¿CINE DE TERROR EN LA VIDA REAL?, por G. Jovialiste (Dr Eduardo Brieux Clement).

¿CINE DE TERROR EN LA VIDA REAL?
¿UNA PELÍCULA QUE VEN CIENTOS DE MILLONES DE ESPECTADORES INVOLUNTARIOS QUE NO LO SABEN? por
Grand Jovialiste (Dr. Eduardo Brieux)
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TERROR EN EL CINE.

¿UNA PELÍCULA QUE VEN CIENTOS DE MILLONES DE ESPECTADORES INVOLUNTARIOS QUE NO LO SABEN?

 

 

“En años idos, yo vivía en el barrio de Belgrano que era residencial. Se componía principalmente de viviendas con jardines; pero

había una calle comercial, la denominada Cabildo, en la que funcionaban cinematógrafos.

Uno de ellos estaba en un edificio moderno. LLevaba el nombre de un prócer. En ese cine ví películas varias veces.

Pasaron años afortunados.

El sábado 28 de mayo de 1.994 sufrí un accidente trivial. Me caí mientras caminaba por una vereda debido a unas baldosas

desparejas. Tropecé con la puntera de mi zapato en una saliente muy pequeña pero como mi andar es vigoroso perdí el

equilibrio, y zas como consecuencia negativa se rompió un hueso; y tuve que ser intervenido quirúrgicamente. Nada fuera de lo

común: Ocurre en la ciudad todos los días.

Esta operación tuvo una secuela negativa sobre un organo interno de la que desgraciadamente se percataron cuando yo veía a

San Pedro ya careta a cara.

Sorteado este infortunio casi mortal, y ya convaleciente debía concurrir a un sanatorio para volver a mi formidable salud

anterior al percance.

Magnífico.

Como no estaba en condiciones de conducir el auto abordé un taxímetro para que me transportara. ¡Por fin vino uno!

El taxi era un sedan cuatro puertas, y como es usual me senté en el asiento trasero previsto para el pasajero.

Le dije al chófer a donde quería ir.

El hombre me veía la cara por el espejo retrovisor.

Y como suele ocurrir comenzó a conversar.

_”¿Señor por dónde vamos ahora?”- le pregunté.

_”Por “Corrupción” y “Mancilla””.

_”¿”El que las hace las Paga” todavía no la pasamos?”

_”Esa calle no se llama más así, ahora le pusieron “Impunidad””.

_ “¿Falta poco para “Irse del País”?”

_”No. Nada. Ahora está tan concurrida que la hicieron peatonal.”

El trayecto se realiza en unos veinte minutos. No me acuerdo como en un lapso tan corto el taxista se ingenió para hablar sobre

los Ovnis.

El hombre me veía la cara por el espejo retrovisor.

La cuestión es que nos hallamos hablando sobre los condenados Ovnis que me han llevado todo un libro de tiempo.

En el curso de la charla me relató que tenía un amigo que había quedado anímicamente mal.

_”¿Ah, sí? ”

Para animarlo a chismear agregué: _”¿Qué le pasó a su amigo?”

El hombre me veía la cara por el espejo retrovisor.

Me dijo que había quedado algo trastornado.

(¡Agárrense que el chófer iba a ochenta por la ciudad! ¿Estaba loco?).

El amigo había quedado e-mail de la cabeza desde que años atrás se encontró con que el cine estaba tomado por Ovnitas.

(¡ESTABA RELOCO! Iba como a cien).

El hombre me veía la cara por el espejo retrovisor.

Y me estaba diciendo que : ¿Y había visto a Ovnitas desplazarse por los pasillos de ese cine?

(¡ESTABA REQUETE LOCO! Ahora había frenado de golpe)

Me pasó un pensamiento ineludible por la cabeza: “¡ESTE HOMBRE ESTA PARA EL LOQUERO!”

Siempre me ha parecido infartante que me haya confiado esta fantasía a mí que muchos años antes tuve una experiencia Ovni al

salir del mismo cine precisamente.

