QUE CON SUS AFLUENTES SE EXTIENDE SOBRE TRES MILLONES QUINIENTOS MIL KILÓMETROS CUADRADOS.

POR LA CANTIDAD DE AGUAS QUE PASA POR SU CAUCE, QUINIENTOS KILÓMETROS CÚBICOS ANUALES, O SEA:

500.000.000.000 DE METROS CÚBICOS.

En ese aspecto.

Mayor que el Nilo, y que el Volga.

Luego del río Amazonas, del Mississipi, y del Congo:

EL CUARTO RÍO DEL MUNDO.

 

 

 

El viaje del Ing. VÍCTOR OSTROWSKI empezó en las famosas CATARATAS DEL IGUAZÚ.

Después navegó parte del río IGUAZÚ.

 

Y donde está la triple frontera del Brasil, del Paraguay, y de la Argentina comenzó a navegar el río PARANÁ hasta su desembocadura en el RÍO DE LA PLATA.

 

OSTROWSKI es un egresado de la Politécnica de Varsovia en Polonia, residente en la República Argentina, y habla perfectamente el castellano.

 

Se trata de un montañista que antes había escalado cumbres elevadas en diversos continentes.

Un remero que había surcado más de 6.000 kms. en distintos ríos del mundo.

 

Un cazador de piezas mayores.

Un pescador veterano en muchos lugares de la Tierra.

Un hombre reputado por sus conocimientos científicos, y tecnológicos.

Y en Internet he leído: ¿Que un Agente del Mossad?

Puede ser. Tal vez. Es posible.

No lo sé.

Si él no lo dice: ¿Cómo saberlo?

 

Su viaje EL PARANÁ EN KAYAK está relatado en idioma castellano en la obra titulada LA VIDA EN EL GRAN RÍO, traducida por STAN ODOLSKI, publicada por Editorial Cuarto Mundo, Buenos Aies, 1975.

 

Y en el idioma Polaco, en el libro: “ZYCIE WIELKIEJ RZEKI”, Cztelnik, 1967.

 

Esta obra interesante cuenta sobre el gran delta del río Paraná y del río Uruguay, una trama intrincada de varios miles de kilómetros cuadrados con riachos, con canales, y con islas.

 

Relata que el origen de esta aventura mayor fue una apuesta entre amigos, uno de ellos un alto Jefe de la Prefectura Naval Argentina, otro un Académico de Medicina, otro un rico comerciante de motores, y otro un propietario de una isla del Delta.

 

¿En qué consistió la apuesta?:

¿Era o no posible efectuar una navegación en un kayac o kayak por todo el curso Argentino de más de dos mil quinientos kilómetros del río Paraná?

OSTROWSKI aparentemente aceptó el reto, y finalmente ganó la jugada.

 

Aunque tal vez, parte de esta excursión también haya servido para tratar de averiguar la identidad de quienes se guarecían en las riberas selváticas del río, y aprender sobre la vida en la vasta región.

Téngase presente que este viaje se realizó años después de la terminación de la segunda guerra mundial.

Cuando las potencias aliadas aún buscaban el paradero de personas denunciadas por crímenes durante ese conflicto bélico.

 

Hoy en día ya se sabe que durante décadas agentes de distintas naciones estuvieron indagando y rastreando pistas sobre delincuentes de guerra refugiados en regiones apartadas y solitarias del Paraguay, y de la Argentina.

Fue debido a ese trabajo de inteligencia que se lograron detectar algunos de estos individuos, que finalmente fueron apresados, juzgados, y condenados; o absueltos.

 

“LA VIDA EN EL ALTO PARANÁ TIENE SUS LEYES Y REGLAMENTOS.”

 

“UNO DE LOS MÁS IMPORTANTES ES DESCONFIAR DE LA GENTE DESCONOCIDA, CUIDAR LA ESPALDA.” (En pág. 98).

 

 

 

La discreción es la costumbre local:

No hacer preguntas, no indagar, respetar el silencio del otro, su posible identidad oculta, su retiro en la selva o en la soledad.

 

Por algo, que únicamente sabe él, o tal vez unos pocos, está ahí viviendo su vida refugiado en estas condiciones silvestres tan singulares.