¿Convergencia diacrónica? ¿Recuerdan V?

Al margen de lo personal, LO IMPACTANTE de este cuento puede residir en que la delirante “folie a deux” (del taxista y de

su amigo) pueda ser algo más que una construcción mental del inconsciente.

Veámoslo como un delirio, pero estudiemos su contenido a la luz de episodios de secuestros como los que cuentan muchos

investigadores, entre ellos BUDD HOPKINKS en INTRUSOS (Ed. Edaf S.A., Madrid, España, 1.988)

1.- Durante una exhibición cinematográfica los espectadores están SENTADOS en la OSCURIDAD en estado de REPOSO

por lo general RELAJADOS focalizando la atención en una PANTALLA en tanto se proyecta una cinta que puede contener

INFORMACION SUBLIMINAL y/u ORDENES DE ENTRAR EN ESTADO DE HIPNOSIS, o NO, NO

IMPORTANDO ESTO ULTIMO.

2.- Se hallan CONFIADOS, y pueden ser SOMETIDOS.

Los acomodadores podrían ser SUSTITUIDOS en algún “momento” por Ovnitas.

3.- La linterna de los “acomodadores” podría enviar LUZ a la cara de los espectadores.

Estos últimos en tanto vieran la película estarían en un ESTADO ALTERADO donde la fantasía reemplazaría al mundo real.

En el cine nos posesionamos tanto que amamos, odiamos, lloramos, reímos, gritamos, nos asustamos, nos aterrorizamos,

estamos ansiosos, tristes, y comemos caramelos.

4.- Hemos visto que se supone que los Ovnitas pueden hipnotizar a los pasajeros de un ómnibus, avión, o tren.

¿No se darían estas condiciones en la mayor parte de las salas cinematográficas?

5.- Es una fantasía pero lo que me confió el taxista podría haber sucedido en los últimos ochenta años en TODO EL MUNDO

a CIENTOS DE MILLONES DE ESPECTADORES.

_¿A MI?

_ ¡A USTED, Y A USTED, Y A…!

¿ES IMPACTANTE, O NO? Menos mal que se trata solamente de una hipótesis impactante de carácter literario.

Al hombre se lo podría manipular biológica y/o psicológicamente y/o en los bolsillos.

¿Para poder cumplir con tal propósito qué mejor lugar que un cine?

Puesto que no habría que ejercer violencia desde que las víctimas en cantidad concurren espontáneamente, y:

Están sentadas con la atención enfocada en una pantalla. Jeje: Concentradas.

Están en la oscuridad. Jijí: Con la mente fuera de lo cotidiano ensoñando escenas.

En muchos casos se hallan solas: Jujú.

Nada sospechan: Jojó.

.

Puesto que están desprevenidas. Es jauja.

Una reacción agresiva defensiva es improbable. Jajá.

.

¿Cómo se llevarían a cabo estos secuestros delirantes?

Miradme a los ojos.

¿Acaso no hay acomodadores con linternas en los cines?

Los Ovnitas disponen de una especie de luz compacta blanca, susceptible de iluminar, teletransportar, hipnotizar, y quién sabe

qué más. Esta información proviene de testimonios.

Basta que el localizador Ovnita con su linterna alumbrara la cara para que miráramos el haz de luz.

¿Acaso no es nuestro REFLEJO NORMAL ver qué nos ilumina?

En la oscuridad de la sala nadie notaría el aspecto extraño del acomodador cabezón.

En LIFE del 6 de mayo de 1.968 en pag. 56, se publicó un artículo sobre un aparato llamado Hipnotrón con el que según la

información “cualquier médico o terapeuta, aunque no sea un Rasputín, puede hipnotizar a sus pacientes, gracias a una máquina

inventada por los Rusos, y perfeccionada por los Norteamericanos”.

La víctima ya en estado de hipnosis obedecería instrucciones orales o telepáticas.

¿Que no?

Se levantaría de la butaca, andaría por los pasillos del cine , y se trasladaría hacia algún sector del edificio, o a los baños.

En un corto lapso en teoría le harían el examen de rutina y de data. El implante para visión, para escucha, para detección sin

cobrarle nada.

Y en el curso de la duración de la película (Una hora a una hora y media), retornaría a su butaca hasta la vez próxima.

Debido a la sugestión posthipnótica con orden de olvidar el sujeto no se acordaría de nada.

Dios ¡Ni siquiera de la película!

Ahora bien, hasta aquí la hipótesis fantástica; pero:

Yo soy travieso y a veces pregunto: ¿Cómo era la cinta? Y con sorpresa observo que no recuerdan, pese a que acaban de

verla.

Pero menos mal que todo se trata de literatura.

En este libro he intentado ser absolutamente subjetivo, objetivo, parcial, e imparcial respecto de la veracidad de la existencia

real o ideal de los Ovnis; servicio completo.

De todos modos el fenómeno Ovni se trata de un objeto sujeto de investigaciones rigurosamente técnicas científicas que como

consecuencia del prejuicio y de la tontería humana ha quedado a cargo de escritores como yo, que han hecho en el mundo

entero lo que cada uno ha podido en ensayos en términos literarios.

Empero hay gente admirable y equivocada que opina que todo es cosa de chalados.

Que los que se ocupan de la Ovnilogía son Ovnilocos, no Ovnílogos.

¿Qué importa? ¡Enhorabuena! Que nos reconozcan nuestra pasión por el temita.

PUM, PUM. ¡TEMER: TEMAZO! ¡EL DIA CON ECLIPSE MENOS ESPERADO!

Por ejemplo, veamos que advierte el ignorado Allen Stewart Konisberg, más conocido por su famoso seudónimo WOODY

ALLEN, quien ha escrito en “LA AMENAZA O.V.N.I”:

“Hasta la fecha, el tema “in toto” de los platillos volantes se ha visto asociado principalmente con excéntricos y chiflados”.

 

NADIE VE LA SALA CUANDO ESTÁ A OSCURAS, TIENEN FIJA LA MIRADA EN LA PANTALLA….

 

¡Eh! ¡Un momentito!

Lo dice un poco en chiste, pero por escrito, y el asunto de fondo es preocupante, porque nos obliga a mirarnos en el espejo, el

que no nos es favorable y bien puede darle la razón, que embromar.

Y Woody Allen o Konisberg, agrega: “Con frecuencia, en efecto, los observadores han confesado pertenecer a uno de estos

dos grupos”.

¡De ninguna manera!

SÍ: A LOS DOS.

Por estos preconceptos es sumamente difícil explicar a los niños que estén leyendo, cuyas edades pueden oscilar entre los dos,

y los ciento y pico de años, y también menos: ¿Qué puede ser un Ovnita?

O por lo menos conjeturarlo, sin estar soñando.

De todos modos lo intentamos, luego de averiguarlo.

Pero aún no lo sabemos. ¿Qué puede ser?

Nunca lo vimos. No obstante, veamos:

Un Ovnita sería un ser Extraterrestre que hasta no hace más que unas pocas décadas convengamos que lo llamaban: UN

MARCIANO. ¿Sí?

Y a quien afirmaba haber visto UN MARCIANO acordemos que le decían: UN LUNATICO. ¿Sí?

Y según el sobresaliente WOODY ALLEN que nunca vió a estos personajes, y se anima a decir la, o su “verdad” (ENTRE

COMILLAS), un observador de Ovnis o de Ovnitas debe confesar que es: “UN EXCENTRICO, o UN CHIFLADO”. ¿Sí?

Muy bien. No moverlos.

Y caramba: ¿NO UN LUNATICO?

¿Quién lo entiende?

Denuncio que con la burla, y con la descalificación se pretendería implantar una censura a nosotros y a los testigos futuros de

fenómenos Ovnis.

Si no pueden tomarme la denuncia no importa. La formulo en otro libro.

GRAND JOVIALISTE (Dr. Eduardo Brieux).

E-MAIL:jovialiste@yahoo.com

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