 

No necesariamente una vida infeliz.

Por el contrario, muchas veces una existencia grata para un amante de la Naturaleza, para un aventurero de alma, aunque algo peligrosa, o riesgosa.

 

En la selva, se podía hallar desde un ex marinero del acorazado alemán “GRAF VON SPEE”, hasta un culto y rico estanciero escapado de su mujer y de su familia (En pag. 55).

 

Sobre cómo se le ocurrió la idea de esta expedición, él explica que en realidad se originó en una postura entre amigos:

¿Si en un kayac o kayak era posible o no realizar esta navegación?

 

En el kayak, únicamente había espacio para dos personas.

Su nombre era TRAMP y era semejante a los de los Esquimales de la Groenlandia, su peso treinta y cinco kilogramos, su capacidad 0,035 toneladas, y su amarradero se hallaba en la ciudad de Buenos Aires en una pieza dormitorio.

 

¿Dónde?

Debajo de la cama de OSTROWSKI.

 

A proa se le puso un mástil de unos dos metros de alto como para también poder impulsarse merced a una vela, naturalmente pequeña.

 

La ventaja del kayac era su poco peso. Además que era desarmable, y por ende transportable en dos bolsas marineras.

 

El autor lo llamaba “el bicho colorado” porque el casco era de color rojo.

No obstante, el bicho aprobó el examen del viaje con felicitado.

 

Pero esta embarcación tenía un gran defecto: Era bastante volcable.

Y por si fuese poco, muy incómoda.

 En el río Paraná suele haber bastantes remolinos.

 

Las embarcaciones chicas corren este riesgo adicional:

Comenzar a girar vertiginosamente, e irse a pique.

 

Y al compañero de la primera etapa del viaje WINCENTY BARTOSIAK (VICENTE), lo encontró de una manera original:

En una sala de baile.

 

El elegido fue un egresado de la Escuela de Marina Mercante Polaca, dueño de un gran barco frigorífico que se encontraba navegando por el Pacífico, que gustó de participar en la primera etapa de esta aventura singular.

Pero como hombre de negocios VICENTE solamente podía acompañarlo el primer mes del viaje, luego debió tomar un avión para volar a otra zona del globo requerido por asuntos comerciales importantes e impostergables.

 

En el kayak o kayac llevaba una carpa desarmable tropical especialmente diseñada para el viaje, pues debía resguardarlos en las lluvias torrenciales subtropicales del norte Argentino.

Debía evitar que en su interior entraran insectos, reptiles, u otros animales.

Debía tener el suelo impermeabilizado, debía permitir la instalación de un mosquitero.

Y debía cerrar herméticamente, permitiendo la aireación durante la noche.

 

En la provincia de Misiones, territorio donde se inició el viaje se encontró en LA CACHUERA (Cachuera en portugués es Cachoeira que significa cascada) con un gran hombre,

DON JUAN SZYCHOWSKI,

 

Un Colono Polaco, un pionero, un ser humano inteligente, industrioso, hombre capaz, y trabajador incansable.

Este señor que además era un inventor, el constructor del primer torno en la Argentina, era un hombre que se había hecho a sí mismo (“self made man”).

Pues, solamente con un segundo grado aprobado de la escuela primaria, además llegó a proyectar y a construir una represa de hormigón, una usina, un sistema de riego de arrozales, complejos industriales y grupos electrógenos.

 

Tenía un hijo, LALO SZYCHOWSKI, que fue el segundo compañero de OSTROWSKI.

 

A don JUAN SZYCHOWSKI se le ocurrió que para evitar la insolación, y las quemaduras, debido al Sol fuerte que presumiblemente los acompañaría durante gran parte del viaje era conveniente instalar un techo o toldo plegable en el kayac.

De manera que tuvieran sombra de día, y que les sirviera para colocar un mosquitero a la noche.

 

Fue una gran idea de este genio autodidacta.

Una ocurrencia salvadora.

 

 

 

 Pues, como luego comprobaron, el Sol y el calor en algunos momentos del día eran espantosos.

 

 En la época de este viaje la zona de la triple frontera con su selva tupida era un poco un territorio de animales salvajes.

 

Y por consiguiente, era una tierra de nadie, un extenso paso de contrabandistas, un refugio de gente prófuga de la acción de la Justicia.

Un sitio aún virgen, natural, y primitivo.

 

En el río Iguazú, por lo general se producen cambios del nivel de las aguas.

 

Y tanto en ese curso de agua como en el alto Paraná entre otros animales hay yacarés, serpientes, yararás, ñacaninás, cascabeles, corales, jaguares, yaguaretés, tapires, cardúmenes de pirañas o piranhas, miles de pájaros diversos, buitres, de insectos dañinos, de moscas ura.

 

En el agua hay surubíes (algunas piezas de cien kgrs. de peso), manguruyús, pacús, sábalos, pejerreyes, dorados para pescar, y muchas otras especies de peces.

Hermosos ejemplares.

 

Por el Paraná navegan barcos de diferentes tipos y portes, grandes, medianos, pequeños, y pequeñísimos.

 

Tan minúsculos como una canoa o como un bote, y muchas jangadas, que son balsas aptas para esta navegación formadas con maderos.

En el río se ven barcos de ultramar hundidos por la acción del llamado Pampero, o huracán.

En el agua sobresalen los mástiles.

 

En determinado punto el gran barco de ultramar CIUDAD DE BUENOS AIRES atestado de pasajeros detuvo sus máquinas y se inmovilizó a su lado haciendo sonar tres veces su sirena para saludar al diminuto kayak TRAMP.

 

Y el Capitán desde el puesto de mando le hizo la venia.

 

Fue un homenaje entre seres humanos marinos de alma; emocionante.

 

El autor escribe en pág. 221:

 

“LOS CONTRASTES, LOS BRUSCOS CAMBIOS DE SITUACIÓN, LOS SALTOS DE UNA REALIDAD A OTRA, PUEDEN SER AGRADABLES O NO, PERO SIEMPRE RESULTAN INTERESANTES.”

 

“ALGUIEN DIJO QUE SON COMO UNA PIZCA DE PIMIENTA, COMO UN CONDIMENTO FUERTE QUE LES DA SABOR A LOS DÍAS INSÍPIDOS.”

 

“LA SOLEDAD ES UNA BUENA VITAMINA PARA AGUZAR LA MENTE.”

 

“MÁS QUE ESO.”

 

“HACE RENACER LOS RECUERDOS QUE PARECEN NO TENER NADA EN COMÚN CON EL PRESENTE.”

 

En otro pasaje de su obra nos cuenta que:

 

“YO IBA POR EL MEDIO, PASANDO DE CERCA UNA BOYA TRAS OTRA.”

 

“NO ME DABA CUENTA DE QUE LA MAYOR FRECUENCIA DE LAS BOYAS SIGNIFICABA EL ESTRECHAMIENTO DEL CANAL POR DONDE PASAN LOS BARCOS.”

 

“PERO EL RÍO ESTABA DESIERTO.”

 

“SOLO YO, Y MI KAYAK.”

 

“CÓMODAMENTE RECOSTADO, REMÉ DESPACIO Y CANTABA A TODO PULMÓN.”

 

“CANTABA PARA MÍ Y PARA LOS DIOSES.”

 

“NO HABÍA CRÍTICAS EN ESTA SOLEDAD.”

“NADIE SE QUEJARÍA DE MI FALTA DE VOZ Y DE OÍDO.”

“CANTABA DESPREOCUPADAMENTE.”

 

“ESTABA CONTENTO.”

 

 

“POR CASUALIDAD VOLVÍ LA CABEZA Y MIRÉ ATRÁS.”

 

 

 

“¡HORROR!”

 

“ESTABA CERCA Y CRECÍA ANTE MIS OJOS NAVEGANDO A TODO LO QUE DABAN SUS HÉLICES.”

 

“¡UN ENORME CARGUERO! …”

 

“CORTABA EL AGUA Y LEVANTABA LA OLA. YO SABÍA LO QUE ESTO SIGNIFICABA.”

 

“NO RECUERDE SI GRITÉ. NO TENDRÍA NINGUNA IMPORTANCIA.”

 

¿QUÉ PODRÍA SIGNIFICAR PARA UN COLOSO UNA PEQUEÑA CASCARITA” – MI KAYAK – “QUE FLOTABA POR AHÍ CERCA?”

 

“NO LA CORTARÍA POR LA MITAD, NO LA APLASTARÍA TAMPOCO.”

“Y SI LA CUBRIERA CON LA OLA…”

 

“¿QUÉ LOBO MARINO SE PREOCUPARÍA POR ESTAS COSAS EN EL RÍO?”

 

“ERAMOS NOSOTROS LOS QUE DEBÍAMOS CUIDARNOS, Y SALIR DEL CAMINO.”

 

“ELLOS TENÍAN SU RUTA MARCADA, TENÍAN SU PILOTO, TENÍAN TAREAS MUCHO MÁS SERIAS QUE CUIDAR LA INTEGRIDAD DE CUALQUIER INSIGNIFICANCIA QUE FLOTE EN EL RÍO.”

 

“REMÉ HACIA LA COSTA COMO UN POSEÍDO.”

 

“¡RÁPIDO!

¡MÁS RÁPIDO!”

 

“CON TAL DE ALEJARME DE ESTA MOLE IMPETUOSA. NO SOLO “SALÍ DEL CAMINO”, SINO TAMBIÉN LOGRÉ HUIR DE LAS AGUAS PROFUNDAS.”

 

EL BARCO CARGUERO PASÓ CALLADO, INDIFERENTE, SIN HABER ADVERTIDO LA TRAGEDIA QUE HABÍA ESTADO A UN TRIS DE SUCEDER.”

 

“ERA REALMENTE GRANDE, MUY GRANDE.”

 

“VISTO DESDE EL KAYAK:

 

 

¡ENORME!

 

“YA HABÍA PASADO. PERO LA OLA, CORTADA POR SU PROA, VENÍA TRAS ÉL, ABRIÉNDOSE EN TRIÁNGULO.”

 

 

 

UNA OLA ASESINA.

 

“PARECÍA SERENA COMO LAS OLAS DE ALTA MAR. Y SE ACERCABA CON EL FEROZ ENVIÓN DE SUS MASAS.”

 

“Y CUANDO ESTA OLA “MARINA” LLEGÓ DESDE LA PROFUNDIDAD Y CHOCÓ CONTRA LAS AGUAS DE LA PLAYA

 

 

¡ESTALLÓ!

 

“ELEVÓ SU CRESTA DE ESPUMA, MÁS ALTA QUE MI PEQUEÑO MÁSTIL, Y ME EMBISTIÓ DESDE ARRIBA. ME CUBRIÓ, ME MALTRATÓ,

 

 

ME AHOGÓ.”

 

” NO SABRÍA DECIR SI MI “TRAMP” HIZO UN VUELCO COMPLETO O SI SE RECLINÓ DE COSTADO Y ASÍ RECIBIÓ EL GOLPE.”

 

“NO LO SÉ PORQUE FUI LANZADO FUERA DE ÉL. POR UN INSTANTE PERDÍ LA ORIENTACIÓN.”

 

“AL SALIR A LA SUPERFICIE, ESCUPÍA EL AGUA DEL RÍO, ATRAGANTADO, ATURDIDO, Y ATONTADO.”

 

“EL “TRAMP” ESTABA A MI LADO.”

“LLENO DE AGUA; PERO CON EL MÁSTIL PARA ARRIBA.”

 

“NO SE HUNDIÓ GRACIAS A LAS CÁMARAS DE AUTO LLENAS DE AIRE.”

“TENÍA EL ASPECTO DE UN VERDADERO AHOGADO. LO LLEVÉ HASTA LA COSTA, NADANDO.”

 

Y por suerte, flotando en el agua finalmente halló los remos.

 

(De pags. 232/33 de “LA VIDA EN EL GRAN RÍO. EL PARANÁ EN KAYAK” por VÍCTOR OSTROWSKI, Editorial Cuarto Mundo, Buenos Aires, 1975).

FIN

 

 

 GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux).

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SU CASA NAVEGÓ POR LOS OCÉANOS, por G. Jovialiste, escritor (Dr. Eduardo Brieux Clement).

Jueves, diciembre 4th, 2008

 

SU CASA NAVEGÓ POR

LOS OCÉANOS

POR
 
 
 

 

GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux).

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SU CASA NAVEGÓ POR LOS OCÉANOS

 

 

 

 

 Edith Bauer Strout juntamente con su esposo, en 1934 dió la vuelta al mundo en el Igdrasil, un velero que construyó su marido (un profesor universitario) en el jardín de su casa.

Esta embarcación constituyó una casa verdadera para el matrimonio.

 

Hasta tal punto que cuando la señora escribió sobre esta circumnavegación para el NATIONAL GEOGRAPHIC MAGAZINE de julio de 1939 lo hizo en un artículo hermoso ilustrado con fotografías excelentes titulado AT HOME ON THE OCEANS, que en castellano traduzco como:

NUESTRA CASA EN LOS OCÉANOS.

 

Igdrasil, de nombre difícil de pronunciar aunque con un sentido religioso filosófico profundo ya que significa “Arbol de la vida”.

 

Era un barco confortable, provisto de cocina con un horno a carbón, con una recámara, y con una bañera amplísima, pues lo permitía la generosa manga (ancho) del yate que era de 4.32 m.

Ellos, los dos solos, partieron de Jacksonville, Florida, Estados Unidos en 1931, y retornaron en 1934 tras una navegación que insumió tres años.

A diferencia de otras mujeres, ella a bordo siempre vistió falda, jamás pantalones.

Sabían muy poco, casi nada, sobre el arte y la ciencia de la navegación a vela.

 

Y ella se había criado en Colorado, lejos del mar.

“PARA MÍ, UNA HABITANTE DE TIERRA ADENTRO, TODO ERA NUEVO Y EXCITANTE” – escribe.

Pero a pesar de ello, por suerte o porque aprendieron rápido, les fue bien, muy bien, pese a las tormentas y a los chubascos que suelen atormentar algunos de los días de las travesías por el mar.

Su objetivo era ir a Nueva Zelandia para contemplar los hermosos fiordos de colores intensos, y profundos.

El primer lugar que visitaron fue la tropical y colorida Jamaica.

“LA MONTAÑOSA JAMAICA A MÍ ME PARECIÓ UN PERFECTO PARAÍSO”- cuenta.

Luego cruzaron bajo copiosa lluvia el Canal de Panamá, y se dirigieron a las islas Galápagos, las de los días soleados y luminosos campos.

De allí navegaron hasta las Marquesas. Bellas islas. Todos los nativos les parecieron personas dulces, muy apreciativos y extremadamente corteses.

Tahití, Moorea de las islas de la Sociedad.

Del archipiélago de las Tuamotus visitaron Manihi. Cuyos habitantes fueron muy amables con ellos.

Bora Bora.

Más tarde a las Fidji. Aún más hermosas tal vez.

A veces algunas ballenas vinieron a rascarse el lomo contra el casco del Igdrasil poniendo en peligro de naufragio al barco.

Y llegaron a Nueva Zelandia. Visitaron los fiordos, pretexto motivador del viaje de nueve mil millas, y emprendieron el camino del retorno.

El artículo está adornado por hermosas ilustraciones.

Verdaderamente impresionante es una fotografía de la señora Strout al lado de un enorme y macizo termitero gigante dos veces su altura, y muchas más su volumen.

Esos “hormigueros” de las termitas son magnéticos (en una de las fotos se ven muchos separados entre sí por un emplazamiento regular), pues una de sus caras da al norte y la otra al sur en perfecto alineamiento.

El viaje prosiguió por Australia, y luego…

Con paradas en Thursday, Christmas, Cocos Keeling, cruce del océano Índico, la isla Mauricio, la de la Reunión, Durban, y doblaron el Cabo de Buena Esperanza, la isla de Santa Elena, la de la Ascensión, Fernando de Noronha, las Antillas, y definitiva en la Florida.

“En total un viaje de 38.000 millas” – escribe la Señora Strout – “en cuyo transcurso el mayor riesgo que corrimos fueron los peligros de la civilización”.

 

 

 

 

 

FIN

 GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux).

